martes, 13 de enero de 2026

Aquí hay una presidenta encargada y en EU un mandatario rehén: Delcy Rodríguez.

Ataque sobre Caracas
Donald Trump se autodenominó el domingo gobernante interino de Venezuela
▲ La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, inauguró el curso escolar en Catia la Mar, estado La Guaira. Aseguró que en el país sudamericano “hay un gobierno que manda” y que avanza en las relaciones internacionales con respeto.Foto Xinhua
Ángel González   Especial para La Jornada
Periódico La Jornada  Martes 13 de enero de 2026, p. 2
Caracas. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, respondió este lunes a Donald Trump, quien publicó una imagen en la que se denomina “presidente interino de Venezuela”. Rodríguez se refirió a la gráfica como “caricatura de Wikipedia”, y dijo que en el país sudamericano hay un gobierno con ella como líder encargada y también recordó que hay un “mandatario rehén” en Estados Unidos, en referencia a Nicolás Maduro.
Durante la inauguración de una escuela en el estado de La Guaira, a propósito de la reanudación del año escolar, Delcy Rodríguez hizo tema aparte para ratificar que el país mantiene su soberanía.
“He visto por allí caricaturas de Wikipedia de quién manda en Venezuela; bueno, aquí hay un gobierno que dirige Venezuela, aquí hay una presidenta encargada y hay un mandatario rehén en Estados Unidos”, sentenció.
Agregó que el gobierno bolivariano sigue gobernando “junto al pueblo organizado, junto al poder popular”. También declaró que el país avanza “en relaciones internacionales de respeto, en el marco de la legalidad internacional para reivindicar y proteger los derechos de nuestra amada Venezuela”.
Relación con Europa hacia una nueva etapa
Más tarde, Rodríguez sostuvo un encuentro en el Palacio de Miraflores con los jefes de misión de los países miembros de la Unión Europea, el Reino Unido y la Confederación Suiza. El canciller, Yván Gil, relató a la salida que la reunión fue “franca, cordial y amena”, y que todos coincidieron “en la necesidad de avanzar en una etapa de relacionamiento productivo, de abrir vías de diálogos cada vez más profundas e intensas”.
Agregó que en la reunión se repasaron las relaciones comerciales en materias productiva y económica, así como en ciencia y tecnología y otros ámbitos en los que empresas europeas han estado radicadas por mucho tiempo en el país.
“En el marco del respeto, en el marco de la igualdad de los estados, nosotros estamos dispuestos a avanzar en una agenda nueva, una agenda intensa de trabajo para el bienestar de ambos pueblos”, afirmó Gil.
El canciller informó más temprano este lunes que durante una llamada telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia, Antonio Tajani, acordaron elevar el nivel de las misiones diplomáticas al rango de embajadores y elaborar una agenda de trabajo bilateral. También denunció la agresión estadunidense contra Venezuela que tuvo como consecuencia centenares de fallecidos entre civiles y militares, en abierta violación del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas.
Cambios en el gabinete ejecutivo
La presidenta encargada realizó dos cambios en el gabinete de gobierno al designar ministro del Despacho de la Presidencia al diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Juan Escalona, quien fue por muchos años asistente personal del presidente Nicolás Maduro. Escalona igualmente desempeñó esta función junto al presidente Hugo Chávez, durante sus últimos años en el poder. De igual manera anunció que el almirante Aníbal Coronado, quien era el jefe del despacho presidencial, pasará ahora a ocupar el Ministerio de Ecosocialismo, encargado de regir la gestión ambiental.
El PSUV ratifica respaldo
El secretario general del PSUV, Diosdado Cabello, ratificó el respaldo total de ese partido, la fuerza política más grande e importante del país, a Delcy Rodríguez.
“El presidente Nicolás Maduro fue secuestrado y, ante ese hecho, asume la presidencia encargada la compañera Delcy Rodríguez; y tiene todo el apoyo del Partido Socialista Unido de Venezuela a la gestión y a las decisiones que la compañera tenga que asumir”, afirmó.
Cabello también se refirió al anuncio hecho la semana pasada sobre la eventual reapertura de las misiones diplomáticas en Washington y Caracas, aseverando que el principal objetivo de esta decisión es tener una representación consular que pueda velar por la seguridad y la tranquilidad del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
“Ese es el objetivo fundamental, que nos permita a nosotros tener a alguien allá, porque en este momento no tenemos a nadie, están secuestrados y no tenemos a nadie, salvo los abogados, que no son venezolanos y les agradecemos lo que están haciendo, pero no son venezolanos”, señaló.
Más liberaciones
El ministerio para el Servicio Penitenciario informó que “durante las últimas horas” se han concretado 116 liberaciones a personas que permanecían privadas de su libertad por estar implicadas en “hechos asociados a alterar el orden constitucional y atentar contra la estabilidad de la nación”.
Asimismo, el comunicado divulgado por el ente en redes sociales señala que esta cifra se suma a 187 excarcelaciones ejecutadas durante diciembre, haciendo notar que se trata de la continuación de una política decidida por el presidente Nicolás Maduro.
Estos números precisan la información que en principio comunicó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el pasado jueves, cuando habló de la liberación de “un número importante” de personas detenidas, muchas de ellas políticos, pero sin ahondar en la cifra.
Jefe militar llama a la unidad
El ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, dijo que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se compromete “a apoyar y acatar el llamado de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a la unidad, en estos difíciles y estelares momentos que vive la República”.
En un mensaje difundido en redes sociales, Padrino hizo un llamado a “la unidad y a la serenidad”, advirtiendo que “sin unión, no habrá libertad ni independencia.
“En nada ayuda a la paz hoy, la intriga; en nada ayuda a la paz hoy, el sectarismo; y en nada ayuda a la paz, la polarización estéril. ¡Es el momento de la unidad nacional y de la conciencia histórica!”, escribió.

Venezuela y el nuevo desorden mundial
Venezuela es ya un asunto de política interna estadunidense, de manera que, además de la capacidad del pueblo venezolano y su dirección para resistir dependerá en mucho de lo que pase en las entrañas del imperio. Foto Afp   Foto autor
Luis Hernández Navarro
13 de enero de 2026 00:03
En su retrato oficial 2025, puede verse a Donald Trump firme, enérgico, con mirada implacable, ataviado con una corbata roja y la bandera estadunidense en la solapa de su saco azul. En el pie de foto se presenta como “presidente interino de Venezuela” que ocupa el cargo desde enero de este año. 
Desde la patria de Bolívar, Delcy Rodríguez reviró: “aquí hay un gobierno que manda en Venezuela. Aquí hay una presidenta encargada y un presidente rehén en Estados Unidos”.
Por supuesto, ni en su país ni en la nación caribeña nombraron al republicano presidente de Venezuela. Nadie votó por él allí, ni gobierna en esas tierras. Ninguna legislación avala su autodesignación. 
En este caso, como en casi todas las cosas importantes que pasan en la relación entre Washington y Caracas, hay dos discursos distintos. Lo que Trump dice que va a acontecer en la patria de Simón Bolívar es diferente a lo que la presidenta encargada Delcy Rodríguez afirma que sucederá. 
Esta esquizofrenia discursiva es un indicador del nivel de incertidumbre que sufre Venezuela. A partir del bombardeo, el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la juramentación de la presidenta provisional, se abrió en ese país una nueva etapa. Se trata de un ciclo lleno de volatilidad, confusión, vacilaciones, recelos, sombras y sospechas. 
Lejos de desembocar en un nuevo orden, lo que allí priva es la incertidumbre, parte del desorden mundial. Los imprevistos y la ruptura del derecho internacional con actos de fuerza unilaterales se suceden unos tras otros. No hay claridad en cuál será el desenlace de esta aventura neocolonial. 
El teatro de operaciones está atravesado por múltiples y disímbolas contradicciones. Las directrices sobre las medidas a tomar en Caracas anunciadas por Donald Trump en su conferencia del 3 de enero, se han modificado. Pareciera que, más que tener un proyecto de acción preciso y ordenado, el horizonte de Washington en esa zona se va ajustando sobre la marcha. La confusión es aún mayor porque los planes anunciados por el mandatario no siempre coinciden con lo que dice Marco Rubio, su secretario de Estado. El papel negociador en el conflicto de Richard Grenell y sus desencuentros y choques con Rubio hacen aún más confusos los escenarios. 
El sistema de contradicciones en juego abarca tanto lo que sucede en el país de las barras y las estrellas como lo que acontece en la tierra de Hugo Chávez. Pero involucra también los intereses en la región de China, Rusia, Irán y las otras naciones de América Latina. Aquí trataremos solamente los desafíos que enfrenta la apuesta de Trump dentro de su país. 
La primera contradicción gira en torno al golpe que se llevó el sueño presidencial de disfrutar de los veneros del diablo bolivarianos al toparse con el escepticismo de los grandes tiburones petroleros. A pesar de que la agresión militar fue justificada en nombre del oro negro, los ejecutivos de las empresas petroleras evitaron comprometerse en apoyar un proyecto de inversión de 100 mil millones de dólares en Venezuela. Los mánagers señalaron que necesitan garantías de seguridad y una revisión del marco legal y comercial de Caracas. Sin darle demasiadas vueltas, el director de Exxon Mobil puso las cartas sobre la mesa. “Es inviable invertir”, sentenció. 
Ante el descalabro, el inquilino de la Casa Blanca los amenazó. “Si no quieren entrar, sólo tienen que decírmelo, porque hay 25 personas que no están aquí hoy y están dispuestas a ocupar su lugar”, les dijo a los empresarios. 
El segundo conjunto de contradicciones tiene varias distintas aristas. Una abarca la poca popularidad de la agresión militar dentro de la población estadunidense. Una encuesta de The Washington Post apunta que 40 por ciento apoyó la operación bélica, contra 43 por ciento que la desaprobó. 
Otra nace del rechazo de una parte de la coalición presidencial conservadora, Make American Great Again (MAGA), a emprender nuevas agresiones militares en otros países. En su campaña presidencial, Trump ofreció que no lo haría, pero no lo cumplió. 
Y una última consiste en el pleito por la exigencia de que cualquier ataque a Venezuela debe ser consultado con el Congreso y la determinación presidencial de hacer lo que le dé su regalada gana. En su más reciente aventura, el jefe de Estado no tomó el parecer de los legisladores. Su arrojo tuvo consecuencias. Cinco senadores republicanos desafiaron al mandatario y votaron en el Congreso a favor de una iniciativa para amarrarle las manos a la hora de emprender más acciones guerreristas. Un sondeo señala que 63 por ciento de los consultados se oponen a que el presidente Trump haya ordenado la operación bélica sin la aprobación del Congreso. 
Simultáneamente, las calles de diversas ciudades estadunidenses han sido tomadas por ciudadanos que rechazan la intervención militar en la nación caribeña, y exigen la liberación del presidente Maduro. Estas protestas se han enlazado con las movilizaciones contra las redadas de inmigrantes por parte del ICE y en repudio por el asesinato de Renee Nicole Good. 
Estas contradicciones económicas y políticas se enmarcan, inevitablemente, en una coyuntura en la que Trump se juega el resto de su mandato. El próximo 3 de noviembre habrá elecciones de medio término. Se elegirán 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 curules de la de Senadores y 35 de 50 gobernadores. Para infortunio del presidente, en las encuestas difundidas, los demócratas llevan la delantera. No puede descartarse que la guerra le sirva de pretexto para cambiar esta tendencia. 
Venezuela es ya un asunto de política interna estadunidense, de manera que, además de la capacidad del pueblo venezolano y su dirección para resistir, el desenlace final de la ofensiva militar en su contra dependerá en mucho de lo que pase en las entrañas del imperio. El tren que arrastra el nuevo desorden mundial tiene en la ruta Washington-Caracas una estación obligada. 
X:@lhan55

Intervención de EU no está sobre la mesa: Sheinbaum
Fue una conversación “amable”con Trump // “En México operamos nosotros, nadie más”, dice tras reiterar que se opuso al apoyo de tropas
▲ La mandataria reveló en su conferencia el contenido de la llamada que tuvo con el magnate por 15 minutos.Foto Presidencia
Emir Olivares y Ángeles Cruz
Periódico La Jornada   Martes 13 de enero de 2026, p. 5
Frente a los recientes amagos de Donald Trump para orquestar una incursión militar estadunidense contra los cárteles mexicanos de las drogas, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó cualquier posibilidad de una intervención de Washington en territorio nacional. “Eso no está sobre la mesa”.
En la confrerencia mañanera, al dar detalles de la llamada telefónica que sostuvieron ayer temprano por alrededor de 15 minutos, señaló que una vez más el magnate le ofreció el envío de tropas para combatir a los grupos del crimen organizado en México, a lo que la mandataria se negó nuevamente.
“Él nos insistió en que, si nosotros lo pedíamos, ellos podían ayudar en otros temas. Le dijimos que hasta ahora vamos muy bien, no es necesario. Además, está la soberanía de México y la integridad territorial. Y lo entendió (…) Puede haber información que ellos nos den en inteligencia, que se trabaja conjuntamente, pero en México operamos nosotros, no opera nadie más”, recalcó.
Fue, aseguró, un intercambio “amable”, en el que su homólogo estadunidense fue respetuoso y en el que refrendaron el compromiso de ambas administraciones de seguir colaborado en materia de seguridad.
Rechazó que vaya a realizar pronto una visita a Washington o que el republicano venga a México, pero sí una próxima llamada, pues aún hay temas pendientes en relación con el comercio y el trato a los paisanos que viven en ese país.
Durante la conferencia, sostuvo que ella misma buscó esta nueva conversación –la decimoquinta que sostienen– debido al manifiesto interés del republicano por emprender una operación en territorio contra los cárteles.
“Tres veces había declarado (Trump) que le interesaría tener más participación en la seguridad en México. En estas condiciones siempre es mejor buscar un diálogo, en vez de solamente a través de los medios o de una comunicación pública, pues es mejor hablar por teléfono. Y, además, hay un antecedente del trabajo conjunto que se está haciendo. Por eso solicitamos la llamada.”
–¿Quedó descartada una acción militar? –se le preguntó.
–Sí –respondió la Presidenta.
La titular del Ejecutivo abrió la conferencia con el tema y subrayó que el jefe de la Casa Blanca reconoció los avances que se han logrado en México en el último año en el combate al crimen organizado.
“Dijo que estaba al tanto de lo que se estaba haciendo, que a él le parecía que se podía hacer más. Y sí, en efecto podemos hacer mucho más, pero vamos trabajando.”
Adelantó que el 22 o 23 de enero se dará una nueva reunión de la comisión bilateral derivada del entendimiento en la materia –ratificado en septiembre pasado durante la visita a México del secretario de Estado, Marco Rubio–, la cual se realizará en Estados Unidos.
La mandataria estuvo acompañada durante la conexión telefónica de sus secretarios de Relaciones Exteriores y de Seguridad Pública, Juan Ramón de la Fuente y Omar García Harfuch, así como el subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco. Además, confirmó que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, estuvo presente en Palacio Nacional, aunque no participó en la llamada.
Sheinbaum subrayó que no comparte el concepto de narcoterroristas para los grupos del crimen organizado.
“No estamos de acuerdo… Nuestra Constitución y nuestras leyes hablan de terrorismo en otro sentido. La delincuencia organizada no puede catalogarse como terrorismo; (el concepto) tiene que ver directamente con acciones que tengan que ver contra el gobierno, dichas, y otros esquemas. No está en el marco de nuestra legislación llamarle así. Tampoco estamos de acuerdo con que el que Estados Unidos le llame ‘terrorismo’ implique una intervención en nuestro país.”
Destaca cifras sobre incautación de fentanilo
En torno a los avances en materia de seguridad, Sheinbaum destacó que las propias cifras oficiales de Washington indican que se ha dado una reducción en la incautación de fentanilo de parte de los estadunidenses en la frontera común e incluso se reporta una disminución de 43 por ciento en las muertes por sobredosis de esa sustancia entre la población del vecino del norte, que en parte se debe a acciones del gobierno de México.
Acentuó que lo relevante es mantener la relación de respeto y colaboración con Estados Unidos, por lo que el diálogo será permanente, pese a tensiones y diferencias, pues ha dado resultados. “Y si es necesario llamar a una movilización a algo, lo vamos a hacer”, aunque aclaró que no de tipo militar.
Previamente, en redes sociales la Presidenta informó: “Tuvimos una muy buena conversación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Hablamos de distintos temas, incluyendo la seguridad con respeto a nuestras soberanías, la disminución del tráfico de drogas, el comercio y las inversiones”.