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Afp
11 de marzo de 2026 12:16
Ginebra. El Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) manifestó su profunda preocupación por el creciente "discurso de odio racista" en Estados Unidos, el uso de "lenguaje despectivo y deshumanizante" y de estereotipos dañinos dirigidos contra migrantes, refugiados y solicitantes de asilo.
Esos grupos han sido presentados "como criminales o como una carga, por parte de políticos y figuras públicas influyentes en los niveles más altos del Estado, en particular su presidente", señaló el comité en un informe urgente.
Esto "fomenta la intolerancia y puede incitar a la discriminación racial y a los delitos de odio", advirtió.
El CERD, compuesto por 18 expertos independientes encargados de supervisar cómo los países aplican la convención internacional sobre la eliminación del racismo, también expresó profunda preocupación por el "uso sistemático de perfiles raciales" por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de otros agentes desplegados en la ofensiva contra los migrantes de Trump.
La selección de "personas de origen hispano/latino, africano o asiático y los controles de identidad arbitrarios (...) habría dado lugar a la detención generalizada de refugiados, solicitantes de asilo, migrantes y personas percibidas como tales", indicó.
Además, al menos 675 mil personas habían sido deportadas desde enero de 2025, cuando Trump volvió al poder.
Miles de agentes federales, incluidos agentes del ICE, llevaron a cabo a principios de este año varias semanas de redadas y detenciones masivas en Minesota, en lo que el gobierno de Trump afirmó eran misiones selectivas contra delincuentes.
La polémica operación terminó el mes pasado en medio de una creciente indignación por la muerte a disparos de dos ciudadanos estadunidenses, Renee Good y Alex Pretti, y la detención de un niño de cinco años.
Rendición de cuentas
El CERD instó a Washington a "garantizar la rendición de cuentas, incluso mediante investigaciones efectivas, exhaustivas e imparciales" sobre todas las presuntas violaciones.
También criticó el "drástico aumento" en el número de detenidos en los centros de inmigración, que, según los informes, pasó de 40 mil a finales de 2024 a alrededor de 73 mil a comienzos de este año.
El comité expresa su preocupación por informaciones que dan cuenta de "condiciones inhumanas y atención médica inadecuada" en estos centros de detención de migrantes.
Igualmente, lamentó la muerte bajo custodia de al menos 29 migrantes en 2025 y de 6 en enero de este año.
El CERD también expresó su alarma por la decisión de Washington de derogar directrices de larga data que limitaban las operaciones de control de la inmigración y las detenciones en inmediaciones de escuelas, hospitales e instituciones religiosas
En sus recomendaciones, el CERD exhorta a Estados Unidos a suspender todas estas operaciones y a llevar a cabo una revisión, basada en los derechos humanos, de las medidas legislativas adoptadas desde enero de 2025.
Este informe del CERD es la respuesta a una demanda urgente presentada por la influyente Unión Estadunidense de Libertades Civiles (ACLU, en inglés).
ACLU había pedido al CERD que investigue "las graves violaciones por parte de Estados Unidos de sus obligaciones en materia de derechos humanos” en el estado de Minnesota.
Afp
11 de marzo de 2026 12:16
Ginebra. El Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) manifestó su profunda preocupación por el creciente "discurso de odio racista" en Estados Unidos, el uso de "lenguaje despectivo y deshumanizante" y de estereotipos dañinos dirigidos contra migrantes, refugiados y solicitantes de asilo.
Esos grupos han sido presentados "como criminales o como una carga, por parte de políticos y figuras públicas influyentes en los niveles más altos del Estado, en particular su presidente", señaló el comité en un informe urgente.
Esto "fomenta la intolerancia y puede incitar a la discriminación racial y a los delitos de odio", advirtió.
El CERD, compuesto por 18 expertos independientes encargados de supervisar cómo los países aplican la convención internacional sobre la eliminación del racismo, también expresó profunda preocupación por el "uso sistemático de perfiles raciales" por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de otros agentes desplegados en la ofensiva contra los migrantes de Trump.
La selección de "personas de origen hispano/latino, africano o asiático y los controles de identidad arbitrarios (...) habría dado lugar a la detención generalizada de refugiados, solicitantes de asilo, migrantes y personas percibidas como tales", indicó.
Además, al menos 675 mil personas habían sido deportadas desde enero de 2025, cuando Trump volvió al poder.
Miles de agentes federales, incluidos agentes del ICE, llevaron a cabo a principios de este año varias semanas de redadas y detenciones masivas en Minesota, en lo que el gobierno de Trump afirmó eran misiones selectivas contra delincuentes.
La polémica operación terminó el mes pasado en medio de una creciente indignación por la muerte a disparos de dos ciudadanos estadunidenses, Renee Good y Alex Pretti, y la detención de un niño de cinco años.
Rendición de cuentas
El CERD instó a Washington a "garantizar la rendición de cuentas, incluso mediante investigaciones efectivas, exhaustivas e imparciales" sobre todas las presuntas violaciones.
También criticó el "drástico aumento" en el número de detenidos en los centros de inmigración, que, según los informes, pasó de 40 mil a finales de 2024 a alrededor de 73 mil a comienzos de este año.
El comité expresa su preocupación por informaciones que dan cuenta de "condiciones inhumanas y atención médica inadecuada" en estos centros de detención de migrantes.
Igualmente, lamentó la muerte bajo custodia de al menos 29 migrantes en 2025 y de 6 en enero de este año.
El CERD también expresó su alarma por la decisión de Washington de derogar directrices de larga data que limitaban las operaciones de control de la inmigración y las detenciones en inmediaciones de escuelas, hospitales e instituciones religiosas
En sus recomendaciones, el CERD exhorta a Estados Unidos a suspender todas estas operaciones y a llevar a cabo una revisión, basada en los derechos humanos, de las medidas legislativas adoptadas desde enero de 2025.
Este informe del CERD es la respuesta a una demanda urgente presentada por la influyente Unión Estadunidense de Libertades Civiles (ACLU, en inglés).
ACLU había pedido al CERD que investigue "las graves violaciones por parte de Estados Unidos de sus obligaciones en materia de derechos humanos” en el estado de Minnesota.
Burócratas se movilizan en Argentina contra los bajos salarios
▲ Una serie de tormentas generó fuertes estragos desde el pasado domingo por inundaciones en la provincia norteña argentina de Tucumán, tras la cual decenas de personas fueron evacuadas. Calles y rutas quedaron anegadas, así como árboles caídos y casas bajo el agua. Desde diciembre, la provincia sufre fuertes lluvias que acumularon 800 milímetros en promedio, lo que equivale a 70 por ciento de las precipitaciones en un año. Sin embargo, el domingo por la noche cayeron 170 milímetros en pocas horas, lo que desbordó ríos y napas. Ayer, habitantes de Agua Azul, un poblado de esa provincia, ayudaron a rescatar a uno de sus vecinos, que por sus condiciones físicas no podía ponerse a salvo.
Foto Ap
Stella Calloni Corresponsal
Periódico La Jornada Jueves 12 de marzo de 2026, p. 28
Buenos Aires. Fuerte tensión sacudía anoche a San Salvador, capital de la provincia de Jujuy, cuando la infantería policial intentaba detener una manifestación de antorchas con centenares de docentes, empleados estatales y vecinos que se dirigían a la casa de gobierno, ante la gravísima situación que les impide comenzar las clases este año, con un salario de 400 mil pesos (casi 400 dólares), y la canasta básica que se calcula en 2 millones 300 mil (poco más 2 mil dólares), lo que condena a 80 por ciento de trabajadores de todo el país a la pobreza y muchos a la indigencia.
Los sucesos de Jujuy se reproducen en varias provincias del país, incluso una de las manifestaciones más fuertes se produjo en la rebelión policial, que duró varios días en Santa Fe, la tercera en importancia de Argentina.
El levantamiento popular jujeño, que recientemente protagonizaron las fuerzas policiales y sus familiares en esa misma provincia ante la imposibilidad de sobrevivir con sus bajos salarios, ocurre en momentos en que el gobernador Carlos Sadir, de la Unión Cívica Radical, aliado del presidente ultraderechista Javier Milei, se encuentra junto a éste en la comitiva que lo acompañó a Estados Unidos para ofrecer las empresas estatales a inversionistas.
Analistas locales advierten que de lo que se trata es de culminar con la entrega del país y de “la gran subasta de Argentina al mejor postor en el mercado”.
A esto se agregan los acuerdos firmados a lo largo de los poco más de dos meses de este año, tanto con Estados Unidos y como con Israel, que llevan a una subordinación colonial sin necesidad de disparar una bala.
Además, el gobierno anuncia una repatriación de argentinos de Medio Oriente, para lo cual se preparan aviones aquí, pero en realidad los repatriados son de Israel y se habla de unos 300 mil, que se unen a los que ya se encuentran aquí, muchos de los cuales arriban a la Patagonia, donde una buena parte de la población acusa a jóvenes ex soldados israelíes por los incendios que destruyeron gran parte del Patrimonio de la Humanidad, que eran los grandes bosques de árboles milenarios, convertidos ahora en cenizas.
En estos momentos, a quien menciona las palabras “sionismo” o “genocidio” y “exterminio en Gaza” se le abren causas penales, se le despide del trabajo y se le persigue, como se hace con el periodismo que lucha por la verdad.
Una luz en las sombras
En momentos en que se prepara una multitudinaria marcha al cumplirse el 50 aniversario de la más cruenta dictadura militar que vivió este país (24 de marzo de 1976), el Equipo de Antropología Forense anunció el hallazgo de los restos de 12 personas desaparecidas, asesinadas y enterradas en el ex Centro Clandestino de Detención y Exterminio La Perla, en Córdoba, uno de los más grandes de esa provincia y del país.
El juez Hugo Vaca Narvaja, que pertenece a una de las familias afectadas y que debieron asilarse en México, afirmó que a corto plazo se conocerán las identidades de las víctimas y se anunciarán sus nombres con el consentimiento de sus parientes.
Este hallazgo pudo hacerse después de una gran investigación, para lo cual el gobierno nacional actual no prestó ninguna ayuda, se descubrieron los entierros clandestinos a pesar de una cantidad de maniobras y operaciones para confundir a los investigadores.
Pese a los esfuerzos del gobierno de Milei por terminar con la lucha contra la impunidad y los derechos humanos que colocó a Argentina en un lugar privilegiado en el mundo, no ha podido detenerla. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo siguen siendo la vanguardia de una heroica lucha por la verdad y la memoria.
Esa otra manifestación de la política genocida en Cisjordania
En esta realidad, donde la muerte se impone al respeto a la vida, el objetivo es claro: la anexión de Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental. Foto Ap / archivo Foto autor
Nadya Rasheed*
12 de marzo de 2026 00:03
A la luz de los hechos, quienes creemos en la justicia debemos tener la voluntad para mirar de frente a la imposición del poder por el poder mismo, pues el sentido de la verdad nos muestra que las vías que conducen a la igualdad de condiciones y oportunidades para existir están fuera del mapa, del piso y techo que la justicia debe ofrecernos.
La ideología sionista no pierde un segundo para atacar, en primera instancia, a la comunidad palestina.
Esto ha ocurrido durante décadas y responde a un proyecto dirigido a nuestra total desaparición en el olvido mediante la deshumanización, que actúa como cadena perpetua para todo mi pueblo.
Ahora, esa misma ideología supremacista nos obliga a observar su expansión hacia otras regiones, no sólo con el fin de causar daños igualmente injustificados, sino con el claro y macabro propósito de minimizar –hasta borrar de nuestra conciencia política y humana, mediante más violencia– la realidad del genocidio en Gaza. Desde el exterminio expansivo, pasando por los constantes ataques de colonos en Cisjordania, hasta el aislamiento de Jerusalén Oriental de su raíz histórica, somos testigos del punto de partida de este caos, elegido y promovido por la ideología sionista para difundirse en nuestro mundo.
Como ciudadanos globales, y a cualquier distancia de Palestina, sabemos que nuestra memoria no es observadora pasiva. Es, en cambio, orgánica, hermana, humana por elección. Y desde esa ambición primera del sionismo de borrar a Palestina de la Tierra, entendemos hoy la repetición del patrón: vemos la expansión del colonialismo tanto en otras regiones como en una narrativa que pretende ocupar todos los espacios de nuestro sentido crítico y de comunidad a escala mundial.
Estamos frente a una urgencia humanitaria y una amenaza supremacista que, desde su plataforma de limpieza étnica, nos ocupa a todos. Allí está la advertencia: Palestina como modelo para la violación de los derechos humanos. Las matanzas y la hambruna no cesan en Gaza; el desplazamiento y el robo de hogares en Cisjordania persisten, y la exclusión de Jerusalén Oriental sigue avanzando, todo bajo una figura de “legalidad” sin fundamento en el marco jurídico internacional.
En esta realidad, donde la muerte se impone al respeto a la vida, el objetivo es claro: la anexión de Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental. Así, desde la tierra universal de Jerusalén, la voluntad de paz del Estado de Israel ha sido, una vez más, una burla. Israel, por un lado, redobla el despropósito de incentivar que los colonos asuman funciones de fuerzas policiales y militares en Cisjordania. Por el otro, el sionismo continúa alimentando el plan de adoctrinamiento de la opinión pública por medio de las redes sociales.
El Estado de Palestina, pese a todo, persiste en nuestra conciencia como lo que es: Palestina. Palestina toda en su derecho a existir, aunque más de 800 mil colonos dividan la cotidianidad de los palestinos; aunque la impunidad de los colonos, sumada al ejército ocupante, busque aniquilar el presente y el largo aliento de la historia que nos mantiene aferrados a la tierra de nuestra civilización. Mi pueblo, como cualquier pueblo hermano, no debe ser sustituido.
Tenemos la obligación de hacer frente al genocidio y la ocupación. Debemos evitar que el método de aniquilación total que hoy se ejecuta en Palestina sirva de modelo para el futuro de otros pueblos. Asegurarnos de que Israel cumpla las órdenes de la Corte Internacional de Justicia es tarea de todos. Denunciar la violencia ejercida por Israel al ignorar las advertencias de organizaciones de derechos humanos, de la sociedad civil, de estados parte y de la ONU es también una responsabilidad con la humanidad.
Debemos continuar exigiendo que Israel se someta a la debida rendición de cuentas y se lleven a cabo los procesos pertinentes que obliguen a asumir responsabilidades a personas y empresas involucradas en el genocidio y en la ocupación.
Tampoco perdemos de vista hechos que rara vez aparecen en las noticias o en redes sociales: en Cisjordania vemos casos de niños que son obligados a destruir con martillos las paredes de sus hogares, sólo para humillarlos. Ni escapa de nuestra atención que hasta los cadáveres palestinos son retenidos, mientras más de 9 mil personas permanecen detenidas.
Estamos ante una estrategia mercantil de ocupación y aniquilación. La defensa del derecho de Palestina a existir es, en el mismo terreno de los derechos humanos, la defensa legítima de todos los pueblos a vivir con libertad, dignidad y justicia.
*Embajadora del Estado de Palestina
Remember Girón
El líder la Revolución Cubana, Fidel Castro, en un discurso ante estudiantes de la Universidad de La Habana en 2015. Foto Roberto Chile/ Cubadebate Foto autor
Rosa Miriam Elizalde
12 de marzo de 2026 00:01
En la invasión a Cuba por Playa Girón, la fuerza aérea de los atacantes disponía de unos 30 aparatos, entre bombarderos B-26 y aviones de transporte C-46 y C-54 destinados al lanzamiento de paracaidistas y al sostenimiento logístico del desembarco. Del lado cubano, en abril de 1961, la aviación revolucionaria apenas podía reunir ocho aeronaves operativas: algunos cazas Sea Fury, un par de reactores T-33 y unos pocos B-26 recuperados tras la caída de la dictadura de Fulgencio Batista. La desproporción era enorme y, sin embargo, en menos de 72 horas, aquellos ocho aviones resultaron decisivos para quebrar la cobertura enemiga y golpear la logística de la invasión.
“La CIA creyó, como siempre, en los informes de sus pícaros espías locales, que cobran por decir lo que gusta escuchar, y, como siempre, confundió la geografía con un mapa militar ajeno a la gente y a la historia”, escribiría Eduardo Galeano sobre aquellos días de abril de 1961.
Conviene recordar esa historia porque su significado político sigue siendo actual. Los mercenarios, respaldados por la CIA, desembarcarían con clara superioridad material. Su plan consistía en destruir la aviación cubana en tierra, asegurar el control del espacio aéreo y proteger la cabeza de playa hasta consolidar un gobierno provisional que solicitara la intervención directa de Estados Unidos. Pero el plan fracasó en un punto crucial. Bastaron unos pocos aviones sobrevivientes y la brillante conducción política y militar de Fidel Castro, respaldada por la movilización del pueblo cubano, para alterar el rumbo de la ofensiva.
La lección de Girón no es que Cuba tuviera más aviones ni más recursos: es exactamente lo contrario. Un Estado bajo agresión logró identificar el punto vulnerable de la operación enemiga y golpearlo con rapidez. Ocho aviones bastaron para frustrar el plan diseñado en Washington, porque convirtieron una aparente ventaja militar del adversario en vulnerabilidad estratégica. Sesenta y cinco años después, el contexto es distinto, pero la lógica de fondo no ha desaparecido.
En las semanas recientes, Donald Trump ha vuelto a colocar a Cuba en el centro de su retórica, al insinuar que la isla terminará “cayendo”, y sugerir la posibilidad de un acuerdo o incluso de alguna forma de “control” sobre el país. Sus palabras forman parte de una política de coerción que combina sanciones económicas, guerra informativa y amenazas políticas en un momento especialmente difícil para la economía cubana.
Sería ingenuo interpretar ese discurso como el preludio inmediato de una invasión militar al estilo de 1961. El escenario contemporáneo es más complejo. Hoy las formas de presión pasan, sobre todo, por el estrangulamiento de la sociedad cubana y por la expectativa de que el desgaste interno termine produciendo una capitulación política. No estamos ante una simple presión externa, sino ante una lógica de castigo que apuesta al sufrimiento social como instrumento para forzar una rendición.
Sin embargo, la historia de Girón ayuda a entender por qué esa pretensión tampoco es sencilla. La cuestión cubana nunca ha sido un problema exclusivamente militar, sino ante todo político. Incluso en 1961, cuando Estados Unidos contaba con superioridad material abrumadora, la operación fracasó porque no logró quebrar la capacidad de resistencia del Estado cubano ni provocar la fractura interna que esperaba.
La invasión no encontró el levantamiento popular que había imaginado la CIA y sus agentes locales y, una vez perdida la logística y la cobertura aérea, la estrategia de Washington se derrumbó. Todo indica que la presión de Trump continuará y puede intensificarse. Pero la experiencia histórica sugiere que la cuestión decisiva no es la fuerza material del adversario, sino la capacidad de un país para impedir que esa fuerza se traduzca en dominio político. Girón demostró que incluso una operación preparada durante meses y respaldada por la mayor potencia del planeta podía fracasar si encontraba resistencia organizada y dirección política capaz de sostenerla.
Las amenazas se mueven hoy en otro terreno, pero enfrentan el mismo dilema de fondo: una cosa es ejercer presión y otra muy distinta transformar esa presión en control real sobre un país que ha demostrado repetidamente su capacidad de resistir. Girón enseñó que incluso la desproporción más evidente puede invertirse cuando el objetivo político del agresor se vuelve inviable. Y esa lección, más de seis décadas después, sigue pesando sobre cualquier cálculo que pretenda decidir el destino de Cuba desde fuera.
En la Casa Blanca, todos usan los mismos zapatos del presidente, aunque les queden grandes
▲ El secretario de Estado, Marco Rubio, con el holgado calzado estilo Trump, en lo que se considera un acto de sumisión.Foto de la cuenta de X de Miles Taylor
David Brooks y Jim Cason Corresponsales
Periódico La Jornada Jueves 12 de marzo de 2026, p. 25
Nueva York y Washington. En la Casa Blanca, el dicho de que se tienen que poner en los zapatos del jefe, es literal.
El presidente Donald Trump está tan encantado con unos zapatos formales clásicos estilo Oxford, fabricados desde siempre por la empresa Florsheim –cuestan 145 dólares–, que regala pares a numerosos visitantes de la residencia oficial e incluso a miembros de su gabinete. Al parecer, no les toma la medida y sólo adivina la talla. En fotografías recientes de reuniones con secretarios de Estado, se puede ver que varios de sus subordinados suponen que no tienen más remedio que ponerse el regalo, aunque sea incómodo.
Entre las imágenes más notables están las del secretario de Estado, Marco Rubio, cuyos pies están metidos en un par de zapatos que le quedan muy amplios.
“Rubio nos está diciendo que vestirá un disfraz para el presidente. Aceptará la humillación pública con tal de complacer al hombre que exige su inquebrantable y continúa obediencia”, comentó Miles Taylor, quien fue jefe de equipo de la secretaría de Seguridad Interna en la primera presidencia del republicano.
Otros integrantes del gabinete que parecen sentirse obligados a usar el regalo son: el vicepresi-dente, JD Vance; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; el titular de Comercio, Howard Lutnick, y el jefe de Transporte Sean Duffy; además, de otros amigos del mandatario, como el senador Lindsey Graham y el conductor de noticias Sean Hannity.
“Todos los chicos los tienen. Es histérico porque tienen miedo de no usarlos”, resaltó una funcionaria de la Casa Blanca en entrevista con The Wall Street Journal.
Taylor comentó que “de la mañana a la noche, el ‘zapato Trump’ se ha vuelto en un símbolo. Ya sea el secretario de Estado, Marco Rubio, o el grupito de funcionarios de la Casa Blanca dando la vuelta en los mismos zapatos estúpidos, lo que señala es que –a los niveles más altos del gobierno estadunidense– nuestros servidores públicos creen que la lealtad a un hombre es más importante que su apego a la ley, a la Constitución o al país, a los que supuestamente sirven”.
Por supuesto, este suceso se convirtió rápidamente en tema para los comediantes de los programas de charla nocturnos. Stephen Colbert anunció que “Trump tiene noticias para los pies de Estados Unidos”, al describir sus regalos a sus subordinados. “¿Saben? Hay una palabra para un líder que escoge vestimenta para sus discípulos: es ‘culto’”. Así lo expresó al mostrar una foto de Vance y Rubio sentados frente al presidente, comentó: “vean… sus tobillos chiquititos ahogados en sus gigantescos zapatos de payaso”.
Muchos, incluidos quienes han recibido estos regalos, sueñan con sentarse en el sillón presidencial en algún momento, pero no necesariamente ponerse en los zapatos de ese patrón. ¿O será ese el mensaje del jefe: sus zapatos son demasiados grandes para todos los demás?

