Una de sus oficinas busca “ser el principal elector en México”
Firme ¡no! de Sheinbaum a injerencismo de EU;“vienen por unos, luego por otros”
Se mantendrá cooperación, pero la soberanía es intocable, reafirma ante miles
▲ Muchos gritos de “¡no estas sola!”, retumbaron en el Monumento a la Revolución y en las plazas del país donde miles escucharon el mensaje presidencial.Foto Presidencia
Alma E. Muñoz, Néstor Jiménez e Iván Saldaña
Periódico La Jornada Lunes 1º de junio de 2026, p. 2
Desde el Monumento a la Revolución, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llamó a defender la soberanía ante injerencias del extranjero, y consideró legítimo dudar de las intenciones de Estados Unidos cuando, mediante solicitudes de extradición sin pruebas para autoridades electas, “vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector en México”.
Ante miles de personas que le expresaron su respaldo, preguntó si realmente hay un interés legítimo por ayudar a México y por combatir la delincuencia organizada: “¿o quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadunidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026?¿Acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país? ¡México no es piñata de nadie!”, afirmó.
Sin embargo, más adelante, la mandataria ratificó que la cooperación con Estados Unidos se mantiene intacta: “nosotros vamos a seguir colaborando para evitar que las drogas crucen la frontera, por convicción humanista y porque entendemos el dolor que provoca este problema”.
Durante su discurso, Sheinbaum alertó que en la actualidad existen nuevas formas de desestabilización alentadas por las derechas internacionales, las cuales han dejado de lado el uso de la fuerza para utilizar masivamente las plataformas globales con el fin de lanzar campañas digitales y operaciones de desestabilización que buscan erosionar gobiernos o movimientos.
Destacó que “ni los corruptos de antes que quieren regresar al poder, ni quienes pretenden utilizar al movimiento de transformación para proteger intereses personales, ni ningún agente extranjero que quiera imponer condiciones a nuestra nación van a doblegar la dignidad del pueblo de México”.
En un amplio discurso de rendición de cuentas, a dos años de haber ganado la elección presidencial, remarcó que el narcogobierno fue el de Felipe Calderón, quien “llenó el país de muerte”, mientras con Vicente Fox hubo actos de represión “cruel” contra los pobladores de San Salvador Atenco, y “brutal” contra los maestros de Oaxaca.
Acompañada de secretarios de Estado, la mandataria resaltó que los sectores conservadores extranjeros y nacionales “buscan recuperar privilegios perdidos o frenar la transformación, respaldada por mayorías populares”.
Pero lo más lamentable, sostuvo, es la actitud de una parte de la derecha mexicana “entreguista, dispuesta a celebrar e incluso promover las presiones de políticos extranjeros. Una derecha que llega al extremo de invitar a representantes de la ultraderecha española para rendir homenaje a Hernán Cortés.
“Políticos y comentaristas que viajan al extranjero para hablar mal de México; desde aquí solicitan intervención externa (y) abren las puertas a agencias extranjeras con tal de recuperar los privilegios que perdieron cuando el pueblo decidió cambiar el rumbo de la nación.”
Tras resaltar que ya lleva meses una ofensiva mediática y de campañas millonarias en redes sociales por parte de sectores conservadores nacionales e internacionales, convocó a realizar, a partir de la próxima semana, asambleas informativas y a repartir volantes en plazas públicas para informar al pueblo que “la patria no se vende”.
“¡No estás sola, no estás sola!”, se escuchó en la plaza, la cual lució desbordada para escuchar su mensaje. Éste fue replicado en las 32 entidades del país –también con una amplia participación, de acuerdo con imágenes que la misma Presidenta subió a sus redes–, con los gobernadores morenistas al frente.
La Presidenta consideró que con Estados Unidos “es mejor trabajar conjuntamente, como socios comerciales, respetándonos y fortaleciendo el interés común con respeto a nuestra soberanías” porque
México “no admite la injerencia en asuntos internos”.
Cooperación “no significa subordinación. Colaboración no significa sometimiento”, precisó. Explico que la campaña en contra se intensificó ante la investigación que realiza la Fiscalía General de la República (FGR) por posibles violaciones a las leyes mexicanas tras la visita, sin permiso oficial, de agentes de la CIA a un laboratorio de drogas en Chihuahua.
Y “todavía más grave, pocos días después”, en un hecho sin precedente, “una oficina del Departamento de Justicia estadunidense solicitó, con carácter de urgente, la detención con fines de extradición de 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos, un gobernador (Rubén Rocha Moya), un alcalde y un senador en funciones, sin presentar públicamente pruebas”.
Afirmó que “cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no; cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera; cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que sólo corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia” y eso no lo podemos permitir. “México no acepta injerencia, somos un país libre, independiente y soberano”, manifestó.
Ratificó que “nunca vamos a defender la corrupción ni la colusión con el crimen”. Tan firme ha sido este combate, comentó, “que la FGR ha procedido contra autoridades de todos los partidos políticos cuando se ha comprobado su vinculación con actividades criminales”.
La Presidenta insistió a los vecinos del norte en que “para ayudarnos a disminuir la violencia en México es indispensable detener el tráfico ilegal de armas hacia nuestro país, y es fundamental que atiendan el grave problema de consumo de drogas en su territorio”.
La lucha contra la delincuencia organizada no puede ser una “excusa para debilitar principios fundamentales del derecho internacional, como la no intervención y el respeto a la autodeterminación de los pueblos”, afirmó.
De la cooperación a la injerencia
Al presentar ayer un mensaje con motivo del segundo año de su triunfo en las urnas de junio de 2024, la presidenta Claudia Sheinbaum enumeró, ante una abarrotada Plaza de la República, importantes avances en materia de política social y bienestar, economía, seguridad pública, infraestructura, ensanchamiento de la democracia y de las libertades, combate a la corrupción, inclusión, educación y salud, entre otros rubros, todo ello orientado por el proyecto que denomina Cuarta Transformación, y que comenzó a aplicarse desde diciembre de 2018.
Pero la parte más importante del mensaje fue un inequívoco posicionamiento sobre la ofensiva propagandística, mediática y de redes sociales emprendida en contra de su gobierno y de ella misma por las derechas internacionales y nacionales, y la sospechosa coincidencia entre estas campañas –que buscan, dijo, “cambiar la percepción misma de la realidad”– con la presencia de agentes de la CIA en el territorio nacional (descubierta de manera accidental cuando dos de ellos murieron en un confuso operativo realizado por el gobierno de Chihuahua) y por “algo todavía más grave”: la solicitud de una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos para detener, con fines de extradición, a una decena de funcionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador, un senador y el alcalde de Culiacán, en lo que constituyó un hecho “sin precedente en la historia de nuestra relación bilateral”.
La Presidenta puso en duda que tan insólita petición obedezca a un “interés legítimo, genuino, por ayudar a México” o “para combatir a la delincuencia organizada”, y formuló las hipótesis de que se deba en realidad a “sectores de la ultraderecha estadunidense (que) utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026” en la nación vecina o de que se trate de un intento por “influir en la elección de 2027 en nuestro país”.
En todo caso, señaló la mandataria, si desde una instancia de un gobierno extranjero se pretende emitir resoluciones de culpabilidad, presionar a las instituciones nacionales o sembrar la idea de que es normal la intromisión foránea en asuntos de competencia exclusiva de los mexicanos, “ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”.
La titular del Ejecutivo federal dejó en claro que su gobierno no permitirá que “oficinas del Departamento de Justicia (de Estados Unidos) se vuelvan el principal elector de México”, en lo que constituye un mensaje inequívoco para las siempre sórdidas instancias gubernamentales de Washington que buscan desestabilizar e interferir de manera ilegítima en los procesos electorales y judiciales de nuestro país y suplantar el funcionamiento de las instituciones nacionales de procuración e impartición de justicia.
Y es que, en efecto, la doble cara con la que las administraciones de la superpotencia actúan ante su socio y vecino del sur ha alcanzado, en la de Donald Trump, un carácter grotesco: mientras por un lado alaban la disposición de México a colaborar en materias de seguridad y erradicación de grupos delictivos –especialmente, los dedicados al trasiego de drogas–, por el otro impulsan y ejecutan operaciones orientadas a imponer la percepción de que nuestro país está controlado por cárteles del narcotráfico y emprenden acciones de dudosa legalidad, como la mencionada solicitud de extradiciones, al margen de los canales oficiales de comunicación bilateral.
La presidenta Sheinbaum señaló asimismo la hipocresía de Washington que descalifica y difama a nuestro país y a su gobierno, pero que no hace su tarea para detener el tráfico ilegal de armas a nuestro territorio y no combate, en el suyo, el grave problema de las adicciones ni el gigantesco lavado de fondos procedentes del trasiego de estupefacientes.
Ante esta exasperante actitud provocadora, desestabilizadora e injerencista, la mandataria convocó a la sociedad a defender la soberanía nacional en asambleas informativas en las plazas públicas a partir de la semana entrante. El llamado es pertinente y necesario, y está en línea con el principio constitucional de que el poder dimana del pueblo. Defender la soberanía es, en estos momentos, un deber cívico de toda la ciudadanía.
Corrupción, multas y escándalos rodean al círculo íntimo de Trump
Candidato a senador y secretario de comercio, la punta de lanza
El propio hijo del magnate ha recibido beneficios millonarios del Pentágono
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Lunes 1º de junio de 2026, p. 22
Washington y Nueva York., El círculo de políticos y amigos cercanos a Donald Trump que han sido acusados –y en algunos casos son confesos– de corrupción, lavado de dinero y otros delitos, se amplió el mes pasado con el endoso presidencial del candidato republicano al Senado por Texas, Ken Paxton, y la noticia de que las empresas del secretario de Comercio, Howard Lutnick, han pagado más de 50 millones de dólares en multas por lavado de dinero, divulgaciones engañosas y otras violaciones.
Los niveles de corrupción que se alegan contra el procurador general estatal de Texas, Paxton, quien con el apoyo de Trump acaba de ganar la nominación como candidato republicano para el Senado, son nada menos que extraordinarios. En 2023, la gran mayoría de la Cámara baja estatal de Texas –incluyendo 60 republicanos y 61 demócratas– votaron por el impeachment de Paxton, aunque no fue destituido porque una mayoría rehusó emitir el veredicto de sus colegas.
Las acusaciones de corrupción surgieron cuando Paxton ordenó a empleados estatales encubrir los negocios sospechosos de un empresario de bienes raíces, Nate Paul, quien más adelante sería condenado penalmente por mentirle a reguladores bancarios y tuvo que pagar una multa de un millón de dólares.
A cambio de su ayuda, según el caso de impeachment, Paul ofreció renovaciones gratuitas de una casa de Paxton y le dio un empleo a la entonces novia del procurador general. El equipo de trabajo del procurador estaba tan alarmado por la corrupción de su jefe que lo reportaron a la Oficina Federal de Investigación (FBI). Paxton después intentó despedir a los que se atrevieron acusarlo.
Este mes, en las elecciones primarias de Texas, Trump endosó a Paxton contra el veterano senador republicano John Cornyn, quien buscaba su relección. Después de que Trump seleccionó a su favorito, Paxton ganó la primaria. Sin embargo, los escándalos continúan acompañando al ahora candidato al Senado. El año pasado, su esposa demandó el divorcio por “razones bíblicas”, alegando que su esposo había cometido adulterio. Ese proceso aún está pendiente.
Trump, quien se ha divorciado un par de veces, condenado penalmente por abuso sexual y acusado de hostigamiento por múltiples mujeres, aparentemente no estaba preocupado por los problemas maritales de su colega.
Lutnick operaba desde la IP
Pero la corrupción y los encubrimientos de Paxton parecen ser pocos comparados con las violaciones financiera admitidas por empresas controladas por Lutnick antes de que fuera nombrado secretario de Comercio. Como jefe de la empresa de inversiones de Wall Street Cantor Fitzgerald, Lutnick controlaba una red de más de 800 corporativos y acumuló mas de 7 mil millones de dólares en su fortuna personal, según Forbes. Una de estas compañías, Cantor Gaming, aceptó responsabilidad por operaciones ilegales de apuestas y de lavado de dinero entre 2009 y 2013, y fue obligado a pagar multas por 16 millones de dólares, según informó la oficina de la fiscalía federal en 2016.
Durante el periodo en que Lutnick estaba a cargo de esas 800 empresas tuvieron que pagar “más de 50 millones de dólares en multas por lavado de dinero, divulgaciones engañosas y otras ofensas”, reportó The New York Times. Estos números no impresionarían a Trump, ya que sus propias empresas han sido multadas por casi 400 millones desde el año 2000 por diversas violaciones, incluyendo corrupción, maniobras financieras ilícitas y fraude, según el sitio de monitoreo financiado por sindicatos Good Jobs Tracker. Trump ha repudiado muchas de esas acusaciones y aún no ha pagado todas las multas.
No obstante, los alegatos de corrupción más grandes son generalmente vinculadas a negocios del presidente y su familia. Un ejemplo reciente fue reportado el jueves por el medio de investigación PorPublica, que informó que el Pentágono otorgó un préstamo de 620 millones de dólares a una pequeña empresa de imanes de tierras raras en Carolina del Norte lanzada sólo hace dos años.
El préstamo es para desarrollar un proyecto para reducir la dependencia de Estados Unidos sobre minerales de tierras raras de China, pero una de las razones por las cuales esta empresa relativamente desconocida fue seleccionada para el contrato lucrativo, fue que tres meses antes el hijo del presidente, Donald Trump Jr, se convirtió en un inversionista “La llamada llegó de la Casa Blanca, teníamos que concretar este acuerdo”, comentó una persona involucrada en el proceso a ProPublica. El hijo de Trump negó que tenía un papel en influir la decisión del Pentágono, pero su amigo cercano Peter Navarro, quien fue secretario de Comercio en el primer gobierno del magnate, fue la persona que le habló al Pentágono sobre el contrato.
Los alegatos e informes sobre corrupción en este círculo de familiares y aliados del presidente que los demócratas en la Cámara baja del Congreso ha establecido un sitio de Internet para mantener un registro, mientras algunos medios como The New Yorker tienen asignado a un reportero que intenta rastrear esto de manera constante.
Para información adicional: https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/05/21/mundo/se-roba-trump-fondo-federal-para-recompensar-a-sus-aliados.









