sábado, 21 de febrero de 2026

Pedro Castillo pide al nuevo presidente de Perú lo indulte.

Apela a su humanidad
De La Redacción
Periódico La Jornada   Sábado 21 de febrero de 2026, p. 18
El nuevo presidente de Perú, José María Balcázar, recibió una carta del ex presidente Pedro Castillo, depuesto y encarcelado, en la que solicitó un indulto a su condena de 11 años por intentar disolver el Congreso a fines del 2022.
La solicitud de indulto presidencial fue tramitada por su ex ministro de Defensa y abogado, Walter Ayala, según el documento difundido por los diversos medios peruanos. “Yo, José Pedro Castillo Terrones, actualmente recluido injustamente en el establecimiento penitenciario de Barbadillo, me presento ante usted y respetuosamente digo que, en mi calidad de ciudadano e interno, recurro a su despacho para solicitar el indulto presidencial”, señaló la misiva.
“Soy víctima de un proceso judicial que, a mi criterio y al de vastos sectores de la población, constituye una persecución política bajo la apariencia de un juicio penal”, agregó.
El ex mandatario apeló al “principio de humanidad” y a la presunta posición de Balcázar favorable a su liberación: “cumplir su palabra de indultarme no sólo sería un acto de justicia conmigo, sino un gesto poderoso que reivindicaría la confianza en la clase política”. Los peruanos están cansados de promesas incumplidas. Usted tiene la oportunidad histórica de demostrar que, a diferencia de otros, cumple los acuerdos”, sostuvo.
Trascendió que Balcázar, quien se reunió con un ex asesor de Castillo, habría prometido el indulto a su compañero de partido en la antesala del pleno extraordinario que lo eligió como el sucesor del recientemente destituido por corrupción, José Jerí. El mandatario lo ha negado tajantemente. Organizaciones defensoras de los derechos humanos reiteraron sus críticas a Balcázar por las declaraciones que realizó en el Congreso en 2023 para defender el matrimonio infantil en el país.
Absuelven a ex militar por asesinato de periodista
El Tribunal Constitucional de Perú ordenó la liberación de un ex ministro tras anular su condena de 12 años de cárcel por ser coautor directo del asesinato de un periodista en 1988, cuando el político era un joven oficial del ejército durante el conflicto armado entre las fuerzas de seguridad y el grupo terrorista Sendero Luminoso, con el argumento de que el delito prescribió antes del juicio.
En 2023, Daniel Urresti fue condenado a prisión luego que la justicia determinó que participó junto a otros militares en el crimen del periodista Hugo Bustíos, quien fue emboscado, ametrallado y dinamitado en un camino rural de Ayacucho.
Con información de Ap

Lo que se compra no se puede robar
Proponer alianzas electorales generalizadas puede tener sentido en un sistema uninominal como el francés –un representante por distrito–, pero no es inteligente en un sistema proporcional caprichoso como el español, en el que cada circunscripción elige a varios diputados, con premio para las provincias pequeñas del interior español. Foto Ap / archivo   Foto autor
Beñat Zaldua
21 de febrero de 2026 00:01
España está de precampaña electoral. Bien mirado, el PP nunca dejó de estarlo. El encadenamiento de elecciones autonómicas en Extremadura, Castilla y León, Aragón y Andalucía, con el que esperaba plantarse a las puertas de unos comicios generales con el PSOE a dos metros bajo tierra, va a acabar con la derecha tradicional española atada de pies y manos por Vox, su alter ego en la extrema derecha. El fracaso es antológico, lo cual no quiere decir que el PSOE esté mejor. 
El partido del presidente sale más debilitado de cada contienda autonómica y sólo el fiasco del PP logra disimular lo que en otras circunstancias sería una crisis monumental. A Pedro Sánchez le quedan los golpes de efecto en la arena internacional y el botón rojo del adelanto electoral. De aquí al otoño de 2027, él elige cuándo acudir a las urnas. No es poco. 
A la izquierda del PSOE, el ambiente está sobrexcitado tras la inconcreta propuesta de unir a todas las izquierdas lanzada esta semana por Gabriel Rufián, diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), y Emilio Delgado, parlamentario de Más Madrid (parte de Sumar), en la Asamblea autonómica. Pero antes de entrar en harina, quizá convenga repasar el panorama. Cuando se habla de la izquierda del PSOE cabe diferenciar entre dos grandes bloques: las fuerzas soberanistas progresistas de las naciones sin estado (EH Bildu en el País Vasco, ERC en Cataluña y BNG en Galicia, principalmente), y los partidos españoles de ámbito estatal (Sumar, Podemos e Izquierda Unida, básicamente). 
Hechas las presentaciones, dos apuntes: primero: aunque desde Madrid se acostumbre a hablar del primer bloque como de las izquierdas periféricas, de periferia no tienen nada. Son partidos nacionales que se deben a sus respectivos pueblos. Eso no quita para que hayan sido fieles aliados a la hora de cerrar el paso a la extrema derecha. Mantener la identidad no es incompatible con comprometerse con una unidad de acción. Pero decir que en el Estado español hay “14 izquierdas defendiendo lo mismo”, como hizo Rufián, no es serio. Segundo apunte: en términos generales, a las fuerzas soberanistas les va bastante bien en sus respectivas naciones y tienen una alta expectativa de voto. EH Bildu, BNG y ERC ya optimizan su voto sin necesidad de aliarse con las izquierdas estatales. 
Es más, hacerlo podría llegar a restar votos. Por ejemplo, en 2023, Sumar y ERC obtuvieron en Barcelona cinco y cuatro escaños, respectivamente, pero en el caso de que una renunciase en favor de la otra, cuesta creer que el trasvase fuera automático, porque hay votantes de Esquerra que elegirían otras opciones catalanistas antes que a Sumar, y viceversa. 
Proponer alianzas electorales generalizadas puede tener sentido en un sistema uninominal como el francés –un representante por distrito–, pero no es inteligente en un sistema proporcional caprichoso como el español, en el que cada circunscripción elige a varios diputados, con premio para las provincias pequeñas del interior español. 
Un escaño cuesta 13 mil votos en Teruel y 70 mil en Barcelona. El sistema electoral es el que es y hay que saber jugar con él. Es en estas circunscripciones pequeñas del interior donde la división penaliza sobremanera. Regalar la tercera posición a Vox allí donde se reparten tres diputados es una negligencia imperdonable. 
Es ahí donde las izquierdas españolas, Sumar, Podemos e IU, deben resolver sus incomprensibles divisiones, sin cargar la responsabilidad sobre el resto. Porque el problema de la unidad es un problema eminentemente español, igual que el problema de Vox, electoralmente, es también un problema español, por mucho que sus éxitos los suframos todos. País Vasco, Galicia y Cataluña eligen a 94 parlamentarios, de los cuales sólo dos –por Barcelona– son de Vox. 
Por otro lado, el acto de Rufián y Delgado también dejó muchas dudas en cuanto a la estrategia política elegida para hacer frente a la extrema derecha, confirmando, de paso, que del comentario ingenioso en las redes a la articulación de un discurso político sólido hay un buen trecho. Rufián y Delgado son dirigentes muy solventes en redes y tertulias, pero los formatos más extensos y reflexivos sacan a relucir sus carencias. 
En particular, aunque se comprende la angustia de la que parte la propuesta –la amenaza real de un gobierno de PP y Vox–, resulta preocupante el discurso con el que pretenden hacerle frente. Porque subrayar una y otra vez que la culpa del auge de la extrema derecha es en gran medida de la izquierda, que se ha dejado robar banderas, no nos deja en un buen lugar para empezar a recuperar terreno. 
El problema no es decir, como dijo Rufián, que el burka vulnera los derechos de las mujeres, el problema es asumir que la conversación pública de todo un país debe versar sobre un fenómeno marginal. Igual que comprarle a la derecha el discurso sobre la supuesta inseguridad que se vive en muchos barrios difícilmente va a servir para birlarle la bandera de la seguridad, como intentó hacer Delgado. La ecuación es sencilla y tiene forma de tuit: no se puede robar aquello que se compra.

Agradece Cuba solidaridad de sus connacionales en todo el mundo
Dialogan París y La Habana sobre las amenazas de Washington
El canciller Bruno Rodríguez destaca el apoyo de los cubanos en EU por la persecución de las autoridades
▲ Médicos asisten en un parto en el Hospital Materno Ramón González Coro, en La Habana.Foto Ap
Sputnik y Afp
Periódico La Jornada   Sábado 21 de febrero de 2026, p. 17
La Habana., El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, destacó ayer el apoyo a la isla de connacionales residentes en diversas partes del mundo en medio de la crisis energética, incluidos aquellos que radican en Estados Unidos, mientras el pueblo cubano resiste a las consecuencias de las asfixiantes medidas de Washington.
“En este momento de dificultades y peligros, hemos encontrado entre las muestras de apoyo y compromiso con Cuba, las de cubanos residentes en varias partes del mundo, tanto con respaldo verbal y declarativo, como expresiones de ayuda material, alguna de ellas significativa”, escribió Rodríguez en su cuenta de X.
“Esto incluye a cubanos en Estados Unidos, quienes tuvieron que actuar con cautela y discreción debido al clima de hostigamiento y amenaza que allí viven. Están demostrando que, incluso con diferencias políticas cuando las hay, se ponen del lado de la patria en momentos de peligro”, sostuvo.
El 29 de enero, el presidente estadunidense Donald Trump ordenó un corte al suministro y venta de petróleo a la nación caribeña y amenazó con imponer aranceles a los países que incumplan la medida.
Las restricciones generaron una grave escasez de combustible en la isla que golpeó directamente a los servicios de salud, educación y transporte. El radical cerco a Cuba tensionó al máximo el sistema sanitario de la isla, remarcó a Ap el ministro de Salud cubano, José Ángel Portal Miranda. “No se puede dañar la economía de un Estado sin impactar en los habitantes. Estamos ante un cerco energético con implicaciones directas en la vida de los cubanos”, alertó Miranda.
La Habana busca superar las limitaciones en el tratamiento de pacientes con problemas renales, reportó el canal estatal de noticias RT. El medio señaló que en Cuba hay más de 3 mil personas con padecimientos renales crónicos que necesitan de hemodiálisis para vivir, y el servicio se ha visto afectado en sus operaciones por la falta de combustible y de recursos.
El canciller cubano compartió en sus redes sociales que sostuvo una reunión con su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, en París, en la que conversaron sobre los “vínculos políticos, económico-comerciales y de cooperación” de ambas naciones.
“Abordamos de manera específica la escalada de amenazas de Estados Unidos contra Cuba, incluido el reforzamiento de las medidas dirigidas a privarnos de suministro de combustible, con impacto en los derechos fundamentales del pueblo cubano; resalté nuestra determinacion para superarlas”, sostuvo Rodríguez.
Por otra parte, las aerolíneas canadienses realizaron esta semana sus últimos vuelos de repatriación desde Cuba, informó la ministra canadiense de Asuntos Exteriores, Anita Anand. “Se realizó el último vuelo operado por aerolíneas canadienses. Gracias a todos los trabajadores de las aerolíneas nacionales que ayudaron a traer de regreso de manera segura a más de 27 mil 900 viajeros a Canadá”, escribió la canciller en sus redes sociales.
Añadió que para los ciudadanos de su país, que aún permanecen en Cuba, siguen disponibles vuelos a través de varias aerolíneas internacionales y les aconsejó abandonar la isla caribeña “mientras todavía existan alternativas de salida”.