Foto Afp Foto autor
Reuters
12 de mayo de 2026 18:43
París. Los aranceles estadunidenses contribuyeron a una nueva caída del comercio mundial de vino el año pasado, mientras que el consumo se mantuvo en su nivel más bajo en más de 60 años, ya que las presiones económicas y los cambios en los gustos siguieron disuadiendo a los consumidores, informó la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).
Los aranceles impuestos por Estados Unidos, el mayor mercado vinícola del mundo, desde el año pasado han agravado las dificultades de un sector que se enfrenta a un clima más adverso y a una demanda en declive.
Las exportaciones mundiales de vino en 2025 cayeron un 4.7 por ciento en volumen, a 94.8 millones de hectolitros, la cifra más baja desde 2009, mientras que en términos de valor las exportaciones descendieron un 6.7 por ciento, a 33 mil 800 millones de euros (39 mil 670 millones de dólares), según la OIV.
El consumo de vino se redujo un 2.7 por ciento a nivel mundial, a 208 millones de hectolitros, la cifra más baja desde 1957.
"Lo que podemos observar en los datos de 2025 es un sector que está reaccionando a los impactos en tiempo real de las políticas arancelarias de Estados Unidos, pero que también se está adaptando a algunos cambios a más largo plazo en términos de clima y consumo", declaró a Reuters el director general de la OIV, John Barker.
Las exportaciones y el consumo ya habían registrado en 2024 sus niveles más bajos desde 2010 y 1961, respectivamente.
La OIV aún no tenía indicios claros sobre el posible impacto de la guerra de Irán en el sector, pero cabría esperar algún efecto debido a las consecuencias para la confianza de los consumidores y el transporte marítimo, señaló Barker.
El sector se está adaptando centrándose más en el enoturismo y la sostenibilidad, al tiempo que desarrolla productos con menor graduación alcohólica, señaló.
Reuters
12 de mayo de 2026 18:43
París. Los aranceles estadunidenses contribuyeron a una nueva caída del comercio mundial de vino el año pasado, mientras que el consumo se mantuvo en su nivel más bajo en más de 60 años, ya que las presiones económicas y los cambios en los gustos siguieron disuadiendo a los consumidores, informó la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).
Los aranceles impuestos por Estados Unidos, el mayor mercado vinícola del mundo, desde el año pasado han agravado las dificultades de un sector que se enfrenta a un clima más adverso y a una demanda en declive.
Las exportaciones mundiales de vino en 2025 cayeron un 4.7 por ciento en volumen, a 94.8 millones de hectolitros, la cifra más baja desde 2009, mientras que en términos de valor las exportaciones descendieron un 6.7 por ciento, a 33 mil 800 millones de euros (39 mil 670 millones de dólares), según la OIV.
El consumo de vino se redujo un 2.7 por ciento a nivel mundial, a 208 millones de hectolitros, la cifra más baja desde 1957.
"Lo que podemos observar en los datos de 2025 es un sector que está reaccionando a los impactos en tiempo real de las políticas arancelarias de Estados Unidos, pero que también se está adaptando a algunos cambios a más largo plazo en términos de clima y consumo", declaró a Reuters el director general de la OIV, John Barker.
Las exportaciones y el consumo ya habían registrado en 2024 sus niveles más bajos desde 2010 y 1961, respectivamente.
La OIV aún no tenía indicios claros sobre el posible impacto de la guerra de Irán en el sector, pero cabría esperar algún efecto debido a las consecuencias para la confianza de los consumidores y el transporte marítimo, señaló Barker.
El sector se está adaptando centrándose más en el enoturismo y la sostenibilidad, al tiempo que desarrolla productos con menor graduación alcohólica, señaló.
BRICS analizará impacto de crisis en Ormuz durante reunión en Moscú
Foto Ap Foto autor
Sputnik
12 de mayo de 2026 18:42
Moscú. La Junta de Gobernadores del Nuevo Banco de Desarrollo del grupo BRICS (NBD BRICS) se dará cita en Moscú del 14 al 15 de mayo para tratar las secuelas de la crisis del estrecho de Ormuz en la economía mundial, anunció el titular de Finanzas ruso, Antón Siluánov.
"En estas reuniones siempre se debaten asuntos concernientes a la economía mundial y las relaciones bilaterales. Hoy los temas más relevantes son el avance de la economía mundial en las condiciones de los sucesos en el estrecho de Ormuz y cómo esta situación afecta al costo de la energía, la logística, los fertilizantes, los alimentos y otros", dijo Siluánov a Sputnik.
El encuentro anual de la Junta de Gobernadores del NBD BRICS se celebrará por primera vez en la capital rusa. Siluánov destacó el gran interés por este evento.
"Esperamos en Moscú la asistencia de ocho delegaciones extranjeras, aproximadamente la mitad estará representada por ministros de Finanzas, entre ellos los países fundadores del grupo BRICS. Esto indica el interés de las naciones por el debate de la agenda de la Junta de Gobernadores propuesta por nuestro país", prosiguió.
Rusia, subrayó, sigue siendo un actor de la comunidad internacional y de la economía global.
"Estamos abiertos al diálogo y al desarrollo de las relaciones mutuamente provechosas con otros Estados", enfatizó.
Siluánov adelantó que planeaba encuentros bilaterales con los representantes de los países clave para abordar las transacciones en el intercambio comercial, la coordinación en las instituciones internacionales, las nuevas ideas para impulsar el crecimiento económico, entre otros temas.
Establecido formalmente por el grupo BRICS en 2015, el NBD busca movilizar recursos para proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible en mercados emergentes y países en desarrollo.
El grupo BRICS, compuesto inicialmente por Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica, se extendió con la entrada de Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán en 2024 y de Indonesia en enero de 2025.
A su vez, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam son Estados socios de esta agrupación.
Corte de Apelaciones de EU permite temporalmente al Gobierno imponer aranceles globales de 10%
En febrero, la Corte Suprema de EU falló en contra de los aranceles que Trump introdujo bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Afp
Foto autor
Sputnik y Reuters
12 de mayo de 2026 14:02
Washington. La Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito Federal emitió un fallo este martes que permite temporalmente a la administración del presidente Donald Trump imponer aranceles globales del 10 por ciento, suspendiendo una medida cautelar de un tribunal inferior.
"Las solicitudes de una suspensión administrativa inmediata se conceden en la medida en que la sentencia y la orden judicial permanente dictadas por la Corte de Comercio Internacional de EU (CIT, por su sigla en inglés) en estos casos quedan suspendidas temporalmente hasta nuevo aviso, mientras este tribunal considera las mociones de suspensión pendientes de apelación", dice el fallo.
El 8 de mayo, la administración Trump presentó una apelación contra un fallo de la CIT que declaró ilegales sus aranceles globales sobre las importaciones extranjeras.
Los apelados que cuestionan la legalidad de los aranceles tienen siete días a partir de la fecha de la orden para responder.
En febrero, la Corte Suprema de EU falló en contra de los aranceles que Trump introdujo bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
El presidente arremetió contra el tribunal por tomar una decisión "ridícula" y ordenó que se aplicara un arancel temporal del 10 por ciento a todas las importaciones a los EU durante 150 días.
Luego anunció un aumento al 15 por ciento en los derechos de importación para todos los países.
El 7 de mayo, la CIT dictaminó que todos los aranceles del 10 por ciento impuestos por Trump a las importaciones extranjeras son ilegales.
Comienza abono de aranceles
El fabricante de camiones pesados Oshkosh Corp y el de juguetes Basic Fun anunciaron que habían recibido pagos parciales de las devoluciones que habían solicitado por los aranceles de importación que pagaron bajo la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y que fueron invalidados este año por la Corte Suprema.
Estos pagos marcan un hito en una tensa batalla sobre los aranceles. El Gobierno ha recibido orden de reembolsar hasta 166 mil millones de dólares a los importadores tras declararse ilegales los gravámenes, y persisten las dudas sobre si una maniobra de última hora de la administración Trump podría aún paralizar o ralentizar el proceso.
"La cuestión es si los fondos fluirán como un río o una manguera de incendios, o como un arroyo o una manguera de jardín", afirmó en un correo electrónico Jay Foreman, presidente ejecutivo de Basic Fun, empresa que comercializa los ositos Care Bears y los juguetes de construcción K'Nex. "Hasta ahora, los fondos están llegando a cuentagotas, pero al menos han comenzado a llegar".
Foreman afirmó que recibió 400 mil dólares de los 7.4 millones que reclama. Oshkosh no ha revelado la cantidad que reclama, pero la empresa reconoce que empezó a recibir una parte.
Los funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza indicaron que, a principios de abril, unos 56.497 importadores habían completado los trámites necesarios para recibir reembolsos electrónicos, por un importe total de 127 mil millones de dólares, lo que supone más de tres cuartas partes del total susceptible de ser reembolsado.
Más de 330 mil importadores pagaron los aranceles sobre 53 millones de envíos.
Influencers con poder, ciudadanos sin gobierno
El influencer es un creador de contenido cuya misión es la de construir narrativas que generen audiencia para monetizar y popularizar su imagen. Foto Afp / Archivo Foto autor
Juan Becerra Acosta
13 de mayo de 2026 00:05
Confundir el voto por el like, acudir a la urna para ahí colocar un “me gusta” disfrazado de sufragio, elegir como gobernantes a influencers, da como resultado que oportunistas estén en cargos públicos para los que no están preparados ni auténticamente interesados.
El gobernante ocupa un cargo electo avalado por la Constitución; su misión debe ser el bien común, la justicia social y el servicio público. El influencer es un creador de contenido cuya misión es la de construir narrativas que generen audiencia para monetizar y popularizar su imagen. El político debe trabajar a favor de la ciudadanía, el influencer trabaja para sí mismo.
No es excluyente de la responsabilidad de un político el construir una comunidad digital y publicar contenidos en sus redes sociales, incluso es necesario; pero cuando ese contenido es ajeno a la verdad y el beneficio colectivo, si el mensaje atenta contra el interés público o distrae del mismo, entonces la política deja de organizarse alrededor de proyectos colectivos y comienza a girar en torno a personalidades digitales para generar tendencia y acumular seguidores. Cuando esto sucede, el cargo público deja a un lado la necesidad de organizar la convivencia humana, gestionar el poder y resolver conflictos dentro de una sociedad para, en su lugar, entrar de lleno a la lógica del algoritmo.
El “influencer político” construye su audiencia provocando rabia, repudio, asco, indignación y mucho miedo. El método suele ser el mismo: encontrar un enemigo diario para con él mantener a sus seguidores encendidos; lo ridiculiza, desacredita, injuria y exhibe, para luego, si ese rival responde, victimizarse. La infamia es la munición y la mentira el arma. Si el engaño se desmiente no pasa nada, el objetivo del influencer no es la verdad, sino retener y consolidar a sus “fieles”.
Mientras el político basa su credibilidad en leyes y mandatos democráticos, el influencer la construye con su marca personal y número de seguidores. ¿Qué sucede cuando los liderazgos políticos dependen más de la viralidad que de los resultados? En ese modelo la verdad es secundaria, lo importante es el impacto.
Una mentira con millones de vistas parece valer más que una explicación seria con mil lectores. El algoritmo premia la confrontación y castiga la prudencia, por eso abundan los diagnósticos extremos, las teorías simplistas y las aparentes certezas absolutas.
Al influencer político no le basta con gobernar, legislar o militar; tiene que transmitir en vivo, reaccionar, polemizar, generar tendencia y acumular seguidores.
Un gobernante puede fracasar al gestionar recursos públicos, pero triunfar narrativamente en redes. Ejemplos son poblaciones con calles repletas de baches, mafias de franeleros que se apropian del espacio público, extorsiones a comerciantes y, al mismo tiempo, videos triunfalistas de sus gobernantes acumulando millones de vistas.
La realidad deja de ser importante para dar paso a apariencias que se multiplican con cada like, retuit o comentario; los acarreados en mítines y marchas en las calles ahora son jaurías digitales que desde granjas nutren de manera artificial la discusión en línea.
Para el influencer en el cargo público la política deja de organizarse alrededor de proyectos colectivos y comienza a girar en torno a personalidades digitales. El debate público se reduce a clips de menos de un minuto, la complejidad estorba, la duda debilita, la sutileza no viraliza.
Hay políticos capaces de explicar temas complejos en redes. Investigan, contextualizan y abren discusiones necesarias, pero suelen competir en desventaja frente a quienes convierten la política en entretenimiento agresivo o en espectáculo.
Cuando el ejercicio en el cargo público se convierte en una industria de influencia, el riesgo es que el poder deje de rendir cuentas y sólo busque mantener la atención.
La línea entre ser político o influencer es cada vez más delgada, lo que da lugar a fenómenos donde famosos saltan de las redes sociales a cargos públicos, o donde los políticos tradicionales adoptan estrategias de influencers. Pero el problema no son solamente los creadores de contenido político; también partidos y gobiernos han aprendido a comportarse como influencers; cada decisión se calcula en términos de percepción inmediata, cada conferencia se piensa como contenido, cada escándalo se administra como tendencia.

