jueves, 26 de marzo de 2026

Carta abierta a Lula: ¡señor presidente, desobedezca.!

Boaventura de Sousa Santos
Estimado presidente: le escribo con el corazón oprimido y la mente libre. No podemos permitir que el pueblo cubano muera y que la memoria de la revolución sea arrojada a la basura de la historia. No se trata ahora de hacer un balance del pasado o del presente de la revolución. El señor presidente sabe que a lo largo de los años he escrito varios textos de crítica constructiva al régimen cubano. Ahora el momento es otro: se trata de salvar a Cuba de las garras de un monstruo político generado democráticamente en la mayor democracia del mundo. No es menos monstruoso por haber sido generado democráticamente. Hitler también lo fue. Sólo dice mucho sobre la (falta de) calidad de la democracia que lo generó.
La cuestión es humanitaria y política. El mundo democrático y amigo de la soberanía le debe mucho a Cuba. Los países africanos de lengua oficial portuguesa probablemente no serían hoy soberanos si no fuera por la ayuda decisiva de Cuba en el momento oportuno, con un gran coste humano para la isla y en contra de los intereses geoestratégicos de los países más poderosos, incluida la entonces Unión Soviética. Sin Cuba, el fin del apartheid en Sudáfrica no habría llegado en el momento en que llegó. Cuba salvó millones de vidas en todo el mundo con sus médicos. Brasil y Portugal, entre decenas de otros países, se beneficiaron de esa notable labor en pro de la salud de los pueblos, una obra mil veces más merecedora del Premio Nobel de la Paz que muchas otras que lo recibieron.
Nunca sabremos cuál es o era el verdadero potencial de la revolución porque se ha visto sometida a un embargo brutal que dura ya más de 60 años, prácticamente desde que comenzó la revolución.
Pero la solidaridad con el pueblo y la soberanía de Cuba no es un simple acto humanitario en favor de una población que, literalmente, se está muriendo de hambre. Es un acto eminentemente político contra la tiranía de los poderosos que quieren ver regresar el odioso colonialismo del que América Latina se liberó hace 200 años. ¡Cuba es Gaza sin bombas! El sueño del tirano es construir rivieras sobre los escombros y las fosas comunes.
Estimado presidente: afortunadamente hay quienes se resisten. Hoy me siento orgulloso de ser europeo porque el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, ha desobedecido públicamente a la tiranía. Si su desobediencia es seguida por otros líderes políticos, tal vez podamos salvar a Cuba y la paz en el mundo. La importancia del gesto de Pedro Sánchez radica en que España es la cuarta economía de Europa y una democracia. Brasil es una de las mayores economías del mundo y también es una democracia de la que su excelencia es el símbolo más auténtico.
Por eso le pido, señor presidente, que siga el ejemplo de Pedro Sánchez, desobedezca y haga oír bien alto su desobediencia. ¡Tenemos a Pedro Sánchez en Europa y tendremos a Lula da Silva en América Latina! Estoy seguro de que en otros continentes surgirán más desobediencias influyentes. No permita que los cálculos a corto plazo recomendados por asesores bienintencionados, pero sin visión estratégica de futuro, le desanimen a rebelarse contra la tiranía y le impidan decirle bien alto al tirano del Norte: ¡basta! Y si Cuba necesita petróleo para sobrevivir, ¡no dude en enviárselo!
¡Los tiranos no se detienen hasta que alguien los detiene!
El mundo democrático y amante de la paz se lo agradecerá y puede estar seguro de que su acto de valentía, al igual que el milagro de los panes, se multiplicará por muchos otros. Y me atrevo a pensar que su acto entusiasmará a los demócratas brasileños que próximamente serán llamados a las urnas para elegir a su nuevo presidente.

Hay 13.7 mil mexicanos detenidos en centros del ICE, señala la cancillería
Murieron 13 en custodia migratoria // Consulados realizaron 12,866 visitas
Emir Olivares y Néstor Jiménez
Periódico La Jornada   Jueves 26 de marzo de 2026, p. 7
A causa del endurecimiento de las políticas antimigratorias de Donald Trump, 13 mil 722 mexicanos están recluidos en centros de internamiento del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), informó el canciller Juan Ramón de la Fuente durante la mañanera presidencial.
Mientras, el subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco, indicó que a la fecha 13 connacionales han perdido la vida bajo custodia de esa corporación estadunidense.
Ambos funcionarios acudieron a la conferencia de ayer de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, donde expusieron la situación que enfrentan los paisanos ante las redadas y detenciones emprendidas por la Casa Blanca.
De la Fuente señaló que del 20 de enero de 2025 –día del inicio del segundo gobierno del magnate– a la fecha, el ICE ha detenido a 177 mil 192 connacionales, de los cuales, más de 13 mil siguen presos.
Refirió que como parte del fortalecimiento de la red consular de México en el exterior, en particular en la nación vecina del norte, se ha relevado a 15 de los 53 cónsules en Estados Unidos.
Agregó que en la atención a los paisanos, del 20 de enero de 2025 al 24 de marzo de 2026 se han realizado 12 mil 866 visitas a centros de detención, un promedio de 30 por día; 20 mil 908 asesorías legales y 152 mil 625 casos recibieron asistencia o protección consular en procesos de repatriación.
En tanto, Velasco subrayó que la muerte de mexicanos bajo custodia del ICE “es un tema doloroso, desgarrador y absolutamente inaceptable para el gobierno de México”.
Reportó que del total de paisanos fallecidos a manos del ICE –cifra que La Jornada adelantó en días pasados–, cuatro se dieron en California, tres en Georgia, dos en Arizona, uno en Texas, otro en Missouri, uno en Illinois y otro en Florida.
Las víctimas tenían entre 19 y 69 años, y entre las presuntas causas de deceso –se han realizado los análisis forenses, pero las investigaciones siguen su curso– hay seis casos que refieren complicaciones médicas, en cuatro suicidio, dos en operativos realizados por la policía migratoria y uno durante el tiroteo que emprendió un ciudadano estadunidense contra una instalación de ICE.
Detalló que con el apoyo de la red consular, las familias de nueve de los 13 fallecidos han iniciado recursos legales ante tribunales en Estados Unidos: dos ya son demandas firmes, en cuatro casos se está integrando el expediente jurídico y en tres se encuentran en análisis jurídico preliminar. Asimismo, dijo, cinco familias reciben la representación jurídica de programas de asesorías externas que contrata la SRE y cuatro optaron por abogados privados.
En otros tres, “estamos esperando la decisión de las familias sobre la presentación de una demanda”.
Por estas “desoladoras” muertes, indicó el funcionario, el gobierno de México ha enviado 14 “comunicaciones diplomáticas” a Washington “manifestando que esto nos parece inaceptable y nuestra enorme preocupación, y expresando nuestro rechazo a que eso ocurra. Por supuesto, por instrucciones de la Presidenta hemos sido muy enérgicos en este planteamiento”, subrayó.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha dado 12 respuestas. “Se nos ha informado que en todos los casos se han abierto investigaciones por parte de la Oficina de Responsabilidad Profesional del ICE”.
El subsecretario refirió que hasta ahora no hay sanciones contra presuntos responsables. “Naturalmente que vamos a buscar que haya toda la justicia que debe de haber en este tipo de casos”.
Por su parte, la mandataria federal expuso que en las llamadas telefónicas con Trump, ha externado su desacuerdo por el maltrato a migrantes mexicanos.
“Pedimos que se respeten los derechos humanos. Públicamente hemos dicho que no estamos de acuerdo con estas formas de detención de ninguna persona, en particular de los hermanos que trabajan allá. La respuesta de ellos es que ‘habrá investigación’. Seguiremos insistiendo en que debe hacerse la indagación para saber la causa, y una vez hecha la pesquisa, que haya peritajes y estudios forenses para saber realmente la causa de los fallecimientos”, apuntó.

ICE: desprecio por la vida
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que 13 mexicanos han muerto bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos desde que se inició el segundo periodo presidencial de Donald Trump, en enero del año pasado. Asimismo, señaló que en dicho lapso 177 mil 192 connacionales han sido detenidos por el ICE, y 13 mil 722 permanecen recluidos en centros de internamiento. De las víctimas mortales, seis habrían perdido la vida por complicaciones médicas, cuatro por suicidio, dos durante operativos realizados por el ICE y una en un tiroteo de una persona contra una instalación de la agencia. Aunque supuestamente en todos los casos se abrieron investigaciones de la oficina de responsabilidad profesional del organismo, nadie ha sido sancionado por lo ocurrido.
Entre 2021 y 2024, sólo un mexicano murió cada año a manos del ICE, pero en 2025 fueron 10 y en lo que va de 2026 se suma una víctima cada mes. Las explicaciones de las causas de muerte van de lo inverosímil a lo macabro. Royer Pérez Jiménez “fue hallado inconsciente y sin respuesta (a estímulos físicos) en su celda”; Alberto Gutiérrez Reyes “tenía diabetes y colesterol alto; una integrante del ayuntamiento de Los Ángeles sostiene que se le negó atención médica”; a Heber Sánchez Domínguez “se le encontró colgado en su celda”; Leo Cruz Silva “presuntamente cometió suicidio por ahorcamiento”; Óscar Duarte Rascón padecía “enfermedad de Alzheimer en fase avanzada, cáncer de hígado y hepatitis C”; en Lorenzo Antonio Batrez Vargas “se sospecha de complicaciones pulmonares”, y Jesús Molina Veya “fue encontrado inconsciente con una ligadura de tela alrededor del cuello, atada a su litera”. Es inevitable sospechar que estas versiones encubren episodios de brutalidad policial y ejecuciones extrajudiciales, pero incluso de ser ciertas no resultarían menos indignantes por la negligencia en el manejo de prisioneros y el trato a personas con graves problemas de salud.
Lo cierto es que la inmensa mayoría de las víctimas de la cacería humana del trumpismo son secuestradas y confinadas por el color de su piel y por hablar español, no por haber cometido algún delito y ni siquiera por tener una situación migratoria irregular. La propia Casa Blanca ha confirmado el carácter racista de su política antimigrante, al autorizar e instigar a las agencias involucradas a realizar racial profiling, la detención de personas basada en su aspecto físico. Apenas el martes se dio una nueva confirmación de que la xenofobia de Estado no tiene nada que ver con el cumplimiento de la ley, pues una jueza federal ordenó a la administración republicana facilitar el regreso de una mujer deportada a México pese a ser beneficiaria del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, es decir, que contaba con protección legal efectiva.
Si a este panorama se agregan las pruebas irrefutables de que bajo el trumpismo las corporaciones policiacas masacran ciudadanos a la luz del día y con decenas de cámaras registrando los hechos, se presenta de inmediato una duda ominosa acerca de la escala de los abusos perpetrados por uniformados racistas cuando nadie los está mirando.
Lo que ocurre dentro de los campos de concentración de migrantes amerita la intervención urgente de las autoridades judiciales estadunidenses, la protesta más firme de México y el repudio unánime de la comunidad internacional.
Por último, debe recordarse que la conducta del ICE no se da en el vacío, sino que se inscribe en un patrón de estrategias trumpianas de absoluto desprecio por la vida humana, sea de extranjeros o de sus propios ciudadanos, como ha quedado claro con las ejecuciones extrajudiciales en el Caribe, los bloqueos homicidas contra Venezuela y Cuba, la complicidad con el genocidio contra el pueblo palestino, los bombardeos indiscriminados en Irán y el desdén por las muertes de sus propios soldados desplegados en Medio Oriente.

Inversión, crédito y rentabilidad
Orlando Delgado Selley
Para avanzar en la construcción de un país en el que haya prosperidad y bienestar es necesario que la economía crezca a tasas de por lo menos 4 por ciento. Para tratar de lograr este propósito, el gobierno federal propuso a empresarios el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar. En este plan el gobierno destinará 5.5 billones de pesos en cinco años, de 2026 a 2030; en el actual se invertirán 722 mil millones adicionales a lo presupuestado. Junto a estos recursos públicos, es necesario que los empresarios también inviertan y lo hagan comprometidos con conseguir bienestar.
Para lograr crecer más y distribuir mejor los frutos de ese crecimiento, es indispensable que haya crédito. Los bancos tienen que incrementar los recursos que prestan a empresas y familias. Este año, el crédito total en México como proporción del PIB llegó a 38 por ciento y, de acuerdo con las estimaciones del gobierno, hace falta que alcance 45 por ciento. La proporción es baja si se compara con economías como Canadá, que llega a 124 por ciento, o Brasil, Chile e incluso Ecuador, con proporciones superiores a 50 por ciento. La comparación muestra que los bancos privados en México otorgan muy selectivamente el crédito.
Por eso la Presidenta dijo a los banqueros en su reciente convención que nos hace falta crecer con bienestar y sustentabilidad y para ello se requiere expandir el crédito productivo y que las mipymes tengan acceso al financiamiento. Se requiere, añadió el secretario de Hacienda, inclusión financiera para elevar la productividad, ampliar la inversión y consolidar cadenas productivas robustas. Si el financiamiento llega verdaderamente a la micro y pequeñas empresas no sólo logramos un objetivo social: generamos también condiciones para que aumente la productividad.
En la misma convención, el presidente de la Asociación de Bancos de México aceptó que estas instituciones pueden otorgar más crédito a la población, ya que, comparados con otros sectores de la economía, tienen una rentabilidad “razonable”. Sabemos que la rentabilidad de los bancos privados que operan en México es superior a la de otras filiales en cada uno de los grupos financieros de los que son parte. Su rentabilidad es más que razonable, es extraordinaria y rompe récord casi cada año. Queda claro que esta rentabilidad no se consigue por la amplitud de la derrama crediticia, ya que están muy por debajo de lo que otros bancos prestan en el mundo.
Su rentabilidad se debe, en primer lugar, al enorme diferencial entre los intereses que pagan a sus ahorradores y lo que cobran a sus acreditados. De acuerdo con una nota de Julio Gutiérrez ( La Jornada, 18/3/26, p. 19), entre 2011 y 2025 el promedio de las tasas de interés de las tarjetas de crédito, instrumento crediticio estrella de los bancos, fue de 34.61 por ciento. Indicadores producidos por el FMI y el Banco Mundial señalan que entre 2011 y 2024 los bancos que operan en México pagaron a sus ahorradores en promedio 2 ciento por sus depósitos. Una segunda razón que explica su rentabilidad son las comisiones que cobran, las que nunca han disminuido. Su extraordinaria rentabilidad no se debe a su eficiencia, sino a que lucran con el ahorro de otros y cobran mucho por sus servicios.
La situación actual en México exige a los banqueros que cumplan verdaderamente con su cometido: intermediar entre el ahorro y la inversión y hacerlo de manera que reciban lo que corresponde justamente a su función. Hoy se plantea a los banqueros ampliar el crédito, y hacerlo con inclusión financiera, para que la propuesta gubernamental de lograr el desarrollo con bienestar pueda cumplirse. Se pide que financien los proyectos de inversión mixta que están planteados en el Plan de Inversión en Infraestructura.
Los sectores que el gobierno ha abierto a estas inversiones mixtas en infraestructura son energía, trenes, carreteras, puertos, aeropuertos, salud, agua y educación. Para que se concreten inversiones mixtas en estos sectores hacen falta nuevos vehículos de inversión con esquemas especializados en infraestructura y una base de datos que permita la planeación de nuevos proyectos con indicadores apropiados. La novedad del planteamiento presidencial radica en que se busca la prosperidad compartida con crecimiento, bienestar, empleos nuevos bien remunerados, desarrollo regional y soberanía.
En esta importante meta nacional, el sector financiero debe responder a la solicitud gubernamental ampliando el crédito, profundizando la inclusión financiera y apoyando a las empresas, sobre todo a las micro y pequeñas, con lo que contribuirá a la modernización del país. Los directores de los bancos privados han declarado que están listos, que el dinero está disponible. La estafeta está en sus manos. Veremos si efectivamente los bancos cumplen.
odselley@gmail.com