The Independent
24 de enero de 2026 13:32
El presidente Donald Trump respondió a la muerte a tiros de un ciudadano estadunidense a manos de ICE en Mineápolis con una diatriba sobre la presunta corrupción demócrata.
Trump realizó una publicación en Truth Social menos de dos horas después de que agentes federales mataran a tiros a un hombre de 37 años, propietario legal de un arma de fuego. El mensaje incluía una foto del arma que portaba la víctima.
“Esta es la pistola del pistolero, cargada (¡con dos cargadores llenos adicionales!) y lista para disparar. ¿Qué es todo esto? ¿Dónde está la policía local? ¿Por qué no se les permitió proteger a los agentes de ICE? ¿El alcalde y el gobernador los despidieron?”, inició la publicación.
Se afirma que a muchos de estos policías no se les permitió hacer su trabajo, que el ICE tuvo que protegerse. “¡No es tarea fácil! ¿Por qué Ilhan Omar tiene 34 millones de dólares en su cuenta? ¿Y dónde están las decenas de miles de millones de dólares que le han robado al otrora gran estado de Minesota?”.
"Yo soy un dictador, a veces se necesita", admite Trump en Davos
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la redacción
24 de enero de 2026 07:44
El presidente Donald Trump declaró este fin de semana desde Davos que es “un dictador”, tras elogiar su propia participación en el Foro Económico Mundial .
“Tuvimos un gran discurso, recibimos excelentes críticas. Normalmente dicen ‘es un dictador horrible’. Yo soy un dictador, pero a veces se necesita a un dictador. No lo dijeron esta vez. Es sentido común, todo se basa en el sentido común”, sostuvo el jefe de la Casa Blanca.
Las declaraciones del magnate formaron parte de un discurso especial transmitido por Fox News antes de la recepción de una cena privada, en la que se dirigió a más de 100 ejecutivos de grandes empresas globales tras su participación en el foro celebrado en Suiza.
A la reunión asistieron empresarios como Larry Fink de BlackRock, Tim Cook de Apple y Jensen Huang de Nvidia, reportó The Wall Street Journal.
Trump: impera el caos; ¿de qué lado estás?
La política de Trump en Mineápolis expresa su odio hacia personas de África y su deseo de venganza política. Foto Ap Foto autor
Miguel Tinker Salas* y Victor Silverman*
25 de enero de 2026 00:01
El mundo se ha visto estremecido por dramáticos eventos en las últimas dos semanas. La invasión de Venezuela, el secuestro de su presidente y su pareja, el bombardeo de Nigeria, las amenazas militares contra Irán y más reciente el ultimato de Trump de anexar a Groenlandia rechazado por sus aliados y una huelga general en la ciudad de Mineápolis en defensa de los inmigrantes. Estos acontecimientos nos recuerdan la vieja canción de los mineros de Kentucky, ¿De qué lado estás?
Muchos insisten que las caóticas acciones de Trump son inéditas y ponen en riesgo el “orden mundial” basado en reglas que se establecieron después de la Segunda Guerra Mundial. Otros alegan que Trump se contradice, ya que durante la campaña presidencial criticó a los demócratas por participar en guerras prolongadas. Aun otros citan el documento de Estrategia de Seguridad Nacional publicado en noviembre 2025 para indicar que Estados Unidos reduciría su presencia internacional para enfocarse en el hemisferio occidental donde China es el principal socio económico de Sudamérica. El imperio no depondrá su papel como policía internacional: la realidad es que las fuerzas militares de Estados Unidos siguen desplazadas en todo el mundo. Ninguna base militar ha sido abandonada ni un tratado de defensa abrogado.
El error fundamental de estas posturas es asumir que Trump se rige por algún tipo de principios o que respeta leyes internacionales o nacionales. Más allá de sus severos límites cognitivos, lo único que el magnate ha dejado claro es que es un presidente transaccional, su único instinto político es su ego y su enriquecimiento personal. Las personas con más influencia en su ámbito político son sus asesores y los billonarios que contribuyeron a su campaña y que se benefician económicamente de sus decisiones. La primera venta de petróleo venezolana beneficio a un mega donante de Trump y algunos de los fondos fueron depositadas en una cuenta bancaria en Qatar que el mandatario dice controlar.
La movilización de soldados europeos a Groenlandia, junto con la articulación de una nueva forma de relaciones mundial por el primer ministro de Canadá, Mark Carney, indican un nuevo momento simbólico en las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados. No obstante, permanecen aliados y los vínculos económicos siguen siendo inmensos entre Estados Unidos, Canadá, Europa y México –de hecho, son centrales a la economía y la política de ambos hemisferios–. El resultado de la conferencia de Davos, donde Trump abandonó su ambición de anexar Groenlandia, subraya que, al fin y al cabo, no tiene la intención ni la capacidad de reconfigurar las estructuras del poder en el mundo, sólo domina el ciclo de noticias y busca enriquecerse.
El caos que se expresa a nivel internacional también se refleja lo que ocurre en Estados Unidos, pero con resultados inesperados. La ciudad de Mineápolis en el estado de Minesota, se ha convertido en el epicentro de la política fascista impulsada por Trump. Mineápolis atrajo la ira de Trump porque su gobernador fue candidato a la vicepresidencia en las elecciones anteriores y por ser sede de la población somalí más grande en aquel país, a quien le acusa de cometer fraude. La política de Trump en Mineápolis expresa su odio hacia personas de África y su deseo de venganza política.
Desde diciembre de 2025 la ciudad se encuentra asediada por las fuerzas de ICE, la policía federal que Trump utiliza como sus gendarmes para efectuar redadas y asaltar a la población que resiste. ICE no discrimina, sus acciones se han convertido en una cacería humana; asesinaron a Renee Good, madre de tres hijos, mientras se retiraba de un evento, mataron al enfermero Alex Pretti, disparan perdigones a manifestantes en la cara, arrestan a personas con o sin documentos, incluyendo a ciudadanos. ICE ha arrestado a varios niños, que utilizan como rehenes para luego deportar a sus familiares.
Lo que Trump no esperaba es que Mineápolis se convertiría en el epicentro de la resistencia hacia sus políticas xenofóbicas. Se han organizado grupos que con silbidos alertan sobre la presencia de ICE en una comunidad mientras otros filman sus acciones. Aun otros organizan transporte para personas sin documentos, se han creado bancos de alimentos y se ofrece ayuda legal. El viernes una huelga general paralizó la ciudad y miles de personas salieron a las calles a pesar del frío glacial. Debido a la resistencia de múltiples sectores en la ciudad, Trump amenaza con enviar mil 500 tropas federales para apoyar las acciones de ICE.
Trump usa el caos como cortina de humo para distraer la atención de los problemas que enfrenta Estados Unidos, los precios siguen subiendo, las viviendas y los costos de salud son inalcanzables. Una encuesta reciente demuestra que solo 32 por ciento de la población piensa que su vida ha mejorado bajo su mandato. Aún peor, sus esfuerzos por anexar a Groenlandia cuentan únicamente con el apoyo de 17 por ciento de la población. Su política internacional, el rechazo universal a su anexión de Groenlandia y su llamada “Junta de Paz” y la resistencia a sus acciones en Mineápolis lo dejan aislado.
Trump busca suplantar los principios de justicia, solidaridad e igualdad ganados después de siglos de sangre y sacrificio. Aunque son violados por los hipócritas en el poder, estos ideales continúan inspirando a la mayoría de la humanidad. Estos valores expresan la esencia de una comunidad; no vienen desde lo alto, sino que, en contraste con el caos de Trump, surgen dentro de nosotros.
Lo que los manifestantes proclaman en las calles son los valores humanos que Trump y la derecha mundial intentan borrar. Lo que sucederá todavía no se determina, pero sabemos de qué lado estamos.
*Profesores eméritos, Pomona College
@mtinkersalas y @victorsilverman.bsky. social
Petróleo incautado a Venezuela ya se procesa en refinerías de EU
▲ Protesta en Caracas este fin de semana para exigir la liberación de Maduro.Foto Afp
De La Redacción
Periódico La Jornada Domingo 25 de enero de 2026, p. 17
El presidente estadunidense, Donald Trump, aseguró que su gobierno controla la industria petrolera venezolana y gestiona su distribución de ingresos, además de haberse quedado con el crudo incautado a Caracas de al menos siete buques interceptados, el cual “está siendo ya procesado en refinerías de Estados Unidos”, durante una entrevista publicada ayer por The New York Post.
El jefe de la Casa Blanca no reveló la ubicación de los buques incautados, pero señaló que “el petróleo está llegando a las refinerías de Houston, a varios lugares”.
Trump declaró al medio: “Digámoslo así: ellos no tienen petróleo. Nosotros nos quedamos con el petróleo”. Añadió que “nosotros controlamos el petróleo en Venezuela, que también obtendrá algo. Luego las grandes petroleras entrarán y se llevarán tanto petróleo que Venezuela ganará más dinero que nunca”.
Después de que el Pentágono ejecutó una incursión militar en Caracas para secuestrar al presidente Nicolás Maduro, Trump se reunió con ejecutivos de compañías petroleras con el fin de discutir la inversión de 100 mil millones de dólares en la industria petrolera de la república bolivariana para “repararla y modernizarla”
De acuerdo con el Post, el gobierno estadunidense pretende utilizar el dinero que obtendrá de los petroleros confiscados en los esfuerzos de reconstrucción.
El republicano ha sugerido que Washington reembolsaría a las compañías petroleras estadunidenses “por resucitar la industria energética de Venezuela”, detalló el medio.
El plan de funcionarios de Washington
En este contexto, trascendió que funcionarios de la administración Trump preparan un plan para aumentar rápidamente la producción de crudo en el país latinoamericano.
Washington está en conversaciones con Chevron, otros productores de crudo y los principales proveedores de servicios petroleros respecto a un plan para aumentar rápidamente la producción, informó Bloomberg News, que citó a altos funcionarios del gobierno.
Con una inversión limitada, Venezuela podría aumentar la producción en varios cientos de miles de barriles en el corto plazo, recogió el informe, en el que se puntualiza que los modernos equipos y técnicas estadunidenses “podrían revitalizar los pozos existentes y poner en línea la nueva producción en meses”.
El magnate republicano, que ha sido claro respecto a sus intenciones de apoderarse de los recursos de Caracas, sostuvo este fin de semana que las compañías petroleras de su país “pronto comenzarán a perforar en busca de petróleo en Venezuela”.
Con información de Reuters
