La víctima denuncia que Fernando Cerimedo, arrestado en Bolivia, tiene nexos con el narco y es agente de la CIA
▲ Publicación en X de Javier Negre junto a Fernando Cerimedo con dedicatoria a la Presidenta de México.Foto tomada de redes
Afp, Sputnik, Xinhua, Página12 Y Reuters
Periódico La Jornada Miércoles 19 de agosto de 2026, p. 20
Santa Cruz. Fernando Cerimedo, asesor argentino del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y ex asesor de marketing político del mandatario de Argentina, Javier Milei, y del ex gobernante de Brasil, Jair Bolsonaro, fue arrestado ayer en el aeropuerto de Santa Cruz, acusado de contratar a sicarios que intentaron asesinar a su ex pareja, la abogada Nadia Beller, la noche del lunes.
La mujer, que antes del ataque denunció haber sido golpeada por Cerimedo, lo acusó también de trabajar para la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), de nexos con el narcotráfico y “gobernar” Bolivia en los hechos.
Al cierre de la edición, Paz lamentó que la violencia en el país “llega a extremos insospechados” y expresó su solidaridad con Beller.
Cerimedo, de 45 años, se entrenó con los Navy Seals (equipos mar, tierra y aire) de Estados Unidos y obtuvo un doctorado en marketing en la Universidad de Phoenix. Es direc-tor de Numen Publicidad y fundador de La Derecha Diario, medio digital de ultraderecha –conocido por ejecutar operaciones de guerra sucia digital– con presencia en México, cuyo copropietario en España es Javier Negre.
Como consultor ha impulsado a varias figuras de ultraderecha y derecha latinoamericana recientes.
En Argentina, admitió haber utilizado trolls y bots en la campaña de Milei. Trabajó en el intento de relección del ex presidente Mauricio Macri en 2019. En Brasil colaboró con Bolsonaro. En Chile trabajó en la campaña contra la aprobación de la nueva Constitución y luego en el plebiscito que impidió la aprobación de esa Carta Magna impulsada por el gobierno del izquierdista Gabriel Boric. El año pasado de-sempeñó en Bolivia un activo rol en la campaña de Paz.
Negre publicó en X, en diciembre del año pasado, una foto suya con Cerimedo celebrando “un año de victorias electorales y de crecimiento brutal” de La Derecha Diario, y un mensaje para la presidenta de México, Claudia Sheinbaum: “ya saben que Bolivia, Ecuador, Argentina, Honduras y Chile fueron conquistadas por la derecha y el papel del medio fue fundamental. Le mandamos un saludo a @Claudiashein,, para que tenga una foto de los dos juntos para su Mañanera”.
El vínculo con Trump
Desde el hospital donde se recupera de los tres balazos que recibió antenoche, Beller declaró al medio argentino C5CN: “supuestamente, él me dijo que también era agente de la CIA, pero no me consta, pero él me lo dijo. (…) Él maneja el estancaje del combustible de Argentina con su socio Vicente, para Futura. En él también está Brad Parscale, el que hizo la campaña a (Donald) Trump en Estados Unidos, que también es agente de la CIA. Y bueno, fui descubriendo estas situaciones. Yo sospecho de que ellos tuvieron un contubernio para deshacerse de mí”.
La abogada, de 33 años, sobrevivió a los disparos de dos hombres disfrazados de repartidores de comida que la agredieron en la puerta de un hotel donde Cerimedo la citó para entregarle pruebas contra el ex presidente Evo Morales, de quien fue aliada. Sostuvo que las denuncias previas de violencia contra el consultor, que presentó en junio pasado ante la fiscalía y difundió ayer en medios de comunicación, no prosperaron porque “el gobierno tapó aquel intento de feminicidio.
“Vivíamos juntos en el mismo condominio y llevo cuatro semanas de embarazo”, declaró al canal boliviano DTV. “Él mantuvo una relación conmigo todo este tiempo hasta que descubrí otra infidelidad, situación por la cual él me golpea”, declaró Beller desde el hospital.
La víctima publicó en sus redes sociales fotografías de moretones en su cuerpo y conversaciones al respecto entre ambos por mensajería telefónica.
En los textos, él asegura que el “inmovilizador de cuello” que ella le pidió para aplacar el dolor de los golpes no le servirá: “podría inflamarte más porque no es muscular”. En cambio le recomendó: “tenés que ponerte frío, amor” en los moretones. “¿Qué más frío? Ayer casi me quemé la piel con esa carne congelada y sigue la hinchazón y el morete”, respondió ella.
“Ahora decís que no me pegaste. ¿Ahorcarme y tirarme por todos los suelos y golpearme en el pómulo no es pegar?”, le reclamó Beller y Cerimedo reviró: “te pedí disculpas de mil formas. Pero vos sólo querés seguir castigándome. Vengándote (…) No tenés límites tampoco”.
Beller añadió que el asesor de Paz también “maneja un grupo de la policía que aparentemente opera cerca del hotel al que me hizo ir. Es un grupo de élite que él comanda y no responde a órdenes de nadie más”. “Por favor, no permitan que me silencien”, escribió y afirmó que tiene miedo de permanecer internada porque “es muy fácil poder entrar” al centro de salud para matarla.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez”, informó que “hay un contingente de 15 policías protegiendo a la señora”.
Beller aseguró que “la policía lo va a encubrir. Miren cómo lo condecoraban”, añadió al presentar una foto en la que se ven fajos de dinero guardados en un cajón, junto a una placa otorgada a Cerimedo como “asesor personal” del presidente boliviano, en agradecimiento por un “curso de seguridad” entre “Bolivia, Colombia y Estados Unidos”.
Gálvez reconoció que el consultor argentino trabajó en la campaña electoral del mandatario, pero aseguró que no ocupa ningún cargo.
Ayer, las autoridades allanaron dos inmuebles de Cerimedo en La Paz, donde incautaron dinero en efectivo, un teléfono satelital, un vehículo equipado con destellador y muebles con compartimientos secretos, entre otros artículos, por lo cual abrieron otra investigación por enriquecimiento ilícito.
Rodrigo Paz indicó que instruyó una “investigación profunda, transparente y exhaustiva, hasta esclarecer completamente lo sucedido”, garantizó “toda la seguridad y las garantías necesarias” para Beller, prometió que prevalecerá la verdad y se hará justicia “sin excepciones”.
Poder y corrupción
“Aquí no gobierna Rodrigo Paz, lo hace Fernando Cerimedo” aseguró Beller y afirmó que fue testigo “de los negocios que hace la administración del presidente, la esposa del mandatario y la familia de ella con él (Cerimedo) como operador y otras personas como Robin Jofré (empresario boliviano) y compañía. Son negociados con la gasolina, el diésel y el oro”, añadió y denunció que quienes trabajan para el asesor le quitaron previamente un celular donde tenía pruebas de estas acusaciones y “de sus charlas con operadores del narcotráfico”.
Sobre Argentina, indicó que Cerimedo divulgó unos audios que revelaron corrupción y sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad, ya durante el gobierno de Milei, escándalo en el que está implicada la hermana del mandatario Karina Milei, secretaria de la Presidencia.
Cerimedo fue investigado por la policía de Brasil por una supuesta participación en una “milicia digital” para desconocer el triunfo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien venció en 2022 a Jair Bolsonaro.
Beller fue candidata a diputada plurinominal por Santa Cruz en 2019 por el Movimiento al Socialismo (MAS), partido de Evo Morales, durante la cual defendió la habilitación del ex mandatario cuando éste insistía en continuar religiéndose, a pesar de que la Constitución boliviana ya no se lo permitía.
Tras la crisis política de noviembre de ese año, apareció junto al opositor Luis Fernando Camacho, quien reconoció públicamente las gestiones de Beller para acercar al gobierno de facto de Jeanine Añez con sectores sociales que habían sido afines al MAS.
Morales exigió “una investigación inmediata, transparente y que brinde todas las garantías para resguardar la vida de la víctima” y que alcance “los hechos irregulares y de corrupción denunciados por Beller”.
Ezra Shabot y Enrique Krauze, compadres del mal absoluto
Un niño palestino monta a caballo frente a comercios demolidos por excavadoras israelíes en Yenín, Cisjordania. Foto Afp Foto autor
José Steinsleger
19 de agosto de 2026 00:01
Uno. En la incesante evolución de las ideas y sus praxis, el sionismo devino en la ideología más perversa de la cultura anglosajona y europea. Un adjetivo, “perversión”, que hasta nuevo aviso la RAE define como “acción de corromper o alterar una norma, costumbre, valor moral o función natural”.
Dos. Otras ideologías (liberales, conservadoras, anarquistas,socialistas, etcétera), guardan vigilia. Aunque sin la potencia persuasiva desplegada durante 200 años (1789/1989). Hoy, en la realidad-real, el sionismo ejerce el poder financiero, mediático, tecnológico, militar y ciberespacial de Occidente.
Tres. Se trata, antes que de conspiración alguna, de una suerte de mesianismo ideológico planificado y hostil a todos los credos milenarios. Empezando por el judío, al que distorsionó manipulando el Antiguo Testamento. De ahí su complicidad con el evangelismo ultraderechista estadunidense, el odio larvado frente a cristianos y judíos críticos, y el más explícito contra islámicos y musulmanes.
Cuatro. Desde su constitución formal (congreso de Basilea, 1897), el sionismo se fue transformando, pasito a pasito, en la némesis de lo que genéricamente entendemos por democracia, política y diplomacia, junto con cualquier asomo de justicia social, piedad, sensibilidad humana. Y tales son los antivalores explícitos de un nauseabundo texto suscrito por Ezra Shabot, alfil menor del sionismo en México (Genocidio, Nexos, 02/8/26).
Cinco. Negándolo, Shabot justifica el genocidio del pueblo palestino, en sintonía con Ben Gvir (ministro de Seguridad Nacional de la entidad terrorista llamada Israel), quien acaba de recomendar el asesinato de “30 o 40 palestinos cada noche” (…) porque no merecen vivir, ni siquiera son personas” (sic, agencias, 17/8/26).
Seis. Cagándose en las resoluciones de la ONU, organismos de derechos humanos, y respetables pensadores del mundo entero, Shabot niega el genocidio del pueblo palestino, a más de ignorar, cínicamente, el legado del reconocido jurista y filólogo judeo-lituano Rafael Lemkin (1900-59), autor de El poder del Eje en la Europa ocupada (1944), libro que explica, por primera vez, el término “genocidio”.
Siete. Escribe Lemkin: “Genocidio es la puesta en práctica de acciones coordinadas que tienden a la destrucción de los elementos decisivos de la vida de los grupos nacionales, con la finalidad de su aniquilamiento”.
Ocho. Dos años antes de la publicación de su libro, en 1942, y temiendo que los crímenes de los nazis quedaran impunes en el derecho internacional, Lemkin se dirigió al presidente Franklin D. Roosevelt para frenar el judeocidio de Hitler. Respuesta del gobernante: “Paciencia”. Así, aunque presente en los juicios de Núremberg (1945/46), el término “genocidio” fue rechazado por los ingleses, y los jerarcas nazis fueron condenados por “crímenes de guerra”, y no por genocidas.
Nueve. El catedrático español Antonio Elorza cuenta: “Lemkin tuvo que emplearse a fondo (…) para que en 1948 la Asamblea de la ONU aprobase la Convención contra el genocidio, y luego fuera ratificada país por país” (La soledad del justo, El País, 13/2/14).
Diez. Pero lo francamente inusitado (cuanto retorcido), fue el hipócrita aviso de la revista Nexos, cuando decidió publicar el abominable artículo de Shabot: “Las-opiniones-expresadas-aquí-sonresponsabilidad-exclusiva-del-autor- yno-reflejan-la- postura-de-las-editoras-de-Nexos”.
Once. ¿Qué esperaban? ¿Que les dijeran ¡bien, muchachos!, no hay que confundir entre los que incitan al odio y los que le dan cuerda? Por ende… ¿quién tomó la decisión? ¿Héctor Aguilar Camín, director de Nexos, o su alter ego Galio Bermúdez, aquel sórdido personaje de una novela de su autoría (La guerra de Galio, 1985), para el que según Carlos Fuentes “(…) las palabras son su vicio, su compulsión, su única prueba de, y similitud con el poder” (Nexos, octubre de 1991).
Doce. De haberse publicado en el portal sionista Enlace Judío, o en Letras Libres, el libelo de Shabot empata con los que a diario aparecen en medios que, arteramente, confunden “libertad-deexpresión” con libertinaje. Una causa que la ONU estableció con directrices claras, para diferenciarla de “incitación al odio” (Rabat, 2012).
Trece. Primus inter pares. El primer elogio a nuestro “librepensador” del mes provino del judeovictimista Enrique Krauze: “un texto preciso, documentado y valiente que revela una verdad incómoda sobre la guerra de Gaza”, escribió en su cuenta de X (¿o ya lo tenía preparado luego de darle el visto bueno?).
Catorce. Días después, Shabot publicó otro artículo en el que despotrica contra el gobierno de la 4T, diciendo: “Incitar al odio o a la violencia, o mentir deliberadamente dañando la integridad física o moral de una persona, comunidad o institución, debe tener consecuencias legales a partir de las limitantes establecidas en relación con la libertad de expresión” (“Censurar”, El Economista, 6/8). “Amazing”… ¿no?
La magia de Lorca y la sombra del olivo
El poeta Federico García Lorca fue ejecutado en un barranco de Viznar a manos de las huestes fascistas de Francisco Franco el 19 de agosto de 1936, en plena guerra civil española.
Foto Europa Press Foto autor
Javier Aranda Luna
18 de agosto de 2026 07:37
El barranco de Víznar es un paisaje abrupto de Granada en cuya escarpada pendiente fueron fusilados y enterrados cientos de víctimas de la represión franquista.
Durante mucho tiempo se pensó que allí se encontraban los restos de Federico García Lorca. Una pequeña columna a modo de monumento conmemorativo lo consigna, pero el investigador Ian Gibson lo desmiente: “los primeros meses de la guerra los verdugos no despachaban a sus víctimas en ese lugar, sino en los olivares que arropaban las laderas del amplio valle… Lorca fue una de las tempranas víctimas del holocausto granadino y, contrariamente a lo que se ha dicho a menudo, no lo mataron en el barranco de Viznar”.
El poeta conocía bien los motivos de su detención: su tremendo “Romance a la Guardia Civil Española” que “avanza sembrando hogueras”, publicado en 1928, había incomodado a ese grupo de matones; también “La canción del gitano apaleado”, publicado cinco años atrás. Pero su fama de comunista por haber apoyado y firmado el manifiesto del Frente Popular terminó poniéndole una diana en el pecho. Antes del alba del 18 de agosto de 1936 llevaron al poeta con tres compañeros de infortunio. Un maestro de escuela y dos banderilleros. Los fusilaron cerca de un olivo que aún existe. El enterrador Manuel Castillo Blanco reconoció al poeta por su corbata de lazo. Los enterró en una zanja estrecha uno encima del otro.
Aunque no se ha dado con los restos de Lorca, nos quedan sus versos y la leyenda de su vibrante vida. El poeta tenía la certeza de que la poesía no ocurre en el aire, sino abajo, donde los hombres caminan, tropiezan y sufren. Para Federico, la belleza nunca fue un ejercicio de abstracción ni una simple ocurrencia del ingenio, sino una forma de la realidad misma: “La poesía es algo que anda por las calles”, llegó a decir. Y en esa frase mínima está resumido todo su arte. Procuraba trabajar “con la aristocracia de la sangre, del espíritu y del estilo, pero adobado, siempre adobado y nutrido de savia popular”.
Los testimonios de sus contemporáneos rozan la fascinación milagrosa. Pablo Neruda recordaba que nunca conoció a un hombre con tanta magia en las manos, un “multiplicador de la hermosura” que reía, cantaba e inventaba a todas horas. Jorge Guillén lo definió como una “criatura de la Creación”, alguien en quien el vivir cotidiano estaba atravesado por la gracia. Por su parte, Vicente Aleixandre habló de una presencia elemental, tierno como una concha de playa y ardiente de deseos.
Sin embargo, detrás del mito del poeta intuitivo y torrencial que creaba sin esfuerzo, se escondía un artesano severo e insomne. Quien se acerca a sus manuscritos descubre un territorio minado de tachaduras, rescrituras y correcciones obsesivas. Lorca no improvisaba; perfeccionaba. “Paso horas enteras sobre una canción hasta dejarla como ella quiere estar”, confesó alguna vez. Esa disciplina feraz nos dejó la madurez trágica del “Romancero gitano” y del “Poema del cante jondo”, la arquitectura fonética perfecta del “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías” y el dolor de Poeta en Nueva York, donde prescindió de lo pintoresco para transformar el sufrimiento de los negros en el eje espiritual de una América devorada por la máquina.
Hay en Lorca una tensión constante entre el gozo de la carne y el espanto de la injusticia. Ante la miseria del mundo, sentía la necesidad de trabajar como una forma de protesta, impulsado por el deseo cotidiano de gritar contra las desigualdades. Esa pulsión vital se expresaba tanto en su arte como en su existencia, siempre atravesada por el deseo de libertad y los afectos secretos. La aparición, décadas después, del diario de Juan Ramírez de Lucas, “su último amor”, reveló los planes frustrados de abandonar juntos una España que ya olía a pólvora. El Archivo de Lorca, casi 90 años después, sigue siendo una cartografía incompleta: faltan las cartas con Dalí y manuscritos esenciales como los de El público o La casa de Bernarda Alba. La historia sigue buscando sus papeles con la misma angustia con que busca su cuerpo.
El franquismo quiso borrarlo de la tierra y reducir su muerte a un trámite administrativo: la partida de defunción expedida en 1940 dictaminó fríamente que había fallecido a causa de “heridas producidas por hecho de guerra”. Pero la infamia no pudo sofocar su voz. Bajo los olivos de Víznar no sólo quedó enterrado un hombre de 38 años; quedó sepultada la mitad de la gracia de un país. Lorca, que había escrito para defender al asno y al filósofo, entendió antes que nadie que la barbarie teme a la belleza porque la belleza es, en última instancia, la forma más alta e indestructible de la libertad.
Tiene Grupo México largo historial de daños y conflictos en tres países
Accidentes han dejado estela de ecocidios y muerte
▲ Las multas que las autoridades han impuesto a Grupo México por derrames, descarrilamientos y otros percances no hacen mella en sus ganancias.Foto La Jornada
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada Miércoles 19 de agosto de 2026, p. 16
Grupo México, conglomerado dedicado a la minería, el transporte ferroviario y la infraestructura, presidido por el multimillonario Germán Larrea Mota-Velasco, acumula desde finales de la década de 1990 una larga lista de episodios controversiales, que van desde desastres ambientales, accidentes de trenes y catástrofes mineras hasta conflictos laborales, algunos de ellos no sólo en territorio mexicano, sino también en Estados Unidos y Perú, de acuerdo con información pública.
Esto no ha hecho mella en su rentabilidad: en el segundo trimestre Grupo México reportó una utilidad neta de 2 mil 93 millones de dólares, 90.9 por ciento más que en el mismo periodo de 2025. Además, al cierre de julio pasado el valor de mercado del conglomerado se había disparado en casi 700 mil millones de pesos (73 por ciento), al alcanzar una capitalización de un billón 630 mil millones de pesos, según informes presentados a la Bolsa Mexicana de Valores.
Entre sus principales subsidiarias y filiales están Americas Mining Corporation, Southern Copper Corporation, Asarco (American Smelting and Refining Company), Minera Los Frailes, Ferrosur, Ferromex, Controladora de Infraestructura Petrolera México, México Compañía Constructora y Controladora de Infraestructura Energética México, entre otras sociedades de sus divisiones de minería, transportes e infraestructura.
El evento más mortífero relacionado con Grupo México ocurrió el 19 de febrero de 2006, cuando una explosión de gas metano en la mina Pasta de Conchos, en San Juan de Sabinas, Coahuila, dejó atrapados a 65 de los 73 trabajadores del turno. La unidad ya tenía un historial de incumplimientos de medidas de seguridad y, en la última inspección previa al desastre se documentaron 43 violaciones y se ordenaron 48 medidas correctivas.
Grupo México suspendió labores y sostuvo que no había posibilidades de supervivencia. En los años posteriores fueron recuperados dos cuerpos. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció en 2020 un plan para reanudar el rescate de restos; los trabajos comenzaron posteriormente y los primeros hallazgos ocurrieron en 2024. A julio de 2026 habían sido recuperados 36 cuerpos, 31 ya habían sido identificados y 28 entregados a sus familias.
En Buenavista del Cobre, Cananea, un accidente ocurrido el 24 de octubre de 2025 dejó dos trabajadores muertos: Roberto Alonso Gil Navarro y Manuel Reyes Moroyoqui. Grupo México confirmó los decesos, pero no precisó públicamente las causas; las autoridades iniciaron las investigaciones.
Otro accidente ocurrió el 12 de febrero de 2014 en la mina Charcas, en San Luis Potosí, donde cinco trabajadores murieron después de que ocho toneladas de cables y otros materiales cayeran sobre ellos. Tras el accidente, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social impuso a la empresa una multa de 13.4 millones de pesos.
Desastre inédito
El mayor desastre ambiental atribuido a Grupo México ocurrió el 6 de agosto de 2014 en Buenavista del Cobre. Una falla en el sistema de conducción de la presa Tinajas provocó el derrame de unos 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado, que alcanzaron el arroyo Tinajas y los ríos Bacanuchi y Sonora. Lo vertido recorrió unos 271 kilómetros y afectó a cerca de 22 mil habitantes de ocho municipios. En 2023, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales calificó este suceso como “el peor desastre ambiental de la historia de la minería metálica en México”.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectó decenas de irregularidades administrativas y ambientales en Buenavista del Cobre, entre ellas la falta de actualización de su licencia ambiental única. En marzo de 2015 informó primero de 55 anomalías y multas por 22.9 millones de pesos; posteriormente confirmó el pago de 23.5 millones por 50 faltas.
En 2023, un diagnóstico solicitado por la Semarnat reportó contaminación persistente de agua, aire, flora y fauna, así como presencia de metales pesados por encima de la norma.
En julio de 2019, unos 3 mil litros de ácido sulfúrico fueron vertidos al Mar de Cortés desde la terminal marítima de Guaymas, operada por Metalúrgica de Cobre, subsidiaria de Grupo México. La empresa atribuyó la fuga a una falla en una válvula durante pruebas para cargar un barco.
El episodio más reciente ocurrió la madrugada del 26 de julio pasado, cuando varios vagones de un tren de Ferromex descarrilaron en las inmediaciones del rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc, municipio de Naco, Sonora. Se derramaron 70 mil 300 litros de hidrosulfuro de sodio, que alcanzaron un arroyo. La dependencia ordenó medidas de contención y señaló que Ferromex deberá asumir la remediación ambiental. La empresa atribuyó el descarrilamiento a un deslave provocado por lluvias.
En Zacatecas, la Unidad Minera San Martín, en Sombrerete, fue señalada en mayo de 2019 por el vertimiento de unos 20 mil litros de agua con sedimentos hacia suelo natural tras una falla durante pruebas de mantenimiento. Reportes posteriores señalaron la presencia de cianuro, sulfato de cobre y sulfato de zinc en los sedimentos.
El 6 de agosto de 2025 una locomotora de Ferromex se separó de un convoy e impactó tres vehículos y una motocicleta en dos cruces de Irapuato, Guanajuato. El accidente dejó seis muertos y dos heridos.
En materia laboral, el conflicto de la mina de Cananea se remonta a 2004, cuando trabajadores reclamaron un pago equivalente a 5 por ciento de las acciones que, según el sindicato, les correspondían tras la privatización. La huelga, que se prolongó más de 18 años, comenzó el 30 de julio de 2007. Ese año, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje declaró inicialmente inexistentes las huelgas de Cananea, Taxco y Sombrerete a petición de las empresas.
El conflicto concluyó formalmente en diciembre de 2025 con el Plan Integral de Justicia Ambiental y Justicia Social para Cananea. El acuerdo comprometió 2 mil 222.6 millones de pesos, con aportaciones de Grupo México, los gobiernos federal y estatal y recursos depositados previamente por la empresa.
Estados Unidos y Perú
Grupo México adquirió el control de Asarco en 1999. En el proceso de bancarrota, en 2009, se acordó un pago de mil 790 millones de dólares para financiar labores de limpieza y restauración en más de 80 sitios contaminados por Asarco en 19 estados. Además, se registraron más de 120 infracciones federales relacionadas con medio ambiente, salud y seguridad en instalaciones de Arizona y Texas desde el año 2000.
En Perú, Southern Copper Corporation, controlada por Grupo México mediante Americas Mining Corporation, opera los complejos mineros de Toquepala y Cuajone y las instalaciones metalúrgicas de Ilo. En enero de 2015, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental solicitó dos años y seis meses de prisión y una reparación de un millón de dólares para Óscar González Rocha, entonces presidente ejecutivo de Southern Peru, por un presunto delito de contaminación ambiental relacionado con emisiones y derrames de arsénico en Ilo.
La oposición al proyecto Tía María, en el valle de Tambo, Arequipa, provocó protestas y enfrentamientos en 2011 y 2015. Se reportaron cuatro personas muertas y 20 heridas de bala durante los conflictos.
Otros incidentes a lo largo de estos 30 años son el descarrilamiento de un cargamento de ácido sulfúrico en Nogales, Sonora (2014), la ruptura de la presa de jales en Bolaños, Jalisco (2010), la volcadura de un carro tanque en La Caridad, Nacozari de García (2016), descarrilamientos en Aguascalientes (2026) y Apaxco, estado de México; el cierre de la fundidora de El Paso, Texas (1999); la demanda de Asarco contra Americas Mining Corporation por transferencia fraudulenta de activos (2008) y el intento de reapertura de la fundición de Hayden, Arizona (2024).

