Canadá aplicó nuevos aranceles a importaciones estadounidenses por un valor aproximado de 20 mil millones de dólares. Foto Afp Foto autor
Afp, Ap y Sputnik
08 de septiembre de 2026 19:39
Montreal. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, advirtió que reducir los lazos económicos con Estados Unidos tendrá un costo y llamó a la unidad, pocas horas después que entraron en vigor aranceles de represalia sobre 20 mil millones de dólares a productos estadunidenses.
La decisión de Ottawa responde a una tasa de 50 por ciento a las mercancías canadieneses aplicada desde el 22 de agosto por Washington, que este martes respondió con otra serie adicional de aranceles a Canadá y la prohibición para la importación de algunas de sus mercancías, lo que intensifica la guerra comercial entre ambos países que tienen una economía integrada y que, junto con México, comparten el acuerdo comercial de América del Norte (T-MEC).
Los aranceles que se aplicaron desde el martes a las importaciones de Estados Unidos tienen tasas de 15, 25 y 50 por ciento y afectan a unos 20 mil millones de dólares que abarcan acero, productos lácteos, artículos electrónicos y pulpa de papel, entre otros. El monto corresponde exactamente, según Ottawa, al de los productos canadienses afectados desde el 22 de agosto por recargos estadunidenses de 50 por ciento.
“Ese cambio de rumbo tendrá un costo. Siempre hay un costo cuando se actúa. Pero no se acerca al costo de quedarse inmóviles”, afirmó en un video difundido en YouTube y llamó a la unidad nacional para hacer frente al conflicto comercial con Estados Unidos. Señaló que cuatro décadas de mayor integración económica dejaron a Canadá demasiado dependiente de Estados Unidos.
Washington contraataca
En respuesta, la Casa Blanca intensificó su disputa comercial con Canadá y a partir de la noche de este martes decidió prohibir la importación de algunos productos canadienses, incluidas las bebidas alcohólicas, e imponer nuevos aranceles a otros bienes.
Una nueva serie de productos canadienses, desde colchones hasta botes a motor, estará sujeta a una tarifa de 50 por ciento a partir del 15 de septiembre, mientras que la prohibición de importación a diversas bebidas alcohólicas y otros productos entrará en vigor el 29 de septiembre, según órdenes ejecutivas.
El conflicto comercial entre los dos vecinos alcanzó una nueva dimensión desde la ruptura el 21 de agosto de las negociaciones con la Casa Blanca por parte de Carney. El ex banquero central acusó a Estados Unidos de haber querido imponer a su país un “mal acuerdo” de “condiciones injustas”, y de tener el objetivo de convertir a Canadá en una “filial” y “destruir” su industria, en particular la automotriz.
“En demasiadas áreas, querían dependencia, no una verdadera asociación económica”, manifestó Carney en el video en el que expuso el plan de su gobierno para resistir la guerra comercial.
Acercamiento con la Unión Europea
“Tenemos todo lo que necesitamos para cambiar de rumbo y prosperar”, dijo y agregó que Canadá avanzará más rápido para reducir su dependencia económica de Estados Unidos y profundizar los vínculos con Europa.
Carney tiene previsto estar la próxima semana en Estrasburgo, Francia, donde asistirá al discurso sobre el Estado de la Unión Europea de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el 16 de septiembre, y se dirigirá al Parlamento Europeo al día siguiente.
La ruptura entre Canadá y Estados Unidos ha trastocado una de las relaciones más estrechas del mundo. Los países tienen economías profundamente integradas, son socios del T-MEC y también comparten vínculos cercanos en defensa y seguridad. Pero Donald Trump ha impuesto una serie de aranceles a bienes canadienses, algunos de los cuales violan el acuerdo comercial.
Se observan contenedores en la terminal de contenedores del puerto de Nanjing, en la provincia oriental china de Jiangsu, a primera hora del 8 de septiembre de 2026. Foto Afp Foto autor
Ap
08 de septiembre de 2026 18:24
Bangkok. Las exportaciones de China se dispararon un 25 por ciento en agosto en comparación con el año anterior, impulsadas por la fuerte demanda de automóviles y bienes de alta tecnología, mientras su superávit comercial récord se amplió aún más, informó su agencia de aduanas.
Los datos estuvieron, en términos generales, en línea con lo que esperaban los economistas y se conocen justo antes de una reunión prevista entre el líder chino Xi Jinping y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Está programada para finales de septiembre, aunque Pekín aún no ha confirmado la fecha exacta de la visita.
Se espera que el comercio sea uno de los temas clave de discusión entre Trump y Xi cuando ambos líderes se reúnan.
Las importaciones globales de China aumentaron un 28.2 por ciento en agosto respecto de hace un año, por encima del incremento del 27.5 por ciento de julio. Las exportaciones crecieron un 23.9 por ciento interanual en julio. El superávit comercial se amplió en agosto a 119 mil 100 millones de dólares, frente a 112 mil 500 millones de dólares en julio.
Responsables de política económica en Estados Unidos y en otros lugares han expresado preocupación por el abultado superávit comercial de China, que se disparó a un récord de 1.2 billones de dólares en el conjunto del año pasado. Pekín ha dicho que no busca maximizar su superávit comercial.En agosto, las exportaciones de China a Estados Unidos totalizaron 42 mil 500 millones de dólares, un 34.4 por ciento más interanual, en parte debido a un efecto base después de que aranceles más altos en Estados Unidos hicieran caer las exportaciones elaño pasado. Las exportaciones de Estados Unidos a China el mes pasado fueron de 13 mil 300 millones de dólares, lo que dejó un superávit comercial a favor de China de unos 29 mil 200 millones de dólares, según datos chinos.
Auge en autos y semiconductores
Las exportaciones a la Unión Europea (UE) aumentaron un 6.6 por ciento, mientras que las destinadas al Sudeste Asiático y a América Latina subieron un 30.2 por ciento y un 17.5 por ciento, respectivamente.
Las exportaciones han superado de forma constante a las importaciones y están “encaminadas a llevar a un nuevo superávit comercial récord este año”, afirmó Lynn Song, economista jefe para Gran China del banco neerlandés ING.
China ha resistido las disrupciones derivadas de la guerra de Irán mejor que muchos otros países. También ha estado exportando más al Sudeste Asiático, América Latina y África, lo que la protege del impacto de los aranceles más altos en Estados Unidos.
Las exportaciones de automóviles en agosto crecieron un 43 por ciento interanual, mientras que las exportaciones de semiconductores se dispararon un 129.8 por ciento, muestran los datos de aduanas.
“China es muy competitiva en sus exportaciones de bienes tecnológicos”, señaló Chi Lo, estratega sénior de mercados para Asia-Pacífico en BNP Paribas Asset Management. En los últimos meses, el aumento de las exportaciones de vehículos eléctricos, maquinaria industrial y semiconductores ha contribuido a impulsar los sólidos envíos de China a nivel mundial.
“China ha avanzado agresivamente en la cadena de valor y se ha convertido en un actor importante en infraestructura de IA y automatización industrial”, agregó.
Debilidad interna y tensiones globales
En el plano interno, China aún tiene dificultades para impulsar su economía, ya que el consumo y la inversión se mantuvieron débiles tras una prolongada caída del sector inmobiliario durante años. China indicó el domingo que inyectaría alrededor de 54 mil millones de dólares en bancos estatales y aseguradoras para ayudar a reactivar su economía.
La continua dependencia de China de las exportaciones para alimentar el crecimiento llevó a 19 miembros del Grupo de los 20 (G20), las grandes economías, a acordar abordar esos desequilibrios económicos en una reciente reunión de altos funcionarios financieros en Asheville, Carolina del Norte. China fue el único miembro disidente del G20 después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, describiera el superávit comercial de China como una barrera para el crecimiento económico mundial.
Fricciones comerciales con EU y la UE
Es probable que el estancamiento estratégico entre China y Estados Unidos se mantenga, indicó Lo, de BNP Paribas. “Ambas partes se mantienen como rehenes mutuamente en algunos productos estratégicos, con Estados Unidos reteniendo bienes tecnológicos de alta gama para que no se vendan a China y China reteniendo exportaciones de tierras raras hacia Estados Unidos”, explicó.
China y la UE también tienen previsto reunirse para conversaciones comerciales a nivel ministerial en otoño, mientras la UE lucha por reducir su déficit comercial con China, de aproximadamente mil millones de euros al día.
La UE implementó medidas en julio para proteger su industria del acero y ha limitado las importaciones exentas de impuestos de pequeños paquetes de comercio electrónico procedentes de China.
Crisis en Ormuz amenaza con expulsar a las pymes de las cadenas globales: Unctad
Buques transitan por el estrecho de Ormuz frente a la costa de la ciudad portuaria de Bandar Abbas, en el sur de Irán, el 7 de septiembre de 2026. Foto Afp Foto autor
Reuters
08 de septiembre de 2026 19:16
Ginebra. Las perturbaciones en el estrecho de Ormuz podrían excluir a las pequeñas y medianas empresas de las cadenas de suministro mundiales, lo que aumentaría la concentración económica y debilitaría la resiliencia del comercio internacional, dijo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
El aumento de las facturas de energía, las tarifas de transporte, las primas de seguros y las restricciones de financiación provocadas por el conflicto entre Estados Unidos e Irán suponen una carga mayor para las pequeñas y medianas empresas (pymes) que para las grandes empresas.
Esta situación las deja en una situación más vulnerable que las grandes corporaciones, que pueden diversificar sus proveedores, mercados y fuentes de financiación.
Las pymes representan alrededor del 90 por ciento de las empresas mundiales, el 70 por ciento del empleo y el 50 por ciento del PIB mundial, según el informe, lo que significa que las perturbaciones corren el riesgo de tener un efecto dominó que trascienda con creces las rutas marítimas.
Durante meses, los mercados se han visto sacudidos por el conflicto en Medio Oriente, que ha provocado importantes perturbaciones en el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, la vía navegable estratégica entre Irán y Omán por la que suele pasar una parte sustancial del comercio mundial de petróleo.
Tras un mes de calma en agosto, se reanudaron los combates en el Golfo, con un intercambio de disparos entre Irán y Estados Unidos, lo que hizo que los precios mundiales del petróleo volvieran a subir a niveles no vistos desde julio. Los precios del crudo Brent subieron más de un 2 por ciento, situándose por encima de los 99 dólares el barril.
Los ataques hutíes contra el suroeste de Arabia Saudita podrían agravar el impacto económico del conflicto al interrumpir el suministro energético de Medio Oriente más allá del estrecho de Ormuz, que se encuentra bloqueado.
La Unctad advirtió de que esta interrupción entraña el riesgo de un "efecto de exclusión de las pymes", por el que las empresas más pequeñas podrían verse obligadas a reducir la producción, retrasar las inversiones o abandonar por completo las cadenas de valor, incluso si los volúmenes comerciales generales mejoraran con el tiempo.
"El riesgo no es solo que el comercio se ralentice a nivel mundial, sino que las empresas más pequeñas puedan verse realmente expulsadas de las cadenas de valor, incluso cuando el comercio global comience a recuperarse", afirmó el portavoz de la Unctad, Marcelo Risi.
La Unctad señaló que las recientes perturbaciones ya se habían reflejado en el aumento de los precios del crudo, la disminución de los volúmenes de tránsito marítimo y el incremento de los costos de financiación, lo que afecta con especial dureza a las pymes, que ya se enfrentan a unos costos operativos relativos más elevados —como los de la electricidad y el cumplimiento de la normativa de importación— que las grandes empresas.
Chevron duplicará sus plataformas petrolíferas en Venezuela
Foto Xinhua Foto autor
Reuters
08 de septiembre de 2026 13:38
Houston. Chevron duplicará el número de plataformas petrolíferas que opera en Venezuela como parte de su plan quinquenal para aumentar la producción en el país, informó este martes la presidenta financiera, Eimear Bonner, en una conferencia organizada por Barclays.
La semana pasada, la petrolera estadunidense anunció que sus empresas mixtas en Venezuela invertirían más de 7 mil millones de dólares para duplicar con creces la producción de petróleo, alcanzando los 600 mil barriles diarios en 2031.
La compañía ha mantenido su presencia en el país a pesar de años de inestabilidad política. El gobierno del presidente estadunidense Donald Trump ha instado a las petroleras a invertir en Venezuela tras el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por fuerzas estadunidenses en enero.
Una vez que las empresas mixtas alcancen los 600 mil barriles diarios, Chevron prevé que la producción se estabilice entre 600 mil y 700 mil barriles diarios, según Bonner.
"La amplia base de recursos nos brinda la oportunidad de extender esa meseta entre cinco y diez años, y eso es solo la recuperación inicial de los yacimientos", afirmó. "Hay mucho más potencial de crecimiento".
Chevron también obtuvo el derecho al arbitraje internacional como parte de los nuevos términos contractuales firmados la semana pasada, añadió Bonner.
La capacidad de resolver posibles disputas ante tribunales de arbitraje internacional ha sido un requisito clave citado por otras petroleras, como ExxonMobil y ConocoPhillips, que se retiraron de Venezuela en 2007 cuando sus activos fueron nacionalizados y dicen que aún se les adeuda dinero.
BlackRock mantiene apuesta por deuda de mercados emergentes
BlackRock mantiene una perspectiva favorable para la deuda de mercados emergentes durante los últimos meses de 2026.
Foto tomada de la página web blackrock.com Foto autor
Reuters
08 de septiembre de 2026 21:40
BlackRock se mantiene firme en su perspectiva alcista para la deuda de los mercados emergentes, a pesar de que la rentabilidad está por debajo de sus previsiones, y apuesta por que el alivio de las preocupaciones sobre el dólar y la Reserva Federal (Fed) contribuirá a una recuperación en los últimos meses de 2026.
La mayor gestora de activos del mundo pronosticó a principios de 2026 que los bonos en moneda fuerte emitidos por las economías de mercados emergentes registrarían rentabilidades totales en porcentaje de entre un dígito medio y alto, y que la deuda local obtendría rentabilidades de entre un dígito alto y dos dígitos bajos.
Si bien esas previsiones aún no se han materializado, Michel Aubenas, responsable de deuda de mercados emergentes en BlackRock, espera que esta clase de activos recupere terreno a medida que una mayor claridad sobre la trayectoria de la política de la Reserva Federal reavive la demanda de activos de mayor rendimiento.
“Entramos en los últimos cuatro meses del año con un mercado que sigue mostrándose bastante escéptico y nervioso respecto a las perspectivas de la Fed”, dijo Aubenas.
Los mercados emergentes se han enfrentado a un dólar resistente, un yen históricamente débil y unos altos precios del petróleo, lo que ha lastrado a muchas divisas asiáticas, señaló.
“Una vez que empecemos a disipar algunos de estos factores macroeconómicos de carácter descendente, podremos volver a la tendencia anterior de una moderada debilidad del dólar, lo que favorecerá la rentabilidad”, comentó.
Los índices de JPMorgan muestran que la deuda en moneda local de los mercados emergentes ha rentado 3.5 por ciento en lo que va de año, mientras que la deuda en moneda fuerte ha obtenido un rendimiento de 2.3 por ciento.
Aubenas dijo que sigue siendo optimista respecto a toda la clase de activos, en particular la deuda en moneda local, citando los fundamentos económicos favorables y los flujos de inversión hacia las economías emergentes.
“Espero que, durante el resto del año, veamos cómo la rentabilidad total se pone al día con nuestro escenario inicial”, agregó Aubenas.
Los costos de financiación se han disparado desde Washington hasta Tokio, ya que los inversores descuentan el impacto inflacionario del aumento de los precios de la energía y los crecientes déficits fiscales, lo que alimenta las expectativas de que las tasas de interés se mantendrán altas.
Aubenas argumentó que la deuda de grado de inversión de los mercados emergentes de más largo plazo se había comportado mejor que los bonos del Tesoro de Estados Unidos durante la reciente caída del mercado de bonos.