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Ap
25 de junio de 2026 17:48
Milán. Los consumidores de lujo están reanudando con cautela las compras de ropa, bolsos y cosméticos pese a la persistente incertidumbre geopolítica, lo que impulsa un probable regreso a un crecimiento moderado del sector este año, informó la consultora Bain & Company.
Tras dos años de contracción, las ventas mundiales de bienes personales de lujo están previstas a crecer entre un 2 por ciento y un 4 por ciento en 2026, hasta alcanzar entre 365 mil millones y 373 mil millones de euros (entre 415 mil millones y 424 mil millones de dólares), frente a los 358 mil millones de euros del año pasado, señaló Bain en un estudio semestral. La recuperación estará liderada por las Américas, donde algunas marcas de lujo estadounidenses registraron un crecimiento en el primer trimestre de hasta el 15 por ciento.
“La gente sigue viva y quiere vivir su mejor vida”, declaró la coautora Claudia D’Arpizio, socia de Bain y considerada la principal consultora en bienes de lujo. "Así que existe esta tendencia de buscar una buena calidad de vida, de mejorar sus vidas y encontrar sentido y vivir experiencias, que es más fuerte que el miedo al futuro”.
Tras una rebelión de los consumidores por las fuertes subidas de precios, los precios se han estabilizado con más ofertas de nivel de entrada, y los consumidores están regresando al ámbito del lujo, explicó D’Arpizio. Lo calificó como “una situación más saludable en comparación con hace dos años”, pero agregó que las marcas tendrán que seguir luchando para recuperar “el amor del cliente, que se ha roto un poco en los años anteriores”.
El escenario base supone que los conflictos en Medio Oriente se estabilizan, que el gasto local ayuda a compensar los flujos turísticos irregulares y que la demanda en China mejora gradualmente. El escenario a la baja de Bain prevé un crecimiento plano, mientras que una disminución de las tensiones geopolíticas y un crecimiento acelerado en China podrían elevar el crecimiento hasta un 6 por ciento.
Los compradores de Estados Unidos estaban gastando en ropa informal de uso diario, joyería y productos de belleza, con consumidores jóvenes menores de 35 años impulsando las ventas.
La economía china está prevista a volver a crecer, ayudada por las ventas en línea de prendas confeccionadas, mientras que Europa se queda rezagada en gran medida debido a una caída del turismo provocada por las tensiones geopolíticas. Incluso Dubái ha visto a los residentes locales volver a las tiendas.
“La gente quiere vivir una vida normal; ese es un sentimiento más fuerte”, indicó D’Arpizio.
Ap
25 de junio de 2026 17:48
Milán. Los consumidores de lujo están reanudando con cautela las compras de ropa, bolsos y cosméticos pese a la persistente incertidumbre geopolítica, lo que impulsa un probable regreso a un crecimiento moderado del sector este año, informó la consultora Bain & Company.
Tras dos años de contracción, las ventas mundiales de bienes personales de lujo están previstas a crecer entre un 2 por ciento y un 4 por ciento en 2026, hasta alcanzar entre 365 mil millones y 373 mil millones de euros (entre 415 mil millones y 424 mil millones de dólares), frente a los 358 mil millones de euros del año pasado, señaló Bain en un estudio semestral. La recuperación estará liderada por las Américas, donde algunas marcas de lujo estadounidenses registraron un crecimiento en el primer trimestre de hasta el 15 por ciento.
“La gente sigue viva y quiere vivir su mejor vida”, declaró la coautora Claudia D’Arpizio, socia de Bain y considerada la principal consultora en bienes de lujo. "Así que existe esta tendencia de buscar una buena calidad de vida, de mejorar sus vidas y encontrar sentido y vivir experiencias, que es más fuerte que el miedo al futuro”.
Tras una rebelión de los consumidores por las fuertes subidas de precios, los precios se han estabilizado con más ofertas de nivel de entrada, y los consumidores están regresando al ámbito del lujo, explicó D’Arpizio. Lo calificó como “una situación más saludable en comparación con hace dos años”, pero agregó que las marcas tendrán que seguir luchando para recuperar “el amor del cliente, que se ha roto un poco en los años anteriores”.
El escenario base supone que los conflictos en Medio Oriente se estabilizan, que el gasto local ayuda a compensar los flujos turísticos irregulares y que la demanda en China mejora gradualmente. El escenario a la baja de Bain prevé un crecimiento plano, mientras que una disminución de las tensiones geopolíticas y un crecimiento acelerado en China podrían elevar el crecimiento hasta un 6 por ciento.
Los compradores de Estados Unidos estaban gastando en ropa informal de uso diario, joyería y productos de belleza, con consumidores jóvenes menores de 35 años impulsando las ventas.
La economía china está prevista a volver a crecer, ayudada por las ventas en línea de prendas confeccionadas, mientras que Europa se queda rezagada en gran medida debido a una caída del turismo provocada por las tensiones geopolíticas. Incluso Dubái ha visto a los residentes locales volver a las tiendas.
“La gente quiere vivir una vida normal; ese es un sentimiento más fuerte”, indicó D’Arpizio.
Polestar dejará de vender autos en EU por restricciones a vehículos con tecnología china
La norma se adoptó en enero de 2025 bajo la presidencia de Joe Biden y se ha mantenido vigente bajo la presidencia de Donald Trump. Foto: Polestar
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Reuters
25 de junio de 2026 17:40
Estocolmo. Polestar dijo que el Gobierno del presidente Donald Trump estaba obligando al fabricante de vehículos eléctricos a dejar de vender automóviles en Estados Unidos a partir del año de modelo 2027, en un momento en que Washington intensifica su campaña contra los coches chinos.
Las acciones de Polestar bajaron un 6.3 por ciento el jueves en el Nasdaq.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos no concedió a Polestar la autorización para vender coches en virtud de la norma sobre vehículos conectados, que restringe la importación y venta de automóviles con tecnología de vehículos conectados vinculada a China a partir del año modelo 2027.
El Bluetooth, el Wi-Fi, la conectividad móvil y algunas tecnologías de comunicaciones por satélite están incluidas en la normativa debido a preocupaciones de seguridad nacional relacionadas con la capacidad de los vehículos para recopilar datos sensibles sobre los propietarios estadunidenses.
La norma se adoptó en enero de 2025 bajo la presidencia de Joe Biden y se ha mantenido vigente bajo la presidencia de Donald Trump.
Esta medida supone el último paso importante de Estados Unidos hacia la prohibición de los coches fabricados y exportados desde China, en un momento en que Washington presiona para reforzar la industria automotriz nacional.
Los legisladores han propuesto una ley para endurecer aún más las restricciones. Las importaciones de vehículos eléctricos chinos también se enfrentan a aranceles elevados.
La empresa con sede en Suecia, cuya participación mayoritaria pertenece a la china Geely Holding, ha afirmado que seguirá vendiendo los vehículos Polestar 3 y Polestar 4 ya existentes en Estados Unidos y que también ofrecerá acceso a su red de servicio técnico. Polestar ha declarado que no apelará el rechazo.
Giro hacia el mercado europeo
Polestar ya había advertido en 2024 que la normativa sobre vehículos conectados "prohibiría de hecho" al fabricante vender vehículos en Estados Unidos, incluidos los fabricados en el propio país.
"La industria automotriz está entrando en una nueva fase, basada en las dinámicas regionales.
Nuestra estrategia refleja esto, siendo Europa nuestro mayor motor de crecimiento y nuestro plan de fabricar el Polestar 7 en Europa", dijo el presidente ejecutivo de Polestar, Michael Lohscheller.
Polestar se ha orientado cada vez más hacia Europa, ya que las ventas en Estados Unidos siguen estancadas debido a las crecientes presiones competitivas y a la ralentización del gasto de los consumidores.
Solo el 6 por ciento de sus ventas del primer trimestre procedió de Estados Unidos, frente al 78 por ciento de Europa.
Polestar ha tenido dificultades para obtener beneficios y ha necesitado repetidas inyecciones de capital por parte de su propietario, Geely, y de su presidente, Li Shufu.Sus acciones han caído en picado, lo que obligó a la empresa a llevar a cabo una agrupación de acciones el año pasado para mantener su cotización en el Nasdaq.
Ford y otros fabricantes de automóviles se apresuran a obtener la autorización del Gobierno de Estados Unidos para seguir vendiendo modelos que llevan años en los concesionarios estadunidenses, pero que recientemente han sido objeto de críticas como parte de la prohibición.
Volvo Cars, marca hermana y cofundadora de Polestar, afirmó en mayo que había recibido una autorización, aunque señaló que aún debía cumplir con las especificaciones de la normativa en toda su gama de modelos vendidos en Estados Unidos. La empresa confirmó que necesitaba una autorización específica debido a su estructura de propiedad.
Incertidumbre sobre la producción del Polestar 3
La decisión plantea dudas sobre el futuro del Polestar 3, su único modelo fabricado en Estados Unidos.
Volvo Cars, que fabrica algunos de los coches de Polestar, anunció en marzo que consolidaría la producción del Polestar 3 en su planta de Carolina del Sur, en lugar de fabricar también el modelo en Chengdu, China.
Un portavoz de Volvo dijo a Reuters que la producción en China aún no se ha detenido. Volvo señaló que era demasiado pronto para saber si los acontecimientos del jueves alterarían esos planes.
Ante las presiones arancelarias, Polestar optó por actualizar sus modelos más antiguos en lugar de lanzar otros completamente nuevos.
Prevé que las entregas de una nueva variante del Polestar 4 comiencen a finales de este año, seguidas de una versión renovada del sedán Polestar 2 en 2027.
El próximo modelo totalmente nuevo del fabricante, el SUV compacto Polestar 7, está previsto que se fabrique en la futura fábrica de Volvo en Eslovaquia.
Expansión de IA impulsa alza de precios de MacBook y iPad
Reuters
Periódico La Jornada Viernes 26 de junio de 2026, p. 18
San Francisco., Apple subió los precios del iPad y el MacBook y explicó que ya no puede proteger a los clientes del aumento vertiginoso en los costos de chips de memoria y almacenamiento, impulsado por la expansión de los centros de datos del sector de la inteligencia artificial (IA).
La medida no afecta a la principal fuente de ingresos de Apple, el iPhone. Sin embargo, elevará el precio de salida del Neo, su celular más económico, destinado a ganar cuota de mercado frente a los portátiles asequibles con Windows y Chromebook, de 599 a 699 dólares, meses después de su lanzamiento.
El alza demuestra que ni siquiera la empresa de electrónica de consumo más valiosa del mundo, con relaciones en la cadena de suministro que son la envidia del sector, es inmune a la subida de los precios de la memoria, que ha empañado las perspectivas de ventas de móviles y computadoras personales.
Fabricantes de memorias como Micron han dado prioridad en meses recientes a los pedidos de fabricantes de chips de IA como Nvidia, lo que les ha ayudado a obtener beneficios récord, pero ha dejado escaso suministro para los fabricantes de electrónica, que se han visto obligados a elevar los precios.
“Nunca habíamos visto que el precio de un componente subiera tanto y tan rápido”, aseveró Apple en un comunicado. “Hasta ahora hemos protegido a nuestros clientes de estas alzas, pero hemos llegado a un punto en el que tenemos que empezar a subir los precios de varios productos, incluidos el iPad y el Mac”.
Apple aumentó el precio del MacBook Air, con 512 gigabytes de almacenamiento, de mil 99 a mil 299 dólares, mientras el del MacBook Pro, con un terabyte, pasó de mil 699 a mil 999 dólares, según su página web. El iPad Air, con 128 gigabytes, creció de 599 a 749 dólares, entre otros cambios.
Apple también elevó los precios de ambas versiones de su altavoz inteligente HomePod y de su decodificador Apple Tv. Las acciones de la empresa restaban 2.8 por ciento en las primeras operaciones bursátiles.
Apple afirmó en abril que las existencias actuales le ayudaron a mantener sus márgenes brutos por encima de las expectativas de Wall Street, pero que el aumento de los costos de la memoria empezaría a hacerse notar a finales de este mes y se esperaba que la rentabilidad descendiera ligeramente.
Inflación de EU alcanzó 4.1% en mayo; es su nivel más alto en 3 años
Afp y Reuters
Periódico La Jornada Viernes 26 de junio de 2026, p. 19
Washington. Estados Unidos registró una inflación de 4.1 por ciento anual en mayo, su nivel más alto en tres años, de acuerdo con el índice PCE, el indicador preferido por la Reserva Federal (Fed) para medir la presión de los precios. Dicho medidor también subió fuertemente respecto a abril, cuando se situó en 3.8 por ciento.
La escalada de los precios experimentó un repunte súbito tras el estallido de la guerra en Medio Oriente, que disparó, entre otros costos, los de la gasolina.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán potenció los precios de los combustibles, debido al cierre del estrecho de Ormuz ordenado por Teherán.
Las dos partes llevan a cabo negociaciones de paz y el tránsito se está recuperando paulatinamente desde principios de la semana pasada, lo que ha llevado a una fuerte caída de los precios del petróleo.
El aumento de los precios del combustible hizo que los consumidores estadunidenses gastaran en mayo 151.2 millones de dólares más que en mayo de 2025 en gasolina y productos relacionados.
El precio promedio de la gasolina normal en Estados Unidos sigue siendo aproximadamente 31 por ciento más alto que al inicio de la guerra, de acuerdo con el club automovilístico AAA.
Producto interno bruto del primer trimestre, de 2.1%
La economía de Estados Unidos se expandió a un ritmo anual de 2.1 por ciento de enero a marzo, informó el Departamento de Comercio, una cifra inesperada y relativamente sólida.
El crecimiento del producto interno bruto (PIB), la producción nacional de bienes y servicios, marcó un repunte frente al de 0.5 por ciento de los últimos tres meses de 2025, cuando el cierre del gobierno federal de 43 días lastró la economía.
Las cifras del jueves fueron una revisión al alza respecto de la estimación previa de 1.6 por ciento.
La inversión empresarial se disparó, probablemente reflejando el auge de inversión en inteligencia artificial, pero el gasto de los consumidores, que representa alrededor de 70 por ciento de la actividad económica, cayó de 1.4 por ciento comunicado anteriormente a 0.5 y también disminuyó frente al cuarto trimestre de 2025.
Lo anterior es una señal de que los consumidores podrían estar recortando gastos ante los mayores precios de la gasolina provocados por la guerra con Irán.
La economía se expandió en el segundo trimestre del año: Banco de México
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada Viernes 26 de junio de 2026, p. 17
El Banco de México (BdeM) anticipa que la actividad económica se expandirá en el segundo trimestre de 2026, luego de la contracción que se dio entre enero y marzo. Advirtió que pese a que hay condiciones para seguir creciendo, persisten “importantes riesgos” a la baja.
El instituto central señaló lo anterior ayer al dar cuenta de su reunión de política monetaria, en la que por unanimidad la junta de gobierno decidió mantener el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día, aquella que determina el precio al que se financian empresas y familias, en 6.5 por ciento.
La decisión, dijo, tomó en cuenta los niveles observados del tipo de cambio, falta de demanda y grado de restricción monetaria implementado. “La junta considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual”, al juzgar que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados del contexto internacional.
Resaltó que entre abril y la primera quincena de junio, la inflación general descendió de 4.45 a 3.55 por ciento, resultado del comportamiento tanto de la inflación subyacente (que excluye los productos más volátiles) como de la no subyacente.
La primera pasó de 4.26 a 4.12 por ciento en ese lapso. Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 mostraron disminución marginal, mientras las de mayor plazo permanecieron relativamente estables en niveles por arriba de la meta de 3 por ciento.
Los pronósticos de inflación general se ajustaron a la baja para el segundo trimestre del año (de 4.1 a 4 por ciento) ante niveles menores a los previstos en el componente no subyacente. El banco central mantiene su expectativa de que la inflación general converja a la meta en el segundo trimestre de 2027.
Balance de riesgos
El balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación conserva un sesgo al alza. Entre los factores de riesgo al alza figuran disrupciones derivadas de políticas comerciales o conflictos geopolíticos, la persistencia de la inflación subyacente, afectaciones climáticas, presiones de costos y tendencia a la depreciación del peso. A la baja, el banco central señala la posibilidad de actividad económica menor a la anticipada en México o Estados Unidos, menor traspaso de aumentos en costos y menores presiones cambiarias.
En el plano externo, la actividad económica global se habría expandido en el segundo trimestre a un ritmo similar al del trimestre anterior. No obstante, persiste la incertidumbre asociada con el conflicto en Medio Oriente, aunque las negociaciones recientes apuntan hacia una solución.
Analistas de Banamex estimaron que la tasa se mantendrá en 6.5 por ciento durante lo que resta de 2026 y a lo largo de 2027. La institución señaló que, dado el sesgo que percibe en la mayoría de la junta de gobierno, la probabilidad de que el siguiente movimiento sea un recorte es más elevada que la de un incremento.
Los analistas advirtieron que persiste divergencia entre las proyecciones de inflación de mediano plazo del banco central y las del consenso de analistas, particularmente en torno a la convergencia a la meta: mientras el BdeM proyecta 3 por ciento para el segundo trimestre de 2027, las estimaciones del consenso para el cierre de ese año se ubican en un rango de 3.8 a 3.9 por ciento.
Valores Mexicanos señaló que la pausa unánime marca un punto de inflexión tras el ciclo de recortes iniciado en marzo de 2024 y que la trayectoria futura de la tasa dependerá en buena medida de la velocidad con que la inflación subyacente complete su descenso, el entorno económico interno y la evolución de factores externos, como la postura de la Reserva Federal y las tensiones geopolíticas.
