lunes, 31 de marzo de 2025

De cara al Día de la liberación, Trump no descarta pactar.

Conseguiremos algo a cambio
Las tarifas comerciales podrían ser de corta duración
Ap, Reuters y The Independent
Periódico La Jornada   Lunes 31 de marzo de 2025, p. 19
Washington. La víspera del Día de la liberación, como llama el presidente Donald Trump al 2 de abril, cuando tiene previsto implementar un conjunto de aranceles con el cual promete liberar a Estados Unidos de productos extranjeros, el mandatario adelantó que las tarifas podrían ser negociables después de imponerse si su país obtiene un beneficio de ello.
Los detalles de la próxima ronda de impuestos a las importaciones de Trump aún son vagos. La mayoría de los análisis económicos advierten que las familias estadunidenses promedio tendrán que absorber el costo de los aranceles en forma de precios más altos e ingresos más bajos.
Pero Trump, imperturbable, está invitando a la Casa Blanca a directores ejecutivos que aseguran que están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en nuevos proyectos para evitar los impuestos a las importaciones.
También es posible que los aranceles sean de corta duración si Trump considera que puede llegar a un acuerdo después de aplicarlos. Estoy ciertamente abierto a ello, si podemos hacer algo, dijo Trump a los periodistas. Conseguiremos algo a cambio.
“Este es el comienzo del Día de la liberación en Estados Unidos –dijo Trump–. Vamos a cobrar a los países por hacer negocios en nuestro país y llevarse nuestros empleos, nuestra riqueza, muchas cosas que han estado tomando a lo largo de los años. Han sacado demasiado de nuestro país, amigos y enemigos. Y, francamente, los amigos han sido muchas veces mucho peores que los enemigos.”
En una entrevista con la cadena NBC News, el sábado pasado, Trump afirmó que no le molesta que los aranceles causen que los precios de los vehículos suban porque los autos con más contenido estadunidense podrían tener precios más competitivos.
Espero que suban sus precios, porque si lo hacen, la gente va a comprar autos fabricados en Estados Unidos, dijo.
El domingo el canciller alemán, Olaf Scholz, dijo que la Unión Europea quiere cooperar con Estados Unidos, pero advirtió que está dispuesta a responder como una sola si Washington no le deja otra opción imponiendo aranceles al acero y el aluminio.
En su intervención en la inauguración de la feria industrial de Hannover, que este año tiene a Canadá de país invitado, Scholz también insistió en que éste es un país independiente. ¡Estamos de su lado!, dijo Scholz y añadió que Canadá no es un estado que pertenezca a nadie más.
El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, tuvo negociaciones productivas con Trump vía telefónica para un acuerdo comercial, dio a conocer Downing Street. Además, Reino Unido está intentando negociar una exención de aranceles para todas sus exportaciones a Estados Unidos.

Ultraderecha y la depredación del planeta
José Murat / I
Uno de los efectos más perniciosos del empoderamiento de la ultraderecha en puntos neurálgicos del mundo es el abandono de las políticas de protección del medio ambiente, el fin de la cruzada de las naciones civilizadas para evitar o cuando menos atemperar el cambio climático, el calentamiento global. Ya no importa reducir las emisiones de dióxido de carbono, ahora lo importante es la lógica del capital: ganar la competencia de los mercados a cualquier costo, incluido el deterioro de la salud y aún la viabilidad del planeta.
Este desprecio por el esfuerzo global de las últimas décadas para rescatar la vida en el planeta es parte del nuevo orden mundial, que marca la ruptura de los valores, objetivos, preocupaciones y políticas públicas que habían generado un consenso en la comunidad de naciones, de prácticamente todas las ideologías, en la segunda mitad del siglo XX y lo que va del presente. Se podría discrepar en muchos aspectos, pero no en la lucha común para preservar los equilibrios y los ritmos de la naturaleza.
Pero vayamos por partes. Para la ultraderecha mundial, del nuevo gobierno de Estados Unidos a Marine Le Pen, pasando por Javier Milei y el movimiento decadente de Jair Bolsonaro y otras figuras menores, el fenómeno del cambio climático no existe, es un invento de la izquierda comunista, de los ambientalistas paranoicos y de los enemigos del progreso. La exacerbación de los fenómenos meteorológicos, como huracanes, ciclones, tornados, sequías y temperaturas extremas, no les dice nada. Son expresiones mediáticas o, cuando mucho, contingencias que han existido siempre.
Los datos duros, extraídos de metodologías científicas y calibrados por instrumentos técnicos, son meras opiniones subjetivas. Por ejemplo:
Temperatura global: El aumento de la temperatura promedio de la superficie terrestre. La Organización Meteorológica Mundial (OMM), la máxima autoridad técnica en la materia, informó que 2023 fue el año más cálido desde que hay registros, con una temperatura media mundial cerca de la superficie de 1.45 grados Celsius (con un margen de incertidumbre de más-menos 0.12 grados Celsius) por encima de los niveles preindustriales de referencia.Fue el decenio más cálido desde que se monitorea este importante indicador.
Nivel del mar: Ha aumentado entre 20 y 23 centímetros desde 1880. En 2023, alcanzó un máximo histórico, según la propia OMM. Para decirlo con más puntualidad: entre 2001 y 2010, el nivel del mar subió 2.9 milímetros al año. Entre 2011 y 2020, aumentó 4.5 milímetros al año y hasta 2023, último año de registro, subió 7.5 centímetros.
Acidificación y aumento de la temperatura de los océanos: No sólo ha aumentado la acidificación de los océanos, sino que, como promedio diario de 2023, casi un tercio del océano mundial se vio afectado por una ola de calor marina, lo que dañó ecosistemas y sistemas de alimentación vitales. Hacia finales de 2023, más de 90 por ciento del océano había experimentado olas de calor en algún momento del año.
Gases de efecto invernadero: Hay un incremento de las concentraciones de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso. Los gases de efecto invernadero (GEI) han aumentado sensiblemente desde mediados del siglo XX, debido principalmente a la quema de combustibles fósiles. Aumento cuantificado de los GEI: Entre 1990 y 2023, el calentamiento provocado por éstos aumentó 51 por ciento. En 2023, último registro, las emisiones mundiales de carbono generadas por incendios fueron 16 por ciento superiores a la media.
Glaciares: El conjunto mundial de glaciares de referencia sufrió la mayor pérdida de hielo jamás registrada (desde 1950), como consecuencia del deshielo extremo, tanto en el oeste de América del Norte como en Europa.
Capa de hielo: La reducción y adelgazamiento de las capas de nieve en Groenlandia y la Antártica. La extensión del hielo marino antártico fue, por mucho, la más baja de la que se tiene constancia, con una extensión máxima al final del invierno inferior en un millón de kilómetros cuadrados a la del año récord anterior, lo cual equivale al tamaño combinado de Francia y Alemania.
Fenómenos meteorológicos: El aumento de la frecuencia e intensidad de huracanes, sequías, olas de calor, inundaciones, incendios forestales y ciclones tropicales son del dominio público: unos u otros los hemos padecido en todos los puntos cardinales.
Los valores observados para el conjunto de los indicadores principales han hecho saltar todas las alarmas. Algunos de ellos no sólo baten récords, sino que registran magnitudes inauditas. Y los cambios no dejan de acelerarse, resume el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
En la próxima colaboración veremos las decisiones de política pública de la ultraderecha mundial, todas enmarcadas en un neoliberalismo descarnado, que hoy tienen bajo amenaza a la biosfera del planeta. Por lo pronto, podemos decir que, muy lejos de la miopía de la ultraderecha, el calentamiento global es el desafío principal al que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI. Es responsabilidad de todos los países y las personas, comenzando por la franja ideológica del pensamiento ilustrado, defender la salud y la viabilidad de nuestra casa común, la Tierra.

Tan lejos de Dios y tan cerca…
Arturo Balderas Rodríguez
Después de una y mil escaramuzas, Donald Trump firmó el decreto mediante el cual se aplica 25 por ciento a la importación de automóviles y sus partes, violando el tratado comercial con México y Canadá y descoyuntando el comercio en el mundo entero.
La falta de claridad y rigor en el decreto ha creado angustia, incertidumbre y molestia, en primera instancia, entre sus dos principales socios comerciales, México y Canadá.
El efecto se ha reflejado en la inestabilidad en el mercado de valores estadunidense. La falta de claridad sobre la forma en que se instrumentarán y cuál es la extensión de la medida es patética. Por lo menos, en tres ocasiones ha cambiado la fecha en que entrarán en vigor, así como su alcance.
Día con día cambia el número de las marcas de autos que serán afectadas y las excepciones que serán aplicadas a cada una de ellas.
Una de las reglas que ha causado mayor confusión y estupor es el caso de los autos que se fabrican en México. El arancel se aplicará a los que se exportan a EU cuyos componentes (hay por lo menos 10 mil en cada uno) no provengan de ese país.
Más allá del caso de la industria automovilística en México y el trauma que ha causado la abrupta y arbitraria decisión, la discusión ha derivado en otro terreno: la forma de evitar una dependencia de la que nuestro país parece estar condenado a vivir eternamente.
Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos, sentencia que se atribuye a Porfirio Díaz, definió la situación en que México viviría inevitablemente. En una y otra ocasión, las crisis económicas allá repercuten con mayor o menor intensidad en su vecino del sur.
Una y otra vez se insiste y se discute la necesidad de diversificar el comercio con otras naciones y fortalecer el mercado interno para evitar que las gripas cíclicas que sufre EU se conviertan en pulmonía en México.
La gravedad de la situación y la urgencia de superarla ha despertado una genuina inquietud por abocarse a estudiar un proceso que rompa con esos ciclos. Sector público y privado han convenido en actuar conjuntamente, preguntándose por qué no había sido posible hacerlo en el pasado.
Cuestiones como la necesidad inaplazable de ampliar y fortalecer la capacidad del mercado interno, y en especial la de una reforma fiscal, se han planteado en diferentes foros. En ese mismo sentido, hay voces expertas que llaman a diversificar nuestros mercados en el exterior.
En esta ocasión, dada la irresponsable determinación del presidente estadunidense de romper con el orden comercial en todo el planeta, tal vez sea más factible desarrollar una estrategia conjunta para crecer en coordinación con otras naciones. La propuesta no es nueva, pero podría avanzar, dado que el contexto y las circunstancias son diferentes en esta ocasión.
Contexto y circunstancias son diferentes debido a la insólita conducta del presidente Trump. Un mandatario estadunidense nunca se había comportado como él, incluso en coyunturas como las de las guerras mundiales.
Pareciera que pretende regresar al medioevo y convertir a su país en un reinado con poderes extraterritoriales mediante los que someta a otras naciones a su imperio. La situación ha generado entre sus aliados la necesidad de actuar en bloque para responder a sus agresiones.
Por lo pronto, en Europa, el sentimiento es aparente y las medidas para contrarrestarlas ya se han anunciado. Las intenciones en los países latinoamericanos no están claras, por lo que es difícil hablar de acciones conjuntas como la integración, diversificación de mercados y propósitos, según lo que han propuesto varios especialistas. En este sentido es pertinente la opinión del embajador mexicano Sergio Ley, uno de los conocedores de los insondables secretos de China, en el sentido que debemos acercarnos a ese y otros países, pero con la cautela necesaria para evitar roces con el poderoso vecino del norte.
Es necesario repetir que la incertidumbre es el plato del día, debido a la inestabilidad emocional del rey de cuyo humor mañanero depende el mundo.

Comienzan pruebas del Interoceánico con un cargamento de Hyundai
▲ Las autoridades esperan trasladar 5 mil automóviles a la semana una vez que el Corredor Interocéanico esté en funcionamiento.Foto cortesía de Evidencias / Hiram Moreno
De La Redacción
Periódico La Jornada   Lunes 31 de marzo de 2025, p. 19
El pasado viernes dio inicio la prueba piloto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), en la cual se trasladaron en dos cargas 900 vehículos de la armadora surcoreana Hyundai que desembarcaron en el puerto de Salina Cruz, Oaxaca, con destino a Coatzacoalcos, Veracruz, para volverse a embarcar hacia Estados Unidos, destacaron medios locales.
Pasado el mediodía del jueves arribó a Salina Cruz el buque Glovis Cosmos con 600 autos Hyundai, que posteriormente fueron cargados en furgones BI-MAX en el Tren Interoceánico, lo que se dio inicio a la primera parte de la prueba piloto de un corredor del que se espera sea una alternativa al Canal de Panamá.
Este arribo fortalece al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec como una nueva ruta estratégica que conecta Asia con la costa este de Estados Unidos. Con el traslado ferroviario Salina Cruz-Coatzacoalcos el Istmo se consolida como una alternativa eficiente al Canal de Panamá, impulsando el comercio internacional y el desarrollo del sur-sureste de México, señaló el presidente de la Comisión Especial de Seguimiento e Impulso al CIIT, Nino Morales.
Un segundo cargamento de 300 autos completará el lote. Se estima que el tiempo de transporte de un océano a otro sea de 72 horas. La expectativa es movilizar 5 mil autos a la semana, explicó el director general del corredor, el vicealmirante Juan Carlos Vera Minjares.
Con el funcionamiento del corredor también se espera detonar el desarrollo de la región sur-sureste. Infraestructura, conectividad y desarrollo ponen al sur-sureste en el mapa del comercio global, subrayó el secretario de Desarrollo Económico, Raúl Ruiz Robles.
Además, Ruiz Robles ponderó que Hyundai sea pionero en este arranque de la nueva ruta. Esta empresa confía en Oaxaca como punto de conexión entre el Océano Pacífico y el Golfo de México. Sus unidades ya forman parte de la operación logística que pone en marcha una nueva ruta comercial para México y el mundo.
La idea de establecer en el Istmo de Tehuantepec un desarrollo industrial para producir bienes intermedios y finales estaba pendiente desde hacía varios sexenios, con las llamadas zonas económicas especiales, que serían concesionadas a privados.
El proyecto impulsado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, bajo la tutela de la Secretaría de Marina, se fijó la meta de modernizar el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec como columna vertebral entre los puertos de Salina Cruz, Oaxaca y Coatzacoalcos, Veracruz, para mover mercancía.