Palestinos inspeccionan el lugar de un ataque aéreo israelí en el hospital de Al-Aqsa, en Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, el 1 de agosto de 2026.
Foto Ap Foto autor
Afp
03 de agosto de 2026 12:41
Jerusalén.- La retirada del ejército israelí de Gaza no se producirá hasta el desarme "completo" de Hamas, afirmó este lunes un mensaje de la Junta de Paz, tras una reunión de este organismo con el primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu.
"Apuntamos que la retirada total de las Fuerzas de Defensa de Israel (...) no tendrá lugar hasta que el desarme sea completo, como Hamas se comprometió con los mediadores", publicó en la red social X este organismo impuesto por el presidente estadunidense, Donald Trump.
La aplicación del gobierno civil "será supervisada por la Fuerza Internacional de Estabilización y por el Comité de Verificación de la Implementación, del cual forman parte tanto Estados Unidos como la Junta de Paz", continuaba el comunicado.
Desde elecciones hasta la guerra con Irán, el intervencionismo del lobby israelí en EU
▲ Los ataques de Tel Aviv contra Gaza han dejado destrucción y muerte a su paso.Foto Afp
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Martes 4 de agosto de 2026, p. 23
Washington y Nueva York., Defensores del Estado de Israel en Estados Unidos han organizado durante décadas la entidad de cabildeo o lobby de política exterior más poderosa en la historia estadunidense, pero que hoy día enfrenta retos sin precedente a su influencia, según una amplia investigación publicada este mes.
El lobby israelí es encabezado por el American Israel Public Affairs Committee (Aipac), que ha invertido cientos de millones de dólares en los procesos electorales estadunidenses, imponiendo control sobre cómo se elabora la política hacia Israel, y actualmente sigue financiando campañas para frenar todo desafío de esa meta.
Gastan millones en campaña contra candidato en Míchigan
En Míchigan, Aipac ha gastado más de 30 millones de dólares para derrotar a un médico progresista y profesional de salud pública respaldado por Bernie Sanders y otros progresistas como candidato al Senado, porque Abdul el Sayed ha declarado que Israel está cometiendo genocidio en Gaza.
El Sayed cuenta con un amplio apoyo entre la comunidad árabe-estadunidense en su estado, pero también ha sido endosado por agrupaciones judías progresistas como Voces Judías por la Paz y Nunca Más, y un grupo llamado Judíos por Abdul, con un amplio apoyo estudiantil.
En vísperas de la elección primaria de hoy, los sondeos registran que El-Sayed está ganando, y esa elección se ha vuelto otra prueba más de si decenas de millones de dólares del lobby israelí pueden comprar la elección para su opositor, un demócrata que rehúsa calificar la guerra contra los palestinos como un genocidio.
El ejemplo de Míchigan es sólo la muestra más reciente del poder de lo que Eli Clifton y Ian Lustick, autores de Israel’s Lobby, llaman el cabildeo de Israel en Estados Unidos. Promotores de un estado judío en Medio Oriente, han estado activos en este país desde antes de la fundación de Israel. De hecho, los autores recuerdan que fue el presidente Harry Truman quien, rechazando la opinión de sus propios asesores de política exterior, decidió ser el primer mandatario en reconocer a Israel en 1948.
En su amplio y profundamente investigado libro, los autores describen cómo los presidentes Gerald Ford (republicano) y Jimmy Carter (demócrata) buscaron reconocer los derechos plenos del pueblo palestino en los años 70, pero sus intentos fueron descarrilados por Aipac y otros.
“La invasión estadunidense de Irak en 2003 le dio otra oportunidad al lobby de Israel”, escriben los autores, que recuentan la bien conocida historia de cómo un grupo de neoconservadores estadunidenses alineados con Israel habían estado promoviendo una invasión a Irak desde mucho antes de que el 11 de septiembre de 2001 les sirviera de pretexto. Cuentan cómo el acuerdo con Irán logrado por el presidente Barack Obama fue una de las derrotas más significativas del lobby israelí, el cual invirtió muchísimo en la primera elección de Donald Trump, quien al llegar a la Casa Blanca rápidamente anuló ese acuerdo.
Siempre bipartidistas
Vale subrayar que el lobby israelí siempre ha sido bipartidista. El presidente Joe Biden se describió como “sionista” y se negó a contemplar sugerencias de sus asesores para aplicar presión sobre Israel durante el inicio de su guerra contra los palestinos en Gaza, y aun cuando el conteo del genocidio ya era de decenas de miles, 70 por ciento de las armas de Israel –incluyendo casi todos sus misiles, aeronaves y bombas– provenían de Estados Unidos.
Gran parte del nuevo libro es su investigación sobre cómo este cabildeo ha cambiado en los últimos 20 años con el surgimiento de un gobierno aún más derechista en Israel.
Los autores recuerdan que en los primeros años, los líderes israelíes hablaron repetidamente de garantizar los derechos de palestinos, pero eso jamás fue un objetivo del sionismo derechista, y para 2018, el Parlamento israelí no aceptaba un debate sobre Israel como “un Estado para todos sus ciudadanos”, se eliminó el árabe como un idioma oficial dentro de ese país, y esa legislatura declaró formalmente que sólo judíos tenían derechos de autodeterminación en su “patria histórica”.
Esta derechización ha provocado cada vez más grietas entre diversos sectores en Estados Unidos, incluyendo simpatizantes que repetían incesantemente que Israel “es la única democracia en Medio Oriente”. Para el lobby israelí, el debilitamiento del apoyo incondicional en Estados Unidos se abordó primero recaudando más fondos para usar en el sistema político.
En 2000, Aipac y sus filiales estaban recaudando aproximadamente 22 millones de dólares anuales para sus esfuerzos. Para 2023, juntaron casi 120 millones y contaban con bienes por más de 350 millones. Y vale recordar que el lobby israelí en Estados Unidos es mucho más amplio que solamente Aipac y que incluye a una red de organizaciones, filantropías, comités de acción política y fundaciones, todos los cuales invierten o distribuyen fondos con el mismo objetivo de defensa y promoción del Estado israelí y su actual gobierno derechista.
Pero más dinero por sí solo no es suficiente. Para principios de 2000, muchos de los promotores del Estado israelí dejaron de defender a un régimen cada vez más ultraderechista y adoptaron una estrategia de “demonizar a los demonizadores” al pintar a todo crítico de Israel como antisemita. Entre 2004 y 2013, quejas formales de antisemitismo fueron presentadas contra universidades como Barnard (parte de Columbia), Rutgers y la de California, entre otras, como parte de esta estrategia, algo que ha continuando el gobierno de Donald Trump con esa misma retórica.
Igualar antisionismo con antisemitismo, estrategia contra la crítica
Los autores del nuevo libro, ambos judíos estadunidenses, dejan claro que el antsemitismo es real y está creciendo en Estados Unidos, pero argumentan que el esfuerzo para igualar el antisionismo al antisemitismo es una herramienta empleada para neutralizar toda critica a Israel. De hecho, Noam Chomsky ha recordado que el gobierno de Israel desarrolló justo esa estrategia de calificar a toda crítica contra sus gobernantes como “antisemitismo” desde los 70.
La campaña pacífica internacional de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel, lanzada por los palestinos y sus aliados contra el Estado de Israel, representó un peligro para los sionistas en Estados Unidos. Al inicio, la estrategia de calificar esa campaña como “antisemita” funcionó y unos 35 estados han adoptado resoluciones que de alguna manera afirman que el antisionismo es una forma de antisemitismo.
Pero más recientemente, hay cada vez más evidencia de que esta estrategia no está funcionando. La hipocresía de calificar cualquier critica de Israel como expresión antisemita, combinada con la ira ante las imágenes cotidianas del genocidio en Gaza y las expresiones extremistas del gobierno en Tel Aviv, están transformando la opinión pública en Estados Unidos sobre el Estado de Israel, incluso entre sectores de la comunidad judía estadunidense, de tal manera que no puede ser frenada con dinero.
Las sondeos sugieren que Abdul el Sayed tiene una ventaja marcada en su elección primaria hoy en Míchigan, pero gane o pierda, el amplio apoyo a su candidatura, combinado con la elección de un alcalde en Nueva York que ha repetido su deseo de arrestar al primer ministro Benjamin Netanyahu, son sólo algunas de muchas indicaciones de que los votantes en Estados Unidos ya no están ofreciendo un cheque en blanco a Israel.
Protección a paisanos, la prioridad a 200 años de relación diplomática
La estampa de la Presidenta en la clausura del Mundial 2026 resume el lazo histórico que empezó en 1821
En dos siglos de intercambio destacan comercio marítimo; exilio de Margarita Maza de Juárez; repatriación de los restos de Clara Krause, esposa del general Felipe Ángeles; el paso de artistas como Orozco, Diego Rivera y Frida Kahlo, y familias de migrantes, señala en entrevista con La Jornada
▲ Por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum se busca ejercer el “humanismo mexicano” con la comunidad migrante, señaló el cónsul Marcos Bucio en entrevista con este diario.Foto tomada de redes
David Brooks y Jim Cason Corresponsales
Periódico La Jornada Martes 4 de agosto de 2026, p. 9
Nueva York y Washington., El cónsul general de México en Nueva York, Marcos Bucio Mújica, y su equipo están marcando 200 años de esta representación diplomática en esta ciudad con una serie de eventos y exhibiciones a lo largo de 2026. A la vez, manejan los desafíos y compromisos cotidianos del trabajo consular en la principal urbe de Estados Unidos y por todo el estado.
En entrevista con La Jornada, Bucio pinta esa historia con cinco estampas. “La primera es el transporte marítimo que se daba entre los puertos de Veracruz y de Manhattan, como se hacía con Ámsterdam o cualquier puerto del mundo”, cuenta, recordando que el consulado se establece muy poco después de 1821, cuando se consolida el Estado mexicano. “Lo primero que se hace es ante Estados Unidos, su vecino, al crear la Secretaría de Relaciones Exteriores fundamentalmente para dar despacho al comercio marino… tener visas extranjeras y una representación formal del Estado mexicano que permitiera contar con una vía diplomática para gestionar en favor del incipiente gobierno de México”.
Y de esa relación crece el comercio de ahí en adelante con Estados Unidos, parte del cual pasa por Nueva York. “En ese comercio había plata, minerales, maderas preciosas, cacao y el chicozapote, producto que Antonio López de Santa Anna, en su exilio en Nueva York, trae al inventor Thomas Adams… quien con la resina inventa lo que sería el chicle Adams”.
Una segunda estampa es el exilio de la primera dama Margarita Maza de Juárez, quien vivió en Nueva York entre 1864 y 1867, durante la ocupación francesa, y “hay una casa documentada donde tenemos la fotografía de ella”.
Una tercera imagen histórica tiene que ver con el general Felipe Ángeles. “Ángeles estaba casado con Clara Krause… Él combatió a Huerta, estuvo al lado de Pancho Villa y fue fusilado después… Su esposa muere en Nueva York, donde también vivían sus hijos. “Con la repatriación del cuerpo de Krause, un hecho de Estado que permitió rendir honores a la esposa de este militar por lo que él significó… empieza también la vinculación al gesto humano de devolución de restos que al día de hoy el gobierno de México privilegia con todos los fallecidos, que sigue muy bien esa canción de ‘si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido, y que me traigan aquí’”.
La cuarta estampa sería “el paso de los artistas, sobre todo los muralistas mexicanos, por Nueva York. Clemente Orozco, que hace un mural en el New School, y después Diego Rivera, quien genera un proyecto: Man at the Crossroads, en el Rockefeller Center –muy famoso y muy conocido por su destrucción después”. También está Frida Kahlo, que en 1938, junto con Rufino Tamayo, se presenta y exhibe obra en Nueva York. “La compositora y cantante mexicana María Grever escribió sus canciones aquí en Nueva York… La exposición histórica de 30 siglos de arte mexicano en el Metropolitan Museum en 1990, y la de 20 siglos de arte mexicano en el MoMa en 1940, viene a transformar justamente la imagen que tenía Estados Unidos de México”.
La quinta es el momento actual, que incluye la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en la clausura del Mundial 2026. Es una estampa que resume en “estos 200 años la diplomacia, la cultura, el comercio, los trabajadores comunitarios, las familias inmigrantes y los empresarios, que empiezan a consolidar comunidades fuertes en Estados Unidos, particularmente en Nueva York”.
Bucio subraya que por instrucciones de Sheinbaum se busca ejercer el “humanismo mexicano” con la comunidad aquí, “y nos instruyó que a 200 años, es la prioridad número uno”. Informó que los consulados sobre ruedas incluyen una ventanilla de protección, asesoría sobre educación, salud y finanzas. Desde hace años, el de Nueva York cuenta con un grupo de abogados estadunidenses para brindar apoyo en todos estos rubros a la comunidad, que incluye protección migratoria y laboral, y hasta asuntos de violencia doméstica.
Además, se ha instrumentado “una ventanilla de adultos mayores y estamos entregando pasaportes en no más de 20 minutos”, y atención especial a madres con hijos y a discapacitados.
También resaltó los tres consulados móviles, “que de manera constante y con apoyo local de las comunidades mexicanas, viajan por todo el estado de Nueva York para llevar los servicios diplomáticos básicos adonde viven –lo cual se vuelve aún más vital ante el creciente temor de las medidas antimigrantes en Estados Unidos”.
Cómo resultado de esfuerzos diplomáticos con autoridades municipales, estatales y federales, apuntó Bucio, se ha logrado un nivel de confianza, sobre todo en el trato de indocumentados. “No hay una queja al día de hoy de mala atención médica o de alimentos. O de falta de contacto en ningún reclusorio de los que nos tocan a nosotros”.
Todos estos esfuerzos, explicó, están acompañados con iniciativas sobre educación para “terminar los ciclos de primaria, secundaria y universidad” para la comunidad. “También en salud, donde tenemos colaboraciones con hospitales públicos”, como resultado de pláticas con el gobierno del alcalde Zohran Mamdani, para que “podamos dar servicio gratuito a la comunidad”. Además, con las tarjetas Finabien se está facilitando el traslado de remesas de manera electrónica de tarjetas aquí a tarjetas allá, y se brinda orientación financiera a la comunidad.
“Una de las tareas que pidieron la Presidenta y el canciller Roberto Velasco desde un principio es dar fuerza a nuestros aliados, los líderes comunitarios, que suman alrededor de 127 –con ellos se logra facilitar y coordinar los consulados móviles, como brindar los servicios de educación y salud. No hay mejor amor a la humanidad y a los mexicanos y a las familias mexicanas que eso”, dijo en referencia al trabajo con estos voluntarios y colaboradores.
Y al arrancar los próximos 200 años del consulado, se le preguntó cuáles son los retos inmediatos.
“El primero –respondió– sería la unidad de la comunidad. Sí, la unidad, que está rota… debemos generar toda una corriente dinámica distinta. Con las autoridades estadunidenses, federales o estatales, lo más importante para un diplomático es generar confianza, que confíen en tu palabra, que confíen en lo que les dices, que vienes a hacer una colaboración y una defensa en protección”.
Para marcar el 200 aniversario del consulado mexicano en Nueva York, Bucio mencionó una gama de actividades, desde eventos masivos en El Museo del Barrio, dirigido por el mexicano Patrick Charpenel; eventos en el Museo de Queens; una exposición especial de obras de Kahlo y Rivera; una reunión de empresarios mexicanos; la presentación de un libro en la Fiera Internacional del Libro, resultado de un taller de mujeres indígenas mexicanas en Nueva York contando sus historias, y un evento de “Yo tambien soy mexicana”, con 200 niñas, en referencia a los dos siglos de la legación, y las historias de sus familias. El 15 de septiembre se iluminará la torre del Empire State Building con los colores nacionales de México.

