domingo, 8 de marzo de 2026

¿Cuánto nos cuesta la paz y quién la paga.?

Explosiones estallan tras los ataques a la refinería de petróleo Shahran en Teherán el 7 de marzo de 2026. Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero, lo que provocó una rápida represalia por parte de la república islámica, que respondió con ataques con misiles en toda la región. Foto: Afp   Foto autor
Antonio Gershenson
08 de marzo de 2026 00:02
En nuestro artículo pasado de La Jornada decíamos que la raza humana no ha salido de la barbarie. Así mismo lo dijo el comandante Fidel Castro en Asamblea de la ONU. La guerra que inventaron los pederastas de la Casa Blanca, totalmente repugnante, obscena y criminal, es la más clara expresión del atraso de civilidad que esa manada de rufianes, perteneciente al Partido Republicano, ha demostrado al mundo. 
El valor más importante de todo lo perdido son las vidas humanas. Nunca vamos a conocer el costo de la devastación durante las guerras. En cada bombardeo dirigido, o errado, se pierden millones de dólares por los hidrocarburos invertidos, los metales desechados sólo para destruir, son irrecuperables. Los lugares más atacados son, por lo general, sitios estratégicos como los almacenamientos de hidrocarburos, fábricas de armamento, de productos vitales como los alimentos, medicamentos, etcétera. 
La cantidad de gas desperdiciado en electricidad para fabricar armamento que no sirve para el desarrollo de ningún país, es imposible de cuantificar. La pérdida del agua potable por la guerra es, prácticamente, irrecuperable por el tiempo que tardaría en depurarse. La destrucción de la capa de tierra fértil, la fauna y la flora de las zonas atacadas, es inmensa. 
Y ¿quién va a limpiar el aire envenenado por los óxidos de nitrógeno (NOx) y el dióxido de azufre (SO2) que producen las bombas detonadas? ¿Cómo se pueden evitar los gases tóxicos por las instalaciones destruidas como las plantas químicas, arsenales o cualquier construcción incendiada? ¿Quiénes podrán salvarse de las partículas sólidas, del hollín y de millones de gotas líquidas micrométricas suspendidas que llegan a los pulmones y al torrente sanguíneo afectando al organismo entero con enfermedades de todo tipo? 
Para un antiambientalista como lo es Trump, los datos anteriores no tienen significado. Son efectos colaterales de una guerra “heroica” como la llama. Ni él mismo lo cree, sólo intenta impresionar a sus aliados y a sus enemigos. 
Veamos la situación de cerca. Las decenas de buques cisterna fondeados que transportan productos vitales, son cientos y no pueden atravesar el estrecho de Ormuz. El golfo Pérsico está en grave peligro si a las mentes insanas se les ocurriera bombardear los buques que transportan petróleo, gas, alimentos, agua y otros insumos vitales. Sería una catástrofe. 
Esperemos que el raciocinio deteriorado, o ausente, de los republicanos no llegue a tal grado, pero con los irresponsables del Senado estadunidense, nada se sabe. Los buques de los países aliados, probablemente, no serán atacados por error. Eso creemos. Pero el gobierno de EU no tiene palabra de honor. Ya buscan la salida de la zona conflictiva del estrecho varias embarcaciones comerciales. No toda la zona tiene espacio seguro para fondear, es decir, para anclar los barcos, ya que la profundidad del mar no es regular. 
Al cerrar este paso seguro que les ahorra largas distancias a los barcos, el problema que se presenta es mayor pues tienen que rodear el continente africano. No sólo es cuestión de dinero. Los riesgos naturales aumentan y complican el viaje. Este cambio de ruta encarece el costo de las mercancías, además de que aumentan no sólo los riesgos, también aumenta significativamente el tiempo de entrega de los productos, especialmente de los energéticos; la situación obliga a duplicar el costo de las tarifas de transporte, por esa razón, el cierre del estrecho por parte de Irán es un golpe estratégico. 
El equilibrio energético global está en peligro. El cargamento de gas natural y petróleo está detenido en ese pequeño espacio natural llamado estrecho de Ormuz. La crisis que ya se generó por los bombardeos ilegales, de alguna forma, nos alcanzará. En nuestro país, definitivamente, necesitamos un plan b para solucionar la probable falta de gas, debido a la crisis de hidrocarburos que el propio gobierno de Estados Unidos está provocando con la idea de obligar a los países necesitados a comprarle el gas que no les llegará de los barcos anclados. Por supuesto, lo venderá a precios de especulación, incluido nuestro país. Necesitamos un plan c para el asalto a nuestra economía energética que tiene en mente el gobierno de Trump. 
Esta guerra absurda contra Irán, fabricada como todas las demás, que ha provocado Estados Unidos y por todos sus presidentes anteriores, tiene como principal objetivo desequilibrar las economías del mundo para después, ofrecer ayuda a los países afectados y, si se puede, invadir y saquear sus recursos naturales. Pero, la crisis energética también alcanzará a la estadunidense. El armamento empieza a escasear. Aunque aparentemente ya han autorizado gastar otros millones más para fabricar lo doble o lo triple de equipamiento bélico para ir a matar más civiles “por equivocación”. No sabemos a ciencia cierta cuánto ha gastado el ejército de Estados Unidos en la actualidad. Durante la otra guerra inventada contra Irak, supuestamente, gastaron en combustible alrededor de 153 millones de dólares al mes. En esta guerra contra Irán, el gasto se disparó en menor tiempo. 
En total, para lograr la rendición incondicional del gobierno islámico, y con ello la paz mundial, en cuestión de horas, según Trump, Estados Unidos gastó en cuatro días, 3 mil 700 millones de dólares. La cantidad de drones, bombas, municiones, combustible y otros insumos, rebasan por mucho el gasto público de decenas de países pobres. En un sólo mes con estas cantidades estratosféricas de dinero, decenas de países pobres lograrían salir de la crisis por falta de alimentos, agua, inversión en el campo, restablecimiento del equilibrio ambiental y otras calamidades. ¿Cuándo lograremos la paz? La necesitamos para seguir creciendo y desarrollándonos con independencia y soberanía. Es absurdo que la pacificación del mundo cueste tanta destrucción. Necesitamos trabajo constante para lograr la transición energética. 
(Colaboró Ruxi Mendieta) 
“Para Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, la justicia llegará” 
antonio.gershenson@gmail.com

Miles marchan en Londres para exigir el fin de bombardeos contra Irán
De la redacción
07 de marzo de 2026 11:40
La manifestación comenzó cerca del parlamento británico y se dirigió a la embajada de EU. Entre los participantes hubo quienes portaron imágenes del líder supremo iraní, el ayatollah Alí Jamenei, asesinado durante los ataques. Imagen del 7 de marzo de 2026. Foto Ap Foto autor
Miles de personas marcharon este sábado hasta la embajada de Estados Unidos en Londres para protestar contra la ofensiva israelo-estadunidense en Irán, en el octavo día de bombardeos y en medio de una creciente crisis en Medio Oriente.
La manifestación comenzó cerca del parlamento británico y se dirigió a la sede diplomática de Washington. Entre los participantes hubo quienes portaron imágenes del líder supremo iraní, el ayatollah Alí Jamenei, asesinado durante los ataques, hace una semana.
Asimismo, decenas de partidarios del antiguo sha iraní, Mohammad Reza Pahleví, depuesto en 1979 por la revolución que estableció la República Islámica, se manifestaron pidiendo un un cambio de régimen en su nación, durante una marcha desde la sede gubernamental británica de Downing Street hasta la embajada iraní.

China advierte que una guerra nuclear entre EU, Israel e Irán no dejaría sobrevivientes
Ataque contra Teherán, la capital iraní, el 3 de marzo de 2026. 
Foto Afp Foto autor
la redacción
07 de marzo de 2026 12:29
Victor Gao, el vicepresidente del Centro de Estudios sobre China y la Globalización, advirtió que en la era nuclear “nadie sobrevivirá” si la actual guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se vuelve nuclear y pidió que debe detenerse de inmediato, reportó este sábado el medio Al Jazeera.
Gao insistió en que una escalada nuclear en Medio Oriente no sería un conflicto regional sino un desastre global, porque involucraría a potencias con capacidades militares avanzadas y podría desencadenar una reacción en cadena.
“Si la guerra actual entre Estados Unidos, Israel e Irán se convierte en un conflicto nuclear, nadie sobrevivirá. En la era nuclear no habrá vencedores. Esta guerra debe detenerse inmediatamente”.

Analiza el BID el daño de políticas arancelarias y de migración de EU
Afecta las transferencias de dinero y diezma ventajas en el sector automotor
Dora Villanueva
Periódico La Jornada   Domingo 8 de marzo de 2026, p. 15
La creciente incertidumbre en la política migratoria de Estados Unidos ha tenido un impacto cuantificable en las remesas a México, reduciendo el crecimiento interanual hasta en 12 puntos porcentuales durante los periodos de alta incertidumbre, reportó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un nuevo informe que, más allá de pronósticos de crecimiento ya rebasados, analiza los efectos de las políticas impulsadas por Donald Trump en las remesas y en la industria automotriz mexicana.
El Informe macroeconómico 2026: Resiliencia y perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante prevé que América Latina y el Caribe crezca 2.2 por ciento en 2025 y 2.1 por ciento en 2026, en línea con su promedio de largo plazo, pero destaca que el avance varía entre las economías más grandes de la región.
Aunque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ya informó que en 2025 el crecimiento del producto interno bruto (PIB) en México fue de 0.8 por ciento en cifras desestacionalizadas y de 0.6 por ciento con datos originales, en su informe publicado el martes el BID apunta a un estimado de 0.5 por ciento el año pasado y no proyecta una cifra concreta para 2026.
No obstante, sí aporta un par de análisis sobre los efectos que tiene México en dos áreas que son una fuente importante de divisas para el país: las remesas y la industria automotriz.
Sobre la primera, el BID subraya que en México el flujo de remesas entre 2023 y 2024 experimentó una marcada desaceleración, con periodos de crecimiento interanual plano o ligeramente negativo, lo que refleja cambios en los patrones migratorios, la participación en la población activa en Estados Unidos y las condiciones del tipo de cambio.
Esto contrasta con el hecho de que a lo largo de 2023 y hasta 2024, los envíos de dinero reales a Centroamérica se aceleraron, con un crecimiento superior a 25 por ciento en algunos trimestres. Acompañado de este avance, hay países de la región donde estas transferencias familiares representan entre 20 y 30 por ciento del PIB, y en economías del Caribe, como Haití y Jamaica, superan el 10 por ciento.
“Esta divergencia entre México y Centroamérica representó una ruptura con el comportamiento más sincronizado observado a principios de la década, cuando los flujos hacia ambos lugares tendían a moverse en paralelo con las condiciones del mercado laboral estadunidense”, explica el informe.
La caída de las remesas hacia México reflejan una disminución de la fuerza laboral migrante en Estados Unidos; mientras el aumento en Centroamérica se explica por que ya forman parte de la fuerza laboral han aumentado el monto de sus transferencias, explica el informe del BID.
En cuanto al sector automotor, el informe del organismo subraya que en 2025, la posición de México en el mercado estadunidense cambió notablemente, afectada por los acuerdos comerciales de Estados Unidos con Japón y Corea, que comenzaron a erosionar la ventaja competitiva de la industria mexicana, pero aún con ello ésta se mantiene.
“La industria automotriz mexicana conservó una ventaja relativa en el mercado estadunidense tras los cambios arancelarios de 2025, pero su exposición absoluta aumentó y la competencia de Japón y Corea se intensificó en virtud de los nuevos acuerdos comerciales”, explicó.
Antes de abril, las exportaciones automotrices mexicanas ingresaban a Estados Unidos libres de impuestos, mientras las importaciones de otros países debían pagar una cuota de alrededor de 2.5 por ciento. Luego, con las modificaciones impulsadas por la administración Trump, el arancel efectivo de las exportaciones automotrices de México aumentó a 5 por ciento, tras la pérdida de su exención de la Sección 232, mientras el promedio mundial repuntó a más de 10 por ciento. “Como resultado, aunque México está ahora sujeto a un arancel más alto que antes, su ventaja relativa sobre otros exportadores ha aumentado”.