miércoles, 25 de febrero de 2026

La conspiración de Trump contra el papa Francisco.

El Papa Francisco (der) junto con el presidente de EU, Donald Trump (izq) en imagen de archivo.
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Bernardo Barranco V.
25 de febrero de 2026 00:03
La desclasificación de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, los llamados Archivos Epstein, publicados en febrero de 2026, revelan una relación de trama conspirativa entre el ultraderechista ex asesor de la Casa Blanca Steve Bannon y el fallecido financiero pederasta Jeffrey Epstein. El objetivo de dicha complicidad era “derribar y debilitar” al papa Francisco.
Los correos electrónicos y mensajes intercambiados entre 2018 y 2019 muestran una conspiración internacional tendiente a atacar al papa Francisco. La razón es simple: Francisco tenía posturas progresistas en materia de pastoral social, ecología y, sobre todo, una visión muy firme en defensa de los migrantes.
Bannon y Epstein compartían amistad con Donald Trump. Difícil pensar que Trump estuviera al margen de la conspiración. Los documentos muestran que Bannon solicitó a Epstein apoyo financiero para fortalecer su red de movimientos populistas cristianos de extrema derecha en Europa.
El primer choque fue en febrero de 2016. En el avión rumbo a Roma, después de su visita a México. Un periodista le preguntó al Papa sobre las propuestas migratorias del entonces candidato Trump, que contemplaba la construcción de un muro en la frontera sur con México. El pontífice respondió: “una persona que piensa sólo en construir muros, donde sea, y no construir puentes, no es cristiana”. El entonces candidato presidencial reaccionó con dureza y minimizó la crítica del papa Francisco.
Calificó de “vergonzoso” que un líder religioso cuestionara la fe de una persona.
El entonces coordinador de la campaña de Trump, Steve Bannon, calificó al Papa argentino de enemigo ideológico.
Bannon, de 72 años, es un estratega político y ejecutivo de medios. Es considerado el arquitecto intelectual que ha pulido la ideología supremacista de Donald Trump. Es líder del movimiento MAGA (Make America Great Again).
Fue el arquitecto de la campaña electoral de Donald Trump en 2016. Steve Bannon tiene un enfoque que exalta el nacionalismo económico, el populismo de derecha, el ultraconservadurismo religioso y la deconstrucción del Estado administrativo.
Bannon nació en una familia católica de clase trabajadora en Virginia. Sirvió como oficial en la Marina, trabajó como banquero de inversiones en Goldman Sachs y fue productor en Hollywood. Antes de sumarse a la campaña de Trump, dirigió el sitio web de noticias Breitbart, para difundir a la “derecha alternativa”.
Bannon, fue encarcelado cuatro meses en 2024 por desacato al Congreso, tras negarse a testificar sobre el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Su lealtad hacia el presidente Trump es absoluta. Este mes, el Departamento de Justicia del segundo gobierno de Trump solicitó a la Corte Suprema anular dicha condena.
Utilizando las embajadas estadunidenses en Europa, desarrolló una red de movimientos ultraconservadores antipapa Francisco.
Desplegó una ofensiva con el fin de articular una red de movimientos populistas y de ultraderecha en Europa, con un fuerte componente religioso y tradicionalista, bajo el paraguas de su organización The Movement, fundada en 2017 con sede en Bruselas. La red no sólo buscaba influir en la política, sino también combatir el supuesto ecologismo, el globalismo y las posturas a favor de los migrantes, defendiendo una visión teocéntrica que se oponía a la línea pastoral del papa Francisco.
Pretendía unir partidos nacionalistas contra la Unión Europea, defendiendo una identidad basada en las raíces “judeocristianas” de Occidente. Tuvo aliados con peso político como Viktor Orbán, en Hungría, y Matteo Salvini, en Italia. Sin embargo, la impronta estadunidense y pretender replicar el modelo Trump en Europa, no tuvo el éxito deseado. Bannon financió numerosas organizaciones católicas que a través de redes, acosaron al papa Francisco.
Ya sea con fake news o actos de sabotaje que intentaron dañar la imagen del pontífice de Roma.
Volviendo a los archivos, a los correos electrónicos y mensajes intercambiados entre Epstein y Bannon. Este último le pidió recursos para financiar la extrema derecha cristiana en Europa, apuntalar la llamada “academia de gladiadores” que montada en el impresionante monasterio Certosa di Trisulti, actualmente propiedad de los cistercienses, en el centro de Italia. Otra iniciativa entre Bannon y Epstein fue la realización de una película basada en el libro del periodista francés, Frederic Martel, Sodoma: Poder y escándalo en el Vaticano, que refiere la homosexualidad extendida en los miembros de la curia vaticana que heredó Francisco. Según el autor, cerca de 80 por ciento de la alta jerarquía era homosexual.
Steve Bannon debe rendir cuentas por sus actos de conspiración y de sabotaje. ¿Salpicaría el caso al actual presidente estadunidense?
Finalmente, ¿hay que preguntarse y ocuparse de posibles conspiraciones de la ultraderecha confesional contra el actual Papa León XIV? Personajes ligados a Bannon/Trump, como el cardenal Raymond Leo Burke, Carlo Maria Viganò, ex nuncio, y Gerard Muller, entre otros, son una amenaza.

Cuba: corazón de la resistencia; resistencia con corazón
La crisis que vive Cuba por la falta de combustible ha provocado que el flujo de autos disminuya. 
Foto Jair Cabrera Torres   Foto autor
Víctor M. Quintana S.
25 de febrero de 2026 00:04
El pueblo cubano es hoy el epicentro de la resistencia al neocolonialismo demencial de Donald Trump. Resistencia construida durante más de seis décadas de tener al cuello la soga del bloqueo estadunidense. Resistencia con enormes convicción y disciplina y, al mismo tiempo, con un gran corazón colectivo que se indigna, celebra y brega con optimismo. Eso deja muy claro la serie de sólidos y entrañables reportajes y entrevistas que Luis Hernández Navarro realizó para La Jornada recorriendo Cuba, con fotografías de Jair Cabrera. 
La tarea periodística de Luis Hernández no podía ser más oportuna: cuando el despotismo trumpiano desata una ofensiva que no por incruenta deja de ser muy violenta, al bloquear el suministro de petróleo a Cuba. Narra, por una parte, las consecuencias del bloqueo en los diversos aspectos de la vida del pueblo cubano: la escasez de petróleo y gasolina que dificulta, hace más lenta, o de plano impide la movilidad de personas y mercancías. 
Las dificultades de los hogares para cocinar y asearse, la reducción o suspensión de clases presenciales en el sistema educativo, la ralentización de la actividad productiva. La falta de energía eléctrica para los pozos y fertilizantes que reduce la producción de alimentos. Lo más doloroso: la afectación a los servicios de salud, insuficiente energía para quirófanos, hemodiálisis, procedimientos quirúrgicos; carencia de medicamentos decisivos para enfermedades como el cáncer infantil. 
Con entrevistas a amas de casa, ingenieros, operadores de termoeléctricas, maestras y maestros, estudiantes, profesionales de la salud, intelectuales, productores del campo, los reportajes de Hernández Navarro van más allá de documentar los perjuicios del bloqueo: recorren las diversas formas de resistencia, de adaptación, de inventiva ante la crisis generada por Trump. 
La del pueblo cubano es una resistencia racional, estratégica: privilegia el suministro de energía a áreas claves de la producción y a las personas más vulnerables. Se dirige desde el gobierno, pero cuenta con una gran participación de la gente que opera los sectores de la energía, la salud, la producción agropecuaria, la educación y el transporte. Esto permite que las soluciones y cursos de acción no sean diseñados desde el escritorio, sino que los inventen quienes los llevan a la práctica. 
Los trabajadores de las termoeléctricas participan para dar mantenimiento y reparar las plantas; las y los profesionales de la salud se las ingenian para sustituir los medicamentos faltantes hasta sembrando hierbas medicinales que puedan sustituirlos y no les falte nada a quienes más padecen. Ante un bloqueo implacable hay una resistencia planificada y participativa que la hace eficiente. 
Más allá de eso, la resistencia del pueblo cubano tiene mucho corazón, como diría el bolero. Ante la crisis impuesta desde afuera, las y los cubanos tienen la certeza de que van a vencer. Permea una mística que nació y se ha ido cultivando luego de bloqueos, ofensivas, situaciones de emergencia, como la de los años 90. Es una resistencia que fortalece la cooperación y la solidaridad: una mujer enferma de cáncer que dejó de recibir su medicamento por el bloqueo y ha sido apoyada por toda una red de amigas y amigos declara que faltan medicamentos, pero que “la solidaridad cura”. En el hospital oncológico para niños faltan medicamentos, pero sobran colorido y cuidado amoroso. En las calles no enmudecen ni la música ni el baile y el beisbol se prolonga en un extrainning sin fin. 
Las mujeres son el corazón de la resistencia: cuidan en el hogar, en los hospitales, en las escuelas; dirigen cooperativas agrícolas, institutos de investigación. Persisten, resisten, ponen ejemplo, tan alegres como fuertes, capaces, determinadas. 
La resistencia del pueblo cubano es pletórica de valores: valentía, solidaridad, amor a la patria y a su modelo de sociedad; trabajo intenso y cooperativo, cuidado hacia las personas más vulnerables. Compromiso con la soberanía alimentaria como pilar de su proyecto de sociedad; producción agroecológica, confianza en las propias fuerzas. Solidaridad con otros pueblos y causas fuera de Cuba. Señala un ex combatiente en Angola: “...más de 50 mil cubanos fuimos a luchar en Angola y de regreso no nos trajimos nada más que los huesos de los nuestros”. “El pueblo cubano envía médicos a los países en desastre y no recibe más que balas”, señala alguien más. 
La frugalidad, el cuidado de la naturaleza, la convivencia, el espíritu de fiesta, son valores que vienen una y otra vez en los textos de Luis Hernández. Estos valores confieren un gran espesor ético al actuar del pueblo cubano que contrasta dramáticamente con el deterioro moral del capitalismo de hoy, revelado por los Archivos Epstein. Esta ética pública, cotidiana, practicada en medio de la dificultad marca un referente de humanismo, un horizonte de posibilidad de otro mundo en el contexto de las múltiples crisis globales que atravesamos: climática, económica, sicosocial, civilizatoria. 
La dignidad y el corazón en medio del estado de sitio, el optimismo de la voluntad, la vivencia de los valores de la revolución, hacen que el pueblo cubano sea un referente de futuro y patrimonio para la humanidad descaminada, un conjuro contra la desesperanza, dice Luis Hernández Navarro. Esto es lo que Trump pretende vanamente destruir con su societicidio a cuentagotas. Pero el pueblo cubano resistirá hasta la victoria.

Sheinbaum: México, uno de los países con menor nivel de aranceles ordenados por Trump
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, encabezó la conferencia mañanera del pueblo en la que se anunció el programa "Jóvenes Transformando México", iniciativa que busca acerca la cultura, educación, oportunidades laborales, deporte y actividades recreativas a las juventudes en todo el país, a fin de evitar su participación en actividades delictivas o en el consumo de sustancias. 
Foto: Cuartoscuro   Foto autor
Alonso Urrutia y Alma E Muñoz
24 de febrero de 2026 09:07
Ciudad de México. A partir de la resolución de la Corte estadunidense que echó abajo la imposición de aranceles que había aplicado el presidente, Donald Trump, que incluiría también el que se instruyó a imponer a los países que enviaran petróleo a Cuba, la presidenta, Claudia Sheinbaum, dijo que se está analizando esta situación específica pero en su momento se anunciaría la decisión.
Durante su conferencia, la mandataria aseveró que México es uno de los países con menor nivel de aranceles que había ordenado Trump en su momento, circunscrito principalmente al aluminio, acero y la industria automotriz. 
Por otro lado, considero que esta nueva venta de acciones de Citi Banamex dijo que en algunos casos son mexicanos y en otro se trata de fondos globales.

Trump glorifica el despojo
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo ayer que el gobierno al cual representa no tiene constancia de ningún informe sobre estadunidenses heridos, secuestrados o asesinados durante los episodios de violencia suscitados en gran parte del territorio mexicano tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y que el secretario de Estado, Marco Rubio, está “trabajando activamente para garantizar la seguridad de los estadunidenses en México”. Aunque pudo haberse limitado a estas declaraciones protocolarias, añadió una baladronada innecesaria: “los cárteles de la droga mexicana saben que no deben tocar ni un solo pelo a ningún estadunidense o pagarán graves consecuencias bajo la presidencia de Donald Trump”, aseveró.
Es imperativo que la funcionaria especifique a qué se refiere cuando habla de “consecuencias” ante actos de grupos criminales que tengan lugar en México. Si con ello alude a cualquier forma de intervención de Washington en nuestro país o pretensión de aplicar extraterritorialmente las leyes estadunidenses, como parece ser el caso, sus declaraciones se encuentran fuera de lugar y son en todo punto inaceptables. El amago de atacar a criminales en territorio mexicano no es una amenaza contra los cárteles, sino contra México: aquí hay un sistema de seguridad pública, un sistema de impartición de justicia y un marco legal que son los facultados para investigar, juzgar y sancionar los delitos cometidos en territorio nacional. Sugerir que un poder extranjero puede infligir consecuencias dentro de México ignorando a las autoridades locales y el debido proceso es un acto de violencia intolerable contra la soberanía nacional.
Lamentablemente, el exabrupto de Leavitt no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un patrón de faltas de respeto hacia México por parte de funcionarios, legisladores y políticos estadunidenses, quienes contravienen tanto las más elementales normas de las relaciones entre estados, como las posturas oficiales de los partidos a los que pertenecen y las administraciones para las que trabajan. En este sentido, es significativo que la vocera haya emitido sus comentarios minutos antes de que el embajador de Washington en nuestro país, Ronald Johnson, llegara a Palacio Nacional para sostener un encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Hace justo un mes, el director de la Oficina Federal de Investigación, Kash Patel, incurrió en una falta parecida al mentir sobre un inexistente operativo conjunto de fuerzas mexicanas y estadunidenses para capturar a un presunto narcotraficante, y eventos similares se han sucedido desde que Joseph Biden estaba en la Casa Blanca.
El desorden declarativo de los funcionarios trumpistas no atañe sólo a México. La semana pasada, la vocera del Departamento de Seguridad Interior, Tricia McLaughlin, tuvo que dejar su cargo al convertirse en chivo expiatorio por las calumnias escandalosas que ella misma, su superior, la secretaria Kristi Noem, el propio Trump y otros altos jerarcas lanzaron contra Alex Pretti, el enfermero brutalmente asesinado por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza en Mineápolis, Minesota. En suma, la comunicación caótica y mendaz del equipo del magnate ya le está pasando una pesada factura política dentro de Estados Unidos, y es necesario hacerle ver que también es inadmisible cuando se traduce en faltas de respeto a México.