Foto X @PDVSA Foto autor
Luis Linares Zapata
02 de septiembre de 2026 00:02
Donald Trump y Delcy Rodríguez difundieron al unísono un oscuro trato petrolero, útil para sus propias causas de salvamento electoral.
Difícilmente tal pacto, entre muy desiguales, verá concretados los anuncios de mejorías y utilidades prometidas.
Es un acuerdo por completo basado en reglas, bajo presión, difícilmente provechosas para ambos firmantes. Uno de ellos, Trump, urgido de ayudas para prevenir, en lo posible, augurios de pérdidas de asientos legislativos. La otra firmante trata de mostrar un mejor rostro ante los venezolanos que dudan o reniegan de ella, puesto que, como su contraparte, también enfrentará próximamente a los votantes de su país.
Las utilidades anunciadas se fincan en tratos, inversiones, operaciones, empleos, ingresos fiscales y demás parafernalia, se alargan en una visión a muy largo plazo. Nada de lo acordado tendrá repercusiones inmediatas.
Todo lo prometido hoy se compone de aire difusivo y alharacas. Lo cierto es que descubre, en el fondo, todo lo que significó la intervención militar en Caracas. Se trató de apresar a Maduro y esposa para facilitar la toma de control de un país rico en minerales y variados desarreglos internos. Pero también y al mismo tiempo de desterrar de esas riquezas a la avanzada China, país al que la Venezuela de Maduro solicitó grandes préstamos, todo con miras a sortear el acoso impuesto por el gobierno estadunidense, compromisos pagaderos con futuros embarques de aceites.
Y en esos tratos estaban cuando fueron sitiados y atacados por los militares bajo las órdenes de Trump. Nadie habla de las anteriores prevenciones ante un presidente que era, según intensa campaña publicitaria, jefe de un cártel llamado de Los Soles. Una invención de escasa credibilidad, pero útil para justificar los ataques que vendrían posteriormente, una guerra llamada híbrida para hacer posible, aunque fuera parcialmente, lavar cara ante el mundo y los electores de su país.
Llegado a este punto crucial, habría que preguntarnos cómo es posible que un presidente de Estados Unidos que se presenta a sí mismo como salvador designado pueda alardear de un robo sin decencia alguna de por medio. Cómo es posible que buena parte de los ciudadanos de ese país acepten tales alardes ilegales de su gobierno electo. Cómo es posible que buena parte de ellos –tal vez cercana a la mayoría– no reaccione airadamente ante un despojo de riquezas ajenas, riquezas que pertenecen a una nación acosada, sojuzgada y empobrecida por las múltiples sanciones impuestas con triunfal cinismo. Un país que debe gozar de la protección del derecho internacional que repudia su flagrante estatus de colonia. Ahora se transparenta, sin ningún ánimo de esconder las formas y los actores precisos, que llevaron a cabo las órdenes y los frutos de una flagrante intervención armada.
¡Qué ventajas efectivas les acarrearán a los republicanos, y en particular a su líder, este tipo de leoninos arreglos!
Porque, en verdad, poco se conoce cómo se llevaron a cabo y mediante cuales mecanismos serán ejecutados. Sólo se sabe que uno de los firmantes se adueñará de una desmesurada porción de la riqueza petrolera de los venezolanos, al tiempo que también se anuncia el destino que llevará tan voluminoso botín: la reserva estratégica de Estados Unidos. Anuncio que sirve a Trump como fácil oportunidad de golpear al ahora, al parecer, inerme ex presidente demócrata Joe Biden.
Recurso utilizado sin, hasta el momento, recibir contrarrespuesta de tal personaje o de sus colegas partidarios.
Las moralejas de este sainete, desplegado a la vista de todos, son varias. Una, la principal, es determinar las crudas intenciones de esta administración republicana al conseguir aliados incondicionales, todos imposibilitados en defender sus intereses, pues abdicaron a ellos desde inicio. La ferocidad con la que se presentan los ahora abanderados para la defensa continental apunta hacia situaciones parecidas a las arriba comentadas. Toda esa parafernalia de pacto solemne para la defensa de las Américas, signado hace poco en Miami, lleva inscritos objetivos a trasmano. Trump pretende adueñarse de cualquier riqueza local juzgada como indispensable para la seguridad nacional de su país.
Una de esas riquezas, abundante sin duda en Sudamérica, es el litio. Ya llevan avanzada la trama: la firmaron Perú, Argentina, Bolivia y Chile, países que suman poseer la mayor proporción mundial de tan valioso mineral. No tardará Trump de anexarlo a sus activos bajo control. Para ese propósito cuenta, además, con varios aliados de la extrema derecha continental. Un conjunto de personajes plagados de ambiciones personales que actúan como ilegales difusores. Uno de ellos, preso criminal por intento de feminicidio, circunstancia que ha dado pie para destapar la trama orquestada desde la Casa Blanca y activada en las recientes elecciones habidas en países del sur.
Luis Linares Zapata
02 de septiembre de 2026 00:02
Donald Trump y Delcy Rodríguez difundieron al unísono un oscuro trato petrolero, útil para sus propias causas de salvamento electoral.
Difícilmente tal pacto, entre muy desiguales, verá concretados los anuncios de mejorías y utilidades prometidas.
Es un acuerdo por completo basado en reglas, bajo presión, difícilmente provechosas para ambos firmantes. Uno de ellos, Trump, urgido de ayudas para prevenir, en lo posible, augurios de pérdidas de asientos legislativos. La otra firmante trata de mostrar un mejor rostro ante los venezolanos que dudan o reniegan de ella, puesto que, como su contraparte, también enfrentará próximamente a los votantes de su país.
Las utilidades anunciadas se fincan en tratos, inversiones, operaciones, empleos, ingresos fiscales y demás parafernalia, se alargan en una visión a muy largo plazo. Nada de lo acordado tendrá repercusiones inmediatas.
Todo lo prometido hoy se compone de aire difusivo y alharacas. Lo cierto es que descubre, en el fondo, todo lo que significó la intervención militar en Caracas. Se trató de apresar a Maduro y esposa para facilitar la toma de control de un país rico en minerales y variados desarreglos internos. Pero también y al mismo tiempo de desterrar de esas riquezas a la avanzada China, país al que la Venezuela de Maduro solicitó grandes préstamos, todo con miras a sortear el acoso impuesto por el gobierno estadunidense, compromisos pagaderos con futuros embarques de aceites.
Y en esos tratos estaban cuando fueron sitiados y atacados por los militares bajo las órdenes de Trump. Nadie habla de las anteriores prevenciones ante un presidente que era, según intensa campaña publicitaria, jefe de un cártel llamado de Los Soles. Una invención de escasa credibilidad, pero útil para justificar los ataques que vendrían posteriormente, una guerra llamada híbrida para hacer posible, aunque fuera parcialmente, lavar cara ante el mundo y los electores de su país.
Llegado a este punto crucial, habría que preguntarnos cómo es posible que un presidente de Estados Unidos que se presenta a sí mismo como salvador designado pueda alardear de un robo sin decencia alguna de por medio. Cómo es posible que buena parte de los ciudadanos de ese país acepten tales alardes ilegales de su gobierno electo. Cómo es posible que buena parte de ellos –tal vez cercana a la mayoría– no reaccione airadamente ante un despojo de riquezas ajenas, riquezas que pertenecen a una nación acosada, sojuzgada y empobrecida por las múltiples sanciones impuestas con triunfal cinismo. Un país que debe gozar de la protección del derecho internacional que repudia su flagrante estatus de colonia. Ahora se transparenta, sin ningún ánimo de esconder las formas y los actores precisos, que llevaron a cabo las órdenes y los frutos de una flagrante intervención armada.
¡Qué ventajas efectivas les acarrearán a los republicanos, y en particular a su líder, este tipo de leoninos arreglos!
Porque, en verdad, poco se conoce cómo se llevaron a cabo y mediante cuales mecanismos serán ejecutados. Sólo se sabe que uno de los firmantes se adueñará de una desmesurada porción de la riqueza petrolera de los venezolanos, al tiempo que también se anuncia el destino que llevará tan voluminoso botín: la reserva estratégica de Estados Unidos. Anuncio que sirve a Trump como fácil oportunidad de golpear al ahora, al parecer, inerme ex presidente demócrata Joe Biden.
Recurso utilizado sin, hasta el momento, recibir contrarrespuesta de tal personaje o de sus colegas partidarios.
Las moralejas de este sainete, desplegado a la vista de todos, son varias. Una, la principal, es determinar las crudas intenciones de esta administración republicana al conseguir aliados incondicionales, todos imposibilitados en defender sus intereses, pues abdicaron a ellos desde inicio. La ferocidad con la que se presentan los ahora abanderados para la defensa continental apunta hacia situaciones parecidas a las arriba comentadas. Toda esa parafernalia de pacto solemne para la defensa de las Américas, signado hace poco en Miami, lleva inscritos objetivos a trasmano. Trump pretende adueñarse de cualquier riqueza local juzgada como indispensable para la seguridad nacional de su país.
Una de esas riquezas, abundante sin duda en Sudamérica, es el litio. Ya llevan avanzada la trama: la firmaron Perú, Argentina, Bolivia y Chile, países que suman poseer la mayor proporción mundial de tan valioso mineral. No tardará Trump de anexarlo a sus activos bajo control. Para ese propósito cuenta, además, con varios aliados de la extrema derecha continental. Un conjunto de personajes plagados de ambiciones personales que actúan como ilegales difusores. Uno de ellos, preso criminal por intento de feminicidio, circunstancia que ha dado pie para destapar la trama orquestada desde la Casa Blanca y activada en las recientes elecciones habidas en países del sur.
Lanza España plan de ayuda para Ceuta por 300 millones de euros tras crisis migratoria
Rechaza Rusia implicación en la emergencia humanitaria
Armando G. Tejeda Corresponsal
Periódico La Jornada Miércoles 2 de septiembre de 2026, p. 22
Madrid. Ante la emergencia humanitaria que vive Ceuta desde hace un mes tras la entrada masiva de más de 72 mil personas a la ciudad autónoma procedentes de África, el gobierno español, que preside Pedro Sánchez, aprobó un plan de ayuda en el que movilizará 309 millones de euros (6 mil 800 millones de pesos), equivalente a 16 por ciento del producto interno bruto del territorio de 18 kilómetros cuadrados que habitan más de 85 mil personas.
El proyecto extraordinario aprobado por el gobierno sacará de la asfixia a los servicios públicos de la ciudad –saturados desde hace semanas–, y ayudará al tejido productivo al borde de la bancarrota por la paralización de la actividad turística y el flujo habitual de mercancías.
Carlos Cuerpo, vicepresidente económico del país, explicó que de 309 millones, la mayor partida, 118 millones, se destinará al cuidado de los menores de edad y a la atención humanitaria, 21 millones irán a servicios esenciales (sanidad, educación, justicia y agua), 90 millones, a seguridad;. y 80 millones, a ayudas a empresas y trabajadores.
De esa última partida, 36.6 millones serán ayudas directas, 14 millones irán al comercio y el turismo, 12 a medidas de alivio fiscal y otros 12.2 a bonificar cuotas a la seguridad social.
En otro tema, después de las acusaciones vertidas por el presidente Sánchez contra Rusia, Israel y la “internacional de la ultraderecha” de haber incitado y utilizado la crisis de Ceuta para “desestabilizar a Europa”, desde Rusia la vocera de la cancillería, María Zajárova, respondió a Madrid que “cuando hay acusaciones, debe haber hechos que requieren ser verificados. Madrid podría haberse dirigido directamente a Moscú para abordar este asunto en vez de ir directamente a la prensa. Pero si no hay hechos, si no hay materiales, ni datos, ni nombres, simplemente no hay nada de qué hablar”.
Desde el gobierno español su vocera, Elma Saiz, advirtió que “lo que tenemos son evidencias de que la internacional ultra, distintos foros digitales, tanto de Israel como Rusia amplificaron lo ocurrido en Ceuta”.
Aseguró que se basó en informes redactados en el ministerio de Asuntos Exteriores español avalados supuestamente por el Servicio Europeo de Acción Exterior de la Comisión Europea (CE). Sin embargo, la CE aseguró que “en el caso de Ceuta, vimos intentos por parte de Rusia de explotar la crisis, pero no tenemos evidencia concluyente que sugiera que la crisis en sí fue provocada por desinformación de actores estatales extranjeros”.
Abren hoy Kast y Milei cumbre ultraderechista entre disputa territorial de Chile y Argentina
Demandan el control sobre el Estrecho de Magallanes
Aldo Anfossi Corresponsal
Periódico La Jornada Miércoles 2 de septiembre de 2026, p. 24
Santiago. El presidente chileno José Antonio Kast confirmó que participará con un discurso de apertura, en el quinto encuentro del Foro de Madrid, la alianza internacional que convoca a políticos, partidos y organizaciones conservadoras y ultraderechistas de Europa, Estados Unidos y América Latina, este miércoles y jueves en Santiago.
También está asegurada la llegada del gobernante argentino, Javier Milei –quien hablará luego de Kast–, cuya presencia se dará cuando las relaciones entre Santiago y Buenos Aires están tensionadas, luego que un alto mando militar argentino, atribuyó a su país la soberanía territorial sobre el Estrecho de Magallanes, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico, una ruta naval cuyo valor estratégico está al alza.
“Lo otro que tenemos muy importante, Magallanes, el sur, el mar de Drake, todo eso es soberanía, hay que mantener ahí, hay que hacer presencia porque eso es una llave bioceánica, Atlántico-Pacífico”, declaró el general Gustavo Valverde, jefe del estado mayor de la Fuerza Aérea.
Dos tratados bilaterales, de 1881 y de 1984, establecen que el Estrecho de Magallanes pertenece total y exclusivamente a Chile.
Esas palabras, unidas a otras de idéntica índole –en abril, el contralmirante Hernán Montero, jefe de Hidrografía Naval, afirmó que “la boca de Magallanes es argentina”– revivieron suspicacias acerca del sempiterno expansionismo en el sur austral y de acceso al Pacífico, que se adjudica a Argentina.
Otro antecedente data de 2021, tal vez el más significativo, cuando la directiva de Política de Defensa Nacional argentina, declaró que ambos países realizan controles conjuntos sobre el Estrecho de Magallanes, provocando una queja formal.
Tanto es el disgusto, que Kast, justo los dos días previos a la reunión de los ultraderechistas y a la llegada de Milei, viajó a la región de Magallanes y Tierra de Fuego, 2 mil kilómetros al sur de la capital, para asistir a ejercicios militares habituales, pero que cobraron relevancia tras las afirmaciones al otro lado de la frontera.
En 1979, ambos países estuvieron a horas de entrar en una guerra por la posesión de tres islas en el acceso oriental del aún más austral Canal de Beagle –2 mil 500 kilómetros de Santiago–, luego que un laudo arbitral de la corona británica, diera la soberanía de aquellas a Chile.
El conflicto fue evitado por la mediación del papa Juan Pablo II.
Pese a que este domingo, también en una entrevista, el jefe de la Armada argentina, almirante Juan Carlos Romay, reconoció que el Estrecho de Magallanes “pertenece a Chile”, en Santiago esperan que Kast y Milei se reúnan en el Palacio de La Moneda, donde el impasse sea tratado, tras el cual el gobernante argentino haga un reconocimiento sin ambages.
Cerimedo, pieza del movimiento MAGA de Trump para influir en AL
Una red amplifica marcos políticos surgidos en EU y los impone como expresiones locales: Cubadebate
Cubadebate
Periódico La Jornada Miércoles 2 de septiembre de 2026, p. 24
La Habana. El Observatorio de Medios de Cubadebate publicó ayer la segunda parte de un reportaje sobre las conexiones empresariales y comunicacionales del consultor político argentino, Fernando Cerimedo, con los gobiernos conservadores de latinoamérica y sus vínculos con actores del movimiento político MAGA (Make America Great Again), encabezado por el presidente estadunidense, Donald Trump, para expandir su influencia en la región.
La hipótesis del trabajo realizado por Cubadebate, a partir del análisis de más de 5 mil publicaciones en redes sociales, es que una red trasnacional de consultores, tecnologías, medios y operadores vinculados al ecosistema MAGA adapta y amplifica en Latinoamérica marcos políticos surgidos o reforzados en Washington hasta presentarlos como expresiones aparentemente propias de cada realidad nacional.
Esos mecanismos desarrollan la noción de “absolutismo cultural” para describir una fase más profunda que la simple exportación de productos culturales: la homogeneización de las narrativas y la colonización de los marcos mediante los cuales una sociedad interpreta la realidad.
Cuando un discurso procedente de la guerra cultural estadunidense puede aparecer en Argentina como argentino, en Brasil como brasileño, en Honduras como hondureño o en Bolivia como boliviano –aunque en esos países circulen actores, tecnologías, símbolos y marcos interpretativos semejantes–, ya no estamos únicamente ante la exportación de una ideología. Nos encontramos ante la construcción de un sistema trasnacional de producción del sentido político que opera bajo la lógica del absolutismo cultural.
A partir del caso Cerimedo, el Observatorio de Medios de Cubadebate se preguntó si un actor de este entramado puede insertarse en escenarios nacionales diferentes y ser reinterpretado de manera funcional en cada contexto político. Los datos analizados indican que sí. El consultor aparece incorporado a relatos distintos según el país.
Cerimedo fue inteligible simultáneamente en varias arenas nacionales. No apareció como un agente extranjero idéntico en todas partes, sino como pieza de relatos argentinos, bolivianos, mexicanos, brasileños, chilenos y hondureños.
La relación documentada de Cerimedo con Brad Parscale, símbolo de la dimensión tecnológica del ecosistema MAGA, añade una pieza decisiva en el tablero: conecta a un operador latinoamericano con capacidades profesionales y tecnológicas procedentes directamente del sistema electoral de Trump.
Audiencias diferentes reciben mensajes adaptados a sus preocupaciones nacionales para conducirlas hacia un repertorio interpretativo común: libertad frente a comunismo, pueblo frente a élite, patriotas frente a globalistas, elecciones legítimas frente a fraude, valores tradicionales frente a wokeness.
Reportaje completo en @lajornadaonline; https://bit.ly/4i3nTWd.