Foto Afp Foto autor
Reuters
16 de marzo de 2026 10:43
Moscú.- Rusia dijo este lunes que Ucrania lanzó un importante ataque con drones contra Moscú durante el fin de semana, con más de 100 aviones no tripulados, y que las defensas aéreas derribaron una oleada tras otra de drones "kamikaze" de largo alcance cuando se dirigían hacia la ciudad.
Las cifras comunicadas por el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, indicaban que se habían derribado más de 100 drones en dos días.
La agencia de noticias rusa Tass citó a una fuente del Ministerio de Defensa que dijo que se habían derribado al menos 145 drones durante la noche, incluidos 53 sobre la región de Moscú.
Los principales aeropuertos de Moscú impusieron restricciones de vuelo durante el ataque, según informó la autoridad de aviación rusa.
Moscú, junto con la región circundante, tiene una población de unos 22 millones de habitantes.
Ucrania no hizo comentarios de inmediato.
Reuters
16 de marzo de 2026 10:43
Moscú.- Rusia dijo este lunes que Ucrania lanzó un importante ataque con drones contra Moscú durante el fin de semana, con más de 100 aviones no tripulados, y que las defensas aéreas derribaron una oleada tras otra de drones "kamikaze" de largo alcance cuando se dirigían hacia la ciudad.
Las cifras comunicadas por el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, indicaban que se habían derribado más de 100 drones en dos días.
La agencia de noticias rusa Tass citó a una fuente del Ministerio de Defensa que dijo que se habían derribado al menos 145 drones durante la noche, incluidos 53 sobre la región de Moscú.
Los principales aeropuertos de Moscú impusieron restricciones de vuelo durante el ataque, según informó la autoridad de aviación rusa.
Moscú, junto con la región circundante, tiene una población de unos 22 millones de habitantes.
Ucrania no hizo comentarios de inmediato.
Usa Trump el poder del gobierno para intimidar y silenciar medios
Amenaza a periodistas con acusarlos de “traición” y condenarlos a ser ejecutados o a un arresto prolongado
▲ La ofensiva contra los medios que no se subordinan a la línea oficial se ha intensificado por parte del presidente estadunidense en la coyuntura de la guerra. En la imagen, el magnate ayer en la Casa Blanca.Foto Ap
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Martes 17 de marzo de 2026, p. 21
Washington y Nueva York., El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a varios reporteros de “corrupción”, calificó a otros de “criminales” y “antipatriotas”, instó a sus subordinados a advertir a cadenas de televisión que podrían perder sus licencias y sugirió que ciertos periodistas podrían ser denunciados por “traición” debido a reportajes que no son de su agrado.
“Esto sale directamente del guion autoritario”, sentenció la senadora liberal Elizabeth Warren. Incluso algunos ultraconservadores, como el integrante de la Cámara alta Ron Johnson, se vio obligado a declarar que “soy un gran defensor de la Primera Enmienda (de la Constitución que garantiza la libertad de expresión). No me gusta la mano pesada del gobierno, sea quien esté en él”.
El mandatario ha empleado demandas legales e intimidación para amenazar y reprimir a medios durante décadas, y ahora su equipo también emplea los poderes gubernamentales de regulación, como la de autorización de fusiones empresariales de medios, para modificar sus líneas editoriales incluido silenciar temas críticos.
Sanción por tomar “fotos negativas”
La Casa Blanca ha prohibido el acceso de ciertos reporteros a actos presidenciales y la semana pasada el Pentágono evitó el ingreso de varios fotoperiodistas a sesiones de prensa por tomar lo que califican de “imágenes negativas” del secretario de Guerra, Pete Hegseth (cuyo trabajo anterior fue con Fox News).
Desde su campaña electoral –y durante su primer periodo en la Casa Blanca– hasta ahora, Trump y su equipo han repetido sus acusaciones contra cualquier medio o reportero que difunde perspectivas críticas o que divulga información no conveniente al gobierno de promover “fake news”. Pero ahora, esa ofensiva contra medios que no se subordinan a la línea oficial se intensifica en esta coyuntura de guerra y problemas domésticos para el gobierno.
Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), agencia que emite licencias para la televisión abierta como para canales por cable, se reunió con el jefe de la Casa Blanca en su mansión de Mar-a-Lago este pasado fin de semana y acto seguido advirtió por redes sociales que aquellos canales “que transmitan engaños y distorsiones de noticias –conocidas como fake news– tienen una oportunidad ahora para corregir su curso antes de que llegue el momento de renovar sus licencias”.
El mandatario enseguida tuiteó su endoso: “estoy encantado de ver que Brendan Carr… está revisando las licencias de algunas de estas ‘organizaciones de noticias’ corruptas y altamente antipatrióticas”. El presidente, quien ha distribuido cientos de videos falsos en redes sociales, acusó que algunos medios estadunidenses reportaban notas basadas sobre grabaciones falsas de Irán.
Más aún, resaltó que estos medios “que generaron eso ¡deberían de ser acusados de traición por difundir información falsa!”.
Bajo la ley estadunidense, la pena por traición es la ejecución o encarcelamiento prolongado.
Embestidas sin sentido
Algunos de los ataques del presidente no tienen sentido. Este pasado fin de semana en mensajes separados por sus redes sociales, atacó a The New York Times, a The Wall Street Journal y a la “prensa de la izquierda radical” por difundir lo que él calificó de mentiras y sugirió que la FCC debería de prohibir que operen; sin embargo, esa agencia federal sólo tiene autoridad sobre televisión y radio. Noticieros en línea y medios impresos no están bajo su control. Pero la amenaza tiene su impacto.
“El presidente Trump se ha pasado los pasados 10 años atacando a los medios –desde sembrar desconfianza mediante sus insultos constantes hasta demandar a cadenas sobre coberturas que no le gustan o retirar a representantes de la prensa de conferencias de prensa por razones sin sentido, como qué nombre ponerle al golfo de México”, escribió Tom Jones, reportero veterano, quien ahora trabaja en el Instituto Poynter sobre Periodismo, Verdad y Democracia en Florida. “Estos días, aquí en este Estados Unidos, ¿qué pasa cuándo la prensa cubre de manera precisa y agresiva lo que se vuelve cada vez más en una guerra muy impopular? Los periodistas son amenazados”, reflexionó.
El presidente no oculta su agenda. “Trump realiza una remodelación de los medios”, es el título de una gráfica informativa que el propio mandatario subió a sus redes sociales el viernes. Bajo el encabezado: “Se fueron”, se identificó a la televisión pública (cuyos fondos federales quedaron anulados), el comediante criticó Stephen Colbert (cuyo programa de charla nocturna fue cancelado por CBS, la cadena que fue comprada por uno de los amigos multimillonarios del jefe del Ejecutivo) entre otros 10 que han perdido sus empleos y/o su financiamiento.
En la categoría separada de “reformas”, Trump festeja que CBS le pagó 15 millones de dólares, de que él ha regresado a la plataforma X (ahora propiedad de su amigo Elon Musk) y que él “salvo” a TikTok.
“Cuando el gobierno exige que la prensa se vuelva vocero estatal bajo la amenaza de castigos, algo está muy mal”, señaló Will Creeley, director legal de la Fundación para los Derechos Individuales, en entrevista con el The Washington Post. El senador demócrata Chris Murphy declaró que “no estamos al borde de una toma del poder totalitario, nos encontramos en medio de eso”.
Echa mano de sus amigos multimillonarios
Tal vez la táctica más efectiva para imponer control sobre los medios por la Casa Blanca es a través de intimidar a los dueños multimillonarios de las principales empresas de noticias. El propio Trump se autoelogió sobre cómo los reguladores federales aprobaron la compra de Paramount y CBS News por David Ellison, jefe de Skydance Media y amigo personal del mandatario, con lo cual se instaló una directora de noticias conservadora en lo que era un legendario medio de noticias. El secretario de Guerra expresó su deseo de que lo mismo podría ocurrir en CNN si Ellison logra completar su compra de la empresa matriz de ese canal de noticias.
El dueño multimillonario de Amazon y de The Washington Post, Jeff Bezos, ha limitado de manera dramática la crítica a Trump en su rotativo, con el resultado de que cientos de sus periodistas veteranos se han ido a otras publicaciones o están desempleados.
Marty Baron, el ex director del The Washington Post, entrevistado por The Atlantic sobre quién tiene la culpa por la crisis de su ex periódico, recordó que “el Post realizó su tarea, hizo que el gobierno de Trump rindiera cuentas. Esa es la razón por la cual la gente decidió suscribirse con el diario”.
Cuenta que cuando Jeff Bezos compró el rotativo en 2013, se acababa de instalar el modelo de suscripciones pagadas para ingresar a su sitio, y tenían 35 mil registrados y que para cuando Baron se fue en 2021, contaba con 3 millones de lectores.
Se suscribieron, aseguró, “porque tenían confianza en lo que hacíamos… llegaron porque estaban preocupados de que un presidente, Donald Trump, abusaría de su poder… que alguien como él tenía que ser obligado a rendir cuentas, que la prensa tenía un papel crítico para jugar bajo la Primera Enmienda… Por eso apoyaban al Post”. Pero eso, sugirió, se empezó a perder cuando el dueño empieza a ceder ante el ocupante de la Casa Blanca.
Este tipo de presiones por el gobierno podría ser particularmente efectivo en un sector de medios estadunidense cada vez más vulnerable, sobre todo, en los impresos donde en promedio dos periódicos cierran sus puertas cada semana y donde más de 250 empresas de medios cambiaron de dueño en el transcurso de 2025.
EU no necesita ayuda para reabrir el estrecho de Ormuz, dice Trump
▲ Bomberos sofocaron el incendio causado por un proyectil de la milicia de Hezbollah contra la localidad de Nahariya, en el norte de Israel.Foto Afp
Afp, Ap y Reuters
Periódico La Jornada Martes 17 de marzo de 2026, p. 19
Washington. El presidente Donald Trump aseguró ayer que Estados Unidos no necesita la ayuda de ninguna nación para reabrir el estrecho de Ormuz, al manifestar su enojo porque varios aliados rechazaron su exigencia de enviar buques de guerra para escoltar petroleros en esa estratégica vía marítima. Más aún, el mandatario acusó a Alemania, España, Italia y Reino Unido de falta de entusiasmo y de ingratitud tras décadas de protección por Washington.
Instó a sus aliados a formar una coalición que garantice la seguridad de esta vía marítima, fundamental para el mercado mundial del petróleo; en una publicación en la red social X renombró sobre un mapa al estrecho de Ormuz como “estrecho de America”.
Trump reprochó a sus socios: “llevamos 40 años protegiéndolos y no quieren involucrarse”. El republicano expresó: “animamos encarecidamente a las demás naciones a que se unan a nosotros, que lo hagan rápidamente y con gran entusiasmo”.
Reconoció que “el entusiasmo me importa” y subrayó que esperaba la colaboración de Japón, China, Corea del Sur y los países de Europa en la seguridad del estrecho por el que transita 20 por ciento del hidrocarburo que se comercia en el mundo.
En un acto en la Casa Blanca, el presidente explicó: “(los estadunidenses) traemos menos de uno por ciento de nuestro petróleo del estrecho, mientras algunos países obtienen mucho más. Japón consigue 95 por ciento, China 90, Corea del Sur 35 y muchos europeos una cantidad considerable. Así que queremos que vengan y nos ayuden con el paso”.
Destruidos, 7 mil objetivos
Más adelante, Trump sostuvo que Washington ha atacado más de 7 mil objetivos en Irán –principalmente militares y comerciales–, lo que redujo, según el mandatario, en 90 por ciento los lanzamientos de misiles iraníes y en 95 por ciento los ataque con drones. Aseguró que se destruyeron más de 100 buques iraníes y todos los barcos minadores, informó The Guardian. No aportó pruebas de sus dichos.
El jefe de la Casa Blanca recalcó: “nuestra poderosa campaña militar para acabar con las amenazas que plantea el régimen iraní ha continuado con toda su fuerza durante los días recientes. Han sido literalmente aniquiladas”, afirmó antes de una reunión con miembros de la junta directiva del renombrado Centro Trump Kennedy.
Se le preguntó por qué Estados Unidos no puede reabrir de inmediato el paso marítimo; el republicano respondió: “bueno, podríamos, pero se necesitan dos para bailar el tango”, y explicó que estos buques pueden costar hasta 2 mil millones de dólares y sus propietarios prefieren asegurarse de que no haya minas antes de cruzar.
Luego, señaló que la república islámica negocia el fin del conflicto, pero aclaró que desconoce quién representa el liderazgo del país, y sugirió que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, podría estar gravemente herido o muerto, pues “nadie dice que esté completamente sano”.
Descarta uso de armas nucleares por Israel
Con respecto a la eventualidad de que Israel use armas nucleares si el conflicto bélico se intensifica, el magnate lo descartó y aseguró que Tel Aviv “nunca haría eso”.
Uno de sus asesores, David Sacks, sugirió ese posible desenlace en una entrevista el fin de semana.
Horas después, tras firmar una orden ejecutiva en la Casa Blanca, Trump reiteró que el conflicto podría acabar pronto: “no creo que esta semana, pero no tardará mucho. Y tendremos un mundo mucho más seguro cuando termine”, insistió.
Aseguró, también sin presentar evidencias, que muchos de los misiles iraníes contra países vecinos fueron preparados desde hace tiempo, y argumentó que la ofensiva estadunidense evitó una guerra nuclear que habría derivado en una tercera guerra mundial, al resaltar que tenía “la obligación” de actuar porque, de lo contrario, “¿hubieran querido ver caer la bolsa? Pues dejen que les lancen bombas nucleares”, aseveró.
Suman 200, los soldados del Pentágono heridos
Sobre Irán, Trump señaló en X haber hablado con cierto ex presidente estadunidense “que me cae bien (el cual se negó a identificar). Me dijo: ‘Ojalá lo hubiera hecho yo’”.
El Comando Central de Estados Unidos reconoció que unos 200 soldados estadunidenses han resultado heridos en la guerra con Irán, incluidos 10 de gravedad y su comandante, el almirante Brad Cooper, aseveró que los ataques se concentran ahora en la industria militar iraní para quebrar su capacidad de fabricar misiles y drones y que continuarán durante los próximos días.
Irán ataca Tel Aviv y Jerusalén tras intenso bombardeo de EU e Israel
Washington pretende un autoatentado como el del 11-S y culparnos: república islámica
▲ Las fuerzas de Estados Unidos e Israel mantuvieron los incesantes bombardeos sobre diversas zonas de Irán. En la imagen, un ataque en la provincia de Hamedan, en el oeste del país.Foto Afp
Reuters, Afp y Europa Press
Periódico La Jornada Martes 17 de marzo de 2026, p. 18
Tel Aviv., Estados Unidos e Israel continuaron ayer con los bombardeos sobre todo Irán y golpearon ciudades como Teherán, Hamadán e Isfahán, mientras la república islámica reviró con ataques a Tel Aviv y Jerusalén.
El gobierno israelí definió planes operativos para al menos tres semanas más de guerra a fin de degradar las capacidades de misiles balísticos, instalaciones nucleares y aparato de seguridad iraní.
La guerra entró el sábado en su tercera semana sin un final claro a la vista, con el cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula 20 por ciento del petróleo y el gas natural licuado del mundo.
El portavoz militar israelí, teniente coronel Nadav Shoshani, aseguró ante periodistas que existen planes operativos bélicos para las próximas tres semanas, junto con más proyectos posteriores.
El ejército ha definido sus objetivos como destinados a debilitar la capacidad iraní de ser una amenaza, mediante ataques contra la infraestructura de misiles balísticos, las instalaciones nucleares y el aparato de seguridad.
“Queremos asegurarnos de que este régimen quede lo más debilitado posible y de que degrademos todas sus capacidades, todas las partes y todas las ramas de su aparato de seguridad”, señaló Shoshani.
El ejército israelí ha dicho que aún tiene miles de objetivos por atacar.
En Israel, las sirenas antiaéreas alertaron de misiles iraníes. La Guardia Revolucionaria informó que Teherán lanzó proyectiles contra distintas zonas de Tel Aviv. La agencia Afp confirmó ataques en la capital y el aeropuerto Ben Gurión.
Israel señaló que restos de misiles y de interceptores cayeron en varios lugares santos de la Ciudad Vieja de Jerusalén ocupada, como el complejo del Monte del Templo (para cristianos y judíos) o Explanada de las Mezquitas (para musulmanes), incluido el recinto de Al Aqsa, la Iglesia del Santo Sepulcro y el barrio judío, indicó la policía israelí.
En su sitio web oficial Sepah News, la Guardia Revolucionaria (GR) amenazó a empresas estadunidenses en Medio Oriente e instó a sus empleados a desalojar de inmediato. No precisó qué compañías están en su mira, pero la semana pasada la agencia de noticias Tasnim publicó en Telegram una lista de posibles objetivos, que incluía las oficinas de gigantes tecnológicos como Amazon, Google, Microsoft y Nvidia en el golfo Pérsico.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, nombró al ex jefe de la GR, Mohsen Rezai, asesor militar, informó la agencia iraní Mehr. Rezai, de 71 años, fue vicepresidente de Asuntos Económicos durante el mandato del ex presidente Ebrahim Raisi (2021-2024) y dirigió la GR durante más de una década (1981-1997).
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país “no comenzó esta atroz guerra” y condicionó cualquier cese de hostilidades a garantías de que no habrá nuevos ataques.
El secretario de Seguridad Nacional de la república islámica, Ali Lariyani, aseguró que Washington planea perpetrar un atentado en su propio territorio, del calibre de los ocurridos el 11 de septiembre de 2001, con el fin de culpar a Irán de ello.
“He oído que los miembros restantes de la red Epstein”, declaró en referencia a una investigación sobre que el gobierno y cercanos al fallecido empresario y traficante sexual Jeffrey Epstein “han tramado una conspiración para crear un incidente similar al del 11-S y culpar a Irán. La república islámica se opone rotundamente a tales planes terroristas y no está en guerra con el pueblo estadunidense”, manifestó Lariyani.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, condenó en X al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, por amenazar con imponer órdenes de “no dar cuartel” en la guerra.
Una orden de “no dar cuartel” se refiere a cuando un ejército se niega a perdonar la vida al enemigo, por ejemplo, no toma prisioneros de guerra y ejecuta a los combatientes que intentan rendirse.
“Él (Hegseth) transmite una bancarrota moral y un desconocimiento del derecho de los conflictos armados”, afirmó Araghchi.











