Trump no descarta incursión terrestre: WSJ // Murieron 35 civiles y 300 quedaron lesionados
▲ El Comando Central de Estados Unidos difundió ayer videos de presuntos bombardeos a objetivos iraníes.Foto tomada de las redes sociales del Centcom
Reuters, Afp, Sputnik y Europa Press
Periódico La Jornada Jueves 16 de julio de 2026, p. 21
Teherán. Irán proclamó que el memorando pactado con Estados Unidos el mes pasado para alcanzar un acuerdo de paz fue anulado y ahora se encuentra en “una guerra existencial” tras dos oleadas de ataques del país norteamericano ayer, y denunció que las ofensivas ya mataron a 35 civiles y siete militares, y dejaron más de 300 heridos.
El presidente estadunidense, Donald Trump, se mostró triunfante, como ha venido haciendo repetidamente desde que Washington y Tel Aviv comenzaron las hostilidades el 28 de febrero, y anunció: “pronto derrotaremos a Irán”.
El principal negociador iraní, Mohammed Baqer Qalibaf, declaró que las fuerzas armadas de Teherán tienen “completa libertad de acción contra la agresión del enemigo”, y señaló que su país no tenía motivos para seguir respetando los términos del memorando de entendimiento, tras una jornada de dos series de ataques del Pentágono que causaron la muerte de siete soldados iraníes y de varios civiles.
Qalibaf señaló que la república islámica está en una guerra “esencial y existencial” y subrayó que no tenía motivos para seguir respetando los acuerdos iniciales con Estados Unidos.
Al cierre de esta edición, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que la oleada más reciente de ataques concluyó y aseguró que sus fuerzas “alcanzaron centros de mando iraníes, emplazamientos de defensa aérea, capacidades de misiles y drones, e instalaciones de vigilancia costera” con el objetivo de mermar la capacidad de Irán para amenazar el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
Afirmó haber utilizado “municiones de precisión para alcanzar objetivos en múltiples ubicaciones, incluyendo Bandar Abbas”. Añadió que las fuerzas estadunidenses atacaron por la mañana emplazamientos de defensa costera y de misiles de crucero en la isla de Gran Tunb durante una operación que duró 90 minutos.
Antes, medios de comunicación iraníes reportaron ataques en la ciudad portuaria de Bushehr, sede de la única central nuclear de Irán, en los alrededores de Iranshahr, donde siete militares murieron, según el ejército iraní.
Los medios iraníes también informaron que un ataque estadunidense durante la noche del martes alcanzó un almacén de trigo en la provincia occidental de Juzestán, algo que el ejército de Estados Unidos negó.
También reportaron explosiones en varias ciudades, como Bandar Abbas, Rask, Konarak, Chabahar, Semnan y Khorramaba, en las islas de Qeshm y de Hengam, y en localidades de las provincias de Sistán y Baluchistán. Informaron de ataques en Ahvaz, donde el hospital infantil especializado en cáncer tuvo que ser evacuado en medio de los bombardeos.
La agencia Fars indicó que un lugar situado en las afueras de la ciudad de Khondab, en la provincia central iraní de Markazi, fue blanco de dos ataques aéreos. A última hora de ayer la agencia Mehr dio cuenta de la activación de sistemas de defensa en Teherán y la localidad de Pakdasht.
Contraofensiva
En represalia, Irán lanzó ofensivas en toda la región del golfo Pérsico contra bases estadunidenses en Bahréin. La Guardia Revolucionaria iraní impactó la base aérea de Ali Salem en Kuwait y golpeó la terminal de aviones de Azraq, en Jordania, refirió Al Jazeera.
En Irak, fuerzas kurdas aseguraron que la coalición liderada por Estados Unidos derribó ocho drones sobre Erbil, capital del kurdistán iraquí, según periodistas de la agencia Afp. Más tarde, Irán condenó la ofensiva sobre esta localidad.
Trump anunció que la república islámica liberó a una ciudadana estadunidense detenida desde diciembre de 2024 y escribió en Truth Social: “¡Estados Unidos agradece este gesto de buena voluntad por parte de Irán!”, mientras continuaban los bombardeos.
The Wall Street Journal (WSJ) refirió que el republicano se inclina por expandir las operaciones militares, incluidas tropas terrestres y el bombardeo de un sitio nuclear secreto en la república islámica.
Según el rotativo, el presidente celebró una reunión en la sala de situaciones el martes para discutir tres opciones de escalada. La primera, tomar la isla de Jarg (principal centro de exportación de petróleo de Irán) con tropas estadunidenses.
La segunda: bombardear la montaña Pickaxe, un complejo de túneles profundamente fortificado vinculado a actividades nucleares que Estados Unidos aún no ha atacado.
Y la tercera: ampliar los ataques aéreos para incluir infraestructura energética.
Trump no ha tomado una decisión final. En la montaña Pickaxe, los túneles se encuentran a una profundidad de entre 90 y 145 metros entre granito, potencialmente fuera del alcance de los misiles antibúnker estadunidenses.
Mientras tanto, las autoridades iraníes, lejos de dejarse intimidar, colocaron un afiche gigante en el centro de Teherán que muestra al mandatario en un ataúd con el mensaje: “Mataremos a Trump”, según un video de AfpTv.
Continúa bloque naval en el estrecho
En el estrecho de Ormuz, fuerzas del Centcom continuaron con el bloqueo naval contra Irán e interceptaron tres buques con destino a la república islámica, mientras algunos barcos rehusaron cruzar la crucial vía marítima, escoltados por el ejército de Estados Unidos tras los ataques de ayer, comentaron fuentes del sector de la seguridad marítima.
El mando castrense de Teherán aseveró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos acepte las normas iraníes y hasta que concluya la guerra.
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió del “costo intolerable” para la población civil y efectos “catastróficos” para la seguridad mundial si continúa la escalada militar en la región.
Las sanciones de EU contra la CPI impiden investigar el genocidio en Gaza: ONG
Detienen en España al estadunidense James Fergie Chambers; donó un millón de dólares a Palestina
Ap
Periódico La Jornada Jueves 16 de julio de 2026, p. 22
Washington. Dos grupos de derechos humanos afirman que las sanciones del gobierno de Donald Trump impuestas contra la Corte Penal Internacional (CPI) por sus investigaciones sobre la guerra de Israel contra la franja han obstaculizado ilegalmente su capacidad de abogar por los palestinos.
Las organizaciones sostienen en una demanda presentada ayer que se han visto obligadas a censurar su trabajo para evitar el escrutinio de la Casa Blanca, que en una orden ejecutiva del año pasado no sólo apuntó contra el tribunal penal con sede en La Haya, sino que además prohibió prestar o recibir servicios a o de entidades que hayan sido sancionadas.
La demanda presentada por DAWN y Taxpayers Alliance Against Genocide ante un tribunal federal en Manhattan contra altos funcionarios del gobierno solicita una orden judicial que anule las restricciones a su labor y a su capacidad de interactuar con grupos palestinos de derechos humanos y otras partes sancionadas.
“El gobierno de Trump está utilizando las sanciones económicas no sólo para castigar a los defensores de los derechos humanos, sino para vigilar las expresiones políticas de millones de estadunidenses”, afirmó Omar Shakir, director ejecutivo de DAWN, un grupo con sede en Estados Unidos que promueve la democracia y los derechos humanos en el mundo árabe fundado por el periodista de The Washington Post, Jamal Khashoggi, asesinado en 2018.
“La administración Trump está violando derechos constitucionales de los ciudadanos estadunidenses para proteger a funcionarios de un gobierno extranjero que han cometido un genocidio”, indicó Shakir en un comunicado.
La CPI, con sede en La Haya, investiga denuncias de crímenes de guerra en Gaza durante la guerra que comenzó después de que Hamas atacó a Israel el 7 de octubre de 2023. Un panel de jueces emitió órdenes de arresto en 2024 contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ex ministro de Defensa, Yoav Gallant. Netanyahu ha calificado las órdenes de “absurdas”.
Estados Unidos e Israel no figuran entre los miembros del tribunal, y ninguno de los dos países reconoce su autoridad.
En respuesta a las órdenes de arresto, Trump emitió una orden ejecutiva el año pasado en la que acusó a la CPI de participar en “acciones ilegítimas e infundadas dirigidas contra Estados Unidos y nuestro cercano aliado Israel”.
Durante el último año, Estados Unidos ha impuesto sanciones a grupos palestinos de derechos humanos, a una serie de jueces y empleados de la CPI –incluido el ex fiscal del tribunal– y a Francesca Albanese, relatora especial de la Organización de Naciones Unidas para Cisjordania y Gaza. Su familia presentó una demanda en febrero, al afirmar que las sanciones violaban la Primera Enmienda.
El secretario de Estado Marco Rubio, quien figura entre los demandados, criticó al tribunal incluso esta misma semana y prometió que el gobierno de Trump “desmantelará la CPI ladrillo por ladrillo, si es necesario”.
En este contexto, el activista estadunidense James Fergie Chambers, quien donó un millón de dólares en ayuda a Palestina, fue detenido en Ibiza, España, y el Departamento de Estado solicitó su extradición, lo que suscitó temores de una “creciente represión por parte de Trump”, informó The Guardian.
Arrestan a Greta Thunberg en Berlín
▲ Greta Thunberg fue detenida esta semana junto con otros activistas en Berlín, mientras realizaban una sentada pacífica en solidaridad con Palestina y bloqueaban el ingreso a la empresa Rheinmetall, que suministra componentes para munición de artillería a Israel. La manifestación fue convocada por la organización Pacíficamente contra el Genocidio. “Tenemos el deber de resistir y de poner fin a nuestra complicidad en el genocidio y los asesinatos en masa”, declaró Thunberg.Foto Información y captura de pantalla de su cuenta de Instagram https://shorturl.at/7q5fn
Periódico La Jornada Jueves 16 de julio de 2026, p. 22
Con mensaje de hoy, Trump alista el terreno para impugnar elección
Realiza una amplia intriga para suprimir el voto de las minorías: ex colaborador del republicano
▲ El jefe de la Casa Blanca exige que el Congreso apruebe una ley que imponga nuevas condiciones para que las personas puedan sufragar y así eliminar la participación de algunos sectores.Foto Ap
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Jueves 16 de julio de 2026, p. 23
Washington y Nueva York. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implementa medidas para subvertir las elecciones intermedias de noviembre, al cambiar reglas y generar dudas sobre la integridad del sistema electoral con el fin de preparar el terreno para disputar o hasta anular los resultados si no son –como por ahora se pronostica– favorables para su partido, advierten expertos, incluido un ex alto funcionario del primer gobierno del republicano.
Como parte de este esfuerzo, el presidente ha programado un mensaje a la nación en vivo este jueves en donde reiterará sus acusaciones, sin sustento, de que le robaron la elección presidencial de 2020 al darle el triunfo a Joe Biden, para poner en duda la legitimidad de varios senadores demócratas que actualmente están en el Congreso.
El mandatario insiste en que el Congreso debe aprobar un proyecto de ley que suprimirá el número de gente que pueda votar en las próximas elecciones intermedias –en las que están en juego toda la cámara baja y un tercio del Senado– al imponer nuevos requisitos de documentación para comprobar ciudadanía y prohibir el sufragio por correo que ahora se usan en ocho estados, y de manera parcial en otros 15. Millones de ciudadanos carecen de la documentación necesaria para cumplir con ese requisito.
Denuncian injerencia presidencial
La semana pasada, Trump despidió al liderazgo de la Comisión Federal de Asistencia Electoral, entidad oficial independiente encargada de asistir a gobiernos estatales –quienes administran las elecciones federales en ese país– para salvaguardar boletas y urnas, certificar máquinas de voto y asegurar la seguridad del proceso electoral.
“Esta es la señal más clara hasta la fecha de que el presidente tiene la intención de inmiscuirse en las (elecciones) intermedias y de que podría tener planes para eludir al Congreso con el objetivo de realizar una amplia intriga para suprimir el voto”, escribió Miles Taylor, quien fue jefe de equipo del Departamento de Seguridad Interna durante el primer gobierno de Trump. Advirtió que el mandatario podría usar la comisión para imponer nuevos requisitos para aquellos que desean empadronarse, prohibir ciertas máquinas empleadas en las casillas, entre otras maniobras, para suprimir el número de personas que podrían participar en los próximos comicios.
Después de su derrota en las elecciones de 2020, los simpatizantes de Trump argumentaron que las máquinas usadas para registrar sus votos en varios estados estaban programadas para evitar su triunfo. Uno de los fabricantes de los artefactos, Dominion Voting Systems, ganó varios años después una demanda civil por 787 millones de dólares que obligó a Fox News a reconocer que había mentido sobre las registradoras de votos.
Tanto en el caso de las máquinas como en decenas de demandas presentadas por Trump y aliados, acusando de fraude cometido de varias maneras, incluido permitir el voto de migrantes indocumentados, ninguna prosperó por falta de evidencia.
De hecho, el fraude electoral en este país es microscópico, la tasa de incidentes está entre 0.0003 por ciento y 0.002, según el Brennan Center y Brookings Institution, entre otros.
Pero eso no ha frenado al jefe de la Casa Blanca y su círculo cercano para alegar que la única explicación de los fracasos electorales es que el sistema es inconfiable y repleto de fallas. El mandatario comentó el martes que su mensaje a la nación de este jueves se enfocará en la se-guridad de los comicios y, otra vez, las máquinas en las casillas, entre otros temas.
“Sin elecciones libres e imparciales, uno no tiene país”, afirmó. Con encuestas que indican que los republicanos podrían perder sus mayorías –y por lo tanto control– en la Cámara baja y posiblemente en el Senado, Trump ha seguido sembrando dudas sobre la integridad de las elecciones en su país.
Aspira a cancelar las intermedias
En una entrevista con Reuters en enero de este año, el republicano aseguró que su presidencia procedía tan bien que tal vez se deberían de cancelar las intermedias. Su secretaria de prensa insistió después en que estaba bromeando, pero su jefe repitió esta idea un mes después durante un evento del Partido Republicano.
Se espera que Trump emitirá nuevos “documentos de inteligencia” que generan dudas sobre las elecciones en Georgia, en las cuales no sólo perdió, sino que llevaron a dos demócratas al Senado de ese estado, reportó el Atlanta Journal Constitution el miércoles.
“Trump va a decirles que las curules de Georgia en el Senado fueron robadas y usará esto para intentar cancelar las intermedias”, afirmó Matt Royer, asesor político demócrata. Aunque reconoce que el presidente no tiene el poder para cancelar las elecciones, indicó que su principal objetivo es sembrar dudas sobre la integridad del proceso para potencialmente suspenderlas o cancelarlas.
El Departamento de Justicia exigió que los 50 estados entreguen sus listas de empadronados para que sean evaluadas por el gobierno federal. Hasta la fecha, han demandando judicialmente a 28 estados que rehúsan entregar sus padrones, incluyendo 22 gobernados por demócratas y seis por republicanos. Los gobiernos estatales argumentan que la constitución otorga explícitamente a los estados la responsabilidad de administrar elecciones.
La nueva ofensiva de Trump para manipular el sistema electoral ha alarmado a defensores de derechos civiles a tal punto que Martin Luther King III, hijo del famoso líder por los derechos humanos, y el dirigente social afroestadunidense Al Sharpton han anunciado una marcha nacional sobre Washington en agosto –marcando el aniversario de la protesta y famoso discurso de King: Tengo un sueño, en esa ciudad en 1963– con el fin de protestar por los esfuerzos para subvertir la elección federal en noviembre.
La marcha se enfocará también en esfuerzos republicanos para redibujar distritos electorales de tal manera que anularán la representación de afroestadunidenses y otras minorías y llevaron a la derrota de un número de legisladores del primer sector en el sur de este país.
Los estados bajo gobierno republicanos más conservadores ya están manipulando el proceso electoral. Hasta la fecha, nueve entidades ya han implementado 12 leyes para limitar el sufragio, nueve de las cuales estarán vigentes en noviembre para las intermedias.
Los cambios más notables incluyen nuevos requisitos que obligan a votantes en algunos estados a presentar pasaportes o actas de nacimiento para empadronarse, reporta el Brennan Center for Justice. Aunque a primera vista tal requisito parece lógico, millones de estadunidenses –sobre todo pobres y de minorías– no cuentan con ese tipo de documentación. Más aún, hay una larga historia de este tipo de intentos de fuerzas políticas derechistas para limitar el voto de sectores marginados.
Trump anunciará medidas en nombre de la democracia, pero sus críticos advierten que son justo lo opuesto.




