miércoles, 5 de agosto de 2026

Estados Unidos agotó gran parte de sus misiles de alta precisión durante la guerra contra Irán.

No se había informado previamente sobre el grado de escasez de misiles ATACMS y misiles de ataque de precisión en las fuerzas armadas. Foto: Afp   Foto autor
Reuters
04 de agosto de 2026 13:18
Nueva York. El Ejército de Estados Unidos agotó gran parte de su reserva mundial de misiles de largo alcance de alta precisión durante su guerra de cinco meses con Irán, según informaron tres personas familiarizadas con los datos.
Los misiles son principalmente armas tierra-tierra del ejército, conocidas como Sistemas de Misiles Tácticos del Ejército (ATACMS) y Misiles de Ataque de Precisión (PrSM). Según dos de las fuentes, Estados Unidos ha utilizado prácticamente todas estas armas.
No se había informado previamente sobre el grado de escasez de misiles ATACMS y misiles de ataque de precisión en las fuerzas armadas. Las municiones de largo alcance, que cuestan más de un millón de dólares cada una, son una parte importante del arsenal militar, ya que permiten ataques precisos desde una distancia segura.
Los misiles ATACMS suministrados por Estados Unidos han desempeñado un papel fundamental en la guerra de Ucrania, permitiendo a las fuerzas ucranianas atacar objetivos dentro de Rusia.
El misil PrSM es una generación más reciente y avanzada que remplazará a los ATACMS, que tienen un alcance menor. La drástica reducción de misiles de precisión de largo alcance significa que el presidente estadunidense, Donald Trump, podría tener que recurrir más a misiones de bombardeo tripuladas, más arriesgadas, si decide relanzar ataques a gran escala contra Irán.

EU espera un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz antes del miércoles
Ubicación aproximada del lugar del impacto del proyectil. Un buque de carga ha sido alcanzado en la madrugada de este martes por un proyectil de origen desconocido cerca de las costas de Omán, en pleno estrecho de Ormuz, enclave estratégico situado en el foco de las tensiones del conflicto en Oriente Próximo Foto Europa Press Foto autor
Afp y Reuters
04 de agosto de 2026 08:27
Dubái. Estados Unidos dijo este martes que espera alcanzar muy pronto un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, estratégica vía marítima en el centro de las tensiones entre Washington e Irán.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo que ha habido avances en las conversaciones con Irán y Omán para facilitar el paso de más buques por el estrecho , pero que aún no se ha alcanzado un acuerdo definitivo.
"Se han logrado avances en esas conversaciones, pero aún no hay un acuerdo definitivo. Esperamos que eso ocurra muy pronto", dijo Rubio a periodistas en el Departamento de Estado.
Qatar, país mediador junto con Pakistán y Omán, afirmó que están "en curso" los esfuerzos para encontrar una "solución a corto plazo que permita reanudar el diálogo", según el portavoz de su Ministerio de Relaciones Exteriores, Majed al Ansari.
Teherán desmintió cualquier diálogo, aunque el presidente estadunidense insistió el lunes en que había negociaciones en marcha.
"Esta es la última oportunidad que tienen para firmar un buen documento", declaró Donald Trump a periodistas en la Casa Blanca.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, se hizo eco de los comentarios del mandatario y afirmó que Washington podría alcanzar un acuerdo con Irán antes del miércoles.
"Estamos en conversaciones con los iraníes, y creo que existe la posibilidad de que hoy o mañana lleguemos a un acuerdo para abrir el estrecho y avanzar hacia una posición más normalizada en este conflicto", dijo Bessent el martes en entrevista con CNBC.
Al ser consultado si un acuerdo permitiría a Irán cobrar un peaje a los barcos, Bessent respondió: "Creo que habría libertad de movimiento".
En lo que se volvió un patrón recurrente, la semana pasada el presidente estadunidense amenazó a Irán con bombardeos, antes de dar súbitamente marcha atrás y asegurar el domingo que las negociaciones con Teherán se reanudarían el lunes.
"En este momento no estamos negociando con Estados Unidos. Estamos negociando con Omán para garantizar un paso seguro por el estrecho de Ormuz", afirmó por su parte el portavoz diplomático iraní, Esmail Baghaei.
Previamente, Baghaie había dicho que estaba cerca de un acuerdo con Omán, situado al otro lado del estrecho de Ormuz, para reabrir esta vía crucial para el comercio mundial de hidrocarburos.
"Estamos a punto de alcanzar un acuerdo sobre una ruta aceptable para ambas partes -ni la ruta del norte ni la del sur-, respetando los derechos soberanos de cada país y garantizando nuestros intereses nacionales y nuestra seguridad", había declarado.
La vía ha estado bloqueada por Irán desde el estallido de la guerra con los bombardeos estadunidenses e israelíes contra la república islámica el 28 de febrero.
En tanto, los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron este martes un ataque contra un aeropuerto de Arabia Saudita. El movimiento proiraní había bloqueado previamente el paso de barcos sauditas por el mar Rojo, que servía como salida alternativa para el crudo del mayor productor mundial de petróleo.
"Rendición total"
Irán ha dicho que la situación de Ormuz no volverá a ser la de antes de la guerra, cuando había libre navegación, y que solo autorizará una ruta de tránsito a lo largo de sus costas. Contempla también cobrar un peaje para pasar, algo rechazado por Washington.
El estrecho fue reabierto brevemente tras la firma de un protocolo de acuerdo en junio entre Washington y Teherán, que permitió la salida de varios buques bloqueados durante meses y la paulatina normalización del tránsito marítimo.
Pero Irán volvió a endurecer su postura con el bloqueo del estrecho ante la reanudación de los ataques estadunidenses.
Durante la noche del lunes, un carguero fue alcanzado por un "proyectil desconocido, según la agencia de seguridad marítima británica UKMTO, que inicialmente no reportó heridos o daños al navío.
No obstante, Trump afirmó el lunes que el estrecho estaba "totalmente controlado" por la marina estadounidense y advirtió que el bloqueo impuesto a los puertos iraníes solo se levantaría en caso de "acuerdo" o de una "rendición total".

ICE está obligando a migrantes haitianos en Ohio a llevar grilletes electrónicos
Un trabajador haitiano con estatus de protección temporal, a la derecha, pesa y prepara porciones de camarones en la cocina del restaurante Half Shell Raw Bar en Key West, Florida, días antes de que su empleo fuera suspendido cuando los permisos de trabajo de cientos de miles de haitianos con estatus temporal expiraron el lunes 27 de julio. Foto AP Foto autor
´The Independent'
04 de agosto de 2026 09:54
La administración de Donald Trump está citando a inmigrantes haitianos en Ohio a oficinas de inmigración para, o bien expulsarlos inmediatamente del país, o bien obligarlos a llevar grilletes electrónicos en los tobillos antes de enfrentarse a una audiencia de deportación. 
En los últimos días, decenas de inmigrantes de Springfield (Ohio) acogidos al Estatus de Protección Temporal (TPS) fueron convocados a las oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE); allí se les colocaron dispositivos de monitoreo y se les prohibió viajar fuera de un radio de 120 kilómetros de sus hogares, según informaron grupos legales y organizaciones de defensa que los representan.
Unos 15 mil inmigrantes haitianos residen en la zona de Springfield; muchos de ellos gozaban de la protección del TPS hasta que una decisión de la Corte Suprema en junio abrió la puerta para que la administración revocara las protecciones de aproximadamente 350 mil haitianos en Estados Unidos y sus familias. 
La cancelación por parte de la administración de protecciones humanitarias clave para miles de haitianos ha sumido a sus familias, defensores y empleadores en un futuro incierto, ante el temor de que la pérdida del estatus legal los haga vulnerables a detenciones y a la expulsión hacia un país azotado por la violencia, la inestabilidad política y las dificultades económicas. 
"Es muy humillante ver a padres y madres, que no han cometido ningún delito, llevando ahora grilletes electrónicos en los tobillos", declaró a la prensa Viles Dorsainvil, director ejecutivo del Centro de Ayuda y Apoyo a la Comunidad Haitiana de Springfield. "Eso ha generado muchísimo miedo". 
Philbert Viaud, un residente haitiano de Columbus que lleva cinco años viviendo en Estados Unidos, fue visto con un monitor de tobillo tras salir de una oficina del ICE en las afueras de Cincinnati el domingo; se le indicó que regresara para una cita dentro de dos semanas, según informó el Cincinnati Inquirer. 
Él afirmó que lleva cuatro años solicitando asilo. Sony Prenice, otra residente haitiana, declaró a los periodistas que le dieron a elegir entre llevar un monitor de tobillo o ser deportada con 2 mil 600 dólares. 
Carl Ruby, pastor principal de la iglesia Central Christian Church de Springfield, también acompañó a un miembro de su congregación que había sido citado. 
"Quiero que los agentes del ICE miren hacia afuera y me vean rezando", dijo a The Enquirer. 
Las cartas enviadas por funcionarios del ICE a los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) les indican que deben llevar "todos y cada uno de los documentos de inmigración" a sus oficinas en un plazo de 30 días. "Es importante que acuda a esta cita y lleve consigo esta carta", dice el texto. "Si no puede hacerlo, indique el motivo, firme al pie y devuelva esta carta a esta oficina de inmediato". 
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional declaró a The Independent que la agencia "no comenta operaciones en curso ni futuras". 
"El Estatus de Protección Temporal es exactamente eso: temporal", señaló dicha persona, acusando a administraciones anteriores de abusar del TPS al convertirlo en un "programa de amnistía de facto, a pesar de que el Congreso nunca tuvo la intención de que fuera permanente". 
"Lo que diríamos ahora es que ha llegado la hora de cerrar; eso significa que no tienes que irte a casa, pero tampoco puedes quedarte aquí", comentó la fuente. "La buena noticia es que no es demasiado tarde para recibir un cheque de 2 mil 600 dólares y un vuelo gratuito de regreso a casa".
El Congreso creó el programa TPS en 1990 para brindar protección migratoria temporal a personas que huían de guerras, desastres naturales y condiciones "extraordinarias y temporales" en sus países de origen. 
Los beneficiarios pueden solicitar permisos de trabajo renovables y obtener protección contra la deportación. Un terremoto ocurrido en Haití en 2010 causó la muerte de más de 200 mil personas. 
La designación de TPS se ha prorrogado varias veces en los años posteriores. El año pasado, tribunales federales impidieron que el gobierno pusiera fin al TPS, tras determinar que la administración había revocado ilegal y arbitrariamente las protecciones basándose en motivos infundados y pretextos impulsados ​​por "animadversión racial" y una agenda antiinmigrante. 
Abogados y jueces señalaron declaraciones "despectivas" de la exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y de Trump, quien afirmó sin pruebas que los inmigrantes haitianos "se comían las mascotas de la gente" y calificó a Haití como un "país de mierda". En su opinión redactada en nombre de la mayoría conservadora de la Corte Suprema, el magistrado Samuel Alito argumentó que "ninguna de las declaraciones citadas, ya fuera del presidente o de la secretaria, era abiertamente racial y, en esencia, todas expresaban posturas políticas que podían fundamentarse en justificaciones neutrales respecto a la raza". La semana pasada, el Departamento de Seguridad Nacional anunció que el TPS para Haití quedaba oficialmente "cancelado" y notificó a los empleadores que los permisos de trabajo habían expirado, lo que provocó despidos masivos y confusión jurídica para los haitianos con TPS que buscaban obtener un estatus permanente. 
La decisión de la Corte Suprema podría impulsar los esfuerzos de la administración para eliminar las designaciones de TPS que protegen a cerca de 1.3 millones de inmigrantes de una docena de países más, intensificando las amenazas del presidente contra las vías legales de inmigración, a pesar de haber prometido centrarse en "lo peor de lo peor". "Esto es injusto, punitivo y excesivo, y revela lo que los agentes del ICE de Trump piensan sobre los haitianos que llegaron aquí legalmente", declaró el lunes la representante demócrata por Ohio, Shontel Brown. "Lucharemos contra esto". 
A principios de este año, la Cámara de Representantes —controlada por los republicanos— aprobó por un estrecho margen un proyecto de ley para prorrogar el TPS para Haití, marcando un inusual esfuerzo bipartidista respaldado por las urgentes peticiones de republicanos en estados con grandes poblaciones inmigrantes. Sin embargo, los republicanos se aseguraron de que el proyecto de ley no prosperara en el Senado. 
"Esto es una vergüenza para los Estados Unidos de América", dijo el lunes a los periodistas el senador demócrata Chris Murphy. No existe un lugar seguro al que puedan regresar los beneficiarios del TPS provenientes de países como Haití, Yemen, Venezuela y Siria. De hecho, en los lugares que acabo de mencionar, la situación no se está estabilizando ni mejorando; está empeorando.