domingo, 29 de marzo de 2026

Conflicto en Medio Oriente presiona inflación y crecimiento de India.

La interrupción de rutas clave del petróleo ha elevado costos de transporte y energía, poniendo en riesgo sectores dependientes de insumos importados. Foto Afp   Foto autor
Reuters
28 de marzo de 2026 21:20
Nueva Delhi. La India se enfrenta a riesgos a la baja para su previsión de crecimiento, situada entre 7.0 y 7.4 por ciento para el próximo ejercicio fiscal que comienza el 1 de abril, debido al aumento de los costos energéticos y a las interrupciones en el suministro, derivadas del conflicto en Medio Oriente, de acuerdo con el informe económico mensual del gobierno publicado este sábado.
El conflicto, que comenzó hace un mes tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha interrumpido una ruta marítima clave por la que transita 20 por ciento del petróleo mundial, lo que ha provocado un aumento de los costos energéticos y de transporte y ha puesto a prueba las cadenas de suministro.
Esa interrupción está suscitando preocupación por la inflación y el crecimiento en la India, indicó el informe del gobierno.
Los datos de alta frecuencia de abril, y posiblemente de mayo, deberían ofrecer una imagen más clara de las perspectivas de crecimiento para el nuevo año fiscal, escribió en el informe el asesor económico jefe de la India, V. Anantha Nageswaran. Afirmó que el déficit por cuenta corriente, que ya se ha ampliado hasta 1.3 por ciento del producto interno bruto (PIB) en el trimestre de octubre a diciembre del actual ejercicio fiscal, empeorará significativamente el próximo ejercicio fiscal.
La India deberá proporcionar ayudas inmediatas y específicas a las empresas y los hogares más afectados y vulnerables, señala el informe.
La demanda interna se ha mantenido relativamente estable hasta ahora, pero los riesgos para el crecimiento están aumentando, especialmente en los sectores que dependen de insumos importados. La rupia india se depreció hasta situarse en torno a 95 unidades por dólar en marzo, en medio de salidas de capital y mayores costos de importación vinculados a la crisis energética.

Banco austriaco Raiffeisen comprará filial rumana de BBVA por 680 mdd
El banco austriaco prevé convertirse en el tercer mayor actor del país por activos, mientras avanza en su reconfiguración tras la guerra en Ucrania. Foto redes sociales   Foto autor
Reuters
28 de marzo de 2026 18:53
El banco austriaco Raiffeisen Bank anunció el sábado que comprará el negocio rumano de Garanti BBVA por 591 millones de euros (unos 680 millones de dólares), en su primera adquisición importante en los últimos años.
La operación supone un punto de inflexión para Raiffeisen, que lleva tiempo bajo presión para retirarse de Rusia debido a su invasión de Ucrania y a la imposición de sanciones occidentales a Moscú.
El presidente ejecutivo de Raiffeisen, Johann Strobl, dijo que su banco cuenta con una sólida base de capital y que persigue tanto el crecimiento orgánico como las adquisiciones en sus mercados principales.
“Esta operación supone un paso estratégico significativo en uno de los mercados bancarios más atractivos de Europa Central y del Este, un país que conocemos muy bien”, dijo en un comunicado.
Raiffeisen señaló que la adquisición debería convertirlo en el tercer banco más grande del mercado bancario rumano por activos totales. Raiffeisen espera cerrar la operación en el cuarto trimestre.
Tiene previsto integrar el negocio con sus operaciones actuales en Rumania.
Garanti, que cotiza en la bolsa de Estambul, es una unidad participada mayoritariamente por el español BBVA, que estima que la operación tendrá un impacto neto positivo de alrededor de diez puntos básicos en su ratio CET1 (ratio de capital común 1) y de 112 millones de euros en la cuenta de resultados del grupo. Por su parte, Raiffeisen ha indicado que se espera que la operación tenga un impacto de alrededor de 60 puntos básicos negativos en su ratio CET1.

Al inicio de las vacaciones de primavera siguen largas filas en aeropuertos de EU
La orden ejecutiva de Trump instruyó al Departamento de Seguridad Nacional a pagar de inmediato a los agentes de la TSA el viernes, aunque no está claro cuándo empezará a sentirse el impacto. 
Foto: Afp   Foto autor
Ap y Afp
28 de marzo de 2026 19:42
Nueva York. Con las vacaciones de primavera en pleno apogeo, los pasajeros de aerolíneas siguieron haciendo el sábado largas filas de espera en los controles de seguridad de los principales aeropuertos de Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para pagar a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
La orden ejecutiva de Trump instruyó al Departamento de Seguridad Nacional a pagar de inmediato a los agentes de la TSA el viernes, aunque no está claro cuándo empezará a sentirse el impacto de esa medida en los aeropuertos, ni cómo se va a respaldar los sueldos, ya que el viernes por la noche los republicanos de la Cámara de Representantes rechazaron un acuerdo bipartidista para financiar temporalmente el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y aprobaron su propia medida.
La firma del mandatario se produjo en una época del año de mucho movimiento: las vacaciones de primavera en escuelas y universidades, y las próximas festividades de Pésaj y Pascua. Pasajeros escribieron en redes sociales que las filas crecían de manera exponencial cada hora.
“No habíamos experimentado anteriormente tiempos de espera en los puntos de control similares a lo que estamos viendo esta mañana”, publicó el sábado en X el Aeropuerto Internacional Baltimore-Washington. Funcionarios de la terminal recomendaron a los viajeros llegar cuatro horas antes de la hora programada de salida.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó que el personal de la TSA podría recibir su pago el lunes, un alivio para los trabajadores que no han cobrado desde el 14 de febrero.
Aunque para muchos esa es una buena noticia, queda por ver si esa promesa se concreta según lo previsto y si pone fin de inmediato a las filas serpenteantes en los aeropuertos.
Desde el 14 de febrero, los recursos para el Departamento de Seguridad Nacional están congelados debido al profundo desacuerdo entre demócratas y republicanos en el Congreso sobre la actuación del ICE, muy cuestionado por sus tácticas agresivas contra los inmigrantes indocumentados y por la muerte de dos ciudadanos estadunidenses durante operaciones en enero.
Esto impide el pago de los salarios de los agentes de la TSA. El ausentismo y las dimisiones se han disparado, reduciendo los efectivos disponibles.
Un puñado de aeropuertos ha registrado tasas diarias de ausencias de agentes de la TSA de 40 por ciento. Casi 500 de los casi 50 mil agentes de la agencia han renunciado desde que comenzó el cierre del gobierno, según el Departamento de Seguridad Nacional.
En un país donde viajar en avión es algo muy común, las imágenes de filas de espera de varias horas para pasar los controles de seguridad llevan días ocupando las portadas de los medios estadunidenses.