martes, 20 de enero de 2026

“Bromas” del magnate ponen en jaque la democracia en EU

Gobierno de colisión
En 12 meses el republicano ha demostrado ser enemigos de las elecciones
La policía detiene a un hombre frente al edificio federal Obispo Henry Whipple, durante una protesta el sábado pasado, en Minneapolis. Durante el actual gobierno se han endurecido las acciones de contención contra civiles.Foto Ap
Jim Cason y David Brooks   Corresponsales
Periódico La Jornada  Martes 20 de enero de 2026, p. 3
Washington y Nueva York., ¿Habrá otra elección en Estados Unidos? Esa es una pregunta ya común en las conversaciones en este país hoy día, y la cual el propio presidente Donald Trump ha promovido en su primer año en la Casa Blanca, mientras enfrenta un incremento en la insatisfacción del público por la economía y una creciente mayoría desaprueba su gestión.
“Al pensarlo, ni deberíamos tener una elección” en noviembre de 2026, comentó Trump este mes en entrevista con Reuters. El día siguiente, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, comentó que el mandatario estaba “bromeando” y otros miembros de su gobierno han indicado que el magnate dice eso sólo para “molestar” a sus críticos. Pero al parecer a este presidente le encanta “bromear” al respecto, ya que lo repite una y otra vez.
No todos están riendo. Uno de los expertos académicos sobre fascismo, el profesor Jason Stanley, de la Universidad de Yale, se mudó a Canadá en 2025; George Clooney y su esposa, la abogada Amal, ahora tienen su residencia principal en Francia, y La Jornada ha hablado con por lo menos una decena de personas que están buscando la doble nacionalidad y se están mudando a otros países por lo menos hasta la próxima elección presidencial, si es que la hay. “¿Me pregunto si estamos al borde de una guerra civil?”, cuestiona un ex asesor antiterrorista de la Casa Blanca a estos corresponsales, otra interrogante cada vez más común en este país.
Hasta la fecha, no hay mucha evidencia de que las próximas elecciones nacionales –las llamadas intermedias para los puestos legislativos y de algunos gobernadores– en noviembre de este año serán canceladas o suspendidas. De hecho, Trump ha dedicado gran parte de este mes a presionar a su Partido Republicano a fin de fortalecer sus estrategias electorales para mantener su mayoría en ambas cámaras del Congreso. Pero que estas preguntas sobre votaciones y la integridad del sistema político sean ahora parte de la conversación cotidiana demuestra qué tan extremo ha sido el efecto Trump sobre la vida política del país. A fin de cuentas, fue este mismo presidente quien, al final de su primer periodo, no sólo rehusó reconocer su derrota en las urnas, sino se atrevió a promover un intento de golpe de Estado en su propio país.
El presidente y sus asesores llegaron al poder anunciando cambios radicales derechistas. En su primer año han despedido a 317 mil empleados federales, eliminaron protecciones y derechos civiles para los discapacitados, mujeres, la comunidad gay y para afroestadunidenses, latinos y otras minorías. El mandatario también ha buscado eliminar agencias gubernamentales, incluyendo la Agencia para el Desarrollo Internacional, la Voz de América e incluso todo el Departamento de Educación. La mayoría de estos intentos por ahora están en disputa en tribunales, pero mientras edificios han sido cerrados, empleados despedidos y presupuestos cancelados.
Más allá del gobierno federal, el mandatario y sus servidores han empleado el poder del presupuesto para obligar a universidades públicas y privadas a cerrar programas con los cuales no están de acuerdo al amenazar con retirar fondos públicos para esas instituciones, han presionado a medios noticiosos a censurar material crítico contra Trump y amenazar a organizaciones sociales a las que acusan de ser “izquierdistas”, “comunistas” y que promueven ideas “antiestadunidenses”. También ha obligado a instituciones públicas como los museos del Smithsonian a retirar exhibiciones y piezas de arte que no se aplican a la visión “patriótica” de este gobierno, y tomó el control directo de sedes culturales públicas como el Centro Kennedy, el cual rebautizó agregando su nombre por encima del de John F. Kennedy.
“Seguimos siendo un país con una sociedad civil robusta. Abogados han enfrentado al gobierno en tribunales. La gente se ha manifestado contra la usurpación del poder por Trump y se han organizado para proteger a sus vecinos de ICE”, escribió el columnista M. Gessen en el New York Times este mes. “Pero los ataques de Trump contra universidades, su asalto del Poder Judicial, y sus amenazas contra organizaciones sin fines de lucro y filantrópicas han alterado la manera en que funciona la sociedad civil”.
Los ataques directos contra medios han resultado en la cancelación de algunos programas y cambios en el manejo editorial de CBS News, el Washington Post y otros.
Mientras, el gobierno ha emitido instrucciones prohibiendo que sus dependencias e incluso programas educativos y otros que reciben financiamiento federal usen cientos de palabras en sus materiales, incluyendo “diversidad”, “equidad”, “activismo”, “crisis climática”, “femenino”, “Golfo de México”, “inmigrantes”, “opresión”, “raza” y “mujer” (ver lista completa en https://pen.org/banned-words-list/).
Con todo esto, ahora el propio sistema político estadunidense –el cual durante décadas se ha promovido como el “faro de la democracia” a nivel mundial– está en jaque. Empezando con las próximas elecciones nacionales programadas para noviembre de este año, en las cuales estarán en juego todos los puestos de la Cámara baja y un tercio del Senado, nadie espera un proceso imparcial. Y no se descarta el uso de amenazas y violencia, con recuerdos de que este presidente fue acusado criminalmente de incitar el asalto violento contra el Capitolio en 2020 para frenar el conteo de votos.
En este año, el presidente ha firmado una serie de órdenes ejecutivas para purgar el padrón, limitar el acceso a las urnas y limitar la independencia de los encargados de comicios a nivel local, vale recordar que en el sistema estadunidense, las elecciones federales son administradas no por una entidad nacional, sino por 50 diferentes en cada estado, cada uno con sus propias reglas y normas. Gobiernos conservadores en los estados de Texas, Ohio y Georgia han formulado nuevas reglas para limitar el acceso al voto, mientras Texas, Florida y Carolina del Norte están redibujando sus mapas para favorecer la elección de más legisladores republicanos.
En respuesta, California, Nueva York y Virginia están haciendo algo parecido para beneficiar a candidatos demócratas. Por su parte, el presidente ha amenazado con desplegar fuerzas militares si considera que hay “irregularidades” durante los comicios.
Trump se dedicó a lo largo de su primer año a culpar a su antecesor demócrata por la inflación, migración y todos los otros problemas que enfrentó. Pero al cumplir casi un año, los votantes parecen ya no aceptar ese pretexto. “Los estadunidenses están diciendo que Trump está enfocado en prioridades equivocadas, no haciendo lo suficiente para abordar el costo de la vida”, reportó CNN a mediados de enero al evaluar las últimas encuestas.

Trump asegura que hay "agitadores profesionales" en manifestaciones contra el ICE en Minesota.
Dos hombres colocaron lonas sobre un monumento en memoria de Renee Nicole Good, quien fue asesinada a tiros por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos en un barrio de Minneapolis a principios de mes, en Minneapolis, Minnesota, el 18 de enero de 2026. Foto Afp   Foto autor
la redacción
19 de enero de 2026 11:25
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este lunes sus ataques contra autoridades locales de Minesota en medio de protestas contra operativos migratorios, al acusar la presencia de “agitadores profesionales” y advertir que podría intervenir directamente si la situación no se controla.
En un mensaje reposteado en su red social Truth Social, Trump afirmó que en Minesota “los alborotadores, agitadores e insurrectos son, en muchos casos, profesionales bien pagados”, y sostuvo que el gobernador y el alcalde “han perdido totalmente el control”. “Si me veo obligado a actuar, se resolverá de forma rápida y eficaz”, escribió.
El mandatario ya había señalado el pasado domingo que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está expulsando del país a “algunos de los criminales más violentos del mundo”, y cuestionó la oposición a estas acciones en Minesota. “¿De verdad quieren que asesinos y narcotraficantes se atrincheren en su comunidad?”, planteó, al insistir en que entre los manifestantes hay anarquistas y agitadores pagados.
Las declaraciones se producen mientras en redes sociales circulan videos que muestran a policías rociando gas pimienta contra manifestantes, derribando puertas y realizando detenciones por la fuerza.
En este contexto, un juez federal resolvió el viernes que los agentes migratorios no pueden detener ni usar gas lacrimógeno contra manifestantes pacíficos que no obstruyan a las autoridades, incluso cuando observan detenciones de inmigrantes.

Pentágono alista envío de mil 500 soldados a Minesota ante protestas
Un residente de un vecindario en Falcon Heights, Minesota, sostiene un rifle de asalto AR-15 mientras él y otros vecinos salían de sus casas después de ver lo que creen que son agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) el 18 de enero de 2026. Afp
Foto autor
Reuters y Ap
19 de enero de 2026 07:32
Washington. El Pentágono ordenó ayer a mil 500 soldados en servicio activo en Alaska prepararse para un posible despliegue en Minesota, escenario de protestas contra agentes de migración; convocatoria que el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, calificó de “idea ridícula e inconstitucional”, mientras instó a los manifestantes a permanecer pacíficos para que el presidente no vea la necesidad de enviar al ejército.
Las fuerzas armadas impartieron a las unidades la orden de prepararse para el despliegue en caso de que se intensifique la violencia en el estado, indicaron funcionarios de defensa ayer.
El presidente Donald Trump amenazó el jueves con usar la Ley de Insurrección para desplegar fuerzas militares si las autoridades estatales no impedían que los manifestantes ataquen a los funcionarios de inmigración después de un aumento de la presencia de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
La ley del siglo XIX, raramente utilizada, permitiría al mandatario enviar militares a Minesota, donde los manifestantes han confrontado a agentes federales de inmigración durante semanas.
Los enfrentamientos se han vuelto cada vez más tensos en Mineápolis desde que Renee Nicole Good, de 37 años y madre de tres hijos, fue abatida a tiros en su auto el 7 de enero por el agente del ICE, Jonathan Ross.
Las marchas, “pacíficas”
“Es ridículo, pero no nos dejaremos intimidar por las acciones de este gobierno federal”, declaró ayer el alcalde Jacob Frey, en el programa State of the Union de CNN. “No es justo y es completamente inconstitucional”, añadió.
Miles de ciudadanos de Mineápolis ejercen sus derechos a la libertad de expresión y las protestas han sido pacíficas, destacó Frey.
“No vamos a morder el anzuelo. No responderemos al caos de Trump con nuestro propio tipo de caos aquí”, expresó Frey.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, expresó ayer en Face the Nation que Frey debería establecer “una zona de protesta pacífica” para los inconformes.
Las redadas del ICE han obligado a somalíes a cerrar sus negocios por miedo de ir a trabajar o salir de su casa ante la represión migratoria.
“El gobierno no hace lo correcto. Si hay un criminal, hay un criminal. Independientemente, hay formas de encontrarlo, pero marginar el nombre de la comunidad y a todo un pueblo eso es ilegal”, indicó el ciudadano estadunidense y miembro de esa comunidad africana Abdi Wahid, quien trabaja en la tienda de conveniencia de su madre en el centro comercial Karmel Mall, en el sur de Mineápolis.
El Departamento de Justicia rechazó investigar al agente Jonathan Ross, quien mató a Good el 7 de enero, al alegar defensa propia, pese a denuncias de asesinato injustificado y videos que muestran que fue abatida a sangre fría.