Foto Ap Foto autor
Abraham Nuncio
19 de febrero de 2026 00:02
El repaso es aconsejable y a veces absolutamente necesario, como ahora. Lo que ha venido anunciando Donald J. Trump desde que asumió el poder y a partir de sus concreciones, el imperialismo contemporáneo se ha mostrado brutal, descarnado y genocida. Pero no porque nos llegue como lumbre a los ojos hay que omitir su referencia, al contrario.
Por razones ideológicas, de oportunismo político o por simple desinformación, no son pocos los que rechazan, omiten o ignoran la categoría denominada imperialismo. Antes permanecía recluida a un ámbito académico y si acaso periodístico; ahora, su violencia estridente es tal que sus practicantes de otras latitudes, como Emmanuel Macron, el presidente de Francia, se refieran a grito herido al imperialismo estadunidense.
El imperialismo nace capitalista y el capitalismo nace expansionista. Su raíz más remota la hallamos en la aparición de la propiedad privada, su transmisión hereditaria y el Estado, hace alrededor de 5 mil años. Hemos vivido, desde entonces, la experiencia y nefastas consecuencias del imperio y, bajo el sistema capitalista mundial, del imperialismo.
No hay Estado que no haya sido producto de una concentración de la riqueza y de su correspondiente centralización del poder político, ideológico (religioso), civil y militar. La propiedad de ciertos territorios, su explotación y traslado vía hereditaria requerirán, para su defensa e impulsos expansivos, de la formación de una milicia más o menos permanente. Algunas familias se erigen en poseedoras de ese territorio y sus recursos. Una de ellas adquirirá el liderato mediante alianzas o combates con otros internos y externos. De allí resulta un jefe que devendrá, con mayor riqueza y poder en sus manos, en un rey.
De la guerra y/o las alianzas con otros reinos resulta la fuerza de trabajo esclava que potencia la riqueza y su concentración; uno de ellos se torna la cabeza de un imperio. El imperialismo va a operar de la misma manera: una potencia imperialista coaliciona con otras y busca, mediante la guerra y las alianzas, imponer su poder a estados más débiles y sus puntos estratégicos para poder competir con su o sus rivales a escala regional o planetaria.
Los imperios, como antes los reinos, tienen por designio el dominio de la riqueza en territorios ajenos. Nadie como el fraile dominico Antonio de Montesinos para sintetizar este fenómeno en su sermón “de adviento” (1511) frente a las autoridad política y eclesiástica de Santo Domingo: “(Vosotros) los matáis (a los indígenas) por sacar y adquirir oro cada día”. Desde entonces, imperios y potencias imperialistas han seguido esa ruta: apoderarse de la riqueza, un mayor plusvalor derivado de la fuerza de trabajo barata y el mercado de los países con menor desarrollo.
Expansionismo y guerra van de la mano. En la época colonial, la conquista armada da lugar al extraccionismo por la vía del tributo, la exacción o el robo legalizado. Lo que ahora realiza Estados Unidos es simplemente una modalidad de las antiguas acciones imperiales, sumada a la segunda potencia de la acumulación capitalista que es el imperialismo, un fenómeno más reciente, cuya propela es el capitalismo financiero (la fusión del capital industrial y bancario puesto a especular).
Ese proceso explica, ahora, la complicidad euroestadunidense con Israel en el genocidio palestino y en los ataques recientes de Washington a Venezuela, Cuba, Colombia, México. Las modalidades fácticas o discursivas pueden variar, no sus resultados: mayor acumulación de riqueza y poder de decisión por encima de la potestad soberana de otros pueblos.
El colonialismo abre una nueva posibilidad de acumular riquezas y poder político en manos de los núcleos metropolitanos a costa de las sociedades conquistadas. Europa es su epicentro. Varios países de este continente serán, con Estados Unidos más tarde, los promotores y beneficiarios del imperialismo.
El desarrollo de la tecnología y las armas permiten a las potencias imperialistas el control social y la extracción de las riquezas de las sociedades más débiles mediante la exportación de capitales excedentes, generalmente monopólicos u oligopólicos. El mismo objetivo: hacerse en ellas de sus recursos naturales y utilidades más altas. Mediante el sometimiento por la fuerza militar, compra, amedrentamiento o chantaje se convierte a ciertos gobiernos y/o su oposición en los agentes de la acumulación capitalista (casos recientes: Bolivia, Ecuador, Argentina, Honduras).
Y también mediante las políticas económicas dictadas desde los propios estados metropolitanos y empresas multinacionales vinculadas a ellos. Los bancos e instituciones financieras internacionales, mediante el mecanismo de préstamo-deuda, complementan el expolio.
Hasta el segundo mandato de Trump, la riqueza obtenida de esa manera apelaba a diferentes maniobras de simulación (propaganda, educación, religión, información, redes sociales, inteligencia artificial) para manipular a la población y hacer que se viera como normal la realidad imperialista. Hoy la simulación es sustituida por exigencias y ucases aspaventosos.
Fueron 300 años los que nos mantuvimos como colonias. Muy pocos parecen serlo para los Trump, las Díaz Ayuso, los Milei, las Machado, los Verástegui o los Salinas Pliego. La cuenta del neocolonialismo y la fase imperialista va corriendo. Además de explicar su realidad, la resistencia urge a combatirla, como parte del yudo anticapitalista, por muy diversas y creativas vías.
Sheinbaum va por abolir las pensiones millonarias
Detecta en LFC, Pemex, CFE, Nafin, Banobras y Bancomext que jubilados cobran exorbitantes cantidades por pocos años de servicio
Alma E. Muñoz y Alonso Urrutia
Periódico La Jornada Jueves 19 de febrero de 2026, p. 3
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enviará el próximo lunes a la Cámara de Senadores una iniciativa de reforma al artículo 127 constitucional con el objetivo de poner fin a pensiones “exorbitantes” para puestos de confianza en entidades públicas, como las que actualmente existen y que van de 100 mil a un millón de pesos mensuales.
Aunque la reforma no será retroactiva, su propuesta es que los altos ex funcionarios reciban el equivalente a 50 por ciento del salario del Ejecutivo federal (70 mil pesos mensuales), con lo cual –sostuvo Sheinbaum Pardo en la mañanera– se tendría un ahorro de 5 mil millones de pesos, los cuales se destinarían a programas sociales.
Ex trabajadores VIP
Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, expuso que la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC), Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Nacional Financiera (Nafin), Banobras y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) tienen en conjunto 94 mil 333 pensionados que reciben 96 mil 306 millones de pesos anuales, y de ellos 6 mil 297 perciben más de lo que gana la mandataria.
La Presidenta estableció que “cuando salga del gobierno” tendrá una pensión del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) por un máximo de 30 mil pesos mensuales, que “comparado con lo que ganan muchos mexicanos y mexicanas es muy digna”.
En el caso del IMSS, la pensión más alta es de 89 mil 685 pesos y, en el Issste, de 35 mil 193.
Precisó que la reforma no contempla a sindicalizados, sino a altos mandos de confianza que reciben pensiones millonarias, incluso por haber trabajado pocos años.
“Hay quienes reciben 300 mil pesos mensuales por 10 o 15 años de trabajo, o aquel que percibe al año más de 12 millones de pesos y ‘a dedicarse a gozar de su vida’, porque ‘lo que ya fue, ya fue. Lo que ganaron antes ya no se puede mover’”, pero en un gobierno “que busca eliminar privilegios, ya no se les puede seguir pagando pensiones” con esos montos.
Al hacer un recuento de lo que actualmente se paga a ex trabajadores de los entes públicos con las pensiones más altas y fuera de rango en el gobierno federal, Raquel Buenrostro destacó que las pensiones de LFC representan hasta 140 veces más que el promedio nacional.
Apoyada en una presentación con “hallazgos críticos, pensiones exorbitantes y omisiones fiscales”, añadió que a 14 mil 73 ex empleados de confianza se les paga un monto anualizado de 28 mil 74 millones de pesos desde hace 16 años, incluso antes de la extinción de la paraestatal, en el sexenio de Felipe Calderón.
De ellos, 9 mil 457 reciben de 100 mil a un millón de pesos mensuales y 3 mil 504 tienen una jubilación superior al sueldo neto de la mandataria.
El subsidio por impuesto sobre la renta que les otorga el gobierno suma 2 mil 367 millones de pesos adicionales por año.
Precisó que una sola persona de LFC recibe al mes “poquito más de un millón”; 603, de 200 mil a 299 mil 999 pesos; 205, de 300 mil a 399 mil 999; 75, de 400 mil a 699 mil, y 33, de 700 mil a 999 mil 999 pesos.
La funcionaria citó que Pemex tiene, a su vez, un padrón de 22 mil 316 jubilados, a los cuales se les pagan 24 mil 844 millones de pesos cada año. De ésos, 544 reciben montos superiores a las percepciones de la Presidenta, lo que representa mil 827 millones de pesos, y 618 superan el ingreso anual bruto del director de la empresa.
Estas pensiones representan hasta 39 veces más que el promedio nacional, recalcó Buenrostro.
En la CFE hay 54 mil 8 jubilados de confianza que reciben anualmente 40 mil 950 millones de pesos. De ellos, 2 mil 199 también perciben montos superiores al sueldo de la mandataria, lo que representa 4 mil 496 millones de pesos.
Hay, además, 45 mil 680 casos que superan la pensión más alta del Issste y 8 mil 157, la del IMSS.
Mencionó que hay mil 449 jubilados de Nafin que reciben 643 millones de pesos al año. Tan sólo nueve, con ingresos superiores al salario de la titular del Ejecutivo federal, suman 16 millones de pesos. Y 657 superan la pensión más alta del Issste, y 97, la del IMSS.
En Banobras encontraron mil 521 jubilados, por los cuales se paga un monto anualizado de mil 29 millones de pesos. Diecinueve personas perciben más que la Presidenta, esto es, 37 millones de pesos.
Finalmente, a 966 jubilados de Bancomext se les destinan anualmente 766 millones de pesos. Tan sólo 22 reciben al año 45 millones de pesos.
La Presidenta señaló que no puede dar nombres de los beneficiados con estas pensiones, pero podría hacerlo “ya que hagamos la reforma”, ofreció.
México SA
Burocracia dorada, pensiones de ensueño // Ex funcionarios, con la cuchara grande // Hasta de un millón de pesos mensuales
Carlos Fernández-Vega
Durante décadas, los integrantes de la burocracia dorada se sirvieron con la cuchara más grande que encontraron y en ejercicio de sus respectivos puestos de primer nivel gastaron y robaron a manos llenas. Pero eso no fue todo: a sabiendas de que tarde que temprano debían abandonar el cargo, todavía se autorizaron pensiones y jubilaciones de ensueño que contrastaban, y por mucho, con las que, raquíticas, obtenían los mexicanos de a pie que a duras penas llegaban a ejercer ese derecho.
Ante tan desigual panorama, ayer la presidenta Sheinbaum dio a conocer que enviará al Senado una iniciativa de reforma al artículo 127 constitucional para eliminar privilegios en pensiones millonarias de ex funcionarios de entidades públicas, personal de confianza (mismas que Raquel Buenrostro, secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, calificó de exorbitantes en algunos casos), con montos que alcanzan más de un millón de pesos mensuales, en el caso de una persona pensionada en Luz y Fuerza del Centro. Así, de aprobarse, el gobierno ahorraría 5 mil millones de pesos, recursos que se incorporarían a programas de bienestar.
Raquel Buenrostro fue la encargada de detallar las mayores pensiones más grandes entre los ex funcionarios, “y empezamos por Luz y Fuerza del Centro” (ex paraestatal extinguida, con rabia y represión, por Felipe Calderón en 2009): hay poco más de 14 mil ex trabajadores; al año esto representa 28 mil millones de pesos. Y casi 70 por ciento reciben de 100 mil a un millón de pesos. Hay un caso que recibe poquito más de un millón de pesos mensuales. En promedio, ésta es la ex paraestatal que llevó las pensiones más altas de todo el sector público; representan hasta 140 veces por arriba del promedio nacional”.
Petróleos Mexicanos tiene un padrón de poco más de 22 mil personas jubiladas, a las cuales, en total, se les paga casi 25 mil millones de pesos al año. Son 144 personas pensionadas que reciben montos superiores a la Presidenta. En 618 casos, cada pensión supera el monto anual bruto de las percepciones asignadas al director general, es decir, su pensión no corresponde a su nivel salarial; mil 96 casos en los que cada pensión supera el monto establecido en el tabulador vigente de Pemex, o sea, ganan más que el personal en activo. Los pensionados (personal de confianza) reciben 39 veces más que el promedio nacional, sin olvidar que hay pensiones ilegales, como la de María Amparo Casar.
Comisión Federal de Electricidad: 54 mil personas jubiladas del régimen de confianza, a las cuales se les paga cerca de 41 mil millones de pesos al año. De este total, 2 mil 199 reciben montos superiores a lo que gana la Presidenta, 45 mil 680 superan el promedio de las pensiones del Issste y 8 mil 157 casos el del IMSS. En todas estas paraestatales están muy por encima de los promedios nacionales y del resto del gobierno. Y algunos directores y subdirectores que apenas laboraron uno o dos años en ese puesto reciben una pensión de 300 mil pesos por mes.
Nacional Financiera: nueve personas pensionadas con montos superiores a la Presidenta; tiene un padrón de casi mil 500 personas jubiladas del régimen de confianza, por un monto anualizado de 643 millones de pesos; 557 casos superan el monto del Issste y 97 el del IMSS. Banobras: tiene un padrón de mil 520 personas jubiladas pertenecientes al régimen de confianza, con un monto anualizado de mil 29 millones de pesos; 19 ganan más que la Presidenta, lo que representa un adicional de 37 millones de pesos anuales; mil 74 ganan más que la pensión más alta del Issste y 142 casos la del IMSS.
Bancomext: cuenta con un padrón de 966 personas jubiladas del régimen de confianza, con un monto anualizado de 766 millones de pesos. ¿Cuáles son aquí los hallazgos? Detalló Buenrostro: 22 ganan más que la Presidenta, 499 más que la pensión más alta del Issste y 83 del IMSS. “Y éstas son las paraestatales que tienen las pensiones más altas y más fuera de rango en el gobierno federal en régimen de confianza de altos mandos”.
Y la reforma constitucional, explicó la presidenta Sheinbaum, es para que a partir de ahora la pensión del personal de confianza sea la mitad de lo que gana el titular del Ejecutivo federal. “Y lo que ya fue, ya fue, pero ya no se les puede seguir pagando un millón de pesos mensuales o 300 mil pesos. ¡Imagínense!”
Las rebanadas del pastel
El gobierno mexicano participará sólo como observador en la Junta por la Paz inventada por ( fuck) Trump. Pero si Palestina (Estado reconocido por nuestro país) no estará representada en ese foro, entonces, ¿cuál sería el sentido?
X: @cafevega cfvmexico_sa@hotmail.com
