Cabilderos de Tel Aviv buscan retener su incidencia en Washington con gasto millonario en influencia digital y relaciones públicas: escritores
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Miércoles 5 de agosto de 2026, p. 21
Washington y Nueva York. Los ataques sorpresa de Hamas y la Jihad Islámica del 7 de octubre de 2023 provocaron inicialmente una ola de apoyo a Israel en Estados Unidos, pero la respuesta genocida de Tel Aviv en Gaza propició un giro tal vez sin precedente en la opinión pública con números crecientes de personas –-sobre todo menores de 50 años de edad, incluidos jóvenes judíos– que cuestionan el apoyo de Washington hasta ahora casi incondicional.
Esto causa alarma a sionistas y defensores de Israel, quienes hasta muy recientemente y desde hace décadas contaban con una opinión pública estadunidense mayoritaria –entre 59 y 64 por ciento– favorable a ese país. Pero los bombardeos y el uso de fuerza militar masiva contra la población civil trasmitida en vivo están cambiando estas tendencias.
Una encuesta del Pew Research Center registró que 60 por ciento de los adultos estadunidenses ahora tiene una opinión desfavorable de Israel y una mayoría, tanto de demócratas como republicanos menores de 50 años, califican de manera negativa tanto a Israel como al gobierno de Benjamin Netanyahu.
Sin embargo, la creciente ira pública frente al genocidio israelí en Gaza no se ha traducido hasta ahora en un giro en la cúpula política de Estados Unidos. Aún después de que el número de muertes de palestinos alcanzó las decenas de miles, La Jornada observó a defensores del estado de Israel ondear banderas de ese país en la arena de la Convención Nacional del Partido Republicano; también se suma la decisión de la candidata presidencial demócrata Kamala Harris de negarse a permitir que hablara ante sus partidarios a ningún representante o defensor del pueblo palestino, incluyendo un médico.
Esa decisión de Harris podría hablarle costado la elección en noviembre de 2024. “Un 29 por ciento de personas que votaron por Biden en 2020 y no depositaron boletas por Harris en 2024 indicaron que la guerra en Gaza era la razón principal” de su abstención, reportan Eli Clifton y Ian Lustick, autores de un nuevo libro titulado Israel’s Lobby. Eso fue aún más notable en Michigan, uno de los seis estados críticos que ganó Donald Trump en 2024.
El cada vez más intenso cabildeo, inversión multimillonaria en campañas políticas y propaganda de organizaciones y proyectos colectivamente conocidos como el lobby pro Israel en Estados Unidos, sin duda es la más efectiva y poderosa de todos los esfuerzos para influir en la política exterior estadunidense (ver: https://www.jornada.com.mx/2026/08/04/mundo/023n1mun), enfrenta hoy día su mayor reto ante el giro adverso a sus intereses en este país.
Aunque se conocen extensamente las inversiones en las campañas electorales y cabildeo de la clase política, las actividades de influencia del lobby israelí no se limitan sólo a políticos. Por ejemplo, The New York Times, reportan Clifton y Lustick, giró instrucciones a sus periodistas que cubrieron la guerra en Gaza y sus alrededores, evitar usar el término “territorio ocupado” y “limitar el uso de los términos genocidio y limpieza étnica”, también evitar en general el uso de la palabra Palestina. Los periodistas también fueron aconsejados a “pensarlo bien” antes de usar palabras como “matanza”, “masacre” y “carnicería”, aunque como señalan los autores, “tales términos eran regularmente usados para describir el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023”.
En 2025, el presidente Trump incrementó dramáticamente el apoyo estadunidense a la guerra en Gaza, endosando las campañas de bombardeos de Israel en Líbano y finalmente lanzando una guerra contra Irán a insistencia de Netanyahu. Al mismo tiempo, el republicano adoptó la estrategia del lobby israelí de calificar cualquier y toda crítica a Israel como “antisemitismo”, y lanzó una campaña que obligó exitosamente a grandes empresas y algunas de las universidades más grandes y prestigiosas del país –entre ellas Harvard y Columbia– a despedir empleados y expulsar a estudiantes que se atrevían a criticar a Israel.
Pero Tel Aviv no cuenta con la lealtad de todo el sector conservador. Hay crecientes grietas dentro del Partido Republicano sobre la política de apoyo incondicional, con militantes influyentes cuestionando abiertamente el envío de fondos estadunidenses a Israel y sus guerras en lugar de usarlos en este país.
Ante todos estos desafíos, el lobby israelí ha cambiado algunas de sus tácticas. “Incapaces de presentar de manera convincente los extremos de la violencia de Tel Aviv como autodefensa o una respuesta al antisemitismo, ahora representa ataques contra ciudadanos de ese país como agresiones contra la civilización misma”, escriben Clifton y Lustick.
Así buscan presentar que “los estados israelí y estadunidense entonces son socios en una lucha épica para preservar la civilización occidental y los valores judeocristianos en la que, dicen, está basada, en contra del barbarismo radical-islámico-neo-marxista”.
Por primera vez en décadas, el propio Estado de Israel también empieza a buscar relacionarse directamente con grupos de cabildeo en Estados Unidos con el objetivo de “mejorar” su imagen. Investigadores en el Quincy Institute –centro independiente de análisis sobre política exterior– reportaron recientemente que el gobierno de Tel Aviv firmó un “contrato de influencia digital y relaciones públicas” por 45 millones de dólares con una empresa dirigida por Brad Parscale, el ex coordinador de la campaña electoral de Trump.
Además, el gobierno de Tel Aviv también paga a “influencers” con hasta 7 mil dólares por cada post en redes sociales, como Tik Tok e Instagram, para difundir declaraciones de apoyo a Israel.
En las pasadas dos décadas, el lobby israelí ha logrado tener nuevos aliados: redes enormes de sionistas cristianos de derecha que justifican su apoyo al señalar que el establecimiento de un estado isrelí en Medio Oriente es una precondición para que se cumpla la profecía bíblica del regreso a Jesucristo. De hecho, el grupo más grande de apoyo sionista en Estados Unidos no es judío, sino cristiano con sede en una megaiglesia en Texas.
Pero aún entre estos sectores el apoyo se está desvaneciendo. Un sondeo de Pew Research registra que opiniones favorables del gobierno israelí entre evangélicos blancos se desplomó de 71 por ciento en 2024 a 57 en 2026.
Es más, Netanyahu está provocando una baja en el apoyo a su país, aún entre judíos: una mayoría, 56 por ciento, de los estadunidenses de esa religión tiene poca o ninguna confianza en el primer ministro en asuntos internacionales, registró el sondeo de Pew este año.
“La dramática erosión de apoyo por Israel del público estadunidense ya inició y no muestra señales de frenarse”, afirman Clifton y Lustick. Pero advierten que en el sistema político estadunidense siguen abiertas las oportunidades para invertir en políticos y esfuerzos de influencia en el ámbito cibernético. “El objetivo es captar el poder local para servir las ambiciones de lo que se ha convertido en un Estado canalla, cuyo primer ministro está acusado de crímines de guerra y su gobierno incluye ministros que promueven políticas de supremacía judía”, concluyen.
Millones de estadunidenses, incluyendo sectores judíos, están repudiando todo eso, algo que se expresa tanto en protestas, campañas de desinversión y boicot, como en las elecciones de nuevos políticos que condenan el apoyo incondicional a Israel.
Comando Sur de EU anunció la creación de una fuerza conjunta de acciones militares con 18 aliados de América Latina
Foto tomada de la cuenta de X @Southcom Foto autor
Afp
04 de agosto de 2026 17:34
El Comando Sur estadunidense, encargado desde Florida de las acciones militares para toda América Latina y el Caribe, anunció este martes la puesta en marcha de una fuerza conjunta con 18 aliados de la región.
El presidente Donald Trump lanzó en marzo pasado, durante una cumbre organizada en Doral (Florida), el denominado "Escudo de las Américas" con todos los países aliados, para enfrentar la amenaza del crimen organizado, el "narcoterrorismo" y la inmigración ilegal.
Una de las tareas asignadas por Trump al Pentágono era la organización de esa cooperación militar. El general de división de los Marines, Kevin Jarrard, asumirá la jefatura de esta "fuerza de tarea conjunta", informó el comunicado del Comando Sur (Southcom).
"Jarrard dirigió recientemente el apoyo militar estadounidense a las operaciones de ayuda ante desastres (...) tras los terremotos de junio de 2026 en Venezuela", recordó el anuncio.
La misión de esta "fuerza de tarea" será "sincronizar capacidades militares y aplicar una presión sostenida contra las redes que amenazan nuestra seguridad colectiva", afirmó el jefe del Southcom, general Francis L. Donovan.
También "se mantendrá preparada para brindar asistencia humanitaria y respuesta ante desastres", precisó el texto. Estados Unidos dio un vuelco militar considerable en la región al iniciar, el pasado mes de septiembre, una campaña sin precedentes de ataques contra lanchas que el Southcom presenta como "narcoterroristas".
La ofensiva se inició en el Caribe, ante las costas venezolanas, y luego se extendió al Pacífico. Aún vigente, ha causado al menos 215 muertos mediante unos 53 ataques, según un conteo de la AFP. Juristas internacionales y organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian esos ataques como ejecuciones extrajudiciales.
La alianza Escudo de las Américas ha tenido también consecuencias interregionales: países como Ecuador, Argentina, Guatemala o Panamá han anunciado iniciativas con países vecinos, para compartir modelos de seguridad o experiencias carcelarias como las de El Salvador.
El progresista El Sayed lleva ligera ventaja en la primaria demócrata en michigan
▲ En las elecciones primarias del Partido Demócrata en el estado de Michigan para elegir candidato al Senado, Abdul el Sayed, médico procedente del ala progresista y quien ha declarado que Israel comete genocidio contra la población de la franja de Gaza, tenía anoche una ligera ventaja de 48.8 por ciento sobre Haley Stevens, diputada respaldada por el aparato de la agrupación política y que tuvo un apoyo económico por unos 30 millones de dólares del lobby pro israelí. La aspirante cosechaba 47.2 por ciento de los sufragios, con 85 por ciento escrutado. Los demócratas esperan recuperar la mayoría en Cámara alta, pero para lograrlo deben conservar su escaño en este estado, donde el presidente Donald Trump triunfó en 2024.Foto Ap, con información de Ap y Afp
Enviará la UE ayuda a España para reforzar la frontera con Marruecos
“Hambrientos”, permanecen 5 mil migrantes en Ceuta
Armando G. Tejeda Corresponsal
Periódico La Jornada Miércoles 5 de agosto de 2026, p. 22
Madrid. Los ministros del Interior de la Unión Europea (UE) acordaron ayer enviar ayuda a España para fortalecer el control de la frontera con Marruecos y pidieron medidas más contundentes contra las redes de tráfico de migrantes y políticas de retorno más estrictas, luego de que la semana pasada unos 72 mil migrantes entraron repentinamente a Ceuta, el enclave español en el norte de África.
El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, indicó que de los migrantes que irrumpieron a la ciudad autónoma –cuya población es de 83 mil– “70 mil ya la han abandonado”. Sin embargo, medios locales sostienen que en sus calles hay más de 5 mil personas sobreviviendo en la clandestinidad, hambrientos y sedientos, entre ellos, aproximadamente mil menores.
La cifra de fallecidos aumentó a 79, según autoridades españolas, de acuerdo con Afp; aunque el gobierno local contabilizó 88 muertos, más los 11 cuerpos encontrados en aguas marroquíes.
Durante la reunión de ministros europeos, en conferencia vía remota, el gobierno encabezado por el socialista Pedro Sánchez recibió el apoyo de la mayoría de los países miembros por su actuación y la colaboración con Marruecos para atajar la crisis migratoria, incluso de Dinamarca y Alemania que inicialmente criticaron la gestión.
Por su parte, el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, atribuyó la afluencia de migrantes a “traficantes de personas” y a información engañosa difundida en redes sociales. Sobre el papel de Marruecos en el suceso señaló que “en España se lleva a cabo una investigación”.
Aclaró que la UE no encontró una relación directa entre los sucesos de Ceuta y la regularización de migrantes indocumentados aprobada por España, pero consideró que la medida no envía una señal favorable al bloque.
En tanto, se calcula que 3 mil militares y agentes de la Guardia Civil custodian Ceuta, sobre todo con el objetivo de localizar y repatriar a los migrantes africanos que deambulan por las calles.
Miedos y presiones
Luis Linares Zapata
05 de agosto de 2026 00:02
La invasión de la muchedumbre marroquí, azuzada por su gobierno y rey –Mohamed VI– fue, de inmediato, usada por Donald Trump como propio referente propagandístico. A tres meses de la elección de medio periodo, los republicanos desatan los tópicos que usarán en su campaña electoral. No la tienen fácil. La aceptación de Trump y su gobierno planea en horas bajas. El miedo al cambio partidario será estrategia básica a usar. Trump, se adelanta de inmediato y previene al votante de su país contra el apoyo a los demócratas. Su propalada debilidad –de ser apoyados con votos– creará una crisis migratoria de mucho mayores proporciones que la de Ceuta, advierte. Al mismo tiempo, apunta el uso que se le dará a todo lo que huela a frontera. Tema que ya viene contaminado por la demagogia empleada por el secretario de Estado, Marco Rubio, para describir el terrorismo que provoca el extremismo de izquierda. Tal parece que este término será el motivo de la nueva cruzada que aprovechará la imagen, ya gastada pero amenazante, del comunismo.
Para las propias elecciones del 27 local, este panorama actuará como envolvente, dentro del cual habrá de situar el empeño mexicano. La aparición del mínimo concepto, frase o acto que huela a este fantasmal comunismo, recibirá rechazo furibundo. Ya no importará mucho que sea una excitación a rebelarse contra el colonialismo renovado, de todas maneras, habrá reacciones desproporcionadas. Para un medio ambiente tan conservador como el vigente en México de estos días, de una sensibilidad a flor de piel de la derecha, será un revulsivo usable, suculento para los difusores. Plantear la superación de las fases más dañinas del capitalismo, o similares visiones como propuesta, aunque sea una de largo plazo, correrá el riesgo de titularse como franco terrorismo. Grupos de estudio o de cambio, que vayan más allá e insistan en planteamientos que puedan oírse como radicales, no tardarán en ser cargados de miedos y amenazas: terroristas en fin.
Las consecuencias para los neofascistas que dirigen el actual gobierno vecino bien se conocen. Las élites, que han ido depurando sus números, hasta reducirse a una o dos simples docenas, saltarán exigiendo castigos y penas severas. Poco habrá de importar que las capacidades bélicas de Trump y aliados sean bastante menores de lo que fueron a raíz del reciente caso venezolano. La alternativa podría ahora ser el espejo de una Cuba asediada, innecesariamente, hasta el exceso.
Para el caso mexicano, a pesar de su lucha por crecer lo suficiente para alejarse de esa zona (2 por ciento) que parece una condena, las presiones seguirán aumentando. Con el garrote de las inversiones y su cobardía, tanto los mandones como sus exégetas y propagandistas continuarán con la usual y gastada –aunque muchas veces efectiva– palanca de los temores y las huidas de inversores. Ejemplos reales, tan difíciles de encontrar que, no obstante su rareza, se les respeta y procura auxiliar con cuantos medios sea posible usar.
Las enormes sumas que ahora se invierten en la inteligencia artificial, de resultar como ineludible catapulta de los negocios futuros, obligarán a países como este México a imaginar estrategias alternas. Maneras de trabajar que compensen la sustantiva diferencia en movilización de recursos. Será imposible competir con tan desmesurado despliegue de capital y disposiciones normativas. No puede descartarse la posibilidad de que este despliegue sea, con mucho, un fenómeno desproporcionado e innecesario. Pero, aunque sea verídica y usable una parte pequeña de tan gigantesco uso de recursos, el efecto será similar. Las consecuencias de la carrera en suerte son variadas. Pero una notable y preñada de lecciones por la concentración desmedida de la riqueza, es la contrapartida que implica en cuanto a la limitación de posibilidades para las mayorías. Eso sí, no acarreará miserias y luchas por la sobrevivencia. Lo cierto es que tal nivel de riqueza engendra élites por completo alejadas de la real situación de los demás. Los valores y preferencias que se derivan de tan gigantesca acumulación generan formas de gobierno que se alejan de los conceptos democráticos y de los tonos humanos.
Mientras esta nueva tipología de usos se esparce en las metrópolis, en casa arrecian visiones gastadas y necias que informan la crítica. En efecto, se vuelve, en voces de opinócratas, a la usual tesitura generalizadora de nulo bienestar, o a recargar el acento en tópicos de narcoasuntos. Aparecen, también reiterativamente, simplistas críticas a los proyectos del pasado gobierno por difusores que no conciben otros parámetros que los de ingresos, costos, números de usuarios y demás. Marginan por completo impactos sociales, mejoras ambientales, cambios de mentalidad, movilidad social, futuros abiertos y otras características adicionales usables en su evaluación y pertinencia. Con este entorno se llegará al inicio electoral ya próximo.
