El secretario del Tesoro, Scott Bessent, llega a la reunión ministerial de finanzas del G20 en Asheville, Carolina del Norte, el lunes 31 de agosto de 2026. Foto: Ap Foto autor
Ap
31 de agosto de 2026 12:03
Asheville. El secretario estadunidense del Tesoro, Scott Bessent, se reúne esta semana con ministros de finanzas de las mayores economías del mundo en un momento en que Estados Unidos ha alterado el orden internacional con aranceles agresivos a aliados clave y una guerra impopular contra Irán que mantiene altos los precios de la gasolina para los consumidores.
Cuando Bessent inauguraba el lunes en Asheville las reuniones de los ministros de finanzas del Grupo de los 20, resaltó que quiere centrarse en formas de hacer crecer la economía mundial y contener el aumento de la deuda. Pero el encuentro se produce luego que se reanudaran las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, y en momentos en que la fricción comercial con Canadá se disparó tras el colapso de las negociaciones que derivó en una escalada de aranceles.
En una entrevista el domingo, Bessent dijo a The Associated Press que planea aumentar la presión sobre Irán sancionando a otro banco, como parte de lo que denomina “Operación Paria Económico”. A principios de este mes, el gobierno tomó medidas para limitar las operaciones de un banco egipcio en los Emiratos Árabes Unidos. Señaló que el gobierno está preparado para ejercer “violencia financiera si tenemos que hacerlo”.
Consultado el lunes por periodistas sobre cuánto tardará en colapsar la economía iraní, Bessent respondió: “creo que podría ser en cuestión de semanas o meses —y la economía no tiene por qué colapsar; sólo necesitamos que el régimen entre en razón”.
Bessent afirmó que la Unión Europea (UE), había respaldado sus esfuerzos de sanciones con un “apoyo pleno”. El domingo, la UE indicó en un comunicado que acoge con satisfacción una mayor presión económica sobre Irán y que trabajará con Estados Unidos y otros socios para mantener el cerco sobre Irán.
El ministro de finanzas de Francia, Roland Lescure, comentó a los periodistas que espera que haya una declaración global del G20 sobre una ruta acordada para el crecimiento económico en todo el mundo.
Afirmó que la economía mundial es “un poco como el clima en Asheville: es impredecible, hay niebla”.
En estas circunstancias, podría ser difícil reunir a aliados
Daniel Fried, ex secretario adjunto de Estado para asuntos europeos en el gobierno republicano de George W. Bush, dijo que Estados Unidos podría “tener dificultades para movilizar a sus amigos y aliados habituales” dadas las circunstancias.
Si Bessent y otros funcionarios del gobierno quieren apoyo internacional, añadió, tendrán que “poner más cuidado en consultar con aliados y socios de lo que Estados Unidos ha mostrado en los últimos meses”.
Bessent quiere que otros países ayuden a Estados Unidos a aislar a Irán para forzar su capitulación durante una guerra que recientemente superó la marca de seis meses. Aunque Estados Unidos volvió a atacar a Irán el domingo, el gobierno ha señalado previamente su intención de centrarse en la presión económica, más que en la acción militar, para alcanzar sus objetivos.
Hasta ahora, el presidente, Donald Trump, no ha concretado las amenazas de un “Día D económico” para Irán y, en su lugar, se ha apoyado en gran medida en advertencias a los socios comerciales de Irán. Un desafío particular es China, que es el mayor comprador de petróleo iraní.
Bessent dijo a la Ap que “todas las opciones están sobre la mesa” en lo relativo a sancionar a Beijing por sus compras continuas.
“Podríamos ver un goteo gradual de inclusiones más pequeñas, pero una designación grande, por ejemplo la de un banco chino importante, causaría una conmoción seria y provocaría represalias”, señaló Nicolas Mulder, historiador de Cornell especializado en sanciones.
Pero Bessent rechazó la idea de que el gobierno estadunidense sea reacio a confrontar a China, y la calificó de “una narrativa completamente falsa”. Insistió en que China y Estados Unidos coinciden en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz y evitar que Irán desarrolle un arma nuclear.
Mulder también advirtió que cualquier interrupción de los flujos mundiales de petróleo mediante sanciones secundarias impulsará la inflación y obligará a la Reserva Federal a subir las tasas de interés.
“Dado que el Tesoro de Bessent ya se encuentra teniendo que apaciguar una creciente inquietud en los mercados de bonos, será muy difícil hacer lo mismo en el ámbito de la aplicación de sanciones con credibilidad”, explicó Mulder.
Las reuniones del G20 se celebran en Asheville, que quedó devastada por el huracán Helene en septiembre de 2024. El desastre natural causó la muerte de más de 250 personas y provocó casi 80 mil millones de dólares en daños desde Florida hasta las Carolinas.
Bessent dijo que Asheville —que se reconstruyó tras la tormenta— era un telón de fondo simbólico para las conversaciones sobre crecimiento económico.
“Queremos que el resto del mundo se sume a nuestra agenda de crecimiento, ya sea la desregulación, la independencia energética, y queremos hablar de los desequilibrios globales, las regulaciones bancarias, cierta restructuración de deuda soberana para los países en desarrollo”, dijo Bessent a la Ap.
Añadió que “el mundo tiene esta montaña de deuda, y sí tenemos que crecer para salir de ella”.
EU prohíbe acceso de algunos periodistas a reunión del G20.
Los ministros de Finanzas se reúnen para la sesión plenaria sobre la coyuntura económica actual en la reunión ministerial de Finanzas del G20 en Asheville, Carolina del Norte, este lunes 31 de agosto de 2026. Foto AP Foto autor
AP
31 de agosto de 2026 11:18
Washington. Estados Unidos le prohibió a ciertos periodistas cubrir la reunión del G20 que se realizará esta semana en Carolina del Norte, el ejemplo más reciente de cómo el gobierno del presidente Donald Trump restringe el acceso de la prensa.
Reporteros individuales del New York Times, el Wall Street Journal y Bloomberg News fueron rechazados para la reunión de ministros de finanzas del Grupo de los 20 en Asheville, Carolina del Norte, reportó el New York Times.
La decisión provino del Departamento del Tesoro, que no ha dado explicaciones. El secretario
delTesoro, Scott Bessent, declaró a The Associated Press en una entrevista el domingo que “no tiene nada que ver con el punto de vista”.
Entre los reporteros a quienes se les negó el acceso está Alan Rappeport, del New York Times, quien ha cubierto este tipo de reuniones y al Departamento del Tesoro desde 2017.
Sin embargo, otro reportero del Times, el jefe de la oficina en Berlín, Jim Tankersley, sí tiene permitido asistir.
El Times señaló en un comunicado que negar a periodistas estadunidenses el acceso a un evento en Estados Unidos “no es solo otro inquietante esfuerzo del gobierno por socavar el periodismo independiente, sino un intento descarado de eludir el escrutinio público”.
“Con la guerra en Irán, las sanciones, los mercados de bonos y la inflación en la agenda de los ministros de Finanzas del G20, lo que está en juego en esta reunión es significativo para la economía mundial y para el pueblo estadounidense”, indicó el Times. “Excluir a reporteros específicos y a organizaciones informativas enteras es un perjuicio para el público y un ataque a las libertades de prensa que condenamos enérgicamente”.
Bloomberg News, en una nota publicada la noche del domingo, indicó que “numerosos” periodistas de la agencia, incluidos algunos con base en Europa y Asia, vieron rechazadas sus solicitudes de acreditación. Señaló que negar a la agencia el acceso a la reunión “socava la libertad de prensa y la rendición de cuentas pública”.
El Wall Street Journal declinó hacer comentarios. Bessent es el anfitrión de la reunión del G20, que se celebra de sábado a martes. Incluye a
ministros de finanzas, gobernadores de bancos centrales y altos funcionarios de las principales economías del mundo. La cumbre del G20 de este año se realizará en diciembre en el club de golf de Trump en Doral, Florida.
Las tensiones han ido en aumento entre los medios de comunicación norteamericanos y el segundo gobierno de Trump, y se han manifestado tanto en el ámbito público como en los tribunales.
Por ejemplo, el Departamento de Defensa declaró a principios de este año que su oficina de prensa se había convertido en un espacio clasificado inaccesible para los periodistas. La expulsión se produjo después de que el Pentágono exigiera que los reporteros aceptaran
restricciones sobre su trabajo, lo que llevó a la mayoría de los medios a abandonar el edificio el otoño pasado.
The Associated Press también ha demandado a Trump por el acceso al grupo de prensa de la Casa Blanca. El acceso de la organización informativa se vio limitado por mantener el nombre “Golfo de México” después de que el gobierno ordenara rebautizarlo como “Golfo
de Estados Unidos”.
En riesgo, educación de 19 mil niños tras la riada en Nepal
Residentes sentados junto a los escombros rescatan sus pertenencias tras las inundaciones repentinas en Devighat, distrito de Nuwakot, Nepal, el 31 de agosto de 2026.
Foto: Afp Foto autor
Ap, Europa Press y Reuters
31 de agosto de 2026 08:07
Dhading. En una de las zonas más afectadas por las catastróficas inundaciones del pasado miércoles en Nepal, un grupo de alumnos logró sobrevivir porque, por casualidad, salió del aula para su descanso de almuerzo, declaró ayer Lakshmi Shrestha, madre de un estudiante.
“Los maestros dijeron: ‘Hay una inundación y deben dejar las mochilas y las loncheras’”, relató tras asegurar que fue “así fue como lograron sobrevivir” los menores que asistían a la escuela del distrito de Dhading.
Shrestha estaba entre las madres y los infantes que comenzaron a regresar al plantel educativo para buscar sus pertenencias y ver qué se podía rescatar. La mayoría de los niños de la institución sobrevivió a las inundaciones, señalaron familiares del alumnado.
Al menos 69 escuelas en los distritos de Nepal devastados por las inundaciones fueron destruidas o dañadas, lo que pone en riesgo la educación de casi 19 mil niños, según la organización Save the Children.
El último balance de la devastadora riada de la semana pasada, originada en el municipio nepalí de Rasuwa, arrojó ya un total de 804 muertos (788 en Nepal, 16 en Tíbet) y más de 3 mil desaparecidos mientras continúan las labores de búsqueda.
Aunque aún es demasiado pronto para hacer una evaluación precisa, el ministro nepalí de relaciones Exteriores estimó que el costo de la reconstrucción ascenderá a “varios miles de millones de dólares” y pidió el apoyo de la comunidad internacional.
El pintoresco distrito nepalí de Chitwan, conocido por sus bosques y ríos, se convirtió en el lugar donde se realizan entierros masivos de cientos de víctimas no identificadas, cuyos cuerpos fueron arrastrados por el aluvión que devastó la región.
“No nos quedó otra opción y tuvimos que dar este paso. Nos preocupaba el riesgo para la salud pública que supone la rápida descomposición de los cadáveres”, explicó Ganesh Arya, jefe de distrito de Baratpur, en Chitwan.
Un trabajador utiliza flotadores improvisados mientras intenta despejar un mar de basura y escombros arrastrados por las intensas lluvias monzónicas en el Canal de Agua Redentorista en la ciudad de Parañaque, Metro Manila, Filipinas, el 11 de agosto de 2026. Foto Ap Foto autor
Europa Press
31 de agosto de 2026 12:47
Madrid. Cientos de personas salieron a la calle este lunes en la provincia filipina de Bulacán, en la región de Luzón Central, al norte Manila, para protestar por la creciente corrupción vinculada a proyectos de control de inundaciones, unas marchas que tuvieron lugar a pesar, precisamente, de que las calles de las principales ciudades de la zona se encuentran anegadas por las fuertes lluvias.
Los manifestantes, a los que se sumaron pescadores y agricultores, alertaron de que las inundaciones en la zona, generalmente crónicas, están empeorando debido a las decisiones de las autoridades y las corruptelas a la hora de sacar adelante planes de reclamación e indemnización.
Así, instaron de que las condiciones climáticas extremas son las responsables de las precipitaciones que están teniendo lugar, pero apuntaron a los responsables de los proyectos de control de inundaciones como los causantes de "magnificar" el impacto de estas lluvias.
Además, señalaron que el proyecto para construir el nuevo aeropuerto internacional de Manila, la capital, en el municipio de Bulacán, desplazó a un millar de familias de pescadores y ha provocado la tala de más de 600 manglares, según informaciones recogidas por el diario 'The Philippine Star'.



