Afp
08 de octubre de 2026 17:49
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que quiere imponer el término de "superinteligencia" para reemplazar al de "inteligencia artificial", aseguró el jueves que trataría como "enemigo" a cualquiera que no siga esta línea.
"La Casa Blanca considera un ENEMIGO a cualquiera que utilice el término 'inteligencia artificial' en lugar del nuevo término, muy bien aceptado y más preciso, de 'superinteligencia'", escribió en su red Truth Social.
El mandatario, que no detalló cómo se concretaría esa amenaza, ya había adelantó el cambio de nombre en septiembre ante la Asamblea General de la ONU, opinando que "sonaba mucho mejor".
Poco después firmó un decreto para imponer la nueva terminología a los organismos gubernamentales.
Esta obligación no se extiende al sector privado, aunque Meta, el grupo de Mark Zuckerberg, ya la ha utilizado en comunicaciones internas, y Elon Musk, CEO de Tesla y aliado de Donald Trump, emplea el término "superinteligencia" en sus mensajes en X.
Firme defensor de esta nueva tecnología, Trump busca dotarla de una connotación positiva frente a la creciente preocupación de los estadounidenses por su seguridad, sumada a numerosas movilizaciones locales contra la construcción de centros de datos.
Marco Rubio visita Portugal; elogia a un "gran aliado" y busca estrechar lazos
El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, durante una rueda de prensa conjunta con el ministro de Asuntos Exteriores de Portugal en el Necessidades Palace, en Lisboa, el 8 de octubre de 2026. Foto Mark Schiefelbein / Pool / Afp Foto autor
Ap y Europa Press
08 de octubre de 2026 13:19
Lisboa. El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos “jamás atenta contra la soberanía de otros Estados”, reivindicó la cooperación con Portugal y los aliados de OTAN, al tiempo que negó que la demanda de Washington para que los socios europeos eleven el gasto militar sea un gesto "hostil" hacia Europa, durante su vista en Lisboa.
“Portugal es un gran aliado, un aliado muy cooperativo de Estados Unidos y un país con el que ya tenemos una relación sólida y en crecimiento. Y visitamos estos países para reforzar esos lazos”, declaró Rubio antes de partir de Atenas. “Ése es el propósito del viaje”.
Rubio llegó a Lisboa para una breve escala en su regreso a Washington, un día después de pronunciar un discurso en la capital griega, Atenas, en el que instó a los países europeos a salvar la civilización occidental defendiendo los valores y las tradiciones de la antigua Grecia.
Se espera que Rubio, quien comenzó su viaje en Islandia, dé las gracias a las autoridades portuguesas por respaldar las operaciones de Estados Unidos en la guerra con Irán al permitir que Estados Unidos utilice la base aérea de Lajes Field en las islas Azores de Portugal, en el Atlántico medio, que está estratégicamente ubicada para vuelos militares de reabastecimiento de combustible.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos mantiene desde hace tiempo una base allí en virtud de un acuerdo con Portugal. A diferencia de la vecina España, donde el presidente Pedro Sánchez se negó a permitir que el ejército estadunidense utilizara bases españolas para organizar operaciones destinadas a ataques contra Irán, el gobierno portugués de centroderecha concedió a Washington una “aprobación condicional” para usar Lajes Field.
Invierte Trump en SpaceX y Meta por medio de fondo
Afp
Periódico La Jornada Viernes 9 de octubre de 2026, p. 19
Nueva York., El fideicomiso en el que están depositados los haberes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compró en agosto varios millones de dólares en títulos de Meta, de Mark Zuckerberg, y SpaceX, de Elon Musk, de acuerdo con un documento publicado ayer. Aunque el fideicomiso se gestiona de manera independiente, las miles de operaciones bursátiles realizadas desde el inicio del segundo mandato de Trump han dado lugar a acusaciones de conflictos de intereses. Numerosas empresas, entre ellas SpaceX y sus contratos con el gobierno estadunidense, están directamente bajo la influencia de posibles decisiones de la administración Trump.
México SA
Fobaproa: barril sin fondo // AMLO: costará 8.8 billones // Si bien va, hasta el año 2060
Carlos Fernández-Vega
Agarraos, mexicanos pagadores, que va para largo el interminable pago del “rescate” bancario zedillista conocido como Fobaproa. Si bien en septiembre pasado la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que “es impagable” la deuda privada de banqueros, empresarios y especuladores (convertida ilegalmente en pública gracias a la “generosidad” de Ernesto Zedillo y sus cómplices en el Legislativo), Andrés Manuel López Obrador se animó a ponerle fecha de finiquito y monto total a pagar: año 2060 y 8.8 billones de pesos, una cantidad infinitamente superior a la aceptada, en principio, por Neto el “demócrata” (Krauze-Aguilar Camín dixit). En 1995, Ernesto Zedillo notificaba (obligaba) a los mexicanos que el saldo que (les gustara a o no) deberían pagar por “rescatar” a banqueros y especuladores sería de 180 mil millones de pesos, monto que “se irá erogando a lo largo de varios años”. Tres años después, “legalizó” esa deuda (con el disfraz de IPAB) y el 12 de diciembre de 1998 ya no eran 180 mil, sino 552 mil millones de pesos. Con el correr de los años (31 y sumando) y tras pagar cerca de 2 billones de pesos sólo por intereses de esa deuda “legalizada”, el saldo actual del débito sobrepasa el billón de pesos. Un barril sin fondo que deben cargar los mexicanos sobre sus espaldas por decisión del “rescatador”.
Pero lejos de aminorar ese fardo, la cosa empeora día tras día. En su libro Pueblo, Andrés Manuel López Obrador detalla: “al convertir las deudas privadas de un grupo de empresarios especuladores y banqueros en deuda pública podría significar un costo total nominal estimado de 8.8 billones de pesos, equivalente a más de 48 veces lo que informó el tan distinguido y alabado tecnócrata Ernesto Zedillo. Se trató de una gran estafa en favor de una pequeña minoría y en perjuicio de casi todos los mexicanos…(Mientras) En materia social y política, el sexenio (de Zedillo) no dejó de ser una calamidad”. López Obrador abunda: “una de las reformas más injustas y elitistas fue la aprobada la madrugada del 12 de diciembre de 1998, con la complicidad de diputados del PRI y el PAN, para convertir, mediante el Fobaproa, una enorme cantidad de dinero de deudas privadas de unos cuantos empresarios, banqueros y traficantes de influencias, en deuda pública. Este gran fraude a la nación, que retrata tal cual es a Ernesto Zedillo y en qué consistió, en esencia, la llamada política neoliberal o neoporfirista, conviene recrearlos para nunca olvidar cómo en momentos de crisis lo primero que hizo aquel gobierno fue rescatar a empresarios y banqueros con recursos públicos, sin considerar en nada la difícil situación económica y social de la mayoría de los mexicanos.
“No cabe duda de que toda esta inmoral operación de rescate se realizó para cumplir la consigna de ‘salvar’ o favorecer a los más influyentes deudores. Este asunto no sólo lo viví para contarlo, sino que fui uno de sus opositores… La ruptura política definitiva (con Zedillo) se produjo precisamente cuando decidió rescatar a los potentados con corrupción permitida de por medio, con la excusa de salvar al país ante la crisis económica de la transición presidencial de 1994-1995.
“Ahora (Zedillo) pertenece al grupo de ex presidentes de derecha contratados y utilizados –junto a otros intelectuales y políticos inmorales– para hablar mal de los gobiernos populares del mundo que no son del agrado de las oligarquías o de los poderes hegemónicos. El caso Fobaproa mostró con claridad que la política económica aplicada desde la época de Salinas tenía como principal lineamiento privilegiar los intereses financieros sobre las demandas sociales y aun sobre el interés público. Más allá del discurso neoliberal y del fundamentalismo tecnocrático, el hecho evidente es que esa política económica sólo buscaba satisfacer la voracidad de las minorías, sin interés alguno por el destino del país ni, mucho menos, por los reclamos de todo un pueblo que se ahogaba en la injusticia y la pobreza.
“En la práctica, el gobierno se convirtió, durante el periodo neoliberal, en un comité al servicio de un puñado de especuladores y traficantes de influencias. Sólo así se explica que se haya considerado más importante el rescate de banqueros y empresarios que el bienestar de la mayoría de los mexicanos.”
Las rebanadas del pastel
¿Y dónde está el grupúsculo de beneficiarios del Fobaproa-IPAB? Engordando, a costillas de la nación, sus de por sí pletóricas alforjas, siempre a costillas de la nación, y permanecen intocados y muertos de la risa, mientras los mexicanos, quiéranlo o no, no dejan de pagar por el brutal festín al que ni lejanamente fueron invitados.
X: @cafevega / cfvmexico_sa@hotmail.com
Los límites de lo posible
José Romero
El T-MEC puede ordenar el comercio de México. El problema comienza cuando también ordena lo que México se permite pensar. Si toda aspiración nacional debe justificarse primero por su compatibilidad con el tratado, éste deja de ser un instrumento y se convierte en la medida de nuestras ambiciones. Ya no preguntamos qué relación comercial necesita el país, sino qué país cabe dentro de esa relación.
Gramsci ayuda a entender ese desplazamiento. La hegemonía se sostiene en la capacidad de obtener consentimiento y presentar un orden histórico como si fuera natural. Su fuerza consiste en que las ideas que lo justifican se vuelvan sentido común. Cuando eso ocurre, los límites de una relación de poder se aceptan como límites de la realidad. Las alternativas pueden descartarse sin necesidad de prohibirlas.
El T-MEC contiene compromisos y México tiene una economía estrechamente ligada a Estados Unidos. Esas condiciones pesan. Pero una obligación escrita, una presión de Washington y el temor a incomodar al vecino son cosas distintas. Confundirlas permite atribuir al tratado restricciones que provienen también de decisiones políticas y de renuncias anticipadas. La frase “Estados Unidos no lo permitiría” puede terminar sustituyendo el examen de lo que México necesita y de las fuerzas con que cuenta.
Ése es el mecanismo que importa. Si una propuesta se descarta apenas se sospecha que podría incomodar a nuestro principal socio, el debate queda resuelto antes de comenzar. Ya no se examinan sus beneficios, sus costos ni sus condiciones. Tampoco se pregunta cuánto cuesta mantener el rumbo actual. La continuidad aparece como una situación sin riesgos; cualquier cambio debe responder por todos los suyos.
Así se forma un sentido común que confunde la defensa del país con la preservación de su lugar en el orden existente. Adaptarse a esa relación pasa a ser prueba de sensatez. Plantear objetivos que obliguen a discutirla se vuelve una imprudencia. Una decisión histórica adquiere la apariencia de un destino: lo que fue acordado por gobiernos termina tratándose como si estuviera fuera del alcance de la política.
Desde Gramsci, el problema alcanza al propio gobierno. Una fuerza puede ganar elecciones, cambiar el lenguaje público y seguir pensando dentro del horizonte que heredó. Incluso puede denunciar la dependencia mientras presenta cualquier intento de modificarla como una amenaza a la estabilidad. En ese punto, el orden existente encuentra protección en quienes prometieron transformarlo.
El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta esa contradicción. La promesa de transformación exige poder discutir hacia dónde debe ir México, también cuando esa discusión incomoda a sus socios. Si la continuidad de la relación comercial define de antemano los objetivos admisibles, el mandato popular queda reducido a escoger la manera de administrar esa continuidad. Se puede cambiar de gobierno sin cambiar quién establece los límites de la política.
La soberanía se ejerce al decidir qué compromisos sirven al país, qué costos está dispuesto a asumir y qué capacidades necesita para ampliar sus opciones. Esa decisión requiere discutir el precio de cambiar y también el de permanecer igual. Cuando sólo el cambio debe justificarse, la dependencia ya ganó una parte decisiva de la discusión: consiguió que sus propios costos dejaran de verse.
Ésa es la fuerza de la pregunta gramsciana: ¿quién define lo que parece razonable? Quien consigue fijar ese criterio influye sobre las decisiones antes de que lleguen a votarse o negociarse. Por eso la discusión sobre el T-MEC tiene una dimensión que rebasa sus cláusulas. Está en juego si el acuerdo sirve a un proyecto nacional o si su preservación ocupa el lugar de ese proyecto.
La victoria más profunda de una hegemonía ocurre cuando quienes quieren cambiar el orden terminan vigilando sus límites. Si el gobierno acepta que el futuro de México sólo puede pensarse dentro de lo que supone tolerable para Estados Unidos, la transformación queda subordinada a una autorización ajena. El tratado no necesita prohibir todos los caminos. Basta con que nosotros dejemos de imaginarlos.
Reporta el IMSS récord de 22.9 millones de empleos en septiembre
En lo que va del año se han creado 410 mil 200 nuevos puestos, detalló
▲ Al cierre del noveno mes, el salario base de cotización promedio de los empleos afiliados al IMSS se ubicó en 666 pesos. En la imagen, fábrica de sidras Maipú, en Huejotzingo, Puebla.Foto Cuartoscuro
Laura Poy Solano Periódico La Jornada
Viernes 9 de octubre de 2026, p. 10
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que al 30 de septiembre pasado se reportaron 22 millones 927 mil 276 puestos de trabajo, la cifra más alta desde que se tiene registro.
Del total, 87.1 por ciento corresponden a puestos permanentes y 12.9 por ciento a eventuales. En particular, los permanentes alcanzaron 19 millones 967 mil 281, la cifra más alta para cualquier mes de la serie histórica.
En su reporte mensual de puestos de trabajo afiliados al Seguro Social, se informó que en septiembre se registraron 128 mil 803 nuevos empleos, equivalente a una tasa de 0.6 por ciento. Con lo anterior, en lo que va del año se han creado 410 mil 200.
El IMSS detalló que en los pasados 12 meses se registró un aumento de 355 mil 594 puestos, equivalente a una tasa anual de 1.6 por ciento. Agregó que al cierre de septiembre de este año, el salario base de cotización promedio de los puestos de trabajo afiliados al IMSS se ubicó en 666 pesos, el mayor para un septiembre y el quinto más alto para cualquier mes desde que se tiene registro.
Este salario presenta, en su comparación anual, un cambio nominal de 42.9 pesos, el cuarto mayor incremento registrado para un septiembre desde que se reporta este dato.
Los sectores económicos que registraron los mayores crecimientos porcentuales anuales en puestos de trabajo fueron el extractivo, con 5.2 por ciento; transportes y comunicaciones, con 4.8 por ciento y servicios sociales y comunales, con 3.8. Por entidad federativa, destacan Baja California, Quintana Roo, Oaxaca y Tabasco, con aumentos anuales superiores a 5 por ciento.
En cuanto a la afiliación patronal, el reporte mensual señala que hasta el pasado 30 de septiembre había un millón 8 mil 760 registros patronales ante el IMSS, con variación mensual negativa de 2 mil 479, equivalente a una tasa de -0.2 por ciento. En su comparación anual, la variación fue de -2.9 por ciento.
Sin embargo, el Seguro Social aclaró que los registros patronales no equivalen a empresas o negocios, sino a unidades de carácter administrativo utilizadas por el instituto para identificar y dar seguimiento a las obligaciones de los patrones, por lo que su caída “no implica el cierre de empresas”.
En cuanto a la afiliación de quienes laboran por plataformas digitales, destacó que en septiembre pasado se registraron un millón 841 mil 772 beneficiados con la reforma en la materia. De ellas, 207 mil 387 superaron el umbral del ingreso neto mensual y fueron registradas por 18 plataformas digitales como puesto de trabajo, lo que les permite tener acceso a todos los seguros del IMSS.
