El canciller alemán llegó a la capital ucraniana en una visita sorpresa para demostrar el apoyo europeo ante un recrudecimiento de los ataques. Afp
Foto autor
Afp
04 de octubre de 2026 10:56
Kiev. El canciller federa alemán, Friedrich Merz, anunció un nuevo paquete de ayuda por mil 500 millones de dólares durante una visita a Kiev marcada por las sirenas antiaéreas ante la intensificación de los bombardeos rusos.
Una explosión que se escuchó en toda la ciudad dañó el pavimento del puente del Norte, uno de los varios pasos sobre el río Dnipro que han sido blanco de ataques en los últimos días, lo que ha provocado gigantescos atascos.
Durante la visita de Merz, el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, anunció que Estados Unidos quiere organizar para finales de octubre un nuevo ciclo de conversaciones trilaterales con Rusia y Ucrania.
"La parte estadunidense se encuentra actualmente en contacto con Ucrania y Rusia y propone organizar, de una forma u otra, una reunión a nivel técnico, en formato trilateral, para finales de octubre", declaró Zelensky en rueda de prensa.
Zelensky acompañó a Merz en una visita a la sede de la Academia de las Ciencias de Kiev, dañada recientemente por un ataque ruso. A lo lejos, se escuchaban explosiones y sirenas antiaéreas, constató un periodista de la Afp.
La visita de Merz a Kiev se produjo un día después de que Rusia llamara a extranjeros y diplomáticos a abandonar la ciudad, al advertir de nuevos bombardeos aéreos "masivos". El total de la partida prometida por el canciller alemán es de mil 300 millones de euros, de los cuales mil 100 serán destinados a defensa y el resto a apuntalar el sector energético de Ucrania, que tras los incesantes ataques rusos augura un invierno difícil para la población.
Cuando se volvió noticia el fallecimiento de una paciente afectada por supuestas bacterias de “peste neumónica”, comenzó a extenderse como rumor el riesgo de que una eventual epidemia pudiera causar estragos entre los habitantes de Irkutsk y, sobre todo, de Shelejov, su ciudad satélite a unos 20 kilómetros de distancia, porque la prensa regional no tardó en averiguar que la mujer que murió trabajaba en el laboratorio del instituto de investigaciones sobre la peste ubicado en esa localidad.
Foto: Canva IA Foto autor
Juan Pablo Duch, corresponsal
04 de octubre de 2026 14:50
Moscú. A pesar de que aseguran que la situación epidemiológica “es estable” en toda la región, las autoridades de Irkutsk, tras declarar una cuarentena para las siguientes tres semanas, ordenaron aislar al menos cuatro de los más grandes hospitales de esta ciudad siberiana, muy cerca del lago Baikal, el más profundo del mundo, informó este domingo el canal independiente de noticias Liudi Baikala (Gente del Baikal).
Desde el 2 de octubre, cuando se volvió noticia el fallecimiento de una paciente afectada por supuestas bacterias de “peste neumónica”, comenzó a extenderse como rumor el riesgo de que una eventual epidemia pudiera causar estragos entre los habitantes de Irkutsk y, sobre todo, de Shelejov, su ciudad satélite a unos 20 kilómetros de distancia, porque la prensa regional no tardó en averiguar que la mujer que murió trabajaba en el laboratorio del instituto de investigaciones sobre la peste ubicado en esa localidad.
El gobernador de Irkutsk, Igor Kobtsev, sin mencionar el nombre de la paciente y, mucho menos, que falleció, admitió en redes que se entrevistó con Anna Popova, que ostenta el cargo de médica sanitaria principal de Rusia, que viajó a Irkutsk para coordinar las labores “respecto a la información sobre la sospecha de un caso de enfermedad infecciosa muy peligrosa que afectó a un habitante de la región”.
Trascendió que Daria Shipilova, de 28 años, investigadora de un laboratorio de dicho instituto, ingresó a un hospital de Shelejov el 29 de septiembre y falleció dos días más tarde.
De inmediato se difundieron en redes sociales las más diversas especulaciones sobre lo sucedido a Shipilova, entre éstas, dos que parecen menos inverosímiles para los expertos: una, que se le hospitalizó con diagnóstico preliminar de peste neumónica que pudo haber traído de Tailandia, donde estuvo de vacaciones, y la otra es que se le cayó una probeta con bacterias causantes de la peste neumónica y, al romperse, se infectó en el laboratorio.
Rospotrebnadzor, acrónimo del servicio federal de supervisión de la seguridad sanitaria y epidemiológica en Rusia, distribuyó este domingo un comunicado que sostiene: “la situación epidemiológica en la región de Irkutsk, en las ciudades de Irkutsk y Shelejov, es estable. Se está aplicando una serie de medidas especiales relacionadas con el caso de enfermedad de una empleada del instituto de investigaciones sobre la peste de Siberia y el Lejano Oriente, que ingresó con diagnóstico de neumonía de etiología desconocida”.
Según esta dependencia, “el análisis detallado que se realizó no detectó microorganismos ligados a la actividad profesional de la paciente” y “en los 10 días recientes ningún otro empleado de ese instituto ha necesitado asistencia médica por enfermedad infecciosa”.
Como medida profiláctica, Artiom Fominij, director de la fábrica de aluminio de Irkutsk, dispuso el sábado anterior que sus trabajadores usen mascarillas respiratorias. “Más vale prevenir que lamentar”, escribió en su cuenta en Telegram.
04 de octubre de 2026 14:50
Moscú. A pesar de que aseguran que la situación epidemiológica “es estable” en toda la región, las autoridades de Irkutsk, tras declarar una cuarentena para las siguientes tres semanas, ordenaron aislar al menos cuatro de los más grandes hospitales de esta ciudad siberiana, muy cerca del lago Baikal, el más profundo del mundo, informó este domingo el canal independiente de noticias Liudi Baikala (Gente del Baikal).
Desde el 2 de octubre, cuando se volvió noticia el fallecimiento de una paciente afectada por supuestas bacterias de “peste neumónica”, comenzó a extenderse como rumor el riesgo de que una eventual epidemia pudiera causar estragos entre los habitantes de Irkutsk y, sobre todo, de Shelejov, su ciudad satélite a unos 20 kilómetros de distancia, porque la prensa regional no tardó en averiguar que la mujer que murió trabajaba en el laboratorio del instituto de investigaciones sobre la peste ubicado en esa localidad.
El gobernador de Irkutsk, Igor Kobtsev, sin mencionar el nombre de la paciente y, mucho menos, que falleció, admitió en redes que se entrevistó con Anna Popova, que ostenta el cargo de médica sanitaria principal de Rusia, que viajó a Irkutsk para coordinar las labores “respecto a la información sobre la sospecha de un caso de enfermedad infecciosa muy peligrosa que afectó a un habitante de la región”.
Trascendió que Daria Shipilova, de 28 años, investigadora de un laboratorio de dicho instituto, ingresó a un hospital de Shelejov el 29 de septiembre y falleció dos días más tarde.
De inmediato se difundieron en redes sociales las más diversas especulaciones sobre lo sucedido a Shipilova, entre éstas, dos que parecen menos inverosímiles para los expertos: una, que se le hospitalizó con diagnóstico preliminar de peste neumónica que pudo haber traído de Tailandia, donde estuvo de vacaciones, y la otra es que se le cayó una probeta con bacterias causantes de la peste neumónica y, al romperse, se infectó en el laboratorio.
Rospotrebnadzor, acrónimo del servicio federal de supervisión de la seguridad sanitaria y epidemiológica en Rusia, distribuyó este domingo un comunicado que sostiene: “la situación epidemiológica en la región de Irkutsk, en las ciudades de Irkutsk y Shelejov, es estable. Se está aplicando una serie de medidas especiales relacionadas con el caso de enfermedad de una empleada del instituto de investigaciones sobre la peste de Siberia y el Lejano Oriente, que ingresó con diagnóstico de neumonía de etiología desconocida”.
Según esta dependencia, “el análisis detallado que se realizó no detectó microorganismos ligados a la actividad profesional de la paciente” y “en los 10 días recientes ningún otro empleado de ese instituto ha necesitado asistencia médica por enfermedad infecciosa”.
Como medida profiláctica, Artiom Fominij, director de la fábrica de aluminio de Irkutsk, dispuso el sábado anterior que sus trabajadores usen mascarillas respiratorias. “Más vale prevenir que lamentar”, escribió en su cuenta en Telegram.
Rusia dice haber atacado un puente de Kiev y dos buques en el mar Negro
Agentes de policía observan los daños tras un ataque con drones rusos contra el Puente Norte de Kiev el 4 de octubre de 2026, en el contexto de la invasión rusa de Ucrania. Rusia atacó otro puente importante en Kiev el 4 de octubre, poco después de la llegada sorpresiva de la canciller alemana para mostrar el apoyo europeo ante el recrudecimiento de los ataques. Afp Foto autor
Reuters
04 de octubre de 2026 10:39
Moscú. Rusia atacó este domingo el puente del Norte sobre el río Dniéper, en Kiev, con el objetivo de cortar una ruta utilizada para el transporte de soldados y material militar, informó el Ministerio de Defensa ruso.
El ministerio también dijo que había atacado dos buques de carga seca que transportaban equipamiento militar hacia el puerto de Odesa, en el noroeste del mar Negro.
En un comunicado anterior, el ministerio había indicado que las fuerzas rusas habían atacado durante la noche un buque de carga seca al este de Odesa, así como un centro logístico de Nova Poshta en Chornomorsk y un centro de datos en Odesa.
El domingo, Rusia prometió intensificar los ataques contra Ucrania después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declarara a Reuters que Kiev intensificaría los ataques contra las refinerías de petróleo rusas.
El ministerio dijo que las fuerzas de defensa aérea habían interceptado y destruido 559 drones ucranianos entre las 20:00 horas del sábado y las 8:00 horas del domingo sobre varias regiones rusas y sobre los mares de Azov y Negro.
Reuters no pudo verificar de forma independiente las afirmaciones.








