viernes, 10 de abril de 2026

Cifra de muertos por ataques israelíes del miércoles a Líbano asciende a más de mil 500

Una mujer sostiene a su perro mientras camina junto a autos quemados un día después de un ataque aéreo israelí en Beirut, Líbano, jueves 9 de abril de 2026. Foto: Ap  Foto autor
Reuters y la redacción
09 de abril de 2026 15:57
Beirut. Al menos mil 530 personas han muerto y cuatro mil 812 resultaron heridas en los mortíferos ataques israelíes contra el Líbano. Entre las víctimas se encuentran 130 niños, y el personal sanitario y los servicios de emergencia también se han visto gravemente afectados, reportó este jueves el medio Al Jazeera.
Previamente el ⁠Ministerio ⁠de Sanidad del Líbano informó este jueves que el número de muertos por los ataques israelíes ⁠del ​día anterior ⁠en todo el país ascendía ‌a 303.
Señaló ‌que la cifra no es definitiva ​y que se ​espera ​que siga aumentando, ‌ya que los equipos de rescate siguen recuperando cadáveres de entre los escombros.
El ministerio añadió que el ‌balance total desde el ⁠2 de marzo ascendía a mil 888 muertos ⁠y más de 6 mil heridos.

Escala choque entre Madrid y Tel Aviv; España reabrirá su embajada en Irán
Armando G. Tejeda   Corresponsal
Periódico La Jornada  Viernes 10 de abril de 2026, p. 21
Madrid. La disputa diplomática entre España y los dos países de la guerra: Estados Unidos e Israel, sigue en aumento.
El ministro de Asuntos Exteriores del gobierno español, el socialista José Manuel Albares, señaló a la administración presidida por el prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, de vulnerar el derecho internacional por los bombardeos contra Líbano, además de anunciar la reapertura de su embajada en Teherán.
Desde Israel se acusó al gobierno de Pedro Sánchez de “ir de la mano del régimen terrorista iraní”.
En declaraciones ante el Parlamento, Albares se refirió a la devastación provocada por los bombardeos del ejército de Tel Aviv. Expuso: “ayer vimos como Israel, incumpliendo el alto el fuego, lanzó cientos de bombas sobre Líbano”, al citar reportes en redes sociales del ministro israelí de Defensa, Gideon Saar.
Albares anunció además el regreso a la capital iraní, Teherán, del diplomático Antonio Sánchez-Benedito, para que reabra la embajada española, cerrada temporalmente el 7 de marzo tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel iniciados el 28 de febrero.
El jefe de la diplomacia española explicó que la decisión responde al actual alto el fuego acordado por dos semanas y busca impulsar los esfuerzos de paz “desde todos los vectores. Son dos semanas en las que esperemos que todos apuesten por la vía diplomática, como hace España desde el primer día”.
Además, informó que conversó con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, para trasladarle el respaldo de España al proceso de mediación y que en el marco de ese diálogo instó a Irán a implicarse de forma decidida en las negociaciones, así como a cesar los ataques contra países del golfo Pérsico y a utilizar su influencia sobre las milicias chiítas en la región para la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional.
La respuesta por parte del gobierno de Israel a este gesto de distensión de la diplomacia española fue inmediato y lo hizo mediante el ministro Gideon Saar, quien señaló en redes sociales que “el régimen terrorista iraní vuelve a ejecutar a sus propios ciudadanos: manifestantes y opositores políticos. España reabre su embajada en Teherán. Van de la mano. Sin pudor. Para vergüenza eterna”.

Lanzaron 18 mil bombas sobre Irán
Periódico La Jornada
Viernes 10 de abril de 2026, p. 19
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) revelaron que lanzaron 18 mil bombas a Irán, en 85 mil incursiones aéreas durante los 38 días de ofensiva, antes del alto el fuego de esta semana. La cifra representa cinco veces el número de proyectiles que arrojaron a la república islámica en los 12 días de la guerra de junio pasado, informó Jerusalem Post al cierre de esta edición.

Trump: más amenazas
De la Redacción
Periódico La Jornada   Viernes 10 de abril de 2026, p. 21
Redes sociales vinculadas al presidente Donald Trump reiteraron las amenazas del magnate: “Si por alguna razón no se cumple plenamente el acuerdo con Irán (…) comenzará la guerra más grande, mejor y más fuerte que nunca (…) Nuestras grandes fuerzas armadas se están preparando y descansando, se encuentran esperando su próxima conquista... Estados Unidos ha vuelto”, enfatizó el jefe de la Casa Blanca.

Trump, derrotado
Pedro Miguel
Foto AP
Desde noviembre de 2024, es decir, desde antes del regreso de Trump a la Casa Blanca, la publicación Responsible Statecraft advertía que “la capacidad misilística de Estados Unidos se está agotando rápidamente” y que eran, ya para entonces, “insuficientes para abastecer a Ucrania con los interceptores necesarios para mantener sus sistemas de defensa antimisiles (https://is.gd/KzcEAX).
La situación empeoró significativamente a raíz de las respuestas iraníes de abril, junio y octubre del año pasado a previas agresiones de Tel Aviv y de Washington; el Pentágono no sólo tuvo que fortalecer las defensas de sus bases militares en la región del Pérsico, sino que también requirió ayudar a Israel a reponer sus dotaciones de la munición antibalística que gastó en interceptar centenares de drones y de misiles balísticos y crucero.
Es importante recordar que tanto los drones kamikaze como los misiles crucero, subsónicos y de vuelo bajo, pueden ser interceptados mediante una diversidad de medios, que va desde las ametralladoras y cañones antiaéreos convencionales hasta los misiles tierra-aire portátiles (Manpads), los aviones caza y también, desde luego, por las baterías del famoso Domo de Hierro israelí, concebido para contrarrestar los cohetes artesanales que han sido lanzados desde Gaza.
En cambio, la intercepción desde tierra de misiles balísticos, como los que ha desarrollado Irán en grandes cantidades, requiere de misiles estadunidenses Patriot 3 y Thaad y los israelíes Stunner del sistema Honda de David. El otro medio disponible para este propósito es el de los sistemas Aegis instalados en barcos de guerra de Estados Unidos.
En sus respuestas del año pasado a los atentados y bombardeos de Netanyahu y Trump, la república islámica fue perfeccionando una estrategia que aplicaría a fondo en 2026: carente de una fuerza aérea y de una armada significativas, Irán ideó un modelo de guerra asimétrica concebido para someter a sus adversarios mediante la derrota aritmética y económica de sus defensas antibalísticas: misiles que tienen un costo de entre 700 mil y 12 millones de dólares, y una fabricación limitada, han sido lanzados en pares para destruir en el aire drones iraníes Shahed y similares que pueden ser producidos en masa por 20 mil o 30 mil dólares (https://is.gd/w8TcJw).
A sabiendas de que la gran mayoría de sus drones y misiles de crucero serán derribados mediante diversos sistemas, los militares iraníes confían en sus misiles balísticos para lograr una ventaja sobre sus agresores.
Según el conteo del think tank británico Royal United Services Institute, las existencias israelíes de misiles antiaéreos Arrow 2 y Arrow 3 se acabaron el 27 de marzo; las de Stunner y Tamir, el 6 de abril; en cuanto a las de Thaad, llegarían a su término entre el 11 y el 17 de abril, y no habrá Patriot 3 el 26 de este mes si la confrontación mantenía su ritmo, lo que dejaría a Israel-Estados Unidos a merced de los misiles balísticos de Teherán. Si a eso se le suma la desastrosa jornada del 2 de abril, en la que Washington perdió más de media docena de aeronaves en suelo iraní, más los impactos económicos generados por el cierre del estrecho de Ormuz, la creciente oposición estadunidense a la guerra y el descontento de las petromonarquías por ser lanzadas como carne de cañón frente a Irán, es fácil entender por qué Trump se rindió –aunque disfrazara la derrota de comienzo de negociaciones de paz– el martes pasado.
Quienes condujeron a semejante fracaso a la superpotencia fueron, en primer lugar, Benjamin Netanyahu, quien según un chisme de The New York Times engatusó a Trump haciéndole creer que bastaba con decapitar al gobierno de la república islámica para que la institucionalidad iraní se desmoronara (https://is.gd/RyrlA4) y, por el otro, su secretario de “guerra”, Pete Hegseth, quien había llevado a cabo una purga de mandos profesionales en el Pentágono (https://is.gd/4DGHcY) para remplazarlos por incondicionales dispuestos a decir “sí” a cualquier tontera que se pasara por la mente del millonario presidente, los cuales fueron incapaces de realizar una evaluación estratégica correcta de las fuerzas en el golfo Pérsico.
De acuerdo con diversas fuentes, el círculo cercano a Trump usó durante el conflicto información privilegiada para especular con los vaivenes de los precios petroleros y los zigzagueos declarativos de su figura central.
Es posible que el autoproclamado dictador estadunidense (https://is.gd/ub6Qnr) haya aprovechado la catástrofe a la que llevó a su país para acrecentar su fortuna personal y familiar; igualmente significativo es que la ignorancia y la bastedad mental de él y de su equipo les impidieron ver que, más allá de los aspectos meramente militares, estaban a punto de romperse los dientes ante un país cohesionado y unificado en lo fundamental, que infravaloraran la cohesión institucional de Irán y que sobrevaloraran los movimientos de disidencia y protesta en esa nación.
Ahora Trump podrá gesticular y amenazar todo lo que quiera, pero está derrotado.
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