lunes, 31 de marzo de 2025

Palestina no tiene derecho a existir.

Marcos Roitman Rosenmann
Israel, Estados Unidos y Europa Occidental han dictado sentencia. Por razones de limpieza étnica, el pueblo palestino debe ser exterminado. Vaciar Gaza se ha convertido en el sueño de los usurpadores. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Los invasores han logrado lo imposible, adormecer conciencias e insensibilizar corazones. Mientras, nos inundan con noticas donde lo humano del ser humano se pone en valor. Siempre hay espacio para informar de milagros. Dar a luz en un taxi, en medio de la calle, un autobús. Todo es poco para subrayar el apoyo de viandantes anónimos a la parturienta. Se acumulan actos heroicos. El salvamento de ancianos, mujeres y niños, sorprendidos por la crecida de ríos. Montañeros rescatados por especialistas. Bomberos, policías y ciudadanos auxiliando mascotas. En 2019, la imagen de un koala conmovió al mundo. Una mujer se despojaba de su ropa para apagar la piel ardiente del marsupial, evitando su muerte. Pero ver gazatíes víctimas de bombardeos, médicos asesinados por el ejército israelí, casas de palestinos quemadas por colonos sionistas, niños con la mirada perdida buscando familiares entre ruinas, sin alimentos, acosados en lo que parece ser el mayor campo de concentración de la historia, no provoca indignación, sólo indiferencia. Y lo que es peor, no es noticia.
En su ensayo, La teoría de los sentimientos morales, Adam Smith habló de compasión ante el sufrimiento ajeno: “Por medio de la imaginación nos ponemos en lugar del otro, concebimos estar sufriendo los mismos tormentos, entramos como quien dice en su cuerpo y en cierta medida, nos convertimos en la misma persona […]; del mismo modo, así como simpatizamos con la pena de nuestro prójimo cuando presenciamos su aflicción, también compartimos su aborrecimiento y aversión hacia lo que lo motiva. Nuestro corazón, que prohíja y palpita al unísono con su pena, también se siente animado por ese espíritu con que pugna por alejar o destruir lo que la ha causado”.
Pero el dolor del pueblo palestino, no es un humano sufrimiento. Quienes detentan el poder y toman decisiones, son refractarios al genocidio de gazatíes y cisjordanos. Simpatizan con sus asesinos. Protestas reprimidas en Francia, Gran Bretaña, Alemania o Italia. Banderas palestinas son prohibidas en los estadios de futbol. Rectores de universidades, en Estados Unidos, se destituyen acusados de pro palestinos. Deportistas, gente del arte y la cultura, si manifiestan su rechazo al lobby sionista, son cancelados. Para los gobiernos que mandan o tienen influencia el pueblo palestino es prescindible. Con su actitud condescendiente hacia Israel, el mensaje que envían es uno. Pueden seguir matando hasta vaciar Gaza. Estamos presenciando el primer holocausto del siglo XXI, patrocinado por Occidente en pleno. Si hay dudas, el armamento utilizado contra la población civil palestina es de fabricación estadunidense, alemana, italiana, británica, austriaca, belga, francesa, y española.
El pueblo palestino ha sido condenado. No tiene derecho a su territorio ni a defenderse. Si lo hacen sus pobladores son terroristas. Con la boca chica, Europa pide la paz y el reconocimiento del Estado palestino, y calla ante Donald Trump, cuya solución consiste en desalojar la franja Gaza de los gazatíes. Que renuncien a su historia, a su identidad y acepten ser trasplantados. Mientras, seguirán los bombardeos con drones, misiles y aviones F-35 y F-15 facilitados en 2024 por el gobierno demócrata de Joe Biden.
Ni una sanción al gobierno de Netanyahu. Ni pensar en el bloqueo a las cuentas de los magnates sionistas implicados en la masacre del pueblo palestino. Nada de nada. Mientras desnudan sus vergüenzas, la Unión Europea se rasga las vestiduras. Levanta la voz para reclamar respeto a su aliado Volodymir Zelensky. Así, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, decide trasladarse a Kiev, con motivo del tercer aniversario del inicio de la guerra, 22 de febrero de 2022. Y allí se planta, acompañada de 24 de sus 27 comisarios y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa. Von der Layen no tardaría en explicar la presencia de tanto dirigente pacifista en la capital ucrania: acelerar la entrega inmediata de armas y municiones a Ucrania. Y más tarde, en Londres, reunidos jefes de Estado y de gobierno, entre banquetes y salutaciones, reafirmaron su convicción de continuar la guerra. Serán miles de millones de euros los entregados a las fuerzas ucranias, cuyos soldados huyen, desertan y manifiestan su rechazo a ir frente por una causa que no es la suya.
Si de verdad se busca la paz en Medio Oriente, ¿por qué Von der Layen, junto a sus comisarios, jefes de Estado y de gobierno no se desplazan a Palestina y sesionan en Gaza? El mundo occidental tiene la respuesta. Los ucranios son arios, Israel es nuestro aliado, les vendemos armas, y los palestinos ni siquiera son cristianos, judíos o católicos. Herejes, a los cuales hay que exterminar. Sus vidas son irrelevantes y prescindibles.

Fin del Ramadán en Gaza sin alimentos y niños bombardeados por Israel
▲ Bolsas con los restos de socorristas palestinos muertos por fuego israelí.Foto Afp
Ap, Europa Press y Reuters
Periódico La Jornada   Lunes 31 de marzo de 2025, p. 26
Deir Al Balah., Los palestinos en Gaza marcaron el día festivo Eid al-Fitr (fin del Ramadán) con escasez de alimentos y el luto por varios niños muertos en los últimos ataques aéreos de Israel, que ayer abatieron a 64 personas en bombardeos sobre la franja de Gaza.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en el campamento de refugiados de Mawasi, a las afueras de Jan Yunis, donde fueron asesinados seis civiles, tres niños, por proyectil israelí sobre un grupo de menores que jugaban, informó la agencia de noticias palestina Sanad.
Además, hubo indignación cuando se recuperaron los cadáveres de 14 socorristas en la ciudad de Rafah una semana después de un ataque israelí, que la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja calificó como el ataque más mortífero contra trabajadores de ambas instituciones en cualquier parte del mundo desde 2017.
La Sociedad de la Media Luna Roja palestina informó que los cuerpos de ocho de sus técnicos médicos de emergencia y cinco miembros de la Defensa Civil de Gaza fueron recuperados una semana después de que ellos y sus ambulancias desaparecieron en Rafah durante un intenso fuego.
La Media Luna indicó que un no­veno colega sigue desaparecido y que el ataque a los médicos no puede ser visto como otra cosa que un crimen de guerra.
Muchos palestinos rezaron fuera de mezquitas demolidas para marcar el final del mes de ayuno musulmán del Ramadán. Se supone que es una ocasión alegre cuando las familias festejan y compran ropa nueva para los niños, pero la mayoría de los 2 millones de personas en Gaza simplemente tratan de sobrevivir.
Es el Eid de la tristeza, expresó Adel al-Shaer tras asistir a las oraciones entre los escombros en Deir al-Balah. Perdimos a nuestros seres queridos, nuestros hijos, nuestras vidas y nuestro futuro.
Veinte miembros de su familia extendida han muerto en ataques israelíes, incluidos cuatro jóvenes sobrinos hace unos días, dijo y comenzó a llorar.
Israel terminó el alto el fuego con Hamas y reanudó la guerra de 17 meses a principios de este mes con un bombardeo que mató a cientos de personas, después de que esa milicia se negó a aceptar cambios en la tregua alcanzada en enero. Israel no ha permitido la entrada de alimentos, combustible o ayuda humanitaria a Gaza durante un mes.
Mediadores árabes tratan de encarrilar la tregua. Hamas anunció antier que aceptó una nueva propuesta de Egipto y Qatar. Israel indicó que hizo una contrapropuesta en coordinación con Estados Unidos, pero omitieron los detalles.
El premier israelí, Benjamin Netanyahu, amenazó con aumentar la presión militar contra Hamas, y dijo que si se desarman se permitirá la salida de sus líderes, además permitiremos la realización del plan de (el presidente Donald) Trump, para desterrar a los gazatíes y construir una riviera turística en la franja, expresó Netanyahu.
El premier israelí viajará a Hungría el miércoles, invitado por el país europeo pese a la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, emitida por acusaciones de crímenes de guerra.

La guerra civil complica el auxilio a víctimas del sismo en Myanmar
▲ Rescatistas apresuran labores, ayer, entre escombros en busca de sobrevivientes de un condominio derrumbado en Mandalay, después del terremoto de magnitud 7.7 del viernes en Myanmar.Foto Afp
Afp y Reuters   Periódico La Jornada
Lunes 31 de marzo de 2025, p. 26
Mandalay. Los servicios de emergencia seguían buscando ayer víctimas del sismo del viernes, que tuvo magnitud 7.7, con saldo de al menos mil 700 muertos en Myanmar, y se sintió hasta Bangkok, Tailandia, donde murieron 18 personas.
A pesar de la llegada gradual de la ayuda internacional, el número de víctimas podría aumentar en un país en el que gran parte de la población vive junto a la falla Sagaing, donde se encuentran las placas india y euroasiática.
El jefe de la junta, general Min Aung Hlaing, advirtió que el número de víctimas mortales podría aumentar y señaló que su gobierno enfrenta una situación difícil, informaron los medios estatales, tres días después de hacer un inusual pedido de asistencia internacional.
India, China y Tailandia se encuentran entre los vecinos de Myanmar que han enviado materiales y equipos de socorro, junto con ayuda y personal de Malasia, Singapur y Rusia.
La destrucción es extensa y las necesidades humanitarias crecen cada hora, dijo la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en un comunicado.
La devastación ha aumentado la miseria en Myanmar, que ya se encontraba sumido en el caos debido a una guerra civil que surgió después de que un golpe militar derrocó en 2021 al gobierno electo de la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.
La infraestructura crítica, incluidos puentes, autopistas, aeropuertos y ferrocarriles, en todo el país de 55 millones de habitantes se encuentra dañada, lo que ralentiza los esfuerzos humanitarios mientras continúa el conflicto que ha golpeado la economía, desplazado a más de 3.5 millones de personas y debilitado el sistema de salud.
En zonas cercanas al epicentro, los residentes dijeron a Reuters que la asistencia del gobierno era escasa y que la gente tenía que valerse por sí misma.
El opositor Gobierno de Unidad Nacional de Myanmar, que incluye restos de la administración anterior, dijo que las milicias bajo su mando detendrían todas las acciones militares ofensivas durante dos semanas a partir de ayer. Uno de los movimientos de resistencia armada contra el gobierno militar de Myanmar condenó los ataques aéreos perpetrados por la junta castrense contra aldeas mientras el país sufre la devastación del sismo.
La Unión Nacional Karen (KNU), uno de los ejércitos étnicos más antiguos de Myanmar, indicó que la junta continúa realizando ­ataques aéreos contra zonas civiles, incluso mientras la población sufre tremendamente por el ­terremoto.
Poco después del devastador terremoto del viernes, aviones militares lanzaron ataques aéreos y con drones en el estado de Karen, cerca de la sede de la KNU, según Free Burma Rangers, una organización humanitaria.
El terremoto también sacudió partes de la vecina Tailandia, ­derribando un rascacielos en construcción y matando a 18 personas en la capital, indicaron las autoridades tailandesas. Al menos 76 personas quedaron atrapadas bajo los escombros del edificio de­rrumbado, donde las operaciones de ­rescate continuaban por tercer día.
Un terremoto de magnitud 7 se produjo esta madrugada cerca del archiélago de Tonga, lo que provocó una advertencia inicial de tsunami que luego fue levantada para el país insular del Pacífico.