lunes, 24 de octubre de 2022

El peso entre las monedas emergentes que le ganan al dólar.

Una depreciación podría estar cerca, vaticina experto
▲ El rublo ruso lidera la lista de las monedas emergentes que presenta la mayor ganancia ante el dólar, con 17.5 por ciento en lo que va del año; la segunda moneda es el real brasileño, mientras el peso mexicano y el sol peruano también se han fortalecido.Foto Cristina Rodríguez
Clara Zepeda
Periódico La Jornada  Lunes 24 de octubre de 2022, p. 19
El peso mexicano es una de las cinco divisas de mercados emergentes que presentan ganancias frente a la divisa estadunidense en lo que va de 2022.
El rublo ruso lidera la lista de las monedas emergentes que presenta la mayor ganancia ante el dólar, con una apreciación de 17.5 por ciento en lo que va del año, beneficiado por el incremento del precio de las materias primas; la segunda moneda que sube ante la estadunidense es el real brasileño, con una apreciación de 5.9 por ciento; mientras el peso mexicano y el sol peruano también se han fortalecido ante el dólar, alrededor de 2.3 y 0.2 por ciento, respectivamente.
El índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a seis monedas internacionales, acumula una ganancia en el año de 30 por ciento.
Janneth Quiroz, subdirectora de análisis económico de Monex, explica que el notable comportamiento del peso mexicano frente al dólar se debe al buen desempeño de las dos fuentes principales de ingresos de dólares al país, que son las exportaciones, con un avance de 18.9 por ciento anual en los primeros ocho meses del año, y al monto acumulado de remesas, que ascendieron a 37.98 mil millones de dólares de enero a agosto del presente año, lo que representó un aumento anual de 15.3 por ciento.
Para Eduardo Suárez, vicepresidente de análisis económico para América Latina de Scotiabank, el Banco de México será cauto y mantendrá un diferencial de tasas de entre 5.50 y 6 puntos porcentuales sobre la Reserva Federal (Fed), lo que servirá para anclar al peso mexicano.
Dado que los inversionistas extranjeros han reducido sustancialmente su exposición a los M-bonos (las tenencias extranjeras cayeron más de 65 por ciento a cerca de 35 por ciento), hay una menor demanda de compra del tipo de cambio para cubrir esta exposición durante los periodos de incertidumbre.
A pesar del riesgo de que México vuelva a ser una piñata electoral para las elecciones de Estados Unidos en 2024, creemos que los ataques políticos a México probablemente no tocarán el T-MEC esta vez, ya que el nuevo acuerdo parece gozar de apoyo bilateral, y el mencionado capítulo laboral probablemente mantendrá a raya la presión de los sindicatos al norte de la frontera, comentó Suárez.
En el mercado de futuros de Chicago, las posiciones especulativas netas siguieron en contra del peso mexicano, hilando 19 semanas seguidas, pero cayeron 33.8 por ciento semanal. Sumaron 22 mil 294 contratos netos cortos.
El peso mexicano se ha mantenido relativamente estable después del choque inicial generado por la pandemia en la primera mitad de 2020, mientras la mayoría de las monedas de mercados emergentes se han depreciado a lo largo de 2022 a medida que el dólar se ha fortalecido, destacó Alfredo Coutiño, director de Moody’s Analytics.
Describió que en los primeros cuatro meses de 2020, en la crisis causada por la pandemia de covid-19, el peso se depreció 21 por ciento, después del choque inicial, cuando la Fed inyectó liquidez y puso la tasa de interés sobre el límite inferior de cero por ciento, la moneda nacional se recuperó exactamente 21 por ciento hacia mediados de 2021.
“Si la historia se repite, entonces el peso tendría que sufrir una corrección depreciatoria de magnitud similar a la depreciación que se presentó al inicio de la recesión (…) la historia nos dice que el incremento de tasas en marcha por parte de la Fed, causaría una depreciación de alrededor de un 20 por ciento del peso mexicano que podría darse entre 2023 y 2024”, prevé Coutiño.

Temen que crisis en EU detenga el avance del PIB en México
Podría quedar por debajo de 3%
Clara Zepeda
Periódico La Jornada  Lunes 24 de octubre de 2022, p. 19
La fuerte desaceleración de la economía de Estados Unidos podría empujar la expansión de la actividad productiva de México por debajo de uno por ciento en 2023, lejos del pronóstico de crecimiento del PIB de 3 por ciento, plasmado en el presupuesto fiscal para el próximo año, de acuerdo con analistas económicos.
El consenso de los analistas en México sigue esperando un crecimiento superior al uno por ciento para 2023, aunque las expectativas de crecimiento de Estados Unidos han caído por debajo de uno por ciento (0.7 por ciento en el consenso de Bloomberg).
Eduardo Suárez, vicepresidente de análisis económico para América Latina de Scotiabank, prevé riesgos importantes porque la desaceleración de Estados Unidos empuje la expansión de México por debajo de uno por ciento, tal vez incluso en 0.5 por ciento, pero por ahora mantiene lo anterior como un riesgo a la baja en lugar de su escenario base.
Advirtió que el presupuesto de México para 2023 se construye sobre la base de un supuesto decrecimiento de 3 por ciento, lo que probablemente signifique un incumplimiento de los objetivos fiscales (agotamiento del ahorro o mayor emisión de deuda) o recortes del gasto.
Para Gabriel Casillas, economista en jefe para Latinoamérica de Barclays, la estabilidad fiscal no está en peligro y es probable que México mantenga su calificación crediticia. Además, los precios actuales del petróleo respaldan a Petróleos Mexicanos (Pemex). Finalmente, la directiva del presidente Andrés Manuel López Obrador al secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, ha sido que se puede recortar todo excepto los programas y proyectos prioritarios, como becas, pensiones para adultos mayores y la nueva refinería.
Como resultado, todavía hay 50 por ciento del gasto en infraestructura que podría reducirse si el cambio en la relación ingresos/gastos no se alinea para mantener la relación deuda/PIB por debajo de 50 por ciento, consideró Casillas.
El Presupuesto para el año fiscal 2023 tiene un objetivo de un pequeño déficit primario de 0.2 por ciento del PIB y una deuda pública de alrededor de 50 por ciento del PIB.
Casillas reconoció que vuelven las presiones fiscales en América Latina. Si bien las cuentas fiscales y los niveles de deuda han mostrado una tendencia de mejora en los meses recientes, prevé presiones renovadas como resultado de mayores costos de financiamiento, una tasa de cambio más débil, un crecimiento más lento y mayores subsidios.
Suárez prevé que en cuanto a la inflación, el pico en el aumento de los precios en el país será cerca de fin de año, pero la caída de la inflación podría ser lenta.
El primer dato es que el Reporte de Economías Regionales del Banco de México (análogo al Libro Beige de la Reserva Federal) aún tiene a cerca de 50 por ciento de las empresas manufactureras y a 60 por ciento de las de servicios planeando aumentar sus precios a un ritmo similar o mayor al actual, lo que sugiere cierta rigidez.
La alta inflación, combinada con las presiones de tiempo que sesgan el poder de negociación hacia la mano de obra, sugieren que los aumentos salariales para los próximos nueve meses estarán probablemente cerca o por encima de 10 por ciento, poniendo presiones de costos en las empresas.
El especialista de Scotiabank sostiene que habrá una lenta convergencia de la inflación hacia el objetivo, lo que a su vez significa que la flexibilización de la política de Banco de México también será algo lenta y limitada.

Advierte el FMI sobre recesión en Europa para 2023
Afp   Periódico La Jornada
Lunes 24 de octubre de 2022, p. 22
Washington. El ritmo lento de crecimiento econó-mico que se vive en partes de Europa amenaza con convertirse en recesión en todo el continente, en momentos en que la interrupción del suministro de energía y la crisis del costo de la vida avivan las tensiones sociales, alertó ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Alemania e Italia entrarán en rece-sión el próximo año y serán las pri-meras economías avanzadas en tener decrecimiento tras la guerra en Ucrania, dijo el organismo, tal como lo advirtió a principios de este mes.
El FMI pronosticó que la economía alemana –la más grande de Europa–, se contraerá 0.3 por ciento en 2023, muy afectada por su dependen-cia del gas ruso, después de que Moscú cortara los suministros a Europa en presunta represalia por las sanciones occidentales por el conflicto.
Italia, cuyas industrias también dependen de las importaciones de gas, sufrirán una contracción de 0.2 por ciento en su producto interno bruto (PIB), señala el FMI en su Informe regional de perspectiva económica sobre Europa, que para el conjunto de las economías avanzadas europeas se prevé reducción en el crecimiento a 0.6 por ciento.
Mientras que para las economías emergentes de la región –excluyendo los países en conflicto y Turquía– caerá a 1.7 por ciento, pronosticó. En tanto las pérdidas en los países en conflicto serán grandes.
Inflación elevada y crisis energética
El nuevo informe del FMI se publica mientras los países lidian con inflación elevada y crisis energética que empeora, y ha deprimido el poder adquisitivo de los hogares y elevado los costos comerciales. El nuevo apoyo de las autoridades compensa sólo en parte estas tensiones, consideró el organismo financiero.
La perspectiva europea se ha oscurecido de manera considerable, con un crecimiento que se desacelerará bruscamente y la inflación que se mantendrá elevada, por lo que en las circunstancias actuales, los bancos centrales deberían continuar elevando las tasas de interés, dijo el FMI, y pidió aumentos más rápidos en las economías avanzadas.
Quienes llevan adelante las políticas deben caminar por una línea muy fina entre combatir la inflación y apoyar a los hogares y las empresas vulnerables durante la crisis energética”. Añadió que un riesgo clave a corto plazo es una mayor interrupción del suministro de energía, lo que, combinado con un invierno frío, podría provocar escasez de gas, racionamiento y un sufrimiento económico más profundo.