lunes, 12 de enero de 2026

Ucranios en Kiev enfrentan un invierno sin calefacción por ataques rusos al sistema eléctrico.

Un rescatista ucranio colocó una tienda de campaña para que la gente puede cargar dispositivos y calentarse, tras los ataques con misiles y drones rusos contra la infraestructura energética, en Kiev, el 9 de enero de 2026. Foto Afp   Foto autor
Reuters
11 de enero de 2026 10:19
Kiev. Los residentes de Kiev se acurrucaron el sábado para protegerse del intenso frío invernal dentro de sus apartamentos sin calefacción mientras los ingenieros luchaban por restaurar la electricidad, el agua y la calefacción interrumpidas por la última salva de ataques rusos .
Rusia ha llevado a cabo regularmente intensos bombardeos del sistema energético de Ucrania desde que invadió a su vecino en 2022. El cuarto invierno de la guerra podría ser el más frío y oscuro hasta ahora, con el daño acumulado a la red llevando a los servicios públicos al borde del abismo, y las temperaturas ya están por debajo de los -10 grados Celsius (14 F) y se espera que caigan aún más esta semana.
El sábado, los servicios de calefacción, electricidad y agua de Kiev, duramente afectados por una huelga dos noches antes, volvieron a cortarse mientras los ingenieros intentaban reparar la red eléctrica dañada.
Galina Turchin, una jubilada de 71 años que vive en la orilla oriental de Kiev, gravemente afectada, tenía una ventana cubierta con una lona de plástico después de que estallara cuando los restos de un dron impactaron en otra parte de su edificio durante el último ataque nocturno.
Dijo que no había cocinado comida durante dos días, comiendo lo que había quedado en la cocina antes de que se cortara la electricidad, el agua y la calefacción, y que ahora intentaría cocinar en una estufa de camping a gas.
"Esperamos que nos den calefacción. Si no electricidad, al menos calefacción", dijo, de pie, envuelta en varias capas de suéteres, en su cocina.
La administración de la ciudad dijo alrededor del mediodía hora local del sábado que el operador de la red estatal Ukrenergo había ordenado el cierre del sistema eléctrico de la ciudad, y que los sistemas de agua y calefacción, así como el transporte público electrificado, también dejarían de funcionar como resultado.
Menos de una hora después, Ukrenergo dijo que los ingenieros habían logrado remediar el problema inmediato, que había sido causado por daños de ataques rusos anteriores, y que la energía estaba volviendo a funcionar en algunas partes de Kiev.
La primera ministra, Yulia Svyrydenko, dijo que el sistema de calefacción, que en las ciudades ucranias está centralizado y bombea agua caliente a las casas a través de tuberías, también estaba volviendo a funcionar y que esperaba que el suministro de calefacción se restableciera completamente el sábado.
Sin embargo, dijo que la situación energética en la capital todavía era difícil, ya que la red estaba muy dañada y la gente estaba usando más calentadores eléctricos debido al frío.
El viernes, cuando aproximadamente la mitad de los edificios de apartamentos de Kiev se quedaron sin calefacción tras el último ataque con misiles y aviones no tripulados rusos, el alcalde Vitali Klitschko instó a los residentes que tuvieran un lugar cálido donde ir a que abandonaran temporalmente la ciudad.
Turchin, la pensionista que vive en su frío apartamento, dijo que tenía una casa de pueblo en otra región, pero que no tenía calefacción y que tardaría tres días en calentarse con leña.
"La vecina escribió. Dijo que anoche ya hacía -17 grados Celsius allí."

American curios
Pan y rosas
David Brooks
▲ En ceremonias oficiales del alcalde de Nueva York, el joven socialista, inmigrante y musulmán Zohran Mamdani, se incluyeron símbolos y discursos que anunciaron la llegada de un cambio generacional a la izquierda en varias partes de Estados Unidos.Foto Ap
En ceremonias oficiales recientes la frase “pan y rosas” fue parte del anuncio de la llegada de algo notable, novedoso y sorprendente en esta coyuntura política estadunidense, y eso que esa cita nació hace más de un siglo.
En la ceremonia oficial pública de la inauguración del alcalde de Nueva York, el joven socialista democrático, inmigrante y musulmán Zohran Mamdani, se incluyeron segmentos simbólicos y discursos novedosos que anunciaban la llegada de un cambio generacional a la izquierda en varias partes de Estados Unidos. Pero fue una canción que ilustró el momento nuevo y viejo: Pan y rosas.
Al otro lado del país, esa misma semana pasada, otra nueva alcalde joven y también socialista democrática fue inaugurada en Seattle. Katie Wilson, en su primer discurso, habló de elevar la calidad de vida para todos, una ciudad que crea “belleza y comunidad”, ya que “necesitamos pan, pero rosas también”.
Esa frase se volvió demanda en la huelga textilera histórica de Lawrence, Massachusetts, en 1912, una acción laboral que ha sido llamada “la huelga cantante”. Y triunfaron. Este lunes es el 114 aniversario del inicio de esa lucha.
El 12 de enero de 1912, miles de trabajadores hicieron el paro que todos pensaban era imposible. La mayoría eran mujeres inmigrantes principalmente de la diáspora europea (algunas eran de Cuba) en lo que era el epicentro de la industria textilera. La huelga estalló cuando los patrones bajaron los salarios sólo para asombrarse con la respuesta de 25 mil de sus trabajadores. Las asambleas del comité organizador fueron traducidas en 25 idiomas.
“Si los trabajadores del mundo quieren triunfar, todo lo que tienen que hacer es reconocer su propia solidaridad. No deben hacer más que cruzar sus brazos y el mundo se detendrá”, declaró Joseph Ettor, de la gran organización anarcosindicalista Industrial Workers of the World (IWW) a los huelguistas. La legendaria líder laboral del IWW, la irlandesa Elizabeth Gurley Flynn, se convirtió en la dirigente de la huelga después del arresto de los otros. Entre otras cosas, organizó un “éxodo de los niños” para proteger a los hijos e hijas de los huelguistas, enviándolos a familias de trabajadores en Nueva York y Filadelfia, entre otras ciudades, donde había comités de solidaridad con la lucha de Lawrence.
Nueve semanas después de represión violenta, intimidaciones, arrestos y más, los empresarios aceptaron la mayoría de las demandas de los huelguistas que ya no se limitaban a salarios, sino a las condiciones de trabajo. “Ustedes son el corazón y alma de la clase trabajadora… ganaron contra el poder opositor de la ciudad, el estado y el gobierno federal, contra la oposición de las fuerzas combinadas del capitalismo y enfrentando las fuerzas armadas”, declaró el líder nacional del IWW, William Big Bill Haywood. Eugene Debs, el dirigente nacional y candidato presidencial del Partido Socialista de Estados Unidos –en cierto sentido, el abuelo de los que se llaman “socialistas democráticos” hoy–, proclamó que ese triunfo fue histórico.
Fueron las canciones que se volvieron el idioma común. La demanda de pan y rosas se podía traducir en cualquier idioma: pan para el sustento material y rosas por la dignidad y belleza de la vida.
El poema vuelto canción incluye estos versos: “Al marchar, marchar / en la belleza del día / un millón de cocinas oscuras / almacenes de fabricas textil grises / Son tocadas con el resplandor que revela de repente un sol /Porque la gente nos escucha cantando: ¡Pan y Rosas!, ¡Pan y Rosas!.. Al ir marchando, marchando, traemos los días más grandiosos / El levantamiento de las mujeres implica el levantamiento de la raza humana… Un compartir de las glorias de la vida. Pan y rosas… Los corazones pasan hambre igual que los cuerpos; pan y rosas, pan y rosas”.
Una vez más, en medio de tanta cosa fea, se empiezan a oír estos versos de costa a costa.
Judy Collins. Bread and Roses. https://www.youtube.com/watch?v=YsvGPj0LH0M&list=RDYsvGPj0LH0M&start_radio=1. Y en la inauguración de Mamdani por Lucy Dacus: https://www.youtube.com/watch?v=ftVpyoSUpt8&list=RDftVpyoSUpt8&start_radio=1

Segundo día de protestas en todo EU contra violencia antimigrante
Enviará Trump más agentes del ICE a Mineápolis
El mensaje de la Casa Blanca es que si te opones a sus medidas, te pueden matar, denuncian activistas
▲ Oficiales federales continuaron ayer las redadas en barrios de Mineápolis, pese a la oposición de los residentes de esa ciudad y del gobierno estatal de Minesota.Foto Ap
Jim Cason y David Brooks   Corresponsales
Periódico La Jornada  Lunes 12 de enero de 2026, p. 20
Washington y Nueva York., Decenas de miles de manifestantes salieron por segundo día consecutivo a las calles de ciudades y pueblos en todo Estados Unidos en protesta contra los operativos antimigrantes y en repudio a lo que llaman el asesinato a tiros de una opositora a manos de un agente federal en Mineápolis.
En respuesta, el gobierno de Donald Trump anunció que enviará más agentes federales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) a la ciudad de Mineápolis, justo donde el despliegue masivo de agentes para operativos antimigrantes derivó en el asesinato videograbado de una madre de tres hijos, desarmada y ciudadana estadunidense blanca de 37 años la semana pasada.
“ICE fuera para siempre”, se podía leer en una manta de 30 metros de largo desplegada en un pueblo de Maryland, donde mil manifestantes se congregaron mientras, a 10 kilómetros en la capital nacional, otros miles marcharon por el centro con un cartel con la leyenda: “ICE fuera de DC, tropas fuera de todas partes”, en referencia no sólo a las redadas antimigrantes, sino a la intervención militar estadunidense en Venezuela.
En Nueva York, miles más marcharon por la Quinta Avenida. Frente al edificio del presidente de Estados Unidos se detuvieron para corear: “Trump se tiene que ir”, y donde una pancarta proponía: “Deporten a Kristi Noem (secretaria de Seguridad Interna) de regreso al infierno”.
Regreso al pasado
Otro mensaje frecuente en los carteles fue: “Me acosté en 2026, me desperté en 1984 (en referencia a la novela de George Orwell)”. En esta ciudad, como otras, algunos ligaron su oposición a la violencia armada del gobierno, tanto en las calles de Estados Unidos como en Venezuela.
La manifestación más grande del día fue en Mineápolis. Decenas de miles tomaron las calles una vez más. Organizadores informaron que fueron más de mil acciones de protesta en ciudades y pueblos a lo largo de Estados Unidos.
Por ejemplo, en el pueblo de Hyattsville, Maryland, se concentraron unas mil personas y leyeron los nombres de víctimas mortales a manos de agentes de migración, entre ellos el de la mujer que fue abatida por un agente del ICE, quien le disparó tres balas casi a quemarropa.
Algunos cantaban, otros se pararon al lado de una calle para invitar a choferes a usar sus bocinas para expresar solidaridad. “Deja de deportar vecinos amigos” y “Fuera ICE” decían pancartas en español, otras en inglés repetían esos mensajes y “Di que no al fascismo” y “Alto a los secuestros y asesinatos de ICE”.
Inconformidad nacional
Esas consignas y pancartas se repitieron por entidades desde Texas hasta Anchorage, Alaska, y de Hilo, Hawái, y Miami, Florida, al pueblito de Whitefish, Montana.
La muerte videograbada de Renee Good en Mineápolis a manos de un agente de ICE detonó esta ola de protestas del fin de semana, nutrida por las justificaciones del gobierno de Trump de que la muerte de la mujer ocurrió porque estaba en medio de una acción de “terrorismo doméstico” y que era parte de la “izquierda radical”.
Comentaristas y manifestantes indicaron que el mensaje del gobierno es que si uno se atreve a oponerse a sus medidas y acciones tiene el derecho de matar.
La creciente ola de repudio a las acciones antimigrantes de la administración Trump lleva a un cambio en la opinión pública. Según una encuesta reciente de YouGov, ahora más estadunidenses apoyan las protestas contra el ICE que los que respaldan a ese organismo. Más aun, políticos estatales y locales en Tenesi, Illinois, Nueva York y Nueva Jersey impulsan proyectos de ley para establecer límites a las operaciones antimigrantes del gobierno federal.
La noche de este domingo, en el programa de los premios Golden Globes, varias estrellas de cine y televisión portaron botones sobre sus trajes con la frase: “Fuera ICE” o “Be Good” (en honor a la mujer asesinada en Mineápolis), entre ellos, Mark Ruffalo, Wanda Sykes y Natasha Lyonne.