Foto autor
Jesús Estrada, corresponsal
24 de abril de 2026 18:55
Chihuahua, Chih. La gobernadora María Eugenia Campos Galván ofreció esta tarde un mensaje en donde eludió dar una explicación sobre el señalamiento que ha hecho la presidenta Claudia Sheinbaun en los últimos días de que el gobierno de Chihuahua fue en contra de la Seguridad Nacional al permitir que elementos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos intervinieran en un operativo para desmantelar un laboratorio clandestino de droga sintética.
Después de que la jefa del Ejecutivo federal pidió toda la semana una explicación a las autoridades estatales y dio a conocer ayer que la mandataria de Chihuahua no le contestó la llamada, Campos Galván expuso esta tarde, en menos de cinco minutos y sin aceptar preguntas de la prensa, que ordenó la creación “inmediata” de una unidad especializada para investigar el operativo realizado entre el 17 y 19 de abril en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos, luego del cual murieron en un accidente automovilístico cuatro personas, entre ellas dos agentes de Estados Unidos.
Indicó que la indagatoria será encabezada por la actual fiscal Especializada en Atención a Mujeres, Wendy Chávez Villanueva; esta última depende directamente del fiscal estatal César Jáuregui Moreno.
La gobernadora justificó que “mientras tanto y para salvaguardar la integridad de la investigación, mi gobierno no hará ningún pronunciamiento sobre el curso” de la misma y dijo que instruyó a la fiscal Chávez Villanueva a “informar a la opinión pública, con oportunidad, de los avances y resultados de las investigaciones”.
Explicó que “ésta unidad tendrá a su cargo concentrar e integrar las carpetas de investigación en torno al operativo del desmantelamiento de un laboratorio de drogas sintéticas, en la comunidad El Pinal, municipio de Morelos, así como de los hechos en los cuales perdieron la vida cuatro personas”.
Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que aceptar que agentes extranjeros participaran en operativos anticrimen, como lo hicieron el gobierno y la fiscalía de Chihuahua, va en contra de la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
Este viernes, refirió que la gobernadora deberá informar sobre el operativo de seguridad en el que presuntamente participaron agentes de la CIA, luego de que en la reunión que tuvo el jueves con el titular de Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se le solicitaron datos y se le reiteró la obligación de apegarse a los principios legales para la colaboración con gobiernos extranjeros.
Entraron agentes de la CIA con papeles de turista y diplomático
Ante el vacío informativo provocado por la gobernadora de Chihuahua, el gabinete de seguridad destacó que ninguno de ellos tenía acreditación para operar en el país
Gustavo Castillo García
Periódico La Jornada Domingo 26 de abril de 2026, p. 3
Ninguno de los agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) que fallecieron en el estado de Chihuahua, luego de participar en un operativo antinarcóticos, tenía acreditación formal para participar en actividades operativas en territorio nacional, informó el gabinete de seguridad.
“Respecto de las dos personas extranjeras que lamentablemente perdieron la vida, se informa que, de acuerdo con los registros migratorios disponibles, una de ellas ingresó al país en calidad de visitante, sin permiso para realizar actividades remuneradas, y la otra con pasaporte diplomático.”
La tarjeta informativa del gabinete de seguridad se difunde horas después de que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, evadiera informar sobre el escándalo de los agentes de la CIA que actuaron en un operativo antinarcóticos en esa entidad.
Las autoridades mexicanas precisaron que “las instituciones que integran el gabinete de seguridad y la Secretaría de Relaciones Exteriores no tenían conocimiento de que agentes extranjeros estuvieran operando, o fueran a participar físicamente en alguna acción operativa dentro del territorio nacional”.
Revisiones con autoridades locales y la embajada de EU
Ante ello, explica el documento dado a conocer ayer, “se realizan las revisiones correspondientes en coordinación con las autoridades locales competentes y con la embajada de Estados Unidos en México”.
Asimismo, se reitera que “La legislación mexicana es clara: no permite la participación de agentes extranjeros en operaciones dentro del territorio nacional. La cooperación internacional en materia de seguridad se desarrolla mediante mecanismos de intercambio de información, coordinación institucional y colaboración técnica, siempre con respeto absoluto a la soberanía nacional, la reciprocidad, la confianza mutua y sin subordinación.”
En el mensaje, en el primer párrafo se destaca que el gabinete de seguridad “expresa su más profundo pesar por el fallecimiento de cuatro personas –dos elementos estatales y dos agentes estadunidenses– durante el accidente ocurrido en Chihuahua el pasado 19 de abril, y extiende sus más sinceras condolencias y solidaridad a sus familias, compañeros de trabajo y seres queridos en este difícil momento”.
Y refiere que el gobierno “reitera su disposición de mantener una relación estrecha, seria y respetuosa con el gobierno de Estados Unidos, en beneficio de la seguridad de ambos países”.
La patria se defiende, por más que algunos quieran la intervención: Sheinbaum
Emir Olivares Alonso Enviado
Periódico La Jornada Domingo 26 de abril de 2026, p. 3
Acaxochitlán, Hgo., En alusión al reciente episodio por la presencia de miembros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en un operativo antinarcóticos en Chihuahua, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfatizó: “nunca hay que poner en riesgo la soberanía… Por más que algunos quieran traer la intervención, la patria se defiende”.
La Presidenta subrayó la importancia de defender la soberanía nacional y dejó claro que la última ocasión en que Estados Unidos invadió nuestro país “se llevó la mitad del territorio”.
Sus afirmaciones se dieron en medio de una ajetreada semana a raíz de que se reveló la participación en territorio nacional de agentes de Washington en una acción con autoridades estatales para desmantelar seis narcolaboratorios en una recóndita región de la sierra chihuahuense.
Esto se conoció el domingo de la semana pasada, debido a que dos elementos estadunidenses perdieron la vida, junto a dos mexicanos, por un accidente de tránsito cuando regresaban del operativo. Tras varios días de polémica y posicionamientos de la mandataria, la mañana de ayer el gabinete de seguridad subrayó que los agentes de la CIA no tenían permiso formal para actuar en territorio mexicano.
El precio de las invasiones
“Defendemos con energía la soberanía del país. Miren lo que le ha costado al pueblo de México la independencia para separarnos de España. Después nos invadió Estados Unidos y se llevó la mitad del territorio. Hay quien dice: ‘no, es que no importa que participe hasta el ejército de otros países’. No, la última vez que entraron se llevaron medio país.”
Dejó claro que su gobierno colabora y se coordina con Washington en temas de seguridad, “y lo hacemos bien porque somos respetuosos, pero nunca hay que subordinarse y nunca hay que poner en riesgo la soberanía, la cual ha costado mucho al pueblo de México”.
La jefa del Ejecutivo hizo una rápida narración de pasajes de la historia del país en los que se han dado escenas de atentados a la soberanía por naciones extranjeras y la defensa del pueblo de México, para finalmente enfatizar: “nos tiene que quedar claro siempre, a los mexicanos, que por más que algunos quieran traer la intervención, los mexicanos sabemos que México es un país libre, independiente y soberano. Y la patria se defiende. Eso lo tenemos claro todos los mexicanos. Y cada vez que vemos nuestra bandera, el corazón late porque estamos dispuestos siempre a defenderla”.
Trump, la máscara y el “socialismo real”
Francisco Javier Guerrero*
26 de abril de 2026 00:01
Allá por los años 60 del siglo pasado, mi condiscípulo en la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, Felipe Coello, uno de los fundadores del ultraderechista Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (Muro), declaró: “Qué bueno que se murió ese. Ojalá, se les muera otro”. Coello se refería al notable economista Paul A. Baran, al cual Felipe aborrecía porque ese notable pensador era un “rojo”, y además tenía el deseo de que falleciera otro, lo cual no era muy congruente con el catolicismo que Coello pretendía representar.
Lo que expresó Coello me dejó impávido porque en aquella época yo y millones de mexicanos estábamos indigestados de anticomunismo y repudio a los movimientos populares.
Recibíamos constantemente mensajes de los medios de comunicación, principalmente prensa, radio y televisión, donde se nos advertía del gran peligro de la peste roja y escuchábamos con suma frecuencia a los Denegris, Zabludovsky, Baroni, Kahwagi y muchos más guías de la opinión pública que consideraban el comunismo como algo peor que la peste negra en la Edad Media.
Lo que me sorprendía es que, a pesar de ello, yo y miles de mexicanos más teníamos opiniones contrarias a las de Coello.
Durante casi todo el siglo XX, el mundo capitalista padeció una terrible pesadilla ante el avance impetuoso de los movimientos populares y socialistas. Por ello acudió a terribles represiones contra esos movimientos y sus partidarios; ya desde 1871 se realizó una gran matanza de trabajadores en la famosa comuna de París; en 1905 se atacó a muchos proletarios en el llamado Domingo Sangriento en Rusia.
En 1932 se llevó a cabo una terrible masacre contra los campesinos en El Salvador; el nazismo y el fascismo se crearon para acabar de una vez por todas con la amenaza socialista y podemos citar miles de ejemplos más.
Pero, como decía el conde De Mirabeau, no se puede gobernar tan sólo sentándose sobre las bayonetas. El mundo capitalista, además del palo decidió presentar la imagen de la zanahoria.
En lugar de mostrarse como una bruja se presentó con una imagen de Blancanieves. Ya a fines del siglo XIX, el canciller prusiano Otto von Bismarck declaró que los obreros se revelaban porque estaban enfermos y por ello estableció las bases del llamado Estado del bienestar, que genero varias reformas sociales favorables a ciertos grupos de trabajadores e incluso gracias a ello se llegaron a formar algunas aristocracias obreras en Europa y Estados Unidos. Ese tipo de Estado no favoreció la transición al socialismo, sino que representaba lo contrario a ese proceso. De tal manera, la existencia de la Unión Soviética, de China y de varias naciones donde regia el llamado “socialismo real” favoreció en algunos casos el ascenso social de varias capas de trabajadores que ya no fueron tan explotados y oprimidos como en épocas precedentes.
Pero, con el derrumbe del “socialismo real”, el capitalismo se ha quitado su verdadera máscara; nunca en la historia universal un sistema social, el más poderoso en los tiempos de la existencia humana, había demostrado tan notoriamente su enorme desprecio a la democracia, tanto la directa como la representativa, su carencia de respeto por el derecho internacional, su obsesión compulsiva por los genocidios, su nefasto desprecio por las vidas humanas, su afán por llenar el planeta de ecocidios y la comisión de etnocidios.
Se ha llegado al extremo pavoroso de cometer masacres contra multitudes de niños y niñas e incluso se han cometido gran cantidad de asesinatos contra periodistas, luchadores sociales y ambientalistas, personal sanitario y representantes de Naciones Unidas como los cascos azules. Se ha destruido un gran caudal de expresiones del patrimonio cultural y artístico logrado en la historia humana.
Muchas personas señalan que estamos en una época apocalíptica y estamos cerca de la extinción de la especie humana; sin embargo, pensamos que existe una gran oportunidad histórica para que la mayoría de los pobladores del planeta se organicen colectivamente para combatir los males antes citados y se establezcan redes de solidaridad y altruismo y se presten a luchar cotidianamente por su propia emancipación la cual debe basarse ,como alguna vez señaló correctamente el ingeniero Heberto Castillo: “Hay que tener más amor a los oprimidos que odio a los opresores”.
Los señores Trump y Netanyahu, más que ser Jinetes del Apocalipsis, nos están invitando a una tragedia basada en la letalidad recurrente y sin posibilidades de salvación.
*DEAS-INAH