lunes, 6 de julio de 2026

American curios.

La batalla sobre el 4 de julio
David Brooks
▲ El senador Bernie Sanders, ícono de la izquierda en un país que cumplió 250 años y que, pese a la narrativa oficial, excluye a muchos de sus habitantes.Foto Afp
“Este cuatro de julio es de ustedes, no mío. Ustedes podrían regocijar, yo tengo que estar de luto… América es falsa al pasado, falsa al presente y solemnemente se compromete a ser falsa al futuro… Su celebración es una farsa… su grandeza nacional, vanidad inflada… sus gritos de libertad e igualdad, burla vacía… No hay nación en la tierra culpable de prácticas más estremecedoras y sangrientas que la gente de Estados Unidos en esta justa hora”, fueron palabras del discurso del intelectual, periodista y ex esclavo afroestadunidense Frederick Douglass el 5 de julio de 1852 (https://www.zinnedproject.org/materials/ frederick-douglass-meaning-july-fourth/). Estaba hablando de qué es el 4 de julio para los esclavos en este país. ¿Por qué resuena hoy día?
Cuando Jimi Hendrix tocó su versión del himno nacional en Woodstock en 1969, lleno de distorsión, furia, bombardeos y un tantito de nobleza, resumió un país en guerra externa y una batalla interna por su futuro. El que es considerado un himno nacional alternativo, This land is your land, de 1944, del legendario cantautor Woody Guthrie, afirma que “esta tierra fue hecha para ti y para mí”. Pero en una de las estrofas dice: “en las plazas de la ciudad, en la sombra del campanario vi a mi pueblo; por la oficina de asistencia social yo vi a mi pueblo, y algunos estaban preguntando si ¿esta tierra aun fue hecha para ti y para mí”? Ambas expresiones permanecen contemporáneas.
Son parte de la gran batalla por la narrativa, por quién y cómo se cuenta la historia, de Estados Unidos que se libra todos los días y que estaban al centro del festejo del 250 aniversario de esta república el pasado fin de semana.
En el festejo oficial el sábado, el mandatario Donald Trump insistió en que ésta es “la edad de oro”, pero advirtió – con enorme nostalgia macartista– que “el comunismo” es la mayor amenaza que enfrenta el país, y que en gran medida es importado por “extranjeros”. El comandante en jefe, que antes acusaba que los inmigrantes importaban violencia y droga, ahora dice que también importan el comunismo, infiriendo que los avances de fuerzas políticas progresistas y socialistas democráticas son culpa de extranjeros. Poco antes del discurso, cientos de fascistas enmascarados uniformados del Frente Patriota marcharon por el centro de la capital con mensajes antimigrantes.
Tal vez la mejor respuesta es la clásica frase de Eduardo Galeano en su Cazador de historias: “Tu Dios es judío, tu música es negra, tu auto es japonés, tu pizza es italiana, tu gas es argelino, tu café es brasileño, tu democracia es griega, tus números son árabes, tus letras son latinas. Soy tu vecino, ¿Y todavía me llamas extranjero?”
Y esa es la respuesta que en efecto se ofrece por todo un país creado, construido y desarrollado por inmigrantes. El intento para secuestrar la Estatua de la Libertad se resiste desde el mismo lugar donde ella ofrece su invitación a los jodidos del mundo: Nueva York, donde un socialista democrático, musulmán e inmigrante fue electo alcalde de la principal ciudad de Estados Unidos. Su mentor, Bernie Sanders, un socialista democrático judío, es uno de los políticos electos de mayor aprobación en el país, donde más de la mitad de los jóvenes dicen que prefieren el socialismo al capitalismo.
Este aniversario fue festejado fuera del ámbito oficial en cientos de idiomas por los descendientes de las luchas democratizadoras libradas a lo largo de la historia de este país por inmigrantes, por indígenas estadunidenses, por la lucha afroestadunidense y la latina, de las mujeres, la comunidad gay, por veteranos de guerra que marcharon en Filadelfia y Washington el sábado en contra de las políticas imperiales, y los sindicatos y sus aliados que pelean por la democratización económica del país más rico del mundo.
Una advertencia: reducir a este país y su pueblo a sólo su cúpula oculta esa gran batalla que hoy día se libra dentro del superpoder, sobre todo la resistencia y rebelión cotidiana que se ha expresado a lo largo de los 250 años del país y que hoy disputa la narrativa de su futuro.
Jimi Hendrix Star Spangled Banner - Live at Woodstock. https://www.youtube.com/watch?v=sjzZh6-h9fM
Woody Guthrie. This land is your land. https://www.youtube.com/watch?v=wxiMrvDbq3s; y https://www.youtube.com/watch?v=9r0MQpUTIow&list=RD9r0MQpUTIow&start_radio=1

La FIFA, servil ante Trump
La insólita decisión de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) de suspender la sanción al jugador del equipo estadunidense Folarin Balogun –líder de goleo de su país en el actual campeonato mundial– ha provocado consternación y enojo por su carácter inusual. Como se recordará, Balogun recibió una tarjeta roja el miércoles de la semana pasada, durante el partido contra Bosnia y Herzegovina, por dar un pisotón al jugador rival Tarik Muharemović. Ayer, sin embargo, el máximo organismo futbolístico emitió una inopinada declaración, según la cual “la aplicación de la sanción queda suspendida por un periodo de prueba de un año”.
El malestar se ha incrementado por la versión de que tan extraña determinación fue consecuencia de una llamada de la Casa Blanca a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para pedirle que dejara sin efecto la tarjeta roja. La versión resulta creíble por el hecho de que la revocación del castigo favorece las probabilidades del seleccionado estadunidense de llegar a cuartos de final por primera vez desde 2002, por la reacción de Donald Trump, quien agradeció a la organización “por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia”, según lo difundió el propio magnate republicano, y por la estrecha relación entre éste e Infantino.
No debe olvidarse, a este respecto, que el año pasado el presidente del organismo internacional decidió inventar un “Premio FIFA de la Paz” para otorgárselo al ocupante de la Casa Blanca, quien ostentaba públicamente su furia por no haber sido nominado para el galardón correspondiente del Comité Noruego del Nobel. Esa muestra de servilismo fue denunciada por la organización británica de derechos humanos FairSquare, la cual acusó a Infantino de violar su “deber de neutralidad política”, y llevó a 50 eurodiputados a difundir una carta en la que se manifestaron “contra el abuso de gobernanza y las violaciones a las reglas en la cima del futbol mundial desde que el Parlamento Europeo pidiera en 2015 la dimisión de Joseph Blatter”, el antecesor de Infantino que fue obligado a dimitir por el escándalo de sobornos, fraude y lavado de dinero que estalló durante su administración.
La parcialidad de la dirigencia de la FIFA en el presente Mundial ha quedado de manifiesto, además, por su obsecuencia ante los atropellos cometidos por el gobierno de Trump en contra de diversos equipos nacionales, empezando por el de Irán, al que se impidió pernoctar en territorio estadunidense, las humillantes revisiones a las que se sometió al seleccionado de Uruguay o la negación de visa al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan. Es claro que ante semejantes arbitrariedades por parte de uno de los países anfitriones del torneo, el deber de la entidad organizadora era exigir un trato equitativo, justo y ajeno a las fobias políticas de la Casa Blanca.
Esta inocultable sumisión del máximo organismo del futbol internacional ante Estados Unidos es sólo una de las miserias exhibidas por la FIFA en el curso del presente torneo. Ya habrá ocasión de comentar sobre su acentuado mercantilismo y su propensión a convertir ese deporte en un espectáculo exclusivo para un público pudiente.

El asesino silencioso de Europa
Jóvenes saltan desde un puente al Canal Saint-Martin mientras Francia sufre una ola de calor, en París. Foto Afp   Foto autor
Iván Restrepo
06 de julio de 2026 00:01
Todos los científicos y los centros de investigación que analizan los orígenes y alcances de las olas de calor que agobian a la mayor parte de Europa Occidental, las consideran las más severas y generalizadas de la historia. Y que su origen es muy claro: el calentamiento global, ocasionado por la quema creciente de hidrocarburos. Todos estos días, con pequeños altibajos, las 400 más pobladas ciudades de Europa sufren su peor ola de calor desde que se tienen registros. 
Y uno de los efectos de este cambio tan radical y sorpresivo se registra en la salud de la población, con un claro aumento en la atención hospitalaria y algunas muertes. Todavía no hay datos completos sobre el número de víctimas porque la ola de calor continúa. 
Pero bien vale recordar cómo por una menos intensa que la de ahora, en Europa murieron hace cuatro años más de 60 mil personas. Lo que sí es muy evidente es que el intenso calor ha afectado a todas las actividades humanas: desde el trabajo, el descanso nocturno, el turismo, la rutina diaria de las personas, el sistema educativo, el transporte. En fin, nada ha escapado a estas olas. 
Mientras el presidente Trump y sus fieles aliados niegan el cambio climático, los científicos demuestran con datos irrebatibles que a medida que se utilizan más los combustibles fósiles aumenta la contaminación atmosférica y como corolario el calentamiento global. También lo que sucede ha puesto en discusión el modelo de ciudad que ahora se tiene, en especial en las áreas marginales de las grandes urbes, como París, Londres, Berlín, Roma, Madrid. Enormes torres habitacionales construidas con los materiales menos adecuados para enfrentar el calor, se han convertido en auténticos hornos. Igualmente sucede en los centros de trabajo del más diverso tamaño y en los centros de enseñanza y hospitales. 
Aunque todos los gobiernos europeos reconocen la gravedad de la situación, con temperaturas que llegan a 43 grados en algunas regiones, no se vislumbran medidas urgentes para que en los próximos años las olas de calor no sean más intensas. No ha habido, por ejemplo, ningún posicionamiento oficial que prometa la reducción urgente del uso de los combustibles fósiles, una manera efectiva de combatir el calentamiento global. 
No debe sorprender esta ola de calor tan severa y generalizada en Europa. Oportunamente los científicos más destacados del mundo advirtieron cómo el planeta se ha calentado mucho más que siempre en lo que va de este siglo. Y también cómo lo hizo en el anterior con los resultados que ahora se tienen. Además, llamaron la atención sobre el efecto que tendrían en la salud de millones de personas, muy especialmente entre las de más edad, cuando el continente europeo envejece demográficamente. 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó al calor extremo como “el asesino silencioso”, por ocasionar daños muy graves, pues en muchas ocasiones no se atiende como una emergencia inmediata. El calor extremo puede provocar deshidratación, agotamiento, golpes de calor y complicaciones en personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias o renales. 
En Francia el sistema de salud advirtió que el riesgo de afectaciones a la salud aumenta cuando las personas se encuentran en viviendas sin ventilación suficiente, trabajan al aire libre, tienen enfermedades previas o viven solas. Y son millones los que están en esta situación. La agencia nacional de salud pública informó que el impacto ha sido mucho más grave entre personas mayores de 65 años. 
También dicho sistema destacó un aumento de 40 por ciento en las muertes ocurridas en el domicilio, algo que refuerza la preocupación por las personas que enfrentan el calor sin apoyo, ventilación o atención oportuna. Las autoridades reportaron que en junio pasado se registraron más de 2 mil 200 muertes de las que ocurren durante dicho mes, el balance final probablemente será mucho más grave. 
Luego de una semana con temperaturas menos intensas, ayer nuevamente llegó el calor. No sólo en Francia, también, y con mayor intensidad, en España. Ninguna duda de su origen: el calentamiento global, que aumenta en todo el planeta. Ahora en Europa es tema político cómo establecer sistemas tecnológicos menos dañinos para el medio ambiente y que ayuden a reducir al máximo el calor, especialmente en los hogares, las escuelas, el transporte y los centros de trabajo. Un tema que bien vale analizar próximamente.