La titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, durante su participación en un panel del Foro Económico Mundial. Foto Semarnat Foto autor
La Redacción
23 de enero de 2026 19:27
Ciudad de México. La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, concluyó su participación en el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza, donde presentó el Plan México, la política ecológica y ambiental y los proyectos de economía circular del país como instrumentos de desarrollo sostenible.
Durante los cinco días del encuentro, la funcionaria mexicana aseguró que el Gobierno de México busca con esta participación fortalecer la atracción de inversiones al país, sustituir importaciones, generar empleos y fomentar el desarrollo sustentable.
“Nos hemos dedicado a presentar en primer lugar el Plan México, que para nosotros es muy importante que se conozca lo que México está tratando de hacer para llevar adelante el desarrollo, y sobre todo, un desarrollo sustentable, con inclusión social y con crecimiento y prosperidad”, destacó.
En representación de la presidenta Claudia Sheinbaum, la titular de la Semarnat se reunió con empresas dedicadas a la economía circular, a quienes dio a conocer también los proyectos de los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (Podecobis) y los Polos de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (Podecibis).
De esta forma, adelantó que acudirá a México la primera delegación de 100 directivos de empresas globales en marzo próximo, con el objetivo de buscar múltiples oportunidades de inversión en proyectos verdes vinculados con la economía circular.
La delegación encabezada también por la coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización (Caderr), Altagracia Gómez Sierra, puntualizó que en México “se busca hacer un plan que coordine la política industrial con la política comercial, con los habilitadores naturales, para que el desarrollo promueva la inversión, genere crecimiento y pueda acompañar a lograr la Prosperidad Compartida”.
“Reconocemos que necesitamos crecer más, que queremos más inversión, tanto nacional como extranjera, y que queremos que esa inversión detone buenos empleos, pero también impactos positivos a nivel social y a nivel ambiental”, señaló.
El presidente de la FIFA acudió al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde minimizó los cuestionamientos por el alto costo de las entradas a la Copa del Mundo, así como su estrecha relación con el presidente Donald Trump. Asimismo, destacó los 825 mil empleos directos que generará el torneo. Foto @fifamedia Foto autor
The Independent y Europa Press
23 de enero de 2026 08:44
Pese a las críticas por los altos costos de las entradas a la Copa del Mundo 2026 y al clima de hostilidad hacia ciertas nacionalidades en Estados Unidos, una de las tres sedes organizadoras, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, celebró el impacto de lo que considera el más grande espectáculo deportivo en la historia al que atribuye además el poder para unificar y “pacificar” a las naciones, esto durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
“El futbol es el deporte más democrático y unimos al mundo. Esta Copa será realmente especial”, dijo.
Ante los asistentes, Infantino avanzó que el impacto económico del Mundial 2026 “rondará 70 mil millones de euros”, además de generar “825 mil empleos a tiempo completo, y en salarios serán más de 20 mil millones”, aludiendo a datos de la Organización Mundial del Comercio.
Si los políticos de algunos países, como Alemania, sugieren ama-gar con un boicot al Mundial por la beligerancia del presidente Donald Trump, y asociaciones de aficionados reclaman a la FIFA la voracidad por los precios tan elevados para los partidos en el torneo, el titular del organismo del futbol esquiva los argumentos en contra y elige celebrar las que considera virtudes de esta cita deportiva y habla incluso de la “magia” que convoca.
Y entonces puso de ejemplo el Mundial de Qatar en 2022, objeto de continuas críticas por parte de organizaciones de defensa de derechos humanos y laborales, por las condiciones a las que se expuso a la mano de obra migrante para tener lista aquella competencia.
“Hubo muchas críticas, pero cuando el balón comenzó a girar, la magia comenzó. Fue una maravillosa Copa del Mundo. No tuvimos casi ningún incidente. Fue una celebración, fue una fiesta, y la próxima en Estados Unidos, Canadá y México será exactamente lo mismo”.
Cuando puso el ejemplo, Infantino no dejó pasar la oportunidad de hacer una “broma” contra los aficionados de uno de los países que más han criticado el alto costo de las entradas para la edición de 2026 en el próximo verano.
“Además, por primera vez en la historia, ningún británico fue arrestado durante un Mundial. ¡Imagínense! Esto es algo realmente especial”, señaló aludiendo a una de las aficiones más organizadas y críticas con el organismo.
Infantino reconoció que se asombró con el costo de las entradas para el próximo Mundial, pero lo contrastó con la demanda histórica de solicitudes para comprar boletos.
Demanda histórica de boletos
Ahí, se regodeó con los números recientes. Hay 7 millones de bole-tos disponibles para los partidos en las tres sedes del torneo. La FIFA informó que había recibido más de 500 millones de solicitudes de entradas hasta el periodo más reciente de oferta que finalizó el 13 de enero. La segunda categoría más barata de entradas para la final costó 4 mil 185 dólares, con sólo un pequeño porcentaje disponible en la categoría más económica, de 60 dólares, lo que generó intensas críticas.
“Las entradas no son baratas. Estábamos hechos polvo. Yo estaba hecho polvo, mejor dicho, por el precio de los boletos, porque son carísimas”, admitió.
“Y los principales críticos vinieron de Alemania e Inglaterra, por supuesto. Ahora, el número uno en solicitudes de entradas es Estados Unidos. El segundo, Alemania. El tercero, Inglaterra, porque todos quieren venir y participar”, agregó.
Subrayó que gracias a la plataforma de reventa de la FIFA, “esas entradas probablemente se revenderán a precios aún más altos. Esto es increíble, pero muestra realmente el impacto que tiene.
“Para darles otra cifra, para comparar esto en 100 años de historia de la Copa Mundial, la FIFA ha vendido alrededor de 50 millones de tickets en total. Para este Mundial, en estas cuatro semanas, tenemos la solicitud de mil años de Copas Mundiales a la vez. Esto es único, es increíble, pero creo que demuestra que la gente confía en la organización, y probablemente también en la FIFA. Confían en Canadá, México y Estados Unidos. Quieren viajar. Quieren ir.”
Infantino enfatizó que los informes de que a los fanáticos de ciertos países se les podrían negar las visas para ingresar a Estados Unidos “no eran ciertos”.
Se espera que los espectadores de Haití, Irán y Senegal, en particular, tengan dificultades para obtener el ingreso a Estados Unidos, pero Infantino recalcó: “Estados Unidos, Canadá y México darán la bienvenida al mundo el próximo verano, y eso es lo que esperamos”.
Paz y fraternidad
En ese tema volvió al discurso que atribuye a este torneo cierta virtud de convocar a la paz y la fraternidad mediante el deporte, aunque organizaciones de diversas partes del mundo advierten que existe un clima hostil hacia las personas con determinados orígenes. El dirigente de la FIFA destacó que las finales serían “la mayor celebración de la humanidad”, a pesar de que grupos de derechos humanos expresaron preocupaciones sobre las políticas adoptadas por la administración del presidente Donald Trump.
“Pero la Copa del Mundo también será realmente especial porque es la primera con 48 equipos, 48 países, un cuarto del mundo. FIFA tiene 211 países, más que la ONU y jugarán 104 partidos en 16 hermosas ciudades de Estados Unidos, Canadá y México”, recordó.
Y todos ellos recibirán una atención “absolutamente increíble. Tendremos 7 millones de espectadores en los estadios y alrededor de 6 billones de personas en todo el planeta viendo la Copa. Esto significa que los 104 partidos serán como 104 Supertazones (a nivel mediático), objetivamente mirando las cifras”, resaltó.
“No hay nada parecido a lo que el futbol hace. Cambia el espíritu, no sólo de la gente, sino de los países. Tuve jefes de Estado en ciertos países que me decían cuando clasificaron, 'por lo menos tengo paz en mi país y no hay guerras civiles hasta junio, cuando comienza el Mundial'. Queremos unir al mundo. Necesitamos ocasiones para unir a la gente”, comentó complacido con sus argumentos.
Jeff Bezos busca crear megaconstelación de satélites; competiría con Starlink de Musk
El fundador de Amazon, Jeff Bezos, anunció sus planes para lanzar más de 5 mil satélites a la órbita terrestre y crear una red de internet espacial. Foto Ap / Archivo Foto autor
The Independent
22 de enero de 2026 12:25
El fundador de Amazon, Jeff Bezos, ha anunciado planes para lanzar más de 5 mil satélites a la órbita terrestre baja como parte de los planes para construir una red de Internet espacial para competir con Starlink de su rival multimillonario Elon Musk.
La red TeraWave será operada por Blue Origin, la empresa de cohetes de Bezos , y ofrecerá a las empresas velocidades de hasta 6 Tbps. Esto supera las velocidades residenciales actuales de Starlink, aunque Musk respondió a las últimas noticias afirmando que las velocidades de Starlink "las superarán".
Starlink de SpaceX ya tiene una gran ventaja sobre Blue Origin en términos de tamaño de red y base de clientes, con unos 9 millones de usuarios en todo el mundo.
La nueva red TeraWave está diseñada específicamente para mover grandes cantidades de datos, en lugar de clientes individuales.
“Esta red dará servicio a decenas de miles de usuarios empresariales, de centros de datos y gubernamentales que requieren conectividad confiable para operaciones críticas”, afirmó Blue Origin en un comunicado.
La arquitectura TeraWave consta de 5 mil 408 satélites interconectados ópticamente en LEO y MEO, que llegan a áreas remotas, rurales y suburbanas donde las diversas rutas de fibra son costosas, técnicamente inviables o lentas de implementar, al tiempo que brindan diversidad de rutas adicional y fortalecen la resiliencia general de la red.
La red Starlink de Musk domina actualmente la órbita terrestre baja y controla aproximadamente dos tercios de todos los satélites activos.
SpaceX recibió recientemente permiso de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) para lanzar otros 7 mil 500 satélites, y Musk espera eventualmente expandir la red Starlink a 34 mil 400 satélites para la década de 2030, pendiente de aprobación.
Blue Origin dijo que comenzará a construir su constelación de satélites TeraWave a fines de 2027.
Otras megaconstelaciones de internet satelital que se encuentran actualmente en construcción incluyen dos construidas por empresas chinas (Guowang y Qianfan) y otra que está siendo instalada por Amazon.
Anteriormente conocido como Proyecto Kuiper, Amazon Leo fue presentado el año pasado con la intención de lanzar más de 3 mil satélites a órbita.
Bezos renunció como director ejecutivo de Amazon en 2021, 27 años después de fundar la empresa, pero aún se desempeña como presidente ejecutivo.
Desde entonces, su atención se ha centrado en Blue Origin y en una nueva empresa de inteligencia artificial, Project Prometheus, que podría competir con la iniciativa xAI de Musk.
Los dos multimillonarios, que han intercambiado lugares varias veces como las personas más ricas del mundo, han intercambiado críticas sobre las empresas del otro en el pasado, y Musk se refirió a Bezos como un "imitador" por sus empresas espaciales y de inteligencia artificial.
Blue Origin también ha presentado impugnaciones legales a contratos multimillonarios otorgados por la NASA para desarrollar naves espaciales para sus misiones Artemis a la Luna.
El comercio mundial sufrió el “mayor impacto en 80 años”
El mundo no será como antes: OMC
Europa Press, Reuters y Afp
Periódico La Jornada Sábado 24 de enero de 2026, p. 16
El sistema de comercio mundial “ha sufrido el mayor impacto en 80 años” y “el mundo no volverá a ser como era antes de las tensiones comerciales desatadas con la introducción de aranceles globales por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump”, declaró la directora general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala.
Señaló que pese a que las normas comerciales mundiales se han visto socavadas, el comercio global sigue funcionando. Consideró que el sistema es bastante sólido y “se necesitará mucho para destruirlo”, aunque esto no implica que el sistema no tenga problemas y hagan falta reformas, reconoció.
Al participar en el coloquio con el que concluyó la edición 2026 del Foro Económico Mundial (FEM), que se realizó esta semana en la estación alpina de Davos, en Suiza, Okonjo-Iweala afirmó que la lección que dejan estos cambios es la necesidad de diversificar el comercio para no depender excesivamente de Estados Unidos o China.
La directora general de la OMC compartió el foro con la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, y con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
Lagarde prefirió referirse a alternativas, antes que a la ruptura del orden mundial. En ese sentido, afirmó que es momento que los responsables políticos consideren un plan B, pero incluso así, no estoy segura que debamos hablar de ruptura, sino de alternativas”, indicó.
Tanto Lagarde como Georgieva señalaron la importancia de combatir la desigualdad y reducir la deuda global.
Varios participantes en el foro de Davos afirmaron que el encuentro de este año fue una de las reuniones más agitadas en las cinco décadas de existencia del FEM, cuyo lema este año fue “Un espíritu de diálogo”.
Ello, luego de la participación del mandatario estadunidense, quien lanzó críticas a diversos países que tradicionalmente han sido aliados de la mayor economía del mundo y que llegó al foro con la amenaza de más aranceles a ocho países europeos por oponerse a sus planes de tomar el control de Groenlandia. Si bien el miércoles Trump retiró esas amenazas, las relaciones no se suavizaron.
Bajo perfil
El discreto enfoque de China en Davos este año no podría haber sido más diferente al de Estados Unidos, y algunos líderes empresariales afirman que la segunda mayor economía del mundo puede beneficiarse del enfrentamiento de la administración de Trump con Europa por el tema de Groenlandia.