Programas que vinculan a productores de alimentos y consumidores interesan al alcalde de NY
Roberto González Amador
▲ La jefa de Gobierno capitalino afirma que se construye para la ciudad un futuro de derechos.Foto Jair Cabrera
Periódico La Jornada Lunes 28 de septiembre de 2026, p. 16
Clara Brugada afirma: “en la Ciudad de México la derecha, y cualquier planteamiento que implique un retroceso en política social, no tienen cabida”. Aquí, dice la jefa del Gobierno de la capital del país, “hemos trabajado al servicio de la gente” y, en los próximos meses, “vamos a ver si se ratifica o no este proyecto”.
La Ciudad de México consolida una transformación social que considera integral. Parte de su soporte está en la construcción de un sistema público de cuidados, en el acceso a la vivienda –un tema sobre el que adelanta algunas acciones que promoverá su administración– y en mejorar la economía de las familias con mecanismos de abasto de alimentos que conectan a productores con consumidores y respaldan al comercio local.
Clara Brugada concede una entrevista a La Jornada una semana después de haber participado en el foro U20 de gobernantes progresistas de ciudades, convocado por el alcalde socialista democrático de Nueva York, Zohran Mamdani.
Cuenta que de la interacción personal con Mamdani surgió la idea de propiciar espacios de cooperación entre los gobiernos de ambas ciudades. Menciona el interés del alcalde neoyorquino por conocer de experiencias de la capital mexicana para proyectos que impulsa, en particular uno de abasto de alimentos a precios asequibles para sectores vulnerables de aquella urbe.
“Mamdami tiene un plan de construcción de mercados de alimentos. Cuando yo le hablé de los programas Del Campo a la Ciudad y Mercomuna, se entusiasmó muchísimo porque le expliqué que la gente puede comprar los productos a la mitad del precio que en los establecimientos comerciales”, explica Brugada.
La entrevista se realiza en la Utopía Mixiuhca, un complejo de más de 80 mil metros cuadrados en Iztacalco, en el oriente de la capital. Es un mediodía soleado y ahí hay actividades y cuidados para pequeños desde seis meses hasta adultos mayores. Y funcionan locales de los programas Del Campo a la Ciudad y de Mercomuna. A las dos de la tarde prácticamente se han vaciado los anaqueles y los encargados esperan una segunda ronda de abasto.
“Expliqué a Mamdani que somos un movimiento popular hecho gobierno y él expresó reconocimiento por temas que impulsamos aquí, como el sistema público de cuidados, las Utopías, que conoce, y el de la economía social, que le interesó mucho”, relata Brugada.
En el intercambio, añade, surgió el tema de la vivienda. “Hay mucha coincidencia entre el alcalde Mamdani y el Gobierno de la Ciudad de México en la visión de ciudad. Queremos urbes que sean para la gente, que la gente se apropie de ellas; y no lugares donde sólo puedan vivir quienes tienen dinero. Y eso empieza por la vivienda”, expone.
Lo platicó allá en Nueva York, pero el tema estará en la discusión aquí en los siguientes días. Brugada menciona que su gobierno está puesto a construir un marco para combatir la gentrificación, un fenómeno creciente en la capital del país y que, de acuerdo con Naciones Unidas, sucede cuando un proceso de renovación y reconstrucción urbana se acompaña de un flujo de personas de clase media o alta que desplaza a los habitantes pobres.
Brugada explica que su gobierno busca un marco que eleve a rango constitucional la prohibición de que los precios de alquiler aumenten más que la inflación. “Esto es muy importante porque evita que una zona siga perfilándose como expulsora de gente”, apunta.
También, expone, se avanza en la construcción de un organismo de defensoría de las relaciones inquilinarias, que conozca de los casos en que los propietarios no respeten el tope a las alzas de rentas. Esta defensoría, plantea, convocará y amonestará, incluso económicamente, a quienes rebasen el porcentaje de incremento. “Es un organismo de defensa de las relaciones inquilinarias, porque también puede haber casos en los que el inquilino se pasa y no se quiere salir”, dice.
A la par, añade, se aborda el tema de los desalojos, un fenómeno creciente que La Jornada ha documentado. “No puede ser que tengamos todavía muchos desalojos producto de juicios de distinto tipo, sobre todo civiles, que terminan dejando a la gente en la calle”.
Su propuesta es que el gobierno de la capital esté obligado a que personas en condiciones vulnerables que sean desalojadas de la vivienda reciban de parte de la administración local una alternativa de vivienda.
“No nos metemos al tema de que alguien ganó un juicio; ese es otro asunto. Se trata de que en un caso de desalojo reciban apoyo de la ciudad para vivir en otro lado mientras consiguen una vivienda”. El fin, redondea, es que la población pueda quedarse a vivir donde nació, construyó redes económicas, sociales y de familia y se evite la expulsión por falta de dinero.
El valor de la denuncia
Brugada concede que la extorsión a familias y negocios es un delito que venía creciendo.
“El delito de extorsión es muy grave. Lo primero que hice cuando llegue, hace dos años, fue una campaña para que fuera denunciado. La gente –se entiende el temor–, no lo denunciaba.”
Recuerda que su gobierno elevó los castigos e incluyó a la tentativa de extorsión como un delito. Las campañas para que las víctimas denunciaran y la clasificación del intento como un delito movieron hacia arriba las cifras, dice. “Lo importante es que denuncien para que podamos detener a las bandas de extorsionadores. Venía subiendo mucho la extorsión, lo hizo todo 2025. Y en este septiembre de 2026 es el primer mes que hay una baja. Disminuyó 5 por ciento la denuncia de casos de extorsión. Puede ser poco, pero ya viene a la baja”.
Las cuatro revoluciones
En la Utopía donde se realiza la entrevista, Brugada dice que ve un futuro “muy bueno para la Ciudad, un futuro de derechos más profundo”.
Considera que estos espacios –y proyecta que sean 100 en toda la capital al término de su gobierno– “juntan cuatro revoluciones del urbanismo”: el social, que es transformar el espacio público en beneficio de la gente; feminista, porque en ellas se ofrece un sistema público de cuidados; sustentable, al promover el cuidado del medio ambiente; y el de proximidad, que sin importar donde viva una persona, en 15 minutos pueda llegar a un espacio público transformado.
“En las Utopías se democratiza el deporte, la cultura y los servicios. El acceso es gratuito y se puede jugar golf o tenis, actividades que estaban consideradas para un sector de ingresos altos.”
Brugada retoma su reunión de hace unos días en Nueva York. Mostrar soluciones desde una perspectiva de derechos, progresista, es un mensaje a “ese movimiento de derecha internacional, que es contrario a esas garantías constitucionales, de que hay varias ciudades en el mundo que podemos unirnos y construir otro polo, no sólo de ideas. sino de acciones y de transformaciones”.
Ya en el plano local, la jefa del gobierno capitalino sostiene que la ciudad ha avanzado en los principales temas de política social, de derechos para las mujeres, contra la violencia y a favor de la diversidad sexual.
“Obviamente, la derecha aquí en la ciudad, y cualquier planteamiento que implique un retroceso, no tienen cabida. Más bien esos grupos han tratado de difamar, engañar, descalificar”.
Y recuerda: antes del Mundial de futbol, su administración emprendió 2 mil obras para recibir el evento con otra perspectiva. “¿Cuáles eran sus críticas? Que pintamos de morado, el color de la lucha de las mujeres. Querían que la ciudad siguiera siendo gris. ¿Y qué hubiera pasado si pintamos de guinda? O criticaban las imágenes de ajolotes. ¡Vaya nivel de críticas, de verdad!”
Sostiene que de parte de la oposición no hay una crítica de fondo. “Nos hemos dedicado a atender las causas de la población, a atender a fondo el tema de las desigualdades, combatir los muros de desigualdad que tiene la ciudad”.
–¿Seguirá votando progresista la Ciudad de México?
–Tenemos una prueba el próximo año, pero sí, la población está contenta. Lo único que tenemos como un instrumento científico para ver cómo vamos son las encuestas.
–¿Qué le dicen?
–Vamos bien, muy bien.
Sin entrar en temas de valoración político-electoral, por el silencio en la materia a que están obligados los gobernantes, Brugada considera que el actual es un momento importante en el que la población tendrá que tomar decisiones.
“Ha habido en la capital muchas transformaciones y la gente las valora.
“En su momento, decidió si quería que un dirigente del cártel inmobiliario gobernara la ciudad o lo hiciera alguien que venía de las periferias, pero con experiencia de gobierno.”
Redondea: “la Ciudad de México va a tomar una decisión. Nosotros hemos trabajado al servicio de la gente y ahí vamos a ver si se ratifica o no este proyecto”.
La divisa mexicana registró una depreciación semanal de 2.75 por ciento frente al dólar de Estados Unidos. Foto María Luisa Severiano Foto autor
Clara Zepeda
27 de septiembre de 2026 19:56
Ciudad de México. La divisa mexicana registró una depreciación semanal de 2.75 por ciento frente a su similar estadounidense, para cerrar el viernes pasado en 17.7072 pesos por dólar spot, alejándose de los niveles de 16 por dólar que lo mantenían en una posición de fortaleza frente al dólar.
Las posiciones netas especulativas sobre el peso mexicano descendieron desde 87 mil 800 hasta 75 mil 200 contratos, de acuerdo con la actualización del 25 de septiembre de 2026 en el Chicago Mercantile Exchange (CME). La caída de las posiciones especulativas refleja un repliegue de los inversionistas que operan en el mercado de futuros y opciones vinculados a la divisa mexicana en la bolsa de derivados más importante del mundo.
Este retroceso en las posiciones netas especulativas sugiere una menor confianza o, al menos, una postura más cautelosa hacia el peso en el corto plazo.
“El peso mexicano continua presentando presión después de las pérdidas de las últimas dos semanas, en un entorno donde persisten las expectativas de una Reserva Federal (Fed) más restrictiva y un diferencial de tasas México-Estados Unidos más estrecho tras la decisión del Banco de México de mantener la tasa de referencia en 6.5 por ciento”, comentó Janneth Quiroz, directora de análisis económico, tipo de cambio y bursátil de Monex.
Aunque el diferencial no es lo único que determina el comportamiento del tipo de cambio, sí ha pesado mucho en su cotización en los últimos años, por lo que ahora la aversión al riesgo, la fortaleza del dólar, los riesgos económicos y fiscales entrarán más de lleno a la ecuación del comportamiento de la moneda nacional, prevén analistas.
Un peso mexicano más débil apoyaría industria automotriz, manufactura y turismo
Un tipo de cambio más débil ayudaría a sectores económicos en México como la industria automotriz Afp
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Clara Zepeda
27 de septiembre de 2026 19:45
Ciudad de México. Un tipo de cambio más débil ayudaría a sectores económicos en México que están sufriendo por la fortaleza del peso mexicano, como lo son la manufactura e industria automotriz; así como el turismo u hogares receptores de remesas, explicaron analistas económicos.
En apenas dos semanas, la divisa mexicana pasó de 16.90 pesos por dólar a 17.70 por dólar, lo que representó una caída de 4.7 por ciento, debido a que el carry trade (estrategia de inversión que consiste en pedir prestado en una moneda con tasas de interés bajas para invertir en otra moneda o activos con tasas de interés más altas, buscando ganar con la diferencia) que durante años ha jugado a favor de la moneda nacional, ahora comienza a jugar en su contra.
Lo anterior generó que las empresas importadoras, los consumidores de bienes intermedios y finales importados, así como las empresas que tienen deuda en dólares, estén dentro de los principales beneficiarios del fortalecimiento del peso mexicano; mientras que dentro de los perdedores están los receptores de remesas, el sector turístico, la manufactura y los ingresos petroleros.
De acuerdo con Juan Musi, asesor financiero y socio de Alpha Patrimonial, a México le ayudaría un tipo de cambio mucho más arriba de 17 pesos por dólar en muchas actividades económicas.
Tan sólo México es un gran armador y exportador de vehículos y autopartes; un peso débil abarata los insumos locales en términos de dólares, haciendo al país más competitivo frente a otros mercados.
Turismo y Remesas
El turismo internacional es otro ejemplo de tener una divisa más débil, pues se vuelve significativamente más atractivo, ya que los extranjeros obtienen más pesos por cada dólar, aumentando su poder adquisitivo en el país. Destinos turísticos ven un incremento en la llegada de viajeros y un mayor gasto en servicios.
Las familias que reciben remesas obtienen más pesos por el mismo monto enviado. Esto incrementa de forma directa su capacidad de gasto en bienes de consumo básico, ropa, calzado y servicios locales.
Jacobo Rodríguez, director de información de Roga Capital, explicó que si bien a las exportaciones no les ha afectado un peso fuerte, ha sido por el reacomodo comercial. “Hemos visto que en México se ha incrementado la exportación de equipo de cómputo y equipos electrónicos”.
El amplio diferencial entre tasas de Estados Unidos y México que antes atraía capitales y sostenía al peso se está cerrando, lo que permite que el peso se deprecie de forma gradual.
Así, un peso más débil atraería inversión manufacturera e impulsaría exportaciones en nuevas actividades con mayor valor agregado interno, coinciden analistas.
En seis de cada 100 hogares mexicanos hay inseguridad alimentaria: Inegi
En el 6.5 por ciento de los hogares del país algun miembro de la familia se quedó sin acceso a la alimentación por falta de recursos. Foto Cuartosuro / Archivo Foto autor
Clara Zepeda
27 de septiembre de 2026 12:54
En pleno auge de la compra de alimentos en Internet, cerca de 2.59 millones de hogares en México enfrentan algún grado de inseguridad alimentaria, revelaron datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025, el Inegi identificó que 6.5 por ciento de los hogares en el país experimentaron que al menos uno de sus integrantes se quedó sin acceso a la alimentación por falta de dinero o recursos.
En los hogares donde se registraron limitaciones en el acceso a los alimentos por dicha razón, 19.9 por ciento reportaron que alguna de las personas menores de edad sintió hambre, pero no comió; 19.2 por ciento especificaron que se acostaron con hambre y 17.4 señalaron que comieron sólo una vez al día o dejaron de ingerir alimentos un día.
Entre los hogares sin acceso a los alimentos por falta de recursos, 55.4 por ciento con algún menor tuvieron una alimentación basada en poca variedad; 37.73 cuentan con un niño o adolescente que comió menos de lo que debería, y 36.91 manifestaron que a un menor integrante de su hogar se le tuvo que servir menos comida.
Según la Encuesta de Salud y Nutrición, la malnutrición infantil afecta a más de 1.3 millones de menores de cinco años, lo que limita su desarrollo físico, cognitivo y social. Además, 13.9 por ciento de la población infantil tiene peso inferior al recomendado.
En los hogares con personas adultas, 31 por ciento reportaron que sintieron hambre, pero no comieron; 27.9 por ciento comieron sólo una vez al día o dejaron de comer las 24 horas. El Inegi detalló que en los hogares con al menos un integrante de 18 años y más, 16 por ciento expresaron que tiene una alimentación basada en muy poca variedad. Además, 11.5 por ciento señalaron que comieron menos de lo que consideraba necesario y 7.1 por ciento indicaron que alguna persona dejó de desayunar, comer o cenar por falta de recursos.
Las comunidades campesinas y pueblos originarios registran una mayor incidencia de vulnerabilidad, ya que estados del sureste, como Tabasco, Oaxaca, Campeche concentraron las proporciones más altas de carencia alimentaria. En Tabasco, 15.32 por ciento de sus hogares no tuvieron acceso a alimentos, en Oaxaca fueron 10.13 por ciento y en Campeche, 9.94.
La falta de ingresos suficientes y los episodios inflacionarios limitan el acceso físico y monetario a una dieta variada. Académicos universitarios recalcan que con la emergencia sanitaria los hogares en mayor grado de vulnerabilidad se vieron afectados y se redujo la posibilidad de acceso a la comida.
La falta de agua o la sequía en zonas agrícolas incrementan el riesgo de perder las cosechas de subsistencia.
