domingo, 6 de septiembre de 2026

Indonesia cierra ocho aeropuertos tras erupción del volcán Anak Krakatoa.

Pasajeros en el aeropuerto de Soekarno-Hatta de Tangerang que fue cerrado temporalmente a todas las operaciones de vuelo debido a la emisión de ceniza del volcán Anak Krakatoa. 
Foto Afp   Foto autor
Afp
06 de septiembre de 2026 12:40
Yakarta.- Las autoridades indonesias cerraron este domingo ocho aeropuertos, entre ellos el principal de Yakarta, tras la erupción del volcán Anak Krakatoa, que dejó varados a más de 150 mil pasajeros.
"Estos cierres dejaron a 150 mil pasajeros varados y afectaron a 467 vuelos, de los cuales 58 eran internacionales y 409 nacionales", indicó el Ministerio de Transportes en un comunicado.
La suspensión de los vuelos en el aeropuerto de Yakarta comenzó a la 01:30 horas de la madrugada del domingo y fue prorrogada en varias ocasiones. El domingo por la noche, las autoridades la ampliaron de nuevo hasta las 23:59 horas locales.
Según el Ministerio de Transportes, análisis realizados durante la jornada detectaron la dispersión de cenizas volcánicas en la zona del aeropuerto internacional Soekarno-Hatta, lo que llevó a las autoridades a ordenar el cierre de la terminal aérea.
El volcán Anak Krakatoa entró en erupción el sábado, expulsando lava y provocando explosiones que pudieron escucharse hasta a 700 kilómetros de distancia, informó la agencia indonesia de vulcanología.
El organismo precisó además que el domingo se registraron dos nuevas erupciones del volcán, situado en el estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra.
Las cenizas, peligrosas para los motores de los aviones, se dispersaron por el espacio aéreo de varios aeropuertos y también alcanzaron la ciudad de Bandar Lampung, en el extremo sur de Sumatra, cubriendo vehículos estacionados y los bordes de las carreteras.

Recortes de ayuda de EU dejan al menos 161 muertes en Afganistán, la mayoría mujeres embarazadas y bebés
Mujeres afganas en imagen de archivo. Foto Afp   Foto autor
la redacción
06 de septiembre de 2026 10:54
Al menos 161 muertes en Afganistán fueron relacionadas con la interrupción de servicios de salud derivada de los recortes a la ayuda exterior de Estados Unidos durante los últimos 18 meses, de acuerdo con una investigación de Refugees International publicada por The Independent. De las víctimas, cerca de la mitad fueron mujeres que murieron durante el embarazo o el parto y 30 correspondieron a recién nacidos o muertes fetales, informó este domingo Al Mayadeen.
Entre los casos documentados está el de un recién nacido ingresado en el Hospital Regional de Nangarhar, en el este del país, con sepsis y asfixia al nacer. El menor necesitaba oxígeno de manera constante, pero la planta que abastecía a 50 camas pediátricas había dejado de funcionar un mes antes. El bebé murió.
Para elaborar el informe, Priyali Dipti Sur, integrante de Refugees International, entrevistó a casi 550 trabajadores de la salud en distintas regiones del país, incluidos numerosos especialistas en atención materna. Documentó el cierre de centros médicos y atribuyó las muertes a las consecuencias de la reducción de fondos de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
“Estas muertes son 100 por ciento prevenibles”, sostuvo Sur, quien advirtió que la interrupción del financiamiento provoca el cierre de hospitales y deja sin atención a mujeres, niños y recién nacidos. La reducción de recursos también provocó que ventiladores e incubadoras dejaran de funcionar por falta de fondos para mantenimiento y reparación.
La administración de Donald Trump comenzó a desmantelar el programa de ayuda exterior de Estados Unidos poco después de su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, mediante la congelación de miles de millones de dólares en asistencia y el proceso para cerrar Usaid. Afganistán fue uno de los países más afectados, al perder abruptamente más de mil 700 millones de dólares en asistencia.
El recorte obligó al cierre de cientos de centros de salud, particularmente en zonas remotas, lo que forzó a mujeres embarazadas a recorrer largas distancias para recibir atención. En algunos casos documentados, las madres y sus bebés murieron antes de llegar a un hospital o no pudieron conseguir transporte para trasladarse.
Afganistán ya enfrentaba una grave crisis sanitaria tras años de conflicto y su dependencia de la ayuda internacional. Una investigación publicada en BMJ Global Health en marzo señaló que el sistema de salud sobrevivió a la llegada de los talibanes al poder en 2021, pero continuó enfrentando escasez de medicamentos, equipos y personal capacitado. Save the Children reportó que uno de cada 10 niños sufría desnutrición grave y que cerca de 600 instalaciones sanitarias habían cerrado.
Sur pidió restablecer el financiamiento estadunidense destinado a la salud y recuperar los empleos de parteras y otros trabajadores despedidos. También cuestionó al empresario Elon Musk, quien el año pasado encabezó los esfuerzos de reducción de costos de la administración Trump y tuvo un papel central en el desmantelamiento de USAID. Musk había desafiado a sus críticos a señalar a una persona que hubiera muerto como consecuencia de los recortes.