Intenta la Casa Blanca aclarar dicho del presidente de que Irán podría “borrar” a Los Ángeles o San Diego, porque “son un precio bajo a pagar”
▲ El mandatario estadunidense encabezó ayer en Maryland un reconocimiento a los marineros del buque de guerra Billings, que acaban de regresar de su despliegue en el Caribe.Foto Afp
Ap, Reuters y Afp
Periódico La Jornada Miércoles 7 de octubre de 2026, p. 23
Washington. La Casa Blanca aclaró ayer los comentarios del presidente Donald Trump durante un mitin la noche del pasado lunes, cuando sugirió que si los iraníes “pueden borrar una ciudad” deberían atacar Los Ángeles o San Diego porque serían “un precio muy pequeño a pagar”, lo que fue rechazado por el gobernador de California, los alcaldes de ambas ciudades e incluso republicanos.
El equipo de comunicación del mandatario afirmó que “no insinuó que quisiera que Irán atacara ciudades estadunidenses”, sino que busca impedir que la república islámica “tenga la capacidad de hacerlo”.
El comentario surgió en el estilo divagante que utiliza el mandatario en los mítines de campaña, cuando habla durante largos periodos y sólo en ocasiones sigue un texto preparado en un teleprompter, indicó la agencia de noticias Ap.
Trump hablaba antier en un acto de campaña sobre la guerra y los altos precios de la gasolina resultantes de la misma, que se han convertido en un lastre de cara a las elecciones intermedias para los republicanos.
El director de comunicaciones de Trump, Steven Cheung, manifestó en redes sociales que los dichos del mandatario fueron malinterpretados y tergiversados.
“El escándalo mediático por los comentarios del presidente Trump no se basa en la realidad; se refería claramente a que las ciudades de Estados Unidos habrían estado amenazadas si no se hubiera detenido a un Irán nuclear. Estados Unidos es más seguro gracias al presidente”, se jactó el funcionario.
El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, recordó en una publicación en su cuenta de X las medidas que el republicano ha tomado contra su estado al reaccionar a las palabras del mandatario.
“Tras enviar a la Guardia Nacional y a los Marines para ocupar California, Trump ahora dice que nuestros enemigos extranjeros deberían eliminar a Los Ángeles y San Diego. Está desquiciado y es peligroso”, aseveró el gobernante demócrata.
Añadió: “¿dónde demonios está el Congreso? Esto es peligroso. El momento de levantarse es ahora”.
El alcalde de San Diego, el demócrata Todd Gloria, reviró que su ciudad “no es un daño colateral prescindible ni un precio bajo a pagar” y advirtió al gobierno de Trump que “mantenga a nuestra ciudad fuera de su temeraria retórica bélica”.
La alcaldesa de Los Ángeles, la demócrata Karen Bass, alertó en un comunicado que los comentarios de Trump contra su ciudad “son peligrosos y podrían poner en riesgo nuestra seguridad”.
Uno de los republicanos que se presenta en una reñida contienda para un distrito californiano cerca de San Diego, Jim Desmond, se distanció de las palabras del jefe de la Casa Blanca.
“Estoy totalmente en desacuerdo con los comentarios del presidente . Estados Unidos debe plantar cara a Irán y defender nuestros intereses, pero la primera responsabilidad de nuestro comandante en jefe es proteger al pueblo estadunidense y a nuestra patria”, escribió en X.
El republicano agregó que “ninguna ciudad estadunidense es prescindible y ninguna familia nuestra debería ser tratada jamás como daño colateral”.
Pese a las airadas reacciones que provocaron las palabras de Trump, en un discurso pronunciado la mañana de ayer el republicano alardeó que su gobierno “sostiene al mundo entero sobre sus hombros”.
Más tarde, el vicepresidente estadunidense, JD Vance, reiteró que Teherán debe reducir “significativamente” su capacidad de enriquecimiento de uranio como parte de cualquier acuerdo para poner fin a la guerra y recordó que eso “es un principio fundamental”.
Percepciones recientes globales y en América Latina sobre China
Enrique Dussel Peters*
Hemos analizado en este espacio en los últimos años las percepciones en Estados Unidos ( La Jornada, 4/2/26) y en México (23/7/25) sobre China. Dos recientes análisis permiten comprender la profundidad de los cambios globales en América Latina y en México sobre el tema. Los resultados son muy significativos.
Hace algunas semanas el Pew Research Center en Washington publicó los resultados de su última encuesta global sobre la percepción de China y Xi Jinping en comparación con Estados Unidos y Donald Trump. Con base en encuestas a más de 42 mil personas en 36 países (incluyendo Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Estados Unidos y México), los resultados son sorprendentes.
Primero. Entre 2025 y 2026 por primera vez la percepción global de China es más positiva que la de Estados Unidos: la opinión favorable sobre China en los 36 países fue de 46 por ciento en 2026 (y de 32 por ciento en 2023) y se redujo para Estados Unidos de 58 por ciento en 2023 a 36 por ciento en 2026. Este cambio también se aprecia para Xi Jinping y Trump: en 2026, por primera vez los encuestados manifestaron una mayor confianza en Xi Jinping (31 por ciento contra 19 por ciento en 2023) que en Biden/Trump (21 por ciento en 2026 y 54 por ciento en 2023). Las tendencias globales han sido drásticas desde la segunda presidencia de Trump.
Segundo. Estados Unidos sólo obtuvo una opinión más favorable que China en ocho de los 36 países, incluidos Colombia, Corea del Sur, Filipinas, Ghana, India, Israel, Japón y Polonia. En cinco países la opinión es semejante (incluyendo a Brasil y Reino Unido) y en 25 la opinión es significativamente más favorable para China que para Estados Unidos (entre ellos Alemania, Argentina, Canadá, Chile, Francia, México y Perú). En Canadá, por ejemplo, el cambio en la percepción sobre China ha sido drástico: en 2023, 57 por ciento de los encuestados tenían una opinión favorable sobre Estados Unidos, que se redujo a 33 por ciento, mientras para China aumentó de 14 a 44 por ciento.
Tercero. Las encuestas del Pew Research Center destacan que en los últimos años la percepción en Estados Unidos sobre China ha mejorado: 19 por ciento de los estadunidenses tenían una opinión favorable sobre China en 2020, proporción que aumentó a 27 por ciento en 2026. Sin embargo, incluso este año 71 por ciento de la población expresó una opinión “totalmente desfavorable” sobre China. Es decir, el sentimiento antichino en Estados Unidos prevalece, más allá de una ligera mejoría.
Cuarto. El estudio dedica un espacio particular a América Latina. Para los seis países de la región, en todos la opinión en 2026 fue más favorable para China que para Estados Unidos; en 2014 la misma encuesta sólo encontró opiniones más favorables para China en Argentina. México y Chile presentan las diferencias más significativas a favor de China. México es de los países en los que más se ha profundizado la opinión favorable sobre China (de 59 por ciento en 2026 y apenas 43 por ciento en 2007) vs. apenas una opinión favorable de 40 por ciento sobre Estados Unidos en 2026. También destaca el caso de México en la opinión favorable sobre Xi Jinping (de 35 por ciento en 2026 y 14 por ciento en 2014). Adicionalmente, este año 58 por ciento de los mexicanos consideran que China es un socio “confiable” (apenas 34 por ciento opina lo mismo sobre Estados Unidos), y México es el único país de la región que consideró que la libertad de los individuos es más respetada en China que en Estados Unidos (35 y 20 por ciento, respectivamente). La opinión de los encuestados mexicanos sobre China es mucho más favorable que en cualquier otro país latinoamericano.
El Informe 2026 del Latinobarómetro, publicado a inicios de octubre con base en más de 19 mil entrevistas en 17 países de América Latina aborda múltiples temas sobre la democracia liberal y diferencias por países. En cuanto a la percepción sobre las potencias mundiales resaltan tres aspectos:
Primero. En 2026, 71 por ciento de la región calificó las relaciones entre su país y Estados Unidos como “muy buenas/más bien buenas”: Costa Rica con 89 por ciento y México con 50 por ciento, el más bajo de la región.
Segundo. Sesenta y siete por ciento de los encuestados calificaron las relaciones con China como “muy buenas/más bien buenas”; Chile con 90 por ciento, México con 61 por ciento y Venezuela con 53 por ciento. Sorprendentemente, la opinión “muy favorable/algo favorable” en 2026 fue muy semejante en los casos de Estados Unidos, China y la Unión Europea (63, 59 y 58 por ciento, respectivamente); las opiniones favorables llegaron a ser de 73 por ciento para Estados Unidos en 2000 y hasta de 66 por ciento para China en 2011.
Tercero. En la valoración del presidente Trump desde 2025 llaman la atención República Dominicana (con 6.2 en una escala de cero a 10) y México con la peor (2.8). Sólo 18 por ciento de las mexicanas aprueban a Trump en 2026 y 79 por ciento lo desaprueban. Es igualmente notable que en México 62 por ciento consideren en 2026 la influencia de Estados Unidos negativa (y apenas 33 por ciento positiva). Por último, 65 por ciento de los latinoamericanos consideran a China una “influencia positiva”, con diferencias importantes por países (Costa Rica, 73 por ciento; México, 65, y Venezuela, 53 por ciento).
Los resultados anteriores llevan a múltiples reflexiones. Por un lado, a una creciente “naturalización” de la presencia China en América Latina y, sorprendentemente, opiniones muy favorables hacia China. Por otro lado, una opinión generalizada global más positiva sobre China, incluso en Estados Unidos; este cambio ha sido particularmente notable en la región y sobre todo en México (paralelo a la dramática caída de la opinión favorable sobre Estados Unidos y Trump). Lo anterior, sorprendentemente, todavía no ha sido analizado ni discutido con suficiencia en la región y en México y no se ha reflejado en políticas puntuales. Buena parte de las élites, más allá de las opiniones generalizadas, siguen estando altamente vinculadas con Estados Unidos. La reorientalización del siglo XXI todavía no ha sido un tema socioeconómico y político relevante en buena parte de la región y de México.
¿Será?
* Profesor del Posgrado en Economía y Coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM
http://dusselpeters.com
Organizaciones de izquierda y Casa de las Américas emiten declaratoria a favor de Lula
"Llamamos a la unidad de todas y todos los activistas y militantes de los movimientos sociales, de comunicadoras y comunicadores, de artistas, intelectuales, líderes comunitarios, de todas las personas dignas, en torno a la figura de Luis Ignacio Lula da Silva para las elecciones del 25 de octubre." Ap
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redacción
06 de octubre de 2026 12:15
Casa de las Américas, el capítulo cubano de la Red en Defensa de la Humanidad y el Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos emitieron una declaratoria conjunta a favor del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, frente a lo que señalaron una campaña mediática en su contra financiada por Estados Unidos e Israel.
"Con el despliegue de predicadores evangélicos para satanizar a Lula y promover el voto por el candidato fascista, lograron la magra diferencia del 1.87 % que lleva a Brasil a la segunda vuelta electoral. Es un triunfo de la maquinaria al servicio del Imperio yanqui, del sionismo y de las ultraderechas locales, que tratará de rematar con una victoria definitiva el próximo 25 de octubre".
En la declaratoria llamaron a la unidad a todos los activistas y movimientos sociales, comunicadoras y comunicadores, artistas, intelectuales, líderes comunitarios, para respaldar a Lula rumbo a la segunda vuelta electoral brasileña:
A continuación, el comunicado completo:
(Declaración de la Casa de las Américas, el capítulo cubano de la Red en Defensa de la Humanidad y el Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos)
Con una campaña mediática feroz contra el líder de los trabajadores, con un copioso financiamiento del lobby estadounidense e israelí, con el despliegue de predicadores evangélicos para satanizar a Lula y promover el voto por el candidato fascista, lograron la magra diferencia del 1,87 % que lleva a Brasil a la segunda vuelta electoral.
Es un triunfo de la maquinaria al servicio del Imperio yanqui, del sionismo y de las ultraderechas locales, que tratará de rematar con una victoria definitiva el próximo 25 de octubre.
El capitalismo contemporáneo, en su deriva neofascista, trata de engañarnos con una de sus paradojas: al tiempo que violenta la soberanía de nuestros países con guerras, agresiones militares, bloqueos e intromisión electoral, trata de presentar el avance de las ultraderechas locales como algo «estrictamente nacional» que debemos aceptar mansamente.
Las elecciones no son, ni en Brasil ni en ninguno de nuestros países, un «asunto ajeno» cuando en ellas se enfrentan el Humanismo y la Barbarie. Hace 90 años, la invasión a Abisinia, la ocupación de los Sudetes checos, la matanza de los defensores de la libertad en la República Española y el Holocausto ocurrieron bajo la impávida mirada, cuando no de la complicidad, de las potencias occidentales. Hoy el genocidio contra el pueblo palestino y el del sur del Líbano se disfraza con el ropaje de «cuestiones bilaterales».
Resulta apremiante la acción mundial para detener el avance del neofascismo. La trinchera inmediata que tenemos ante nosotros es el enfrentamiento electoral en Brasil.Llamamos a la unidad de todas y todos los activistas y militantes de los movimientos sociales, de comunicadoras y comunicadores, de artistas, intelectuales, líderes comunitarios, de todas las personas dignas, en torno a la figura de Luis Ignacio Lula da Silva para las elecciones del 25 de octubre.
Las fuerzas progresistas no manipulan elecciones, no son propietarias de grandes medios y plataformas digitales, no destinan sumas millonarias de dinero para lavar la cara de los herederos de las dictaduras hijas del Plan Cóndor. Pero representan la esperanza.
En nombre de esa esperanza hacemos pública esta declaración.Llegue toda nuestra solidaridad al hermano pueblo brasileño.
La Habana, 5 de octubre de 2026
