Iván Restrepo
16 de marzo de 2026 00:01
Es una actitud enfermiza la que el magnate Donald Trump tiene hacia la administración anterior, la de Joe Biden. La culpa de todos los males que padece Estados Unidos. Un día, son los migrantes que, como lo ha señalado varias veces, son delincuentes, asesinos, y hasta se comen las mascotas (perros y gatos); otro día, el daño que el fentanilo y otras drogas causan entre la sociedad del vecino país y que Biden no impidió que llegara. Uno más, la amenaza terrorista que obliga a su país a tomar medidas extremas de defensa, y metiendo en el mismo paquete a países que nada tienen de eso (como Cuba) que a grupos que se dedican al comercio de drogas ilícitas.
También la emprende contra Biden por su política energética. Por impulsar, aunque tibiamente, los sistemas de generación aprovechando el viento y el sol. No menciona Trump que Biden evitó establecer políticas para reducir el papel que los hidrocarburos y el carbón desempeñan en la economía de su país. Y en otras partes del planeta donde buscó afianzar el control de Estados Unidos en naciones productoras, en especial las del golfo Pérsico.
No debe extrañar que Trump cancele el apoyo oficial a la energía solar, eliminando importantes proyectos en algunos estados. Mientras tanto, China genera cada vez más energía con páneles solares inmensos. Además, el magnate canceló los fondos federales que Biden había destinado para impulsar la industria eólica marina. Alega que es muy cara y mata aves. Dejó así sin dinero 12 proyectos portuarios ubicados desde California, Maryland y Massachusetts hasta Virginia y Staten Island en Nueva York. Otros esperaban aprovechar la oportunidad económica de convertirse en centros de la industria eólica. Según los especialistas, tiene gran futuro en el vecino país. Europa cuenta con miles de aerogeneradores en aguas profundas, muchísimo más grandes que los instalados en tierra firme y sus logros son positivos.
El proyecto más afectado por el recorte de fondos se localiza en la Bahía de Humboldt, en California, en una zona rural que antes fue maderera, y a cinco horas al norte de San Francisco. Aquí se perderán más de 426 millones de dólares. Hace cuatro años en California el gobierno de Biden otorgó la primera concesión de energía eólica marina. Muy importante por su impacto económico, el número de empleos bien remunerados y producir una energía muchísimo más económica que la basada en los hidrocarburos. Con el recorte de fondos, Trump olvida dos de sus promesas: crear empleos y abaratar el costo de la energía para los ciudadanos. Ya aumentó en su primer año de gobierno. Ignora además que las eólicas marinas son muy útiles, pues generan energía en la noche.
En apoyo a lo acordado por Trump, el secretario de Transporte sostuvo que era una pérdida de dinero invertir en dichos proyectos. Y que mejor destinarían esos fondos a revitalizar los puertos, que requieren mejoras. Mas para el congresista demócrata de California, Jared Huffman, la política antieólicas y antipáneles solares de Trump “es un nuevo nivel de idiotez, donde su administración intenta destruir todo un sector de energía limpia, eliminar miles de empleos bien remunerados y aumentar los precios de la electricidad y los combustibles para los consumidores estadunidenses”. El congresista le recordó al magnate que California sigue como líder en el apoyo a las energías renovables. Y su objetivo es que en 2045 obtenga el 100 por ciento de su electricidad de fuentes sin emisiones de carbono.
En México, la actual administración ha fijado un programa sobre energías renovables que se extiende hasta 2030. Dará buenos frutos si se realiza en áreas apropiadas para cubrir demandas regionales y con la colaboración de las poblaciones donde se ubiquen los proyectos. A diferencia del sexenio anterior, que se ocupó más en explotar los hidrocarburos vía una nueva, costosísima, contaminante e ineficiente refinería en Tabasco, el actual promete trabajar para lograr la soberanía energética.
Hoy es urgente obtenerla. Importamos de Estados Unidos las tres cuartas partes del gas que consumimos. Lo adecuado es entonces impulsar las eólicas y las solares. Si participa la iniciativa privada, que sea bajo normas bien claras que beneficien a la nación. Ojalá se cumpla lo que este sexenio anuncia sobre dichas energías. Y se cuente con la participación de las empresas, especialistas y centros de investigación más prestigiosos en la materia.
Economía crece pese a entorno mundial volátil
José Murat
A pesar de un entorno internacional dominado por la incertidumbre y la zozobra, con reglas del juego ya de por sí volátiles, y ahora con una guerra reactivada de impacto mundial, México ha sabido superar los desafíos y salir ganando, a la luz de cuatro indicadores económicos y sociales básicos, recién publicados: una proyección de crecimiento del PIB para 2026, por encima de las expectativas originales; incremento histórico de las exportaciones; aumento significativo de la inversión extranjera y, lo más importante, un descenso marcado de la pobreza laboral.
Veamos con detalle el repunte, con cifras oficiales, no con opiniones personales. Sólo con datos duros de agencias autorizadas dejaremos claro que las expectativas que había al inicio de esta administración, pesimistas para la mayoría de analistas, han mejorado notablemente. Por supuesto que no se trata de una batalla ganada, inmersos en una economía global incierta, pero los indicadores dan amplio espacio para un optimismo sustentado.
Comencemos por el crecimiento del PIB. Contra los abundantes vaticinios de que la economía mexicana entraría en un periodo de recesión en 2025 por el histórico enfriamiento en el primer año de cada sexenio desde hace 50 años y por el peso de los aranceles impuestos a la economía global, incluida la nuestra, lo cierto es que el PIB anual creció en casi 1 por ciento, y la mayoría de instituciones y calificadoras privadas han elevado el pronóstico de crecimiento para 2026 y 2027.
En un análisis inmediato, el Inegi estima un avance cercano a 2.3 por ciento para el primer trimestre de 2026, y una tendencia favorable para el resto del año.
El Banco de México, siempre conservador en sus previsiones, ha elevado su pronóstico de crecimiento anual para 2026 de 1.1 por ciento a 1.6 por ciento, una tasa semejante a la proyectado por la OCDE. Pero para el gobierno mexicano y para algunas agencias calificadoras acreditadas como Fitch Ratings y BBVA México, el crecimiento podría alcanzar 2 por ciento, y con una tendencia al alza los siguientes años. Dentro de ese proyectado 2 por ciento, las actividades terciarias –el gran motor de la economía– crecerían más de 2 por ciento anual; las secundarias 2.1 por ciento, y las primarias, el campo, con un índice semejante.
La mejoría sensible en el pronóstico de crecimiento para México en 2026 lo funda el Banco de México en un ritmo de expansión más constante en los próximos meses, impulsado por una mayor demanda interna, una mayor inversión, y por un entorno internacional frente al que, pese a la incertidumbre, la economía mexicana sigue mostrando resiliencia.
Otro importante indicador que está incidiendo en el propio crecimiento de la economía mexicana es el incremento notable de las exportaciones del país, pese al difícil mercado internacional: las exportaciones crecieron a una tasa interanual de 7.6 por ciento en 2025, para alcanzar 664 mil 837.2 millones de dólares. Las exportaciones a Estados Unidos, en particular, crecieron 5.8 por ciento anual, alcanzando 534.9 mil millones de dólares, representando 15.7 por ciento de todas las importaciones estadunidenses.
Esa tendencia al alza se mantiene este año. De acuerdo con la Información Oportuna de Comercio Exterior del Banco de México, en enero el valor de las exportaciones alcanzó 48 mil 8 millones de dólares, lo que representó un aumento anual de 8.1 por ciento.
Otro importante indicador económico es la inversión extranjera directa (IED), el principal termómetro de la confianza mundial en la marcha económica y política de un país. México cerró 2025 con una cifra récord de IED, al captar 40 mil 871 millones de dólares, el nivel más alto en la historia el país. Este monto representa un crecimiento anual de 10.8 por ciento respecto a 2024, consolidando cinco años consecutivos de alza en los flujos de capital extranjero.
Pero lo más importante es que, como resultado de estas cifras económicas, mas la política laboral de dignificación del salario mínimo, el indicador social tan sensible de la pobreza laboral ha descendido notablemente: según el Inegi, informe recién publicado, durante el cuarto trimestre de 2025 la pobreza laboral se ubicó en 32.3 por ciento de la población, lo que representa una disminución de 3.1 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2024, cuando se encontraba en 35.4 por ciento. Pobreza laboral que tiene que ver con el poder adquisitivo de los ingresos provenientes del trabajo, la incapacidad para adquirir una canasta básica alimentaria, sin contemplar otros ingresos (como las transferencias por programas sociales).
Este avance se observó tanto en zonas urbanas como rurales; en las áreas urbanas, la pobreza laboral pasó de 30.8 por ciento a 28.1 por ciento, mientras en las zonas rurales descendió de 50.7 por ciento a 46.6 por ciento, lo que significa que tiene que intensificarse el esfuerzo para las mujeres y los hombres del campo y, en especial para los pueblos y las comunidades indígenas, el segmento poblacional con los mayores rezagos, a pesar de ser los dueños originales del continente.
En suma, los principales indicadores económicos, crecimiento del PIB, volumen de exportaciones, inversión extranjera directa, y sobre todo los indicadores sociales como la disminución de la pobreza laboral, revelan –más allá de las apreciaciones subjetivas– que el despegue de la economía mexicana tiene un piso firme, y que las condiciones de vida de los estratos más necesitados de la sociedad, la base de la pirámide, seguirán mejorando si se mantiene el rumbo y se consolidan las políticas públicas en marcha.
A toda máquina
León Bendesky
En 1589 la reina Isabel primera de Inglaterra negó al reverendo William Lee la patente de la máquina tejedora de calcetines que había inventado. “Usted apunta alto, maestro Lee. Considere lo que su invento puede hacer a mis pobres súbditos. Seguramente les traerá la ruina al privarlos de su empleo, convirtiéndolos en pordioseros.”
El problema se presenta hoy como una cuestión doble en esencia; por un lado, el cambio técnico destruye trabajos en el corto plazo, pero crea otros basados en el incremento de la productividad en un plazo largo.
El planteamiento convencional entre los economistas se enuncia así: “En tanto que la evidencia histórica sugiere que la tecnología no causa desempleo masivo en el largo plazo, sí altera significativamente la estructura del mercado de trabajo, favoreciendo a los trabajadores calificados y demandando una continua renovación de las capacidades”.
El proceso de la destrucción creativa, conforme al planteamiento de Schumpeter ( Capitalismo, socialismo y democracia, publicado en 1942), no es terso, sino que genera fricciones de distinto tipo e intensidad.
Uno de los aspectos centrales que enmarcan los debates sobre el caso de la inteligencia artificial (IA) es, precisamente, el del carácter y significado de dichas fricciones.
Krugman presenta el marco para la discusión apuntado a tres cuestiones. La primera es la relación entre la tecnología y los empleos. La segunda, la que existe entre la tecnología y los salarios. Y la tercera, que se asocia con la distribución del ingreso y la concentración del poder económico. El asunto del desempleo tecnológico, a gran escala tal y como se ha planteado de modo corriente no se ha producido. Esto tiene que ver con el crecimiento de la productividad observado desde la segunda mitad del siglo XX.
Según señala Krugman, en Estados Unidos hoy el producto por trabajador es alrededor de cinco veces mayor y, más de cuatro quintas partes de los trabajadores entre 25 y 54 años están empleados, unas proporciones mucho más grandes que la de aquella época. La explicación es que una productividad creciente lleva a una mayor cantidad total de trabajo; en la medida en que la economía es más productiva, la cantidad de cosas que se manufacturan y se consumen crece y, así, se sostiene un mayor nivel de empleo.
Las fricciones del proceso de la destrucción creativa se plasman en el hecho de que hay quienes pierden y otros que ganan, lo que abre la cuestión acerca de las formas en las que la sociedad asimila los cambios que van ocurriendo; asunto éste que parece tener una especial relevancia en el caso de la IA. Ésta es lo que se denomina una tecnología de propósito general; su carácter es tal que desata un proceso de innovación en múltiples campos y por ello requiere distintos procesos de adaptación, un caso relevante es el que corresponde al entorno institucional existente y su transformación.
Joel Mokyr (Nobel de Economía 2025) ha afirmado: “Hay que contar con la raza humana para estropear las cosas. Son las instituciones las que fracasan. Esto es un asunto de gran preocupación, ya que si las instituciones no mejoran mientras la tecnología lo hace, se le da mayor poder a quienes es probable que abusen y hagan mal uso de ellas”.
Y añade una cuestión relevante que es la velocidad con la que se procede el cambio tecnológico. “En el pasado, el proceso ha sido relativamente lento y ha habido tiempo para el ajuste en la organización del trabajo. Pero cuando el cambio técnico es muy rápido, las instituciones se rezagan y la adaptación se entorpece; se provocan desajustes diversos y surgen condiciones inesperadas.”
En cuanto a la IA, la evidencia muestra que el proceso marcha a una gran velocidad y ese es un aspecto que no debe perderse de vista en términos sociales, políticos y del alto control monopólico que tienen las empresas tecnológicas involucradas.
Hace ya un año que Dario Amodei, el jefe de la empresa Anthropic, líder en el campo de la IA, reconoció expresamente que el arribo de esta tecnología significa la entrada a un periodo de cambio, turbulento e inevitable, que pondrá a prueba lo que somos como una especie.
El poder inimaginable, como caracteriza a la IA, lo contrasta con la gran incógnita de si los sistemas social, político y tecnológico tienen la madurez para utilizarlo.
Advierte que la implementación de la IA requiere de acciones suficientes que asocia con un entorno ampliamente seguro y ético.
Sam Bowman, del área de investigación de seguridad de Anthropic, mencionó que esa empresa tiene un gran incentivo para acelerar los procesos, vender más productos y desarrollar programas para mantener su competitividad frente a otras empresas como OpenAI o Google y otras.
Pero Anthropic, asegura, está en contradicción consigo misma, reflexionando profundamente y con ansiedad cada una de las decisiones que toma. Ya se ha hecho la comparación de Amodei con Openheimer y los dilemas que enfrentó en su proyecto Los Álamos.
No son muy reconfortantes estas consideraciones, tomando en cuenta al elenco de los promotores de esta tecnología de inteligencia artificial: las cabezas de las empresas, así llamadas, las Siete Magníficas y sus satélites.
Washington y Pekín abordan acuerdos comerciales en París
Reuters
Periódico La Jornada Lunes 16 de marzo de 2026, p. 19
París. Altos responsables económicos de Estados Unidos y China iniciaron en París una nueva ronda de conversaciones para limar asperezas en su tregua comercial y allanar el camino para el viaje del presidente estadunidense, Donald Trump, a Pekín, donde se reunirá con su par chino, Xi Jinping, a fines de marzo.
Se espera que las conversaciones, dirigidas por el secretario del Tesoro estadunidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, se centren en los aranceles de Washington, el flujo de minerales de tierras raras e imanes de China, los controles de exportación de alta tecnología de Estados Unidos y las compras de productos agrícolas.
Las conversaciones comenzaron ayer en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en París, y se espera que continúen hoy.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró antes de partir hacia París que su equipo quiere garantizar la estabilidad en la relación entre ambos países.
China insta a EU a "corregir de inmediato sus erróneas" prácticas comerciales
China expresa su oposición a medidas arancelarias unilaterales en su relación con EU. Pekín ha expresado su oposición a la implementación de medidas arancelarias unilaterales en la gestión de la relación económica entre China y Estados Unidos, después de que Washington haya abierto investigaciones sobre las prácticas de varios de sus principales socios comerciales, incluido el gigante asiático. Foto: Europa Press / Archivo Foto autor
Afp
15 de marzo de 2026 20:45
Pekín. China instó a Estados Unidos a "corregir de inmediato sus erróneas" prácticas comerciales, en momentos que las dos mayores economías del mundo celebran una nueva ronda de negociaciones en París.
El Ministerio de Comercio chino protestó en un comunicado contra unas investigaciones anunciadas por Estados Unidos poco antes de las conversaciones iniciadas el fin de semana.
"Instamos a la parte estadunidense a corregir de inmediato sus erróneas actuaciones (...) y resolver las diferencias mediante el diálogo y la negociación", señaló el ministerio.
En la reunión estuvieron presentes el secretario del Tesoro estadunidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y se centraron en los aranceles de Washington, el flujo de minerales de tierras raras e imanes producidos en China, los controles de exportación de alta tecnología de Estados Unidos y las compras chinas de productos agrícolas estadunidenses.