jueves, 15 de enero de 2026

Putin y Lula hablan por teléfono; respaldan la soberanía de Venezuela.

Combinación de imágenes de archivo de los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Foto Afp   
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Reuters y Europa Press
14 de enero de 2026 15:52
Moscú. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, coincidieron en su análisis de la situación en Venezuela, de acuerdo con un escueto comunicado del Kremlin sobre la conversación telefónica que mantuvieron este miércoles a iniciativa del brasileño.
Ambos líderes, según la nota oficial, “respaldaron la necesidad de que se garantice la soberanía del Estado y los intereses nacionales de la República Bolivariana de Venezuela”.
Es la primera vez que Putin —quien reapareció en público el lunes anterior tras dos semanas de festejos navideños—, se refiere de manera indirecta, a través de su oficina de prensa, a lo que sucede en el país sudamericano, después de que su antiguo “aliado estratégico”, el presidente, Nicolás Maduro, fue sustraído de forma ilegal y llevado a Estados Unidos.
“Los líderes intercambiaron opiniones sobre la actualidad internacional, con especial atención a la situación en Venezuela”, señala el Kremlin.
Y agrega que ambos mandatarios “acordaron continuar coordinando esfuerzos, incluido en el marco de la Organización de las Naciones Unidas y a través de los BRICS, para reducir la tensión en América Latina y en otras regiones del mundo”.
Horas antes, el canciller, Serguei Lavrov, destacó las medidas que está tomando la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para defender la soberanía nacional.
“Observamos con gran interés, preocupación y simpatía cómo las autoridades venezolanas defienden sus derechos y su independencia, al tiempo que muestran flexibilidad y expresan su voluntad de dialogar con Estados Unidos, si dicho diálogo tiene forma y contenido basados en los principios de igualdad y respeto mutuos, así como el rechazo a los métodos unilaterales de dictado en política y, especialmente, a los de influir mediante el uso de la fuerza”, afirmó Lavrov.
Para el jefe de la diplomacia rusa, Estados Unidos cometió “una operación ilegal” (al secuestrar al presidente Maduro), “evaluación que comparte la mayoría abrumadora de los países del Sur Global y de Oriente. Solo los europeos occidentales y otros aliados de Washington procuran, avergonzados, no criticar (al presidente estadunidense, Donald Trump), aunque en el fondo todos entienden que se trata de una gravísima violación del derecho internacional”.
Según Lavrov, “lo que vemos en el ámbito internacional, pone de relieve no un intento sino toda una política de nuestros colegas estadunidenses para destruir el sistema que durante años se fue creando con su propia participación. Tengo en cuenta no solo las estructuras de Naciones Unidas, también los principios de modelo de globalización que justamente Estados Unidos intentó implantar, apelando a consignas como la libertad del mercado, la competencia honesta, la inviolabilidad de la propiedad y muchas otras que ‘se esfumaron’, como suele decirse”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia subrayó: “No puedo predecir qué va a pasar (en Venezuela), pero en la etapa actual vemos que las autoridades venezolanas defienden sus prioridades nacionales y su clara intención de participar en las relaciones internacionales en pie de igualdad precisamente como un Estado soberano e independiente”.

Delcy Rodríguez sostuvo una “larga, productiva y cortés” conversación con Donald Trump
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (centro), llega para pronunciar un discurso acompañada por el ministro del Interior, Diosdado Cabello (derecha), y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, su hermano, en Caracas, Venezuela, el miércoles 14 de enero de 2026. 
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Ángel González / Especial para La Jornada
14 de enero de 2026 17:02
Caracas. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó que tuvo una “larga, productiva y cortés conversación telefónica” con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump. Éste había informado sobre la llamada momentos antes, refiriéndose a Rodríguez como “una persona estupenda”.
El diálogo se desarrolló “en un marco de respeto mutuo”, escribió Rodríguez en redes sociales. También señaló que abordaron “asuntos pendientes en la relación entre ambos gobiernos”.
La llamada se produce a 11 días del secuestro del presidente, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, ordenado por Trump y ejecutado por fuerzas militares estadunidenses dejando un saldo de más de un centenar de muertos y una cifra similar de heridos, según autoridades venezolanas.
Delcy Rodríguez juró el 5 de enero como presidenta encargada y ha sostenido que Nicolás Maduro sigue siendo el presidente de Venezuela, señalando que se trata de un “presidente rehén”. Desde entonces ambos gobiernos han hablado sobre retomar la venta de petróleo venezolano, que había sido bloqueado por disposición de la Casa Blanca, aunque difieren en los términos de esa relación. Mientras Washington habla de que desde allí controlarán todas las transacciones e incluso el dinero producto del petróleo venezolano, en Caracas se han referido a esto como la reanudación de las históricas relaciones comerciales entre ambos países.
“Un nuevo momento político”
Más temprano, Delcy Rodríguez, informó que hasta la fecha el gobierno bolivariano ha ejecutado 406 excarcelaciones de personas incursas en “delitos relacionados con el orden constitucional, el odio, la violencia y la intolerancia". Explicó que el proceso “no ha culminado aun” y “se mantiene abierto” bajo la supervisión del ministro del Interior, Diosdado Cabello.
La cifra total incluye liberaciones ejecutadas en el mes de diciembre por el presidente, Nicolás Maduro. Rodríguez señaló que el proceso se ha coordinado con los órganos de justicia de Venezuela y que cumple con parámetros determinados. En este sentido, precisó que están excluidos quienes hayan cometido delitos graves contra las personas, como el homicidio, y delitos de narcotráfico. “El objetivo es abrir espacios políticos, fue el objetivo que se planteó el presidente Maduro en diciembre, cuando procedieron 194 liberaciones”, aseveró.
Rodríguez afirmó que con esta acción se quiere transmitir un mensaje muy claro, el de “una Venezuela que se abre a un nuevo momento político que permita el entendimiento desde la divergencia y desde la diversidad política e ideológica”. Seguidamente aclaró que este entendimiento debe lograrse “con respeto hacia el otro, debe ser con respeto hacia los derechos humanos”.
“Esta oportunidad es para que el pueblo venezolano pueda ver reflejado un nuevo momento donde la convivencia donde la coexistencia donde el reconocimiento del otro permita construir y edificar una nueva espiritualidad”, agregó.
También advirtió que “los mensajes de odio, intolerancia, las acciones de violencia no serán permitidas” y que el cumplimiento de la ley será estricto”.
El Ministerio del Servicio Penitenciario informó el 25 de diciembre la liberación de 99 privados de libertad; luego, el 1° de enero notificó otras 88 excarcelaciones. Más tarde, el 12 de enero, el ente publicó un comunicado anunciando 116 nuevas medidas. Esto suma 303 casos. De las palabras de la presidenta encargada se desprende, en consecuencia, que durante las últimas horas se produjeron 103 liberaciones.
Continúan las movilizaciones
Este miércoles se llevó a cabo en Caracas, así como en cada capital regional, una marcha y caravana de trabajadores de la administración pública para exigir la liberación del presidente, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, secuestrados el pasado 3 de enero.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, hizo un contacto telefónico con la concentración realizada en la capital y envió un mensaje a las diferentes fuerzas de trabajadores que se hicieron presentes. Llamó a la unión nacional, a continuar con las movilizaciones y a continuar el trabajo para avanzar en el desarrollo económico. “Sigamos adelante, unidos, hasta traerlos de vuelta y para decirle también que no hemos parado de trabajar; sepan que cuentan con mi lealtad y compromiso”, expresó.

"Todo anda muy bien" en Venezuela dice Trump tras llamada con Delcy Rodríguez
"Tuvimos una larga llamada, discutimos un montón de cosas, creo que todo anda muy bien con Venezuela", declaró Trump a periodistas en el Despacho Oval. 
Fotos: Afp y Ap   Foto autor
Afp
14 de enero de 2026 15:31
Washington. El presidente estadunidense, Donald Trump, anunció que mantuvo este miércoles "una larga conversación" con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y que todo "anda muy bien" con ese país.
"Tuvimos una larga llamada, discutimos un montón de cosas, creo que todo anda muy bien con Venezuela", declaró Trump a periodistas en el Despacho Oval.
Rodríguez es "una persona formidable", añadió Trump, que debe recibir a la líder opositora, María Corina Machado, el jueves en la Casa Blanca.
De su lado, Rodríguez calificó la charla con Trump como productiva y cortés, desarrollada en un marco de respeto mutuo, en la que abordamos una agenda de trabajo bilateral en beneficio de nuestros pueblos, así como de asuntos pendientes en la relación entre nuestros gobiernos.

EU justifica operación para capturar a Maduro; potencia extranjera podría apoyar a Venezuela
“Para ser claros, no hemos llegado a una conclusión definitiva sobre cómo se aplicaría el derecho internacional a Absolute Resolve”, escribió Gaiser. “No abordamos la cuestión porque no es necesario abordarla”.
“Para ser claros, no hemos llegado a una conclusión definitiva sobre cómo se aplicaría el derecho internacional a Absolute Resolve”, escribió Gaiser. “No abordamos la cuestión porque no es necesario abordarla”. Foto: justice.govFoto autor
la redacción
14 de enero de 2026 11:40El Departamento de Justicia de Estados Unidos aseguró que el presidente, Donald Trump, no estaba limitado por la legislación interna cuando se aprobó la operación de Washington para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, debido a su autoridad constitucional como comandante en jefe, y que tampoco está restringido por el derecho internacional cuando se trata de llevar a cabo operaciones de aplicación de la ley en el extranjero, según un memorando del departamento para la Oficina Legal del Consejo de Seguridad Nacional, reportó este miércoles el medio abc 17 news citando a fuentes que han leído el memorando.
Tampoco descartó que una importante potencia extranjera pudiera brindar apoyo al presidente, Nicolás Maduro, para proteger las inversiones en la región, según el documento.
"Es perfectamente posible, bajo las circunstancias adecuadas, que una importante potencia extranjera preste apoyo adicional para proteger las inversiones significativas que ellos o sus ciudadanos han realizado en la región", se lee en el memorando.
Elliot Gaiser, el principal abogado de la Oficina de Asesoría Legal (OLC), analizó brevemente el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, no llegó a decidir si la operación violaba el derecho internacional, argumentando que no importaba siempre que Donald Trump tuviera la autoridad bajo la ley nacional para autorizar la operación.
“Para ser claros, no hemos llegado a una conclusión definitiva sobre cómo se aplicaría el derecho internacional a Absolute Resolve”, escribió Gaiser. “No abordamos la cuestión porque no es necesario abordarla”.
La opinión de la Oficina de Asesoría Legal (OLC, por sus siglas en inglés), que tiene entre 20 y 30 páginas, fue entregada a legisladores el martes, señalaron las fuentes. El documento se basa en una opinión legal de 1989 elaborada por William Barr, quien en ese momento dirigía la OLC y más tarde se utilizó como secretario de Justicia durante el primer mandato de Trump.

Trumpismo global y América Latina
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto Ap   Foto autor
William I. Robinson*
15 de enero de 2026 00:03
¿Cómo se ha manifestado el trumpismo global en América Latina? La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos para 2025 evocó un Corolario Trump a la Doctrina Monroe para priorizar el dominio de los sectores tecnológico y financiero, redirigiendo la presencia militar estadunidense hacia el hemisferio occidental, ampliando el acceso a recursos críticos y respaldando regímenes alineados con la agenda trumpista.
A principios de 2026, gobiernos de extrema derecha y autoritarios estaban en el poder o a punto de ser inaugurados en Argentina, El Salvador, Ecuador, Honduras, Perú, Paraguay, Panamá, Costa Rica y Chile. Si bien no todas estas fuerzas políticas gobernantes son trumpistas, todas ellas han estado sometidas a una intensa presión para ampliar el acceso de la clase capitalista trasnacional (CCT) a los recursos energéticos y minerales necesarios para las tecnologías digitales que impulsarán la restructuración y transformación de la economía global y para reprimir la resistencia popular desde abajo. Los casos de Ecuador, El Salvador, Argentina, Honduras y Venezuela ilustran estas dinámicas.
En Ecuador, el gobierno del presidente Daniel Noboa permitió que grupos criminales violentos operaran con impunidad, estableciendo su control en numerosas comunidades empobrecidas. Sólo cuando la población, desesperada por la inseguridad y la violencia de estas mafias, exigió protección, el gobierno intervino, declarando el estado de emergencia en 2024 y desplegando al ejército en todo el país. 
Sin embargo, en lugar de combatir a las bandas criminales, el ejército reprimió las movilizaciones de protesta populares lideradas por comunidades indígenas. 
La emergencia sirvió de cortina de humo para que Noboa impulse la expansión de la explotación de hidrocarburos y la minería y para aprobar cambios legales que faciliten la expropiación y el saqueo por parte de corporaciones trasnacionales.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, también puso en marcha un modelo de control sobre la mano de obra excedente basado en la manipulación de la inseguridad y la infusión de miedo ante la delincuencia y la violencia social, consecuencias de la pobreza crónica, el desempleo y la privación. Bukele logró manipular las demandas generalizadas de seguridad para declarar el estado de emergencia y gobernar por la fuerza y mediante decretos. Los ciudadanos se sienten seguros en las calles, pero siguen siendo tan pobres como antes de la represión carcelaria. Debido a los recortes en el gasto social, la pobreza ha aumentado bajo el gobierno de Bukele a cerca de 30 por ciento de la población, mientras otro 40 por ciento vive en situación de vulnerabilidad.
En Argentina, los peronistas arrasaron en las elecciones legislativas de septiembre de 2025 en la provincia clave de Buenos Aires, donde reside casi 40 por ciento de la población del país. Posteriormente, Trump ofreció hasta 40 mil millones de dólares en asistencia económica con la condición, ampliamente difundida, de que el presidente ultraderechista Milei ganara las elecciones legislativas de medio término a escala nacional, lo cual logró. Acto seguido, el gobierno tomó medidas para autorizar la deforestación y la minería –especialmente de los vastos yacimientos de cobre aún sin explotar del país– en zonas periglaciares protegidas, mientras la pobreza aumentaba de 42 por ciento a 53 por ciento de la población.
Algo similar ocurrió en Honduras, donde Trump actuó en beneficio de la CCT en connivencia con la ultraderecha local. El presidente estadunidense amenazó, en vísperas de las elecciones del 30 de noviembre pasado, con suspender toda la ayuda estadunidense si los votantes no elegían al candidato de ultraderecha y heredero del Partido Nacional, Nasry Asfura. Al mismo tiempo, indultó al narcotraficante internacional, ex presidente del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández. 
Durante su presidencia, de 2014 a 2022, Hernández cedió una porción del territorio nacional en la isla caribeña de Roatán a capitalistas de riesgo estadunidenses para que la administraran como centro privado para actividades tecnológicas, de criptomonedas y otras operaciones financieras opacas, es decir, como feudo privado con sus propias normas, autonomía fiscal y regulatoria, y tribunales de arbitraje. El gobierno progresista del Partido Libre, presidido por Xiomara Castro, había cancelado esta concesión.
Una confluencia de tres factores ha impulsado las impactantes agresiones contra Venezuela. Primero: la impunidad que han gozado los genocidas israelíes ha abierto las puertas a un capitalismo global aún más bárbaro que ni siquiera intenta legitimar su salvajismo bajo el manto de las normas del derecho internacional o de los derechos humanos. Segundo: está el afán de Estados Unidos por acceder a la vasta riqueza petrolera y mineral de Venezuela con la complicidad de un régimen más dócil que el de Maduro. Tercero: el Estado estadunidense está inmerso en una proyección masiva de poder en el hemisferio, con Venezuela como vanguardia para una expansión violenta en América Latina.
Nos encontramos en una encrucijada en América y en todo el mundo. Los fracasos de la izquierda institucional, con su enfoque estatista y de control vertical, su autoritarismo y su corrupción, han allanado el camino para el regreso de la ultraderecha en gran parte de América Latina. Cuando la izquierda ha llegado al poder, ha actuado para contener las luchas populares y ha fracasado en su papel de izquierda. En el poder no ha dudado en defender y, de hecho, expandir el modelo extractivista y en adaptarse al capital trasnacional, absorbiendo la rebelión en el Estado capitalista y el orden hegemónico, actuando como correa de transmisión del poder estructural del capital trasnacional y neutralizando el potencial antisistémico de un levantamiento tras otro.
*Profesor distinguido de sociología en la Universidad de California en Santa Bárbara