En la última década, la violencia digital se ha convertido en una de las herramientas más eficaces para neutralizar la defensa de los derechos humanos. Lo que en apariencia comienza como ataques aislados en redes sociales, suele convertirse en campañas sistemáticas de difamación, desinformación y hostigamiento dirigidas a desacreditar a quienes representamos a víctimas de violencia de género y a comunidades históricamente excluidas.
Esta forma de agresión no es espontánea ni marginal. Se trata de un mecanismo contemporáneo de control que opera a través de plataformas digitales para construir narrativas destinadas a destruir reputaciones, intimidar y aislar a defensoras y defensores de derechos humanos. En particular, las mujeres abogadas que litigamos casos de violencia contra mujeres y niñas enfrentamos una violencia específica: campañas misóginas que buscan deslegitimar nuestra voz profesional y quebrar la confianza pública en nuestra labor.
El efecto que se produce no es únicamente personal. La violencia digital genera un profundo efecto inhibidor en la abogacía. Cuando una defensora es atacada de manera sistemática, lo que realmente se intenta es anular la representación legal de las víctimas y desalentar a otras personas a asumir casos que desafían intereses de poder. Así, el hostigamiento digital se convierte en una forma indirecta de impedir el acceso a la justicia.
Mi experiencia profesional en México ilustra con claridad este fenómeno. Durante años he representado a mujeres y niñas víctimas de violencia, así como a comunidades vulnerables que históricamente han enfrentado enormes barreras para acceder a la justicia. Sin embargo, esa labor también me colocó en el centro de campañas coordinadas de difamación digital que durante más de un año buscaron desacreditar mi trabajo y destruir mi credibilidad profesional.
Estas agresiones no se limitaron al ámbito virtual. Las narrativas construidas en redes sociales derivaron en amenazas directas y en un clima de hostilidad constante que terminó afectando tanto mi seguridad personal como la continuidad de mi trabajo. Finalmente, me vi obligada a suspender mi práctica en México y continuar mi labor desde Madrid. Mi salida del país no fue una decisión profesional voluntaria, sino la consecuencia directa de una violencia sistemática que convirtió el ejercicio de la defensa en un riesgo permanente.
Este fenómeno revela una realidad preocupante: la violencia digital se ha convertido en una forma de violencia institucional indirecta. A través de la desinformación y el hostigamiento coordinado se logra aquello que en otros contextos requeriría mecanismos más visibles de represión: silenciar voces incómodas y debilitar la defensa de los derechos humanos.
Las consecuencias trascienden a la persona atacada. Cuando una defensora es desplazada o silenciada, también se debilita la posibilidad de que las víctimas encuentren representación legal efectiva. El mensaje que se envía es claro: quien desafíe estructuras de poder puede ser destruido públicamente sin que existan mecanismos suficientes de protección.
Frente a este escenario, los estados tienen la responsabilidad de reconocer que la independencia de la abogacía y la libertad de defensa son pilares esenciales de cualquier sistema democrático. Proteger a quienes ejercen la defensa de derechos humanos no es una concesión: es una condición indispensable para garantizar el acceso a la justicia.
Si la violencia digital continúa siendo tolerada como una forma de hostigamiento sin consecuencias, el resultado será la erosión silenciosa del estado de derecho. Defender a quienes defienden no es solo un deber institucional: es una garantía mínima para que la justicia siga siendo posible.
Pese a Trump, las remesas son el principal generador de divisas para México
El sostén fundamental para más de 4 millones de hogares totalizó 61 mil 791 millones de dólares
▲ La persecución contra migrantes ordenada por la Casa Blanca ha reducido los envíos de dólares al país.Foto La Jornada
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada Domingo 8 de marzo de 2026, p. 15
En 2025, las remesas de mexicanos que radican en el exterior se mantuvieron como el principal generador de divisas para la economía nacional, aun cuando registraron una ligera disminución frente al año previo, en un contexto marcado por el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos bajo el gobierno de Donald Trump.
De acuerdo con datos del Banco de México (BdeM), el país recibió 61 mil 791 millones de dólares por concepto de remesas durante 2025, monto inferior a los 64 mil 746 millones registrados en 2024, lo que implicó una caída anual de alrededor de 4.6 por ciento, la primera disminución en más de una década.
Pese a este retroceso, los recursos que llegan de los connacionales, principalmente desde Estados Unidos, continúan por encima de los generados por otros sectores clave de la economía mexicana, como el agroalimentario, la inversión extranjera directa (IED), el turismo internacional y las exportaciones petroleras.
En 2025, la industria manufacturera fue el sector productivo que más divisas aportó al país con 413 mil 322 millones de dólares. Dentro de ella, el subsector automotor generó 152 mil 137 millones de dólares. No obstante, al igual que en años anteriores, esta actividad depende en buena medida de importaciones de insumos, maquinaria y autopartes, por lo que su aporte neto de divisas no es directamente comparable con el flujo de remesas.
Después de las manufacturas y el sector automotriz, las remesas se ubicaron como la principal fuente de dólares para la economía mexicana, al superar ampliamente los ingresos del sector agroalimentario, que, de acuerdo con el BdeM, en 2025 sumaron 51 mil 187 millones de dólares.
En el cuarto lugar se ubicó la inversión extranjera directa, que según datos de la Secretaría de Economía, ascendió a 41 mil 871 millones de dólares en 2025, mientras el turismo internacional, de acuerdo con la secretaría a cargo, generó 34 mil 398 millones. Más atrás se colocaron las exportaciones de hidrocarburos, según Petróleos Mexicanos, con un valor de 20 mil 598 millones de dólares.
El comportamiento de las remesas durante 2025 estuvo influido por diversos factores externos, entre ellos el deterioro del mercado laboral en Estados Unidos y el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la administración de Donald Trump, lo que incrementó el temor a deportaciones entre trabajadores migrantes y redujo el número de envíos varios meses del año.
Por décadas, el principal generador de divisas de México fue la venta de petróleo al exterior; sin embargo, ese liderazgo comenzó a diluirse a mediados de la década pasada debido a la disminución en las exportaciones petroleras y al crecimiento de otros sectores, particularmente el agroalimentario y las remesas.
Tras la crisis sanitaria de covid-19, los envíos de dinero desde el extranjero registraron un crecimiento sin precedente que llevó a este flujo a colocarse, desde 2020, como uno de los pilares externos de la economía mexicana.
Aunque en 2025 se observó una moderación respecto al récord alcanzado en 2024, las remesas continúan siendo un sostén fundamental para más de 4 millones de hogares y uno de los mayores generadores de divisas para el país, incluso en medio de un entorno internacional más adverso para los migrantes mexicanos.
El dólar confirma ser refugio del capital
Aumenta 1.79 por ciento su valor frente a otras seis divisas durante la semana con alta incertidumbre en los mercados por la crisis EU-Irán
▲ Para varios analistas, el oro estaba ganando terreno al dólar como blindaje ante el riesgo.Foto Ap
Clara Zepeda
Periódico La Jornada Domingo 8 de marzo de 2026, p. 16
La primera semana de marzo, el dólar demostró que sigue siendo un refugio ante la elevada aversión al riesgo en el mundo.
La escalada del enfrentamiento militar en Medio Oriente está enviando una señal contundente a los mercados: cuando aumenta la incertidumbre, los inversionistas siguen recurriendo a la moneda estadunidense como principal activo de resguardo.
Desde que comenzó el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán desde el fin de semana pasado, el dólar registra su mayor avance desde febrero de 2023, lo que contrasta con las pérdidas observadas en otros activos claves.
El índice DXY, que mide el comportamiento de dicha moneda frente a una canasta de seis divisas internacionales, presenta un avance de aproximadamente 1.79 por ciento.
Se está comportando de manera clásica en estos periodos de aversión al riesgo e incertidumbre. Esto va más allá de la simple escapatoria al riesgo y la búsqueda de calidad; el mercado está cuestionando las perspectivas de crecimiento e inflación a nivel global.
A diferencia de los discursos del año pasado, en los que los bancos centrales adquirieron lingotes de oro para diversificar sus inversiones más allá del dólar, mientras los inversionistas privados, preocupados por la situación económica, acudieron a los fondos respaldados por oro.
El papel del dólar como divisa de reserva global, anclado históricamente en su credibilidad institucional, profundidad financiera y dominio comercial, enfrenta crecientes dudas estructurales que trascienden lo coyuntural.
Durante décadas, su estatus ha permitido a Estados Unidos emitir deuda en su propia moneda, ejercer un alto grado de autonomía monetaria e influir de forma decisiva en los mercados internacionales. No obstante, en el contexto actual, marcado por el deterioro fiscal de esa nación, la rivalidad geopolítica y el rediseño de las cadenas de valor globales, emergen señales que apuntan a un proceso de erosión de dicha hegemonía, explicaron algunos especialistas.
Las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump y sus acciones en el extranjero han contribuido a las dificultades del dólar. Algunos analistas anticiparon que la moneda podría seguir debilitándose, debido a la diversificación fuera de Estados Unidos, recordó Carlos Ponce, socio fundador y director general de SNX.
Así, en los recientes hechos geopolíticos, el dólar demuestra que sigue siendo refugio en tiempos de incertidumbre.
No aumentará aún la gasolina por el alza del crudo: analista
“El gobierno mitiga presiones vía estímulos fiscales” // Los expendedores no recibieron el impacto de la reciente escalada internacional de petroprecios
▲ El diésel también está incluido en el Pacto contra la Inflación y la Carestía, por lo que se espera que mantenga su precio.Foto Roberto García Ortiz
Alejandro Alegría
Periódico La Jornada Domingo 8 de marzo de 2026, p. 14
El incremento en el precio internacional del petróleo no tendrá un impacto directo al bolsillo de los consumidores. El gobierno federal cuenta con mecanismos para activar subsidios semanales para que el alza global de los energéticos no se traslade al usuario final. Además, está vigente un acuerdo para mantener en 24 pesos el costo del litro de la gasolina, señaló Alejandro Montufar Helu Jiménez, director general de PetroIntelligence.
El viernes, los precios internacionales del petróleo superaron los 90 dólares por barril, debido al recrudecimiento del conflicto bélico en Medio Oriente, en particular por la interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz, por donde fluye 20 por ciento del volumen del hidrocarburo total global.
Aunque este hecho puede representar un impacto en el costo de las gasolinas en México, el director general de la consultora explicó que el efecto se absorbe mediante las finanzas públicas, “porque se sacrifica la recaudación de impuestos” para aplicar el subsidio semanal a los combustibles.
Aunado a ello, desde el 1º de marzo de 2025 se encuentra vigente la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina, un pacto voluntario entre el gobierno federal y empresarios orientado a mantener el precio de carburante automotriz regular por debajo de 24 pesos por litro.
“El pacto voluntario no se ve presionado porque el gobierno mitiga el impacto antes del precio de mayoreo vía los estímulos fiscales o los adicionales que estarían implementando en su caso, como ya vimos hace unos años”, declaró.
Las variaciones en los precios de referencia internacional tienen importancia para el país, pues una parte de las gasolinas y diésel se importa, principalmente de Estados Unidos. Datos de la Secretaría de Energía (Sener) muestran que hasta 2024, México compró en promedio un millón 79 mil barriles diarios de gasolinas y naftas, mientras la producción nacional de gasolinas fue de 668 mil barriles diarios y de diésel de 289 mil.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, en el caso de las gasolinas, 40 por ciento de su costo está determinado por la referencia internacional, lo cual incluye el costo de adquisición del crudo, la refinación y el margen de importación, mientras el resto corresponde a otros factores, como la distribución y el margen de ganancia.
Montufar Helu indicó que el viernes Hacienda no activó el subsidio que se aplica semanalmente al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) de las gasolinas, porque “los estímulos se activan con base en el comportamiento histórico de los días anteriores al viernes de la semana respectiva, por lo que, en promedio, el incremento no era relevante, y, por tanto, no era necesario activarlos”.
Es decir, hasta antes del viernes, no había indicios de una escalada, como la observada en los precios internacionales del hidrocarburo.
El especialista apuntó que hasta el jueves, el incremento de la referencia sólo era de 10 por ciento.
Montufar Helu comentó que hasta que sea publicado el siguiente acuerdo, será un periodo de transición. “Las empresas son las que pudieran estar viendo un incremento de precios y teniendo la presión de respetar el precio al público”, expuso.
“Ya el próximo viernes, si el gobierno activa los estímulos, las empresas ya no están tan presionadas”, agregó.
El especialista también recordó que en 2022, el gobierno federal creó subsidios especiales para los combustibles, los cuales fueron adicionales al aplicado al IEPS, con la finalidad de mitigar el impacto al consumidor.
Además, el Paquete contra la Inflación y la Carestía incluye la estabilización de los precios de los combustibles, incluyendo el diésel, por influir más en el transporte de mercancías, como una estrategia para contener la inflación.
“Observando los sucesos actuales y la escalada regional, así como el impacto en el comercio del estrecho de Ormuz, se estima que este nivel alcista se mantenga toda la próxima semana, por lo que sí estaremos esperando que el gobierno active los estímulos el próximo viernes”, indicó.


