jueves, 22 de octubre de 2026

Crece rechazo a Flávio Bolsonaro de cara a elecciones del domingo.

Sputnik y Afp
Periódico La Jornada   Jueves 22 de octubre de 2026, p. 23
Río de Janeiro. La ventaja del senador y candidato ultraderechista a la presidencia, Flávio Bolsonaro, sobre el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se redujo a sólo un punto porcentual y están 45 a 44 por ciento respectivamente, de cara a la segunda vuelta electoral del próximo domingo. Dado que el margen de error es dos puntos hacia arriba y hacia abajo, la situación configura un empate técnico; cualquiera de los dos aspirantes podría ganar.
El porcentaje de votos en blanco, nulos y de personas que no piensan ir a sufragar se mantiene en nueve por ciento, mientras que los indecisos pasaron de uno a dos por ciento. Los índices de rechazo (cuando el elector asegura que jamás votaría a ese candidato) oscilaron a la baja en los dos casos, aunque el ultraconservador registró peores datos.
Expertos piden a Meta que proteja libertad de expresión
En tanto, un grupo de expertos en derechos humanos de la Organización de Naciones Unidas instó a Meta a “proteger la libertad de expresión política y garantizar un recurso efectivo” en las elecciones brasileñas, salpicadas por acusaciones de prácticas indebidas en sus plataformas de redes sociales para favorecer a Bolsonaro.
“Perder alcance puede significar perder la voz en el debate público y la capacidad de movilizar a las comunidades. Los algoritmos, los sistemas de inteligencia artificial y las decisiones de moderación de contenido no deben convertirse en árbitros invisibles”, indicaron.

Decisión monetaria: mantener tasas o aumentarlas
Orlando Delgado Selley
La Junta de Gobierno del Banco de México se enfrenta a una decisión importante: mantiene su política de tasas de interés sin cambio, lo que la ha separado de la decisión reciente del Fed, o se instala en una posición restrictiva e inicia un ciclo alcista de las tasas. Si mantiene su postura monetaria ayudará a que la economía mexicana pudiera acercarse a un cierre de año con un crecimiento de 1.5 por ciento. Si empieza a aumentar las tasas, se dificultará alcanzar esa cifra de 1.5. Esta decisión tiene que considerar dos nuevos hechos que han aparecido en el panorama económico global y nacional.
Estos dos hechos son: primero, el repunte de la inflación en Estados Unidos, que alcanzó 3.7 por ciento anualizado y 0.6 en octubre, lo que muy probablemente llevará a decisiones monetarias restrictivas por parte de la Reserva Federal para detener este repunte de precios; y segundo, la pérdida de valor del tipo de cambio de nuestro peso, lo que ha significado un deslizamiento de la paridad de más de 10 por ciento desde el principio de septiembre hasta ahora.
En relación con la inflación estadunidense, de acuerdo con las mediciones es claro que seguirá aumentando. Es por esto previsible que la Fed aumente sus tasas de interés de referencia. Ante un alejamiento de la meta de inflación de 2 por ciento, la Fed, en su próxima reunión que se realizará la siguiente semana, decidirá continuar el endurecimiento de su política monetaria, incrementando su rango de tasas a 4-4.25 por ciento, es decir, un aumento de 25 puntos base. Dadas las circunstancias globales, particularmente el precio del diésel, lo que se espera es que los precios sigan subiendo, lo que determinará el inicio de un ciclo alcista de las tasas de interés en Estados Unidos.
Una semana después de la decisión de la Fed se reunirá la Junta de Gobierno de BdeM y tendrá que resolver su postura monetaria: mantiene la tesis de que sus decisiones “no tendrían que reaccionar de manera mecánica a los ajustes de la Fed” y se estaciona en 6.5 por ciento, como decidió en su reunión anterior, o acepta que las circunstancias han cambiado y modifica su postura decidiendo incrementar las tasas de referencia. Un factor importante que tiene que valorar la Junta de Gobierno del BdeM es que el tipo de cambio está perdiendo posición frente al dólar, lo que significa que algunas operaciones en pesos que se venían realizando en el mercado de cambios están perdiendo competitividad.
En los pronósticos de paridad al cierre del año, diversos analistas financieros estiman que la paridad del peso puede llegar a 20 por dólar. Por supuesto, ésta es apenas una hipótesis que tendría que irse confirmando. Los diversos agentes que participan en el mercado de cambios reaccionarían a una dinámica de este tipo defendiendo la posición que les resulte conveniente en función de sus condiciones en ese mercado. No actuarían igual los que demandan dólares que los que ofrecen dólares.
Para los primeros, los que demandan dólares, conviene que el peso se mantenga en la banda de 16-17 pesos por dólar. Para quienes tienen posiciones largas, los que ofrecen dólares, se obtendrían rendimientos rápidos si el peso se “devalúa”. Para los receptores de remesas, es evidente que les conviene un dólar más fuerte. En todo caso, lo que importa considerar es cuál sería la respuesta de la Junta de Gobierno del Banco de México frente a acontecimientos de este tipo.
Tenemos un régimen cambiario de flotación, lo que significa que la paridad es establecida por la demanda y la oferta de dólares, pero se trata de una flotación “sucia” ya que el banco central puede intervenir cuando lo considere necesario. Por ello, importa lo que decidirán los banqueros centrales de la 4T sobre su intervención en el mercado de cambios y en el posible repunte de precios que se transmitirían por la pérdida de valor del peso frente al dólar.
¿Seguirán la ruta de la ortodoxia monetaria, que es la que han aplicado en todas sus decisiones? Frente a cualquier amenaza de elevación de precios han respondido con incrementos en la tasa de interés de referencia. No consideran las consecuencias de esa decisión sobre la dinámica económica, porque su mandato establece que su objetivo prioritario es la estabilidad de precios. Por ello, parece claro que en su próxima reunión se modificará la postura monetaria y habrá un aumento en la tasa de interés de 25 o 50 puntos base.
odselley@gmail.com

Perdió el erario 61 mil 785 mdp por huachicol fiscal en 2025
Reconoce equivocación en Guanajuato
Este año se han captado 48 mil mdp por IEPS a combustibles
▲ El director general de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso, presentó ayer en la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum un balance financiero y operativo de la empresa.Foto Jorge Ángel Pablo García
Alonso Urrutia, Alma E. Muñoz y Alejandro Alegría
Periódico La Jornada   Jueves 22 de octubre de 2026, p. 17
Durante 2025, el gobierno federal dejó de ingresar 61 mil 785 millones de pesos por concepto de impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) a causa del huachicol fiscal, sostuvo la presidenta Claudia Sheinbaum. Destacó que las adecuaciones institucionales para combatir este delito han acotado su incidencia, y como resultado en 2026 han ingresado 48 mil millones de pesos por el pago del mencionado gravamen.
Al presentar un balance del combate al contrabando de combustibles, el subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía, Juan José Vidal, sostuvo que las mayores irregularidades ocurrieron en la comercialización, pues no se reportaron 6 mil 352 millones de litros de combustible vendidos ilegalmente, con lo que se evadió el pago de 44 mil 468 millones de pesos en impuestos; los expendios no reportaron mil 199 millones de litros, lo que causó un quebranto de 8 mil 395 millones de pesos.
A poco más de un mes de que la Fiscalía General de la República (FGR) anunció “el mayor decomiso de huachicol en la historia”, de 59 millones de litros en Guanajuato, Sheinbaum admitió que fue un error: “En realidad, había algunos asuntos ilegales de transporte que estaba entrando al lugar y que la empresa resolvió. Pero, en general, era una instalación que tenía sus permisos. Había una ilegalidad y ésa la resolvió la empresa”.
Vidal detalló que el Servicio de Administración Tributaria ha presentado ante la FGR 152 expedientes por contrabando e incumplimiento de controles volumétricos; la Procuraduría Fiscal de la Federación ha entregado 127 por defraudación fiscal; la Comisión Nacional de Energía, 150 casos por inconsistencias en los volúmenes de despacho; Pemex, 10 mil 674 por robo de combustible, y la Agencia Nacional de Aduanas de México entregó 11 expedientes.
Sheinbaum informó que todos los procesos involucran a empresas factureras, contrabando y defraudación fiscal.
En cuanto a las acciones fiscales, se reportó el cierre de 2 mil 224 empresas, 6 mil 483 multas a 2 mil 32 gasolinerías, 180 empresas dadas de baja del padrón de importadores y 175 catalogadas como factureras.
Producto de la rectificación en los reportes de importaciones, las ventas de Pemex pasaron de 272 mil 322 millones de pesos en 2024 a 351 mil 504 millones en lo que va de 2026; entre enero y septiembre aumentaron las declaraciones de impuestos y se han recaudado 48 mil 411 millones de pesos por IEPS, parte de los cuales se han destinado a los subsidios a las gasolinas.
Asimismo, se informó que el volumen de ventas de combustible sujeto a pago de IEPS pasó de 49 mil 926 millones de litros entre enero y septiembre de 2024 a 52 mil millones de litros en el mismo periodo de 2025 y a 59 mil 148 millones de litros en este año.

México SA
Pemex reduce deuda // Baja 20 mil millones // Más gasolina y diésel
Carlos Fernández-Vega
▲ En el Centro de Logística Añil de Pemex, en la Ciudad de México.Foto Notimex
El brutal saqueo de Petróleos Mexicanos (Pemex), su acelerado endeudamiento hasta llegar a nivel histórico, la corrupción galopante, la caída en picada de su producción y la obstinada cuan antipatriótica intentona de privatizarlo –todo a lo largo del régimen neoliberal– llevó a Enrique Peña Nieto, con la cara más dura que el concreto, a extender el acta de defunción de la mayor empresa pública del Estado nacional: “la gallina de los huevos de oro se nos fue secando, se nos fue acabando”, y sin más de ello culpó a los mexicanos, lavándole las manos a quienes la exprimieron hasta el último centavo.
La última administración neoliberal entregó un Pemex agonizante al nuevo gobierno, el de López Obrador, prácticamente en calidad de cadáver, con el objetivo de que éste no tuviera más alternativa –según los tecnócratas– que concretar el proceso privatizador por ellos iniciado. Pero como en tantas cosas, los neoliberales se toparon con pared, y el reflotamiento y consolidación de la entonces famélica empresa del Estado se convirtió en una de las más audaces políticas públicas de la 4T, de tal forma que la “acabada” gallina de los huevos de oro negro cacarea, y cada vez más fuerte.
No ha sido fácil llevarla a cabo, porque la herencia neoliberal fue bestial, dado el grado de depredación alcanzado en ese periodo. Con todo, los números financieros, operativos y productivos de Pemex mejoran día a día, aunque falta camino por recorrer, y existe la voluntad política para hacerlo.
En la mañanera de ayer, el director general de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso, actualizó números: en materia financiera, dijo, en menos de dos años la empresa redujo su deuda en más de 20 mil millones de dólares, y hoy tenemos el nivel más bajo desde 2014. “Este resultado es muy importante, porque significa menos pagos de intereses y más recursos para invertir en extracción, refinación y petroquímica en beneficio del país”.
El mismo funcionario subrayó que “no pretendemos que Pemex se siga endeudando; no hicimos esto (reducir el débito) para ahora volver a endeudarlo hasta 100 mil millones de dólares (como hizo el régimen neoliberal). La idea es que se mantenga así, que se cumpla con todos los créditos; si se puede bajar más, a través del apoyo de la Secretaría de Hacienda sin poner en riesgo las finanzas públicas, se va a seguir haciendo”.
Pero no sólo mejoró el perfil de la deuda. La producción de combustibles de Pemex, documentó el funcionario, registró un incremento de 186 por ciento en los últimos ocho años, pasando de 350 mil a un millón de barriles diarios de gasolina, diésel y turbosina. “Estamos refinando más petróleo en México; actualmente, refinamos 81 por ciento más que en 2018, al pasar de alrededor de 612 mil barriles por día a más de un millón 100 mil. Esto ha sido posible gracias a la operación constante de las refinerías, la incorporación de la refinería Olmeca y las mejoras operativas en instalaciones estratégicas de la refinería ubicada en Tula”.
Otro cambio importante es el incremento en la producción de los combustibles que comercializa Pemex; en 2018, de cada 100 litros vendidos, sólo 24 eran producidos en sus propias refinerías; hoy, la relación es de 87 de cada 100, lo que significa que Pemex “genera cada vez más valor dentro de su propia cadena productiva y depende menos de compras externas para su operación comercial. Además, las ventas de gasolinas y diésel crecieron 17.9 por ciento en el periodo enero-septiembre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La mejoría no sólo es en combustibles: en petroquímica, la producción de derivados del etileno aumentó 27 por ciento respecto al año anterior; en fertilizantes, aumentó 16 por ciento; se producen más insumos para apoyar al campo mexicano y fortalecer la producción de alimentos.
Entonces, ¿fueron los mexicanos quienes “acabaron” con la gallina de los huevos de oro, Kimosabi? La industria petrolera nacional fue masacrada por los tecnócratas en su afán privatizador y de negocios para sus “amigos”, pero México tiene Pemex para un buen rato.
Las rebanadas del pastel
Lástima: al represor cuan ineficiente Pablo Lemus se le apestó su intentona de privatizar el agua de la zona metropolitana de Guadalajara. Anuncia la presidenta Sheinbaum que el gobierno federal aportará todos los recursos (“son entre 12 mil y 13 mil millones de pesos”) para solucionar el grave problema hídrico que afecta a millones de habitantes de la capital jalisciense y su área conurbada, quienes hasta ahora reciben agua insuficiente, puerca, fétida e insalubre, además de golpiza tras golpiza del “gobernador”, su predecesor y sus porros.
X: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com