Por el deceso más reciente en Luisiana, mandó la SRE “una carta muy fuerte” y un comunicado a Washington
▲ La mandataria admitió que en sus coversaciones con Donald Trump no ha hablado de los centros de detención, pero sí de las redadas del ICE y de los derechos de los indocumentados.Foto Presidencia
Emir Olivares y Alonso Urrutia
Periódico La Jornada Miércoles 15 de abril de 2026, p. 3
El gobierno de Estados Unidos ha hecho caso omiso de los reclamos por las vías diplomáticas de México por las muertes de 15 connacionales bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) o durante operativos migratorios.
La presidenta Claudia Sheinbaum reveló ayer que Washington no ha dado “respuestas puntuales” a cada caso, esto pese a las notas diplomáticas enviadas por su gobierno.
En la mañanera de ayer, la mandataria reconoció que durante las llamadas con su homologo estadunidense, Donald Trump, ella no ha planteado el punto de lo que sucede en los centros de detención migratoria ni la gravedad de los fallecimientos de los mexicanos en operativos migratorios o en detención por el ICE.
–¿En las conversaciones que ha tenido con el presidente Donald Trump ha sacado el tema? –se le preguntó.
–Hemos sacado el tema de mexicanos en el exterior y la protección de sus derechos humanos. En particular, sobre el tema de centros de detención no hemos hablando; pero sí hemos hablado de que no estamos de acuerdo, en su momento, en las detenciones del ICE. Porque hay muchos mexicanos cuyo único delito es no tener papeles, pero son ciudadanos que trabajan allá –respondió.
Sostuvo que México ha solicitado que las autoridades correspondientes en el vecino del norte realicen las investigaciones correspondientes por estas muertes, que a la fecha suman 15 con la más reciente de Alejandro Cabrera Clemente.
“Vamos a defender a los mexicanos en todas las instancias y no puede permitirse… Se tiene que hacer la investigación, en caso de que hayan fallecido por un presunto maltrato o una violación a los derechos humanos (…) Debe hacerla el gobierno de Estados Unidos.”
Luego de que el lunes se informara de la muerte de Cabrera Clemente en un centro de detención migratoria del ICE, la jefa del Ejecutivo federal dijo que instruyó a los cónsules de México en el vecino país que realicen vistas diarias a esos espacios de reclusión para hablar con los connacionales ahí detenidos y verificar las condiciones en las que se encuentran.
Sostuvo que ante este reciente caso, reportado en el condado de Winnfield, Luisiana, Relaciones Exteriores envió “una carta muy fuerte” y un comunicado a Washington.
“Lo que ahora se está haciendo es ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y estamos revisando ante otras instancias de Naciones Unidas para denunciar estas prácticas en los centros de detención.”
Asimismo, detalló que se acompaña a las familias de los connacionales que han decidido emprender procesos penales ante las autoridades de Estados Unidos por las muertes de sus seres queridos.
No olvidar a las víctimas del ICE
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que, pese a los reclamos del gobierno de México por la muerte de 15 connacionales bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Estados Unidos no ha dado respuestas puntuales a cada caso. Tras darse a conocer el fallecimiento de Alejandro Cabrera Clemente, ocurrido el 11 de abril en instalaciones del ICE en Winnfield, Luisiana, la mandataria expuso que instruyó a los cónsules de México en el vecino del norte que realicen visitas diarias a los centros de detención migratoria, muchos de los cuales han sido denunciados como inadecuados e indignos por congresistas demócratas y grupos estadunidenses de derechos humanos.
Tal como expuso la Secretaría de Relaciones Exteriores, “la repetición de defunciones es inaceptable y refleja deficiencias graves en los centros de detención migratoria del ICE, incompatibles con estándares de derechos humanos y de protección de la vida de las personas”. Además, las causas de muerte oficiales divulgadas por la agencia no brindan ninguna tranquilidad a las familias de las víctimas. Por el contrario, tienen toda la apariencia del tipo de versiones inventadas para encubrir episodios de brutalidad policial y negligencia grave por parte del personal carcelario.
Este contexto, hace más apremiante la obligación del Estado mexicano de presionar a sus pares en Washington con el fin de que efectúen investigaciones reales, creíbles, basadas en evidencia científica y orientadas por la búsqueda de la verdad, no por el ánimo de encubrimiento que mueve al trumpismo cada vez que sus fuerzas policiales –degradadas a auténticos grupos paramilitares por mandos irresponsables– atentan contra la vida y la integridad física de ciudadanos y extranjeros. La insistencia de Palacio Nacional ante la Casa Blanca es tanto un deber de justicia para quienes ya murieron a manos de la política racista de Donald Trump y aquellos que se encuentran detenidos de manera ilegal, como la mejor herramienta a disposición de México para disminuir el riesgo de que haya nuevas víctimas: en la medida en que las corporaciones policiales estadunidenses se vean forzadas a rendir cuentas por sus actos, disminuirá la certeza de impunidad que las hace tan violentas.
En suma, cabe esperar que se cumpla el propósito de la cancillería de “utilizar todas las vías legales y diplomáticas disponibles para esta situación”, así como de mantener un “inequívoco compromiso de velar por la protección y la dignidad de todas las personas mexicanas en el exterior, sin importar su situación migratoria”. Es cierto que México no puede obligar al gobierno estadunidense a respetar la legalidad internacional y las propias normas internas que le son de cumplimiento formalmente ineludible, pero la dignidad humana y la enorme deuda que nuestro país tiene con su población migrante imponen al Estado un deber moral de agotar todos los recursos a su alcance en defensa de los connacionales perseguidos por el trumpismo.
Se sextuplicaron detenciones de migrantes latinos sin registro criminal
Arturo Sánchez
Periódico La Jornada Miércoles 15 de abril de 2026, p. 3
En el segundo mandato de Donald Trump se ha observado que las detenciones de inmigrantes de origen latino sin antecedentes penales dentro de Estados Unidos han aumentado seis veces, en comparación con el último año del gobierno de Joe Biden, de acuerdo con un reporte de la Universidad de California. En tanto, un informe del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), de la Universidad de Syracuse, señala que en los primeros meses de 2026 sólo 2 por ciento de los casos resueltos por las cortes migratorias estadunidenses corresponden a extranjeros con antecedentes penales.
Un análisis elaborado por el Center for Neighborhood Knowledge, de la Universidad de California, indica que la política migratoria federal ha experimentado un viraje significativo hacia la detención de personas sin historial delictivo, en particular de origen latino. Con base en registros administrativos de detenciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), el estudio documenta que los ingresos mensuales a centros de detención de latinos sin antecedentes pasaron de alrededor de 900 durante el último año de la administración anterior a cerca de 6 mil en los primeros meses del nuevo gobierno.
El reporte, fechado en enero de este año, advierte que este aumento está asociado principalmente con operativos en espacios públicos y centros de trabajo, más que con remisiones desde cárceles estatales o federales. Además, señala que casi nueve de cada 10 personas detenidas sin antecedentes penales fueron posteriormente deportadas.
Los investigadores sostienen que “los inmigrantes sin historial criminal se han convertido en un objetivo central de la aplicación de la ley migratoria”.
Por su parte, el reporte del TRAC, con base en registros de tribunales migratorios federales, menciona que únicamente 1.64 por ciento de los nuevos casos presentados en el primer trimestre del año fiscal 2026 en Estados Unidos –que inició en octubre pasado y finaliza en septiembre– incluyeron acusaciones de actividad criminal más allá de una posible entrada irregular al país.
De acuerdo con ese organismo, esto implica que la gran mayoría de las personas sujetas a procedimientos migratorios no enfrenta cargos penales.
Casa Blanca destaca producción récord de energía en EU
la redacción
14 de abril de 2026 16:11
La Casa Blanca señaló que “gracias a la agenda de dominio energético estadunidense de Trump, la producción energética récord de Estados Unidos proporciona un apoyo vital al mundo y está lista para suministrar energía fiable y abundante a las naciones aisladas del petróleo de Medio Oriente”, en medio del “bloqueo” estadunidense a los puertos iraníes.
“Hasta ayer, 167 buques petroleros habían declarado como destino Estados Unidos y 103 buques vacíos se dirigían a puertos estadunidenses para cargar crudo, de ellos, 54 eran superpetroleros, cada uno con capacidad para transportar aproximadamente dos millones de barriles”, escribió en un comunicado.
“Muchos habían descargado recientemente en otros lugares y ahora navegan hacia el Golfo de América, incluidos 20 buques cisterna vacíos con bandera europea y 20 con bandera asiática”, añadió.
También señaló que “en la actualidad, Estados Unidos produce más petróleo que Arabia Saudita y Rusia juntas, y más gas natural que Rusia, Irán y China juntas, lo que consolida su posición como líder energético mundial indiscutible”.
La Casa Blanca presumió que “la agenda de dominio energético del presidente Trump es más que una política; es la fortaleza de Estados Unidos. Mientras los adversarios utilizan la energía como arma, Estados Unidos la suministra”.
Finanzas y energía
La búsqueda de petróleo y gas se llevará a cabo, de ser viable y conveniente, por medios no convencionales. Es decir, se abre la posibilidad de emplear el método de fracturación hidráulica –fracking–. Foto Afp / archivo Foto autor
Luis Linares Zapata
15 de abril de 2026 00:01
El gobierno federal delineó hace algunos días varios planes y ambiciosos propósitos energéticos. Uno de ellos será, de aceptarse, un polémico método de perforación.
Dicha búsqueda de petróleo y gas se llevará a cabo, de ser viable y conveniente, por medios no convencionales. Es decir, se abre la posibilidad de emplear el método de fracturación hidráulica –fracking–.
Hay un motivo de fondo para escoger tal ruta: disminuir la que es una enorme dependencia del gas natural estadunidense. Hoy, ese gas se usa en grandes cantidades para generar electricidad, para mover al resto de la economía y el bienestar ciudadano.
La producción de gas local es hoy por completo insuficiente. Por fortuna, el precio que por ahora se obtiene al importarlo es comparativamente menor que para el resto del mundo.
Una de las ventajas efectivas consiste en su transporte por tubos subterráneos y a ras de tierra, dado que buena parte de lo consumido viaja a través de gasoductos. Antes de la guerra de Ucrania, sólo era semejante al precio del gas ruso enviado a Europa.
Ahora, la casi totalidad de esos países tienen que transportarlo en barcos especiales, lo cual aumenta significativamente su costo.
No se detuvo el oficialismo en esas proyecciones. Añadió el objetivo de instalar energía solar en cantidad importante. Este enorme paquete de proyectos forma parte sustantiva de futuras inversiones proyectadas para el resto del sexenio; sin embargo, hay un asunto prioritario que ha quedado en la penumbra: las finanzas públicas.
Todo lo mostrado exigirá sumas grandes de capital, y los recursos hacendarios son, por ahora, muy estrechos para emprender tan magníficos planes. Aun si se da cabida a los recursos de la iniciativa privada.
Compaginar, además, las energías llamadas renovables con las pretensiones soberanas en hidrocarburos no será tarea sencilla. Para tal propósito se requiere la extracción de gas en similares volúmenes a la energía solar o eólica empleada. Eso, ya bien se sabe, con suficiencia técnica.
Se menosprecia, en cambio, la contribución que la energía atómica puede hacer a la mezcla de ingredientes propulsores. Es una fuente segura, barata y confiable. No usarla recarga innecesariamente la cuenta en el gas.
Habrá necesidad de apreciar con la mayor precisión el aumento en la profundidad fiscal mexicana. Mantenerse en un nivel de 15 o 17 por ciento como proporción del PIB será, por completo, una mediocre aventura.
Se debe aspirar a contar con una hacienda que maneje, capte y use recursos cercanos a 30 por ciento de ese mismo PIB. Tal y como lo hacen y muestran las naciones avanzadas con economías fuertes. Aun en otros países de América Latina se tienen varios ejemplos. Pero, por lo escuchado en repetidas ocasiones, y desde los niveles decisorios respectivos, tales cambios no se harán.
La reforma fiscal conveniente, justa, moderna, progresiva y compensatoria, tendrá que esperar a otros tiempos y urgencias futuras. Mientras la precariedad seguirá siendo la nomenclatura presente y la soberanía energética continuará con severos grados de dependencia.
En variadas ocasiones, la soberanía, se antoja como inquietante e ilusivo propósito. En particular cuando se trata de la energía. Apresar un concepto tan complejo y básico se torna una búsqueda con abarcamientos múltiples. En su concepción básica, se haya la definición de lo que se ha dado en llamar “la matriz energética” de un sistema dado. Ese compuesto que interrelaciona energéticos, tecnologías, estructuras operativas y sus financiamientos.
Abrirse, como lo hizo el gobierno en días pasados, conlleva conjuntar tareas de gran magnitud. Tanto en materia nuclear como en fiscalidad, los retrasos son ya inconvenientes y peligrosos.
La apertura al debate sobre la soberanía y el fracking también obliga hacerlo desde ese otro ángulo tan elusivo como el financiero. La dependencia entre ambos extremos apunta a concebirlos como una dualidad.
La razón es sencilla: el volumen de recursos que la energía exige a cada paso en su suficiencia pone a prueba las finanzas nacionales.
Es preciso empezar diciendo que los componentes de la matriz energética hoy en día se encuentran desbalanceados en sus aportaciones. Las gasolinas, su volumen y calidades, por ejemplo, han alcanzado tamaños que las hacen ver como autosuficientes.
Pero la oferta eléctrica, como fuerza de empuje productiva, adolece del tamaño y la integración para asegurar el desarrollo y crecimiento de la fábrica nacional.
Asimismo, los satisfactores hoy disponibles para una vida plena, actual, con el bienestar ambicionado, padece cortedades y privaciones varias.
Por tanto, un riguroso análisis de todos y cada uno de los componentes que forman la ecuación es indispensable.
La hacienda pública, por su lado, dista mucho de tener la profundidad que es indispensable para captar los recursos suficientes. Además, en su estado actual, induce desequilibrios en la justicia distributiva que es urgente remediar.
