Eric Nepomuceno
15 de febrero de 2026 00:04
La verdad verdadera es que el mandatario brasileño llega a la mitad de su tercer mandato presidencial –algo inédito en tiempos democráticos– vivendo contradicciones palpables y, por lo tanto, indiscutibles.
Logró recuperar plenamente la economía destrozada por su antecesor, el desequilibrado ultraderechista Jair Bolsonaro, y supo bien cómo reintroducir a Brasil en el escenario global. Logró, mal que bien, tranquilizar a las fuerzas armadas y mantener relaciones equilibradas con el Poder Judicial.
Ya con el Congreso, el cuadro es otro. Vale reiterar que se trata del peor Congreso desde la redemocratización, es decir, de los últimos 50 años.
Con Michel Temer primero, que luego de un golpe parlamentario que alejó a Dilma Rouseff se instaló en el sillón presidencial, pero principalmente con Bolsonaro, la ascención de la extrema derecha se hizo contundente, y tanto a la derecha moderada (con rarísimas excepciones) como a la simplemente conservadora se les hizo y se les hace cada vez más difícil mantenerse fiel a sus raíces.
Pese a las dificultades, sin embargo, Lula viene manteniendo la pelota en sus pies, y a cada tanto anota un gol indiscutible.
De las contradicciones vividas y enfrentadas por Lula, una en especial llama la atención de analistas, asesores directos, correliginarios y, desde luego, adversarios.
Al fin y al cabo, ¿cómo explicar que frente a semejante cuadro, su popularidad sigue baja? Si es el franco favorito para las presidenciales de octubre, ¿por qué no logra alcanzar siquiera la mitad de votos de aprobación?
Es lo que muestran los sondeos de opinión pública, en especial los más sérios y respetados. De ahí la preocupación de Lula y compañía.
Su gobierno viene reforzando la publicidad y la comunicación por todos los medios, con especial atención en Internet, donde tanto Jair Bolsonaro (que ahora en prisión está impedido de acceder a sus cuentas, pero mantiene millones de seguidores) como también el hijo del prisionero, el senador por Río de Janeiro Flavio Bolsonaro, son reyes.
Fue el mismo Flavio, a propósito, quien anunció formalmente que disputará la presidencia a Lula. Con eso, apartó al gobernador de San Pablo, el bolsonarista Tarcisio de Freitas, de la disputa. En los sondeos, Tarciso aparece mejor que Flavio, pero al primogénito del desequilibrado, como a su papá prisionero, eso parece no importarles. Al fin y al cabo, tanto uno como otro tienen fuertes aspiraciones politicas, por no mencionar a Michelle, esposa del exmandatario.
Hay un detalle importante que no se puede ignorar: tanto para Lula como para Bolsonaro es fundamental obtener el mayor número de congresistas, intendentes y gobernadores de Estado.
Los dos y sus asesores más directos tienen los ojos puestos en ese cuadro. Y al menos por ahora, Bolsonaro y su grupo parecen tener la ventaja.
Cultura, deporte y conciencia
Antonio Gershenson
15 de febrero de 2026 00:01
El pasado domingo 8 de febrero se llevó a cabo un evento deportivo estadunidense que ha trascendido fronteras desde hace décadas. El Supertazón tiene como tradición durante el medio tiempo un pasaje cultural musical tan esperado como el propio juego entre los dos equipos de futbol americano finalistas. Y en esta ocasión, la expectativa se cumplió: un cantante famoso, polémico por su irreverencia, se convirtió en el vengador de la población migrante que ha sufrido humillaciones, persecución y agresiones físicas violentas, incluso asesinatos, por el presidente republicano más retrógrada de los años más recientes.
El pasado espectáculo musical de medio tiempo del que hablamos fue el segundo más visto en el mundo del futbol americano de la NFL. Más de 124.9 millones de personas siguieron el evento, esperando la actuación del puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio (Bad Bunny). La asistencia al estadio no fue la esperada debido a las amenazas de la política antinmigrante de Donald Trump y la actuación ilegal de los criminales de la agrupación ICE. Sin embargo, la asistencia fue la segunda más importante del Supertazón de todos los tiempos.
El famoso medio tiempo es una plataforma para artistas, por lo general famosos roqueros estadunidenses, o europeos. El del domingo pasado marcó una línea difícil de olvidar: fue dedicado a la comunidad americana, es decir, a todos los pueblos que habitan en América. Somos americanos y americanas en todo el continente. Estados Unidos de América, en efecto, un país con un nombre que describe poco a su población. Recordemos que la gran mayoría son gente llegada de todo el mundo. Es un país de inmigrantes y no les corresponde apropiarse de un gentilicio.
Si bien el año empezó muy mal desde la perspectiva geopolítica, la esperanza de justicia sigue en pie. El abuso se mostró en su máxima expresión de autoritarismo por parte del gobierno republicano encabezado por el tirano y racista Trump. Primero, nos sorprendió la insólita y sumamente preocupante captura del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, después las múltiples aprehensiones injustificadas y maltrato inaceptable hacia la comunidad latinoamericana que vive en Estados Unidos. Posteriormente, los atracos a buques petroleros ejecutados por las fuerzas armadas. Por cierto, algunos capitanes de dichas embarcaciones estratégicas se rebelaron ante las intransigentes órdenes de su presidente. Y, como si no fuera suficiente, el jefe de la Casa Blanca amenazó con invadir México, Venezuela, Colombia y Groenlandia, entre otros. Pero eso no fue todo. Ahora, el genocidio, de muerte lenta, lo está replicando contra el pueblo cubano. Quiere asfixiar a la nación soberana, que no ha hecho otra cosa que resistir heroicamente el castigo económico impuesto hace 60 años. Cuba no significa ninguna amenaza económica ni política, mucho menos bélica, para los estadunidenses.
El gobierno de Trump no dialoga con el del presidente Miguel Díaz-Canel por la sencilla razón de que no sabría qué lenguaje utilizar ante un líder preparado, patriota y socialista. El estadunidense no es líder de nadie, es cómplice de los peores representantes de la ultraderecha mundial. No puede dialogar con quien sí tiene argumentos para echar abajo, en segundos, la política de agresión hacia una nación que no le ha hecho nada a ese republicano y sus bandoleros en el poder.
Volviendo al evento del medio tiempo, éste vino a dar no sólo entretenimiento, también y, principalmente, fue la expresión cultural de una señal de protesta por parte de la otra América, la de todos los países que la conforman, la de todos los pueblos que han sido saqueados, ninguneados y hostigados por los capitalistas y supremacistas estadunidenses. El cantautor Bad Bunny fue el detonador. Fue el grito de reclamo para que cese la violencia por parte del gobierno de Trump. Podemos asegurar que ese medio tiempo fue un parteaguas para la conciencia latinoamericana. Fue una señal anunciando que los pueblos americanos y caribeños, y con ello me refiero a los países del norte, centro y sur del continente, no se van a doblegar ante los abusos de poder del presidente gringo (es la primera vez que utilizo el término).
Hoy recordamos aquella parte cultural de la lucha social. En los años revolucionarios y de la posguerra mundial del siglo pasado, y también en otros momentos, surgieron expresiones artísticas de gran valor y trascendencia. Sería una enorme lista de artistas, hombres y mujeres que, con su talento, conciencia y civilidad ilustraron épocas inolvidables de la lucha social. Es enorme el acervo del quehacer gráfico periodístico, de la literatura, pintura, escultura, baile, cine, teatro. De todas las expresiones, incluso, en el deporte y la ciencia.
Podemos mencionar que el espectáculo musical del Supertazón, con el puertorriqueño Bad Bunny al frente, nos permitió ver una luz de esperanza al final del túnel y esa luz es la conciencia que se ha ido adquiriendo conforme han aumentado los abusos de los más poderosos y neoliberales gobiernos de Estados Unidos de América. El llamado a la unidad americana de Bunny se reprodujo 4 mil millones de veces en 24 horas. La población que vive sobre railes latinos, por así nombrarle, no se rendirá ante las declaraciones de invasión, acoso e imposición de aranceles absurdos. Nuestra opinión es que los gobiernos estadunidenses de cualquier partido “no la tienen fácil” ante un pueblo que se está levantando después de innumerables lustros de sometimiento capitalista, neoliberal y, ahora, neofascistas del continente. Lo pudimos ver: la conciencia, el deporte y la cultura pueden ir de la mano.
(Colaboró Ruxi Mendieta)
“Para Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, la justicia llegará”
antonio.gershenson@gmail.com
Sustituir trabajadores con la IA elevará desigualdad del ingreso
Periódico La Jornada Domingo 15 de febrero de 2026, p. 15
▲ Trabajadores son desplazados a áreas donde la aplicación de la IA es limitada.Foto Roberto García Ortiz
Sustituir trabajadores por inteligencia artificial (IA) es una tendencia que acelera el paso en distintos sectores económicos, pues representa reducción de costos para las empresas; sin embargo, tiene un efecto negativo en igualdad de ingreso y riqueza, según Ossiam, una administradora de activos financieros creada en Francia.
“El desarrollo de la inteligencia artificial provocará un aumento de las desigualdades de ingreso y riqueza por varias razones”, señaló Patrick Artus, asesor económico sénior de la firma.
En un análisis, el especialista comentó que las desigualdades de ingreso aumentan porque el uso de la IA desplaza a los trabajadores a empleos de menor proactividad respecto a los que venían realizando.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que cerca del 40 por ciento de los empleos están potencialmente afectados por la IA, ya que los sustituye con mayor eficiencia, lo que obliga a los trabajadores desplazados a incorporarse a sectores donde la IA es difícil de poner en práctica.
Artus sostuvo que la introducción de la IA desplazará a los trabajadores en áreas relacionadas con servicios legales y financieros, consultoría y logística.
“Las personas que pierdan su empleo en estos sectores tenderán a incorporarse a trabajos menos calificados en industrias menos sofisticadas, al tiempo que los sectores en los que laboraban aumentarán su productividad al utilizar la IA.”
Desde la perspectiva de Artus, se observará una divergencia en la productividad laboral de las empresas y, por tanto, en los salarios reales, entre los sectores que pueden hacer un uso significativo de la IA y aquellos donde su aplicación es limitada como la construcción, los servicios personales, hoteles, restaurantes y el sector salud.
Incluso, las empresas que desarrollan y utilizan modelos de IA y sus proveedores están registrando valuaciones bursátiles cada vez más elevadas.
Es el caso de Alphabet, Tesla, Microsoft, Meta, Apple y Amazon, así como de sus proveedores como Nvidia, productores de electricidad y operadores de redes de suministro eléctrico o de agua.
En 2025, el uno por ciento más rico de los estadunidenses concentraba 49.8 por ciento de las acciones y participaciones en fondos de inversión relacionados a esas empresas.
“El aumento en la riqueza bursátil, por lo tanto, amplía las desigualdades patrimoniales”, concluyó el analista.
Factor humano
Consultada al respecto, Carmen Rodríguez, encargada del Centro Público de la Formación de Inteligencia Artificial, de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), comentó que es necesario utilizar la IA para abatir las brechas en el mercado laboral y no generar mayor rezago.
“La tecnología no puede vivir por sí misma, si no es reconocida la interacción con el actor humano.”
Expuso que la IA generativa otorga respuestas con base en modelos que aprenden y reconocen patrones.
“La IA generativa va a aprender en función de quién la diseña y quién la programe (...) sí está facilitando los procesos para las empresas y profesionistas”, admitió.
Sin embargo, Rodríguez señaló que la rapidez de la IA no implica completa certidumbre o validez de un argumento, pues eso sólo se genera con un proceso de construcción de conocimiento.
“Antes había 100 personas en un call center, ahora se programa a un equipo para que puedan responder en tiempo récord. Económicamente sí, va a abatir costos, pero si no tienes un ejercicio de supervisión y de análisis y de entendimiento de lo que está haciendo esa máquina, tienes una pérdida de la relación humana.”
Digitalización minera
La Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México comentó que la IA ha permitido que los procesos de extracción se realicen con sensores, pantallas y operadores de monitoreo, y que reduzcan los desechos que genera la actividad.
“Se está modernizando mucho la minería. Me gusta comparar esto con la cirugía robótica, que hace que vayas directamente al mal y que extraigas con la menor inversión”, comentó.
Datos, el oro del siglo XXI
El robo de información cuesta 50 mdd al año
La identidad es el botín por el que van los cibercriminales
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada Domingo 15 de febrero de 2026, p. 13
El mundo ha cambiado con la digitalización. Hoy el robo ya no se comete con pasamontañas: llega por medio de correos impecables, enlaces que aparentan ser legítimos y contratos que se firman con un clic. En términos prácticos, no necesita violencia; al ladrón virtual le basta con ganarse la confianza de una sola persona para provocar desfalcos multimillonarios.
Estudios publicados por diversas firmas especializadas en ciberseguridad lo confirman. En Latinoamérica, región en la que se incluye a México, los ciberataques y los fraudes dejaron de ser un tema excepcional.
Latinoamérica no sólo adoptó con rapidez las plataformas digitales, los pagos electrónicos o las firmas de contratos a la distancia; también asumió, sin dimensionarlo del todo, la exposición permanente a un ecosistema criminal que opera a la misma velocidad o incluso más rápido que la innovación tecnológica.
De la mano de los avances vino la inteligencia artificial (IA), una herramienta que en primera instancia llegó como un chat y luego comenzó a generar imágenes, videos y voces. En este momento, ahora mismo, es usada por muchos con fines positivos, pero por otros con objetivos maliciosos.
Aunque promete eficiencia, automatización y reducción de costos, la IA también permite fabricar identidades falsas con un grado de sofisticación que hace apenas unos años parecía improbable, pero ahora es indetectable para el ojo humano.
La IA produce fotografías sintéticas, documentos alterados con precisión milimétrica y conversaciones que replican patrones humanos. La frontera entre lo auténtico y lo fabricado se volvió difusa y, en ese entorno, la identidad se convirtió en el nuevo botín por el que van los cibercriminales.
A los ciberdelincuentes ya no les basta con vulnerar servidores o extraer bases de datos completas, su objetivo es suplantar, simular y engañar con suficiente credibilidad para que la propia víctima entregue la información. Es como entregarle las llaves del hogar o del carro a un ladrón.
Ataques por todos lados
Una investigación de Docusing y Onfido exhibió que en México, más de la mitad de las empresas percibieron un aumento en los fraudes de identidad en el entorno digital, mismos que llegan a costar millones de dólares.
A inicios del siglo XX el petróleo fue considerado el oro negro. En México, al aguacate se le llama oro verde. En la economía digital del siglo XXI, los datos y su protección se han convertido en el oro invisible. Y como todo recurso valioso, hay quien vive de extraerlo y quien intenta robarlo.
El informe Ciberseguridad, habilitador de confianza y estabilidad, realizado por Incode y Endeavor, publicado recientemente, demostró que en 2025, las organizaciones que operan en AL enfrentaron, en promedio, 2 mil 803 intentos de ataques cada semana, mientras que el promedio global fue de mil 984.
El 68 por ciento de las empresas de la región consideran que el phishing –el método de robar información por medio de correos y mensajes falsos—y la denominada ingeniería social –el arte de engañar por medio de las emociones—son las principales amenazas, por encima del secuestro de información, que se conoce como ransomware.
Según Incode y Endeavor, entre 2014 y 2023, los incidentes de ciberseguridad en la región aumentaron a una tasa anual de 25 por ciento, la más alta en todo el planeta.
“Latinoamérica se ha convertido en el epicentro global del crecimiento de incidentes cibernéticos, donde la vulnerabilidad humana y la explotación de identidades se han consolidado como los vectores de ataque predominantes. Las pérdidas financieras y la frecuencia de intentos superan ampliamente los promedios globales.”
El informe menciona que en la región, 65 por ciento de las organizaciones creen que están listas para enfrentar amenazas, pero sólo 17 por ciento realiza evaluaciones continuas. Un 10 por ciento nunca ha llevado a cabo una evaluación formal.
“Sólo 17 por ciento de las organizaciones reportan sufrir ataques a diario, pero la evidencia sugiere que la frecuencia real es mucho mayor. La mayoría de los incidentes pasa inadvertida o no se registra formalmente. El 36 por ciento de las empresas cree que su gasto actual en ciberseguridad es insuficiente.”
La joya de la corona
En el documento se detalla que en nuestro país, 54 por ciento de los corporativos utiliza IA para detectar y responder de forma automatizada los ataques. Sin embargo, 5 por ciento piensa que esta herramienta puede generar más riesgos que soluciones, “cifra que probablemente subestima su amenaza real”.
“La mayoría de los ataques diarios contra identidades de usuarios buscan comprometer contraseñas pero cuatro de cada 10 organizaciones mexicanas todavía dependen exclusivamente de contraseñas tradicionales.”
Con los cambios en el entorno digital, la exposición de riesgos va al alza, eso es evidente no sólo para las personas, también para las empresas. Según la investigación de Docusing y Onfido, 57 por ciento de las organizaciones nacionales perciben un aumento de los fraudes de identidad en el entorno digital.
El mismo análisis sugirió que los ataques y las estafas online pueden generar pérdidas significativas para los consorcios, estimadas hasta en 50 millones de dólares al año, sin mencionar los impactos reputacionales y jurídicos.
“La seguridad debe entenderse como un ecosistema. La tecnología es uno de sus pilares, pero las prácticas organizaciones, los flujos de trabajo bien estructurados, además de la educación y formación continua de los usuarios, son igualmente determinantes”, enfatizó Norbert Otten, director senior de soluciones de Docusing en Latinoamérica.
El informe de Incode y Endeavor concluye de forma contundente: “En conjunto, los datos permiten entender que el desafío de la ciberseguridad en México y Latinoamérica no se limita a poner en práctica nuevas tecnologías, sino a articular estrategias e invertir. De lo contrario, la región corre el riesgo de frenar su competitividad digital y limitar el potencial de un ecosistema económico que ya depende cada vez más de la confianza en entornos digitales”.
