sábado, 24 de enero de 2026

Rusia, Ucrania y EU iniciaron reunión en Abu Dabi en medio de gran hermetismo y el pesimismo de expertos.

En la imagen se observa al presidente de los EAU, el jeque Mohamed bin Zayed al-Nahyan (centro), junto a los jefes de las delegaciones de Ucrania, Rusia y EU que participan en las conversaciones trilaterales para lograr avances en un posible acuerdo de paz en el conflicto entre rusos y ucranios, en el Palacio Al Shati de Abu Dabi, el 23 de enero de 2026. Foto Afp   Foto autor
Juan Pablo Duch, corresponsal
23 de enero de 2026 14:40
Moscú. Las negociaciones trilaterales –Rusia, Ucrania y Estados Unidos– comenzaron este viernes en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, en medio de un riguroso hermetismo, aunque por la composición de las delegaciones se puede entrever que las conversaciones se centrarán en cuestiones esencialmente técnicas, como podría ser reanudar el canje de prisioneros de guerra.
Encabezados por Rustem Umerov, secretario del consejo de seguridad y defensa de Ucrania, e Igor Kostiukov, director de inteligencia militar de Rusia, los grupos de negociadores –según las autoridades emiratíes– terminarán de exponer este sábado sus planteamientos a Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados del presidente estadunidense, Donald Trump, el principal impulsor de este encuentro.
En la madrugada del viernes, en torno a las 04:15 de la mañana, al término de la reunión de tres horas y media que mantuvo el presidente ruso, Vladimir Putin, con Witkoff y Kushner, el asesor de Política Exterior y Defensa de la presidencia de Rusia, Yuri Ushakov, dejó bien claro la posición del Kremlin: “Mientras no se resuelva la cuestión territorial con base en los entendimientos de Anchorage (Alaska) no podrá hablarse de negociar un arreglo político” y Moscú, “seguirá alcanzando las metas que se fijó en su operación militar especial por la vía militar”.
Desde que Putin y Trump se reunieron en Alaska, en agosto de 2025, los portavoces oficiales rusos, al referirse a Estados Unidos en el contexto de las negociaciones con Ucrania, mencionan siempre unos “entendimientos de Anchorage” que hasta el momento nadie se ha tomado la molestia de explicar en qué consisten.
Este mismo viernes, los reporteros de la fuente le preguntaron al vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, qué tenía en cuenta Ushakov al hablar de los “entendimientos de Anchorage”. Respondió: “Nosotros, desde luego, no queremos hablar en detalle de los planteamientos que se están discutiendo. Y por eso qué se entiende precisamente por la fórmula ‘entendimientos de Anchorage’ no puedo decírselo y no lo haré”.
En cambio, Peskov remarcó: “Las tropas ucranias deben abandonar el territorio del Donbás (la parte que aún no controla Rusia en Donietsk y Lugansk), deben irse de ahí. Esta es una condición muy importante”.
Con esta línea con estrecho margen de maniobra, Kostiukov llegó a Abu Dhabi para exigir lo que el presidente Vladimir Putin planteó esta madrugada en Moscú a Witkoff y Kushner.
En particular: que Ucrania le entregue a Rusia la totalidad de las regiones de Donietsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia que al día de hoy ocupa parcialmente; que la comunidad internacional las reconozca como parte legítima de Rusia, igual que Crimea, anexionada en 2014; que Ucrania se desarme y renuncie a ingresar en la alianza noratlántica, y un largo etcétera de exigencias, inasumibles mientras no se produzca una debacle ucrania en los campos de batalla.
Por eso, consideran los observadores pesimistas, es poco probable que prospere la propuesta que, de acuerdo con una filtración al Financial Times, quiere hacer Ucrania a Rusia en Abu Dabi, con el respaldo de Estados Unidos, en el sentido de declarar una tregua temporal a los bombardeos de infraestructuras energéticas en Ucrania a cambio de no atacar refinerías ni petroleros rusos.
En general, no pocos analistas consideran que esta reunión en Abu Dabi concluirá con resultados modestos. Por mencionar sólo uno, el politólogo Aleksandr Morozov, desde su exilio en Praga, cree que Rusia aceptó mandar una delegación a la capital emiratí para no enfadar a Trump, mientras continúa los bombardeos de las infraestructuras energéticas de Ucrania, tema especialmente sensible cuando su población civil se queda sin electricidad, agua ni calefacción con temperaturas que rondan menos 15 grados.
De modo paralelo, Steve Witkoff y Kiril Dmitriev, asesor de inversiones extranjeras y proyectos económicos del Kremlin, se reunieron para hablar de las perspectivas de una eventual cooperación económica cuando termine la guerra.

En Gaza, 10 bebés muertos por frío y miles de niños con lesiones vertebrales por balas
Urgen sillas de ruedas en el enclave palestino
▲ En Jan Younis, en el enclave palestino, dos pequeñas recolectan plásticos y papeles que convertirán en combustible para calefacción y cocinar.Foto Ap
Prensa Latina, Afp, The Independent y Europa Press
Periódico La Jornada   Sábado 24 de enero de 2026, p. 19
Ramallah. Al menos 10 bebés palestinos murieron a causa de las bajas temperaturas que prevalecen en la franja de Gaza por la temporada invernal, informó ayer la agencia de noticias Safa. Mientras, cientos de niños con lesiones en la columna vertebral –derivadas de los bombardeos israelíes– carecen de atención adecuada por el colapso del sistema de salud y la ausencia de programas de rehabilitación especializados, consecuencias de los ataques israelíes desde hace dos años.
La población del enclave palestino sufre por la falta de refugio y tratamiento médico, así como la ausencia de calefacción debido a la escasez de combustible. Todo esto, en medio de una depresión climática tormentosa, fría y lluviosa, subrayó la agencia noticiosa.
En la sala de rehabilitación del hospital de campaña de la Media Luna Roja Palestina, casos graves de infantes con lesiones en la espina dorsal revelan la magnitud de las ofensivas de Tel Aviv, reportó Shafaq News.
Miles de lesiones causadas por las metrallas de Tel Aviv contra Gaza derivaron en graves trastornos de la columna vertebral, advirtió el neurólogo Mohammed Houbi, tras estimar que más de 10 mil menores sufren discapacidades severas.
Médicos asesinados
Además de la falta de recursos, “enfrentamos una grave escasez de personal tras el asesinato de unos mil 700 profesionales médicos, incluidos 42 fisioterapeutas”, denunció el médico; asimismo, las autoridades gazatíes requieren con urgencia 95 por ciento de los dispositivos de asistencia para los enfermos, entre ellas sillas de ruedas y estabilizadores médicos, expuso el medio informativo.
“Entre el 8 y el 15 de enero, casi 3 mil 500 refugios en Gaza fueron dañados o destruidos. Cada número es una familia sin un lugar seguro; hay más de 19 mil personas afectadas”, indicó en su cuenta de X la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (Unrwa).
En tanto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) aseguró que “desde el 15 de enero, 5 mil 168 kits de actividad recreativa fueron autorizados a ingresar (al enclave costero), destinados a más de 375 mil niños, entre ellos mil discapacitados”, que son los primeros suministros escolares que reciben en más de dos años de guerra.
Critican la junta de paz
La Junta de Paz para Gaza impulsada por presidente estadunidense, Donald Trump, fue criticada tras revelarse que casi la mitad de los países que participan en ella tienen prohibida la entrada a Estados Unidos, a raíz los vetos de viaje impuestos por Washington. Armenia, Azerbaiyán, Jordania, Kosovo, Mongolia, Marruecos, Pakistán y Uzbekistán son algunos de los que están sujetos a las restricciones de visas.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, pidió a Trump cambiar los estatutos de la Junta de Paz de Gaza para que Roma pueda incorporarse, dado que la constitución italiana le impide unirse a un organismo liderado por un solo país. “Objetivamente, nos enfrentamos a problemas constitucionales con la forma en que se estructuró la iniciativa”, explicó Meloni.
Por otro lado, la relatora de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los territorios palestinos, Francesca Albanese, denunció en redes sociales la tortura de palestinos en cárceles israelíes, donde al menos 84 reclusos murieron en los últimos dos años, de acuerdo con el centro de información israelí para los derechos humanos en los territorios ocupados.
“La tortura de palestinos ha sido ampliamente documentada. Debe hacerse justicia. Un mundo gobernado por la impunidad no es un mundo que debamos aceptar”, afirmó tras compartir el reporte de la ONG B’Tselem.

Junta de la Paz: Orwell va a Gaza
Un edificio se encuentra embrujado debido a que se construyó sobre un cementerio indígena: en esta premisa se basan incontables historias de fantasmas en la literatura, la televisión y la cultura popular estadunidenses. Tal parece que el presidente Donald Trump y su yerno Jared Kushner pretenden dar un giro siniestro al tópico con su propuesta de construir un complejo de resorts, urbanizaciones y centros de alta tecnología sobre los cadáveres de los entre 73 mil (cifra confirmada) y 680 mil (estimación de la ONU) palestinos masacrados por el régimen sionista israelí de octubre de 2023 hasta hoy.
La propuesta, que ya había sido esbozada por el magnate, fue detallada el jueves por Kushner en la presentación de la Junta de la Paz de Trump, una instancia creada con la venia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para supervisar la transición del genocidio a una nueva normalidad colonial en la franja de Gaza, pero en días recientes se ha revelado como un proyecto personal del mandatario para sustituir el orden internacional vigente por un organismo en el que todos le rinden pleitesía y le otorga el poder de decisión en todos los asuntos a su cargo.
Este flamante órgano será administrado por una “junta ejecutiva fundadora” integrada por el secretario de Estado, Marco Rubio; el enviado especial de Trump, Steve Witkoff; el ex primer ministro británico Tony Blair y Kushner, todos ellos entusiastas de la guerra y promotores de atrocidades como la muerte de más de un millón de civiles en Irak y la limpieza étnica de Gaza. En congruencia con la visión mercantil de Trump y su entorno, la Junta pide mil millones de dólares a cada uno de los países invitados a formar parte de ella a cambio de una “membresía permanente”. Hasta ahora, de las 60 naciones convocadas se han sumado Turquía, Egipto, Jordania, Indonesia, Pakistán, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Baréin, Argentina, Azerbaiyán, Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kosovo, Vietnam, Albania, Bulgaria, Paraguay, Uzbekistán, Mongolia, Israel y Kuwait. Es decir, que el organismo “para la paz” arrancará con monarquías absolutas; dictaduras; un Estado de reconocimiento limitado; dos países latinoamericanos cuyos dirigentes compiten por el trofeo a la abyección; la vergonzosa presencia de un Vietnam que se abraza a su verdugo; el reino alauita, que mantiene sobre el pueblo saharaui una opresión análoga a la de Israel sobre Palestina y, en un paroxismo orwelliano, el propio Estado genocida. De los países considerados democracias por el establishment occidental, Francia, Noruega, Suecia, Reino Unido, Eslovenia, España y Alemania ya declinaron la invitación y una decena están valorando integrarse. China, Rusia e India también se mantienen en la reserva, mientras a Canadá se le retiró de la lista por las agudas críticas al trumpismo enunciadas por el primer ministro Mark Carney.
Los rechazos de París, Berlín, Londres, Estocolmo y Oslo son sumamente significativos en tanto todos ellos, y sobre todo los germanos y británicos, son aliados fanáticos de Tel Aviv que ponen todos sus recursos al servicio del sionismo. En este sentido, hay una ruptura clara aunque no necesariamente insalvable dentro del bloque occidental, pues varios de sus miembros más importantes prefieren desmarcarse del proyecto antes que ponerse a las órdenes del Washington de Trump. Lamentablemente, dichas deserciones no han sido acompañadas de un rechazo explícito al plan para robar Gaza al pueblo palestino y convertir el enclave en un delirio inmobiliario urdido por dos empresarios de bienes raíces que no tienen ningún empacho en usar el poder político para el enriquecimiento personal.
Desde México, además de manifestar solidaridad con Palestina ante la más reciente embestida imperial, cabe sentir alivio y orgullo por no haber sido incluidos en la lista de países que la Casa Blanca considera aptos para seguirla en su desmantelamiento de la legalidad internacional y su imposición de un unilateralismo despojado de toda máscara.