lunes, 12 de enero de 2026

Donald Trump se autodenomina presidente interino de Venezuela.

Ataque sobre Caracas
El magnate puso enero de 2026 como la fecha en que “asumió” el cargo
▲ Familiares de presos políticos realizan una vigilia en la prisión El Rodeo I, en el estado de Miranda.Foto Afp
De La Redacción
Periódico La Jornada
Lunes 12 de enero de 2026, p. 3
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó anoche en sus redes una imagen de él con un pie de foto que decía “presidente interino de Venezuela”, además de señalar su cargo como 45 y 47 presidente de Estados Unidos, el último de los cuales asumió el 20 de enero de 2025.
Antes aseguró, sin dar precisiones, que “estamos hablando con Cuba, y lo sabrán muy pronto... Uno de los grupos que quiero que se cuide son las personas que vinieron de Cuba y que fueron obligadas a irse o abandonadas bajo presión, y que en este momento son grandes ciudadanos de Estados Unidos".
En declaraciones a bordo del Air Force One, señaló que su gobierno está trabajando bien con la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y que está dispuesto a reunirse con ella.
“Venezuela está funcionando realmente bien. Estamos trabajando muy bien con el liderazgo”, indicó, y a la pregunta sobre si planeaba reunirse con Rodríguez, respondió: “En algún punto lo haré”.
Previamente, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó ayer que uno de los objetivos de su administración es preservar el poder político de la “revolución bolivariana”, luego de la incursión militar estadunidense y secuestro del mandatario Nicolás Maduro, hace una semana.
“La revolución bolivariana, si no está en el poder político, el destino de este país, el destino de este pueblo, de los más vulnerables, puede verse retorcido en esta historia y traicionado”, dijo Rodríguez en declaraciones divulgadas por medio de redes sociales.
Muere policía bajo custodia
Un policía arrestado en diciembre señalado de cargos de traición a la patria murió el sábado bajo custodia estatal en Venezuela, informaron la fiscalía, la oposición y una ONG de derechos humanos, en medio de excarcelaciones de opositores presos y nuevas manifestaciones en demanda de la liberación del presidente, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, secuestrados ambos por tropas estadunidenses el 3 de enero.
Venezuela anunció el jueves la liberación de un “número importante” de detenidos, incluidos extranjeros, en una decisión que el gobierno de la vicepresidenta encargada Delcy Rodríguez definió como un gesto de convivencia pacífica.
Sin embargo, la Casa Blanca insiste en que forma parte de la influencia de Trump en Venezuela, tras bombardear el país.
El Ministerio Público informó ayer que José Torres Fernández, de 52 años, “presentó una descompensación súbita de salud, por lo que fue trasladado de manera inmediata al centro asistencial, ingresando con signos vitales y siendo atendido oportunamente por personal médico. No obstante, sufrió un evento cerebrovascular seguido de un paro cardiaco que ocasionó su fallecimiento" en el hospital Dr. Domingo Luciani.

EU vive una crisis y pérdida de hegemonía, afirma especialista
Ataque sobre Caracas
Silvina Romano declara que el operativo en Venezuela cuestiona a la institucionalidad estadunidense
▲ Las movilizaciones en Caracas a favor de Nicolás Maduro continuaron ayer.Foto Ap
▲ La investigadora del Celag afirma que para el ataque en suelo venezolano se preparó el terreno por décadas.Foto La Jornada
Blanche Petrich
Periódico La Jornada   Lunes 12 de enero de 2026, p. 4
Lejos de ver una demostración de poderío en el operativo Resolución Absoluta del ejército de Estados Unidos contra Venezuela el pasado 3 de enero –que destruyó parte de la defensa antiaérea venezolana, secuestró al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, y mató a más de un centenar de personas en tierra–, la investigadora Silvina Romano, del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), interpreta ese golpe de Washington como una señal de decadencia.
“Esto es señal de una crisis de debilidad y pérdida de hegemonía en Estados Unidos. Todo esto tiene más que ver con los intereses, las corporaciones, en especial de la industria militar. Pero cuando se toman este tipo de decisiones violentas e ilícitas, saltándose toda norma de diplomacia y de derecho internacional, también se viola la ley interna. Y ahora lo que está en juego es toda la institucionalidad estadunidense. Hay que ver cómo se saltaron al Congreso para este acto de guerra contra Venezuela.”
Estas señales de desgobierno y uso bruto de la fuerza fueron manifiestas y marcan el modo de regir de Donald Trump desde el asalto del Capitolio (enero 2021) en Washington, indica.
Y recomienda esta especialista en relaciones de América Latina y Estados Unidos desde la guerra fría hasta la época actual, compiladora del libro Trumperialismo, la guerra permanente contra América Latina, “ahí es donde nosotros como latinoamericanos tenemos que poner el foco”.
–Ante hechos así en automático uno piensa en fuerza; fuerza bruta si se quiere. Pero poderío. A primera vista uno diría que, si son capaces de realizar una operación bélica tan sofisticada, es porque se trata de una nación muy poderosa desde el punto de vista militar, tecnológico, con una gran capacidad de espionaje e infiltración.
–¿Y qué es esa demostración de fuerza sin un consenso interno? Estamos viendo mucho descontento, no sólo una falta de adhesión al interior de su gobierno. Muchos congresistas, incluso republicanos, se manifestaron en contra. Incluso Hillary Clinton, halcón entre halcones, ya salió a decir que esto fue un despropósito.
–Aunque la Casa Blanca cuenta con el apoyo de un núcleo duro…
–Entre las cúpulas de las corporaciones empresariales, sí. En esta su segunda administración, Trump tiene el mayor consenso en ese sector. Hay que recordar que ese respaldo no lo tenía de la misma forma en su primer periodo. En ese tiempo también apeló a la Doctrina Monroe (a través de su secretario de Estado, Rex Tillerson, en un discurso en 2018) pero su idea no caló. Ahora sí. Ese núcleo duro de las corporaciones está viendo oportunidad para sus negocios y ampliar sus poderes. Y tiene un contexto favorable con el ascenso de los gobiernos de derecha en la región.
El expansionismo desde el siglo XIX
–Al parecer, Trump interpreta la Doctrina Monroe como “hacemos lo que queremos en el hemisferio”. Algunos historiadores consideran que esa visión tan reducida va en contra del espíritu de la doctrina que es para “salvaguardar la democracia” en la región.
–La Doctrina Monroe, desde su origen, es expansionista. No se trataba de “proteger” el hemisferio, sino de asegurar ese territorio como esfera de influencia imperial.
–Lo que se vio el 3 de enero realmente no fue inesperado, pero sí tuvo un desenlace distinto al previsto, con el mantenimiento del resto del Estado venezolano más o menos intacto.
–No fue un proceso que se planeara en cinco meses. Fueron décadas de preparar el terreno, desde que asumió la presidencia el comandante Hugo Chávez, que fue banalizado, criminalizado, denigrado, calumniado. A su muerte, Nicolás Maduro empezó a vivir este proceso de satanización desde el primer minuto, apoyado por la opinión pública internacional.
“Y fue cercado. Los aliados de los gobiernos progresistas latinoamericanos que había entonces no los tuvo Maduro al final. Y todo, en medio de un cerco no sólo económico, sino también político y militar. Estamos hablando de una reorganización geopolítica de Estados Unidos en toda la región para contener el proceso venezolano.”
Silvina Romano, investigadora también del Consejo Nacional en Investigaciones Tecnológicas y Científicas (Conicet) y autora del libro Lawfare, cita datos de ese cerco: en territorio peruano operan 18 Centros de Operación de Emergencia Nacional con personal militar estadunidense. Desde antes de 2023 se desplegaron más de 2 mil militares de Estados Unidos con armas de guerra, aeronaves y barcos. Además, durante el gobierno de Dina Boularte, Lima recibió más de 200 mil dólares de cooperación para la seguridad.
Además, están las bases militares que prevalecen en Colombia y Ecuador.
Trumpimperialismo
En el libro Trumpimperialismo (publicado en 2020) la coautora Tamara Lajtman concluye que “el establecimiento de estrategias militares a nivel continental, sustentadas en la redefinición de enemigos y amenazas a la seguridad hemisférica, da cuenta del carácter militarista del imperialismo estadunidense que trasciende el color de las administraciones (republicanos o demócratas)”, pues articula las estrategias del Pentágono con el complejo industrial militar.
En este capítulo también se recuerda la afirmación del almirante Craig Faller, comandante del Comando Sur, quien ya en 2019 advertía que habría un aumento en la presencia militar estadunidense en el hemisferio y que eso incluiría barcos, aviones y fuerzas de seguridad “para –dijo– tranquilizar a nuestros socios y contrarrestar amenazas que incluyen el narcoterrorismo”.
Retoma Romano: “Por eso digo que para este acto de guerra se preparó el terreno durante décadas. Fue precedido por toda esta operación de descrédito y de guerra sicológica, en el que participan los grandes medios de comunicación y las agencias. Por eso fue fácil para decenas de gobiernos y muchas agencias internacionales desconocer el proceso democrático de Venezuela por no seguir las pautas de la democracia representativa procedimental de Estados Unidos.
“Fue una declaración de guerra convencional con el uso de la fuerza pura y dura, con la tecnología más avanzada y en un contexto en el que se venían dando varias guerras no convencionales, guerras híbridas.”
–Uno entendería una guerra convencional con el despliegue de topas. ¿Por qué esto es diferente?
–Mi hipótesis es que el conflicto militar orquestado por Estados Unidos en el Medio Oriente por décadas ahora se traslada a nuestro hemisferio. Y es también una guerra para la captura de los recursos naturales que, de este lado del mundo, son para Estados Unidos más baratos y geográficamente accesibles. Y la industria militar los está requiriendo con urgencia para su expansión.

EU apremiará al G-7 a reducir la dependencia de minerales chinos
Reuters
Periódico La Jornada    Lunes 12 de enero de 2026, p. 19
Washington. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, prepara un llamado a los integrantes del Grupo de los Siete (G-7) y a otras naciones a redoblar sus esfuerzos para reducir su dependencia de minerales esenciales procedentes de China, cuando reciba hoy a una decena de mandos de finanzas, informó un alto funcionario estadunidense.
En la reunión participarán ministros de Finanzas o del gabinete de las economías avanzadas del G-7, la Unión Europea, Australia, India, Corea del Sur y México, dijo la fuente, que no estaba autorizada a hablar públicamente.
En conjunto, la agrupación representa 60 por ciento de la demanda mundial de minerales críticos.
“La urgencia es el tema del día. Es una empresa muy grande. Hay muchos ángulos diferentes, muchos países diferentes implicados y realmente necesitamos movernos más rápido.”
El viernes, Bessent declaró a Reuters que había presionado para que se efectuara una reunión aparte sobre este tema desde la cumbre de líderes del G-7, celebrada en Canadá en junio, en la que hizo una presentación sobre las tierras raras ante los jefes de Estado de Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón, Canadá, Alemania, Francia, Italia y la Unión Europea.
Los líderes acordaron un plan de acción en la cumbre para asegurar sus cadenas de suministro e impulsar sus economías, pero Bessent se ha sentido frustrado por la falta de urgencia demostrada por los asistentes, indicó el funcionario.
Aparte de Japón, que tomó medidas después de que China cortara abruptamente sus suministros de minerales críticos en 2010, los miembros del G-7 aún dependen en gran medida de los procedentes de China, que ha amenazado con imponer estrictos controles a la exportación.
El gigante asiático domina esa cadena de suministro, ya que refina entre 47 y 87 por ciento de cobre, litio, cobalto, grafito y las tierras raras, según la Agencia Internacional de la Energía. Estos minerales se utilizan en tecnologías de defensa, semiconductores, componentes de energías renovables, baterías y procesos de refinado.
Se espera que tras la reunión Estados Unidos emita una declaración, aunque no es probable que se adopten medidas conjuntas concretas, agregó el funcionario.