viernes, 2 de enero de 2026

Nueva York festeja a Zohran Mamdani, su nuevo alcalde inmigrante, musulmán y socialista.

Zohran Mamdani, junto a su esposa, Rama Duwaji, durante la ceremonia de su investidura como alcalde de NY, el 1° de enero de 2026. Foto Ap   Foto autor
David Brooks y Jim Cason, corresponsales
01 de enero de 2026 16:12
Nueva York. Miles participaron en el festejo callejero por la toma de posesión de un socialista democrático como alcalde de la capital del capitalismo y el triunfo popular de una contracorriente progresista que rompió el monopolio de la cúpula política de ambos partidos nacionales y que representa un repudio a la derecha en control de Washington en ésta, la ciudad más grande de Estados Unidos.
Zohran Kwame Mamdani fue oficialmente juramentado en los primeros minutos de este primer día de 2026 en una ceremonia pequeña, pero al mediodía se realizó la ceremonia popular en la alcaldía, con miles participando en la fiesta callejera a lo largo de varias cuadras de Broadway al lado de esa sede del poder municipal. En esta babel con más de 700 idiomas (la más diversa lingüísticamente en el mundo) de repente y por ahora en esta esquina del mundo se entendió el lenguaje universal de la esperanza.
Fue por una coalición multirracial, multiétnica, ecuménica, diversas agrupaciones sociales y sobre todo la voz rebelde de jóvenes que llevó a Mamdani de ser un político local desconocido hace un año a volverse una figura reconocida a nivel internacional. Él repetía durante la campaña que “no es la historia de un hombre, es la historia de un movimiento”.
Hoy, después de juramentar en las escalinatas de la alcaldía, Mamdani declaró que “hoy inicia una nueva era” y agradeció a las decenas de miles de voluntarios, al movimiento laboral, a los artistas, a los políticos y los demás que lograron este triunfo, y reconoció en particular a su mentor, el senador socialista democrático, Bernie Sanders. Agradeció “a los decenas de miles que se juntaron aquí en la parte baja de Manhattan, armados contra el frío de enero por la flama resurgente de la esperanza”.
En un discurso repleto de referencias muy neoyorquinas celebrando la gastronomía, los olores, los idiomas y las aventuras de un habitante de esta metrópolis, insistió en que el objetivo inmediato es construir un gobierno para las grandes mayorías. “¿A quién le pertenece Nueva York?”, preguntó, afirmando que durante demasiado tiempo pertenecía a los “ricos y bien conectados”, pero que a partir de ahora es para los “ocho y medio millones” que la habitan, y que su objetivo inmediato es que “esta ciudad pertenezca cada vez más a todos los neoyorquinos”. Enfatizó que “no abandonaré mis principios”, recordando que “hice campaña como socialista democrático y gobernaré como socialista democrático”.
“Quieren saber si la izquierda puede gobernar… sí podemos tener esperanza otra vez…. Sentaremos un ejemplo para el mundo”, concluyó.
El encargado de administrar el juramento simbólico (el acto oficial fue realizado en los primeros minutos de la madrugada) fue su mentor político, el senador Sanders, originario de Brooklyn (y tiene el acento para comprobarlo), y quien fue recibido con gritos de “Bernie” y es tal vez el político electo más popular del país.
Sanders declaró “gracias Nueva York por inspirar a nuestra nación… Enfrentaron a la cúpula demócrata, a la cúpula republicana, al presidente de Estados Unidos y a varios multimillonarios, y triunfaron en el revés electoral más grande de la historia política moderna. Cuando la gente trabajadora se une y no se deja dividir, no hay nada que no podamos lograr”. Subrayó la promesa electoral de elevar los impuestos a los ricos, y el público coreó esa consigna.
Esta ceremonia/festejo arrancó con la diputada demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, una de las figuras políticas progresistas más influyente a nivel nacional, declarando: “Nueva York, hemos optado por la valentía sobre el temor. Hemos optado por la prosperidad para los muchos sobre los despojos por los pocos”, y concluyó -en español- “felicidades”.
Imam Khalid Latif, acompañado con una rabina y varios pastores cristianos, ofrecieron un mensaje de unidad en apoyo del primer alcalde musulmán de la ciudad, y el primer inmigrante en un siglo, celebrando la diversidad de la ciudad y en nombre de los trabajadores, declarando que “la ciudad nos pertenece a todos y nuestra liberación está envuelta en todos nosotros”.
Entre el público estaban los últimos dos alcaldes, pero fue notable la ausencia del ex alcalde y distinguido representante del uno por ciento más rico del país, el multimillonario Michael Bloomberg, como también la presencia renuente del líder de la bancada demócrata del Senado, Chuck Schumer, quien rehusó endosar a Mamdani durante su campaña, al igual de que otros demócratas de la cúpula.
El reconocido poeta afroestadunidense Cornelius Eady leyó su poema para esta ceremonia. Entre los versos de Comprobación: “Nueva York, cuidad de invento… Ciudad de insistencia, ciudad de resistencia… Nueva York, donde tu ser suertudo espera tu llegada/Donde siempre hay tierra para tu raíz… Este es nuestro momento… Este momento es nuestra comprobación”. La música, desde rap, del sur asiático, al Caribe, África, a Bob Dylan, ABBA, a Stevie Wonder, los Beatles y Talking Heads y más ayudó a los asistentes a moverse contra el frío. En vivo, la joven música Lucy Dacus (de la banda Boygenius) interpretó la legendaria canción de la lucha obrera Pan y Rosas, himno que salió de una huelga textilera histórica de mujeres a principios del siglo 20. “Al marchar, marchar, luchamos por pan, pero por rosas también…. Pan y rosas”. Pero ahora empieza lo más difícil: gobernar una ciudad de 8.5 millones, presidir sobre un gobierno con 300 mil empleados, y cumplir con las promesas electorales de crear una ciudad más asequible para todos sus habitantes a través de congelar las rentas de edificios donde existen controles municipales sobre incrementos de rentas, autobuses municipales gratuitos, mercados subsidiados, programas de cuidado de niños y elevar los impuestos a los ricos. Y Mamdani ya enfrenta oposición de varios sectores dentro y fuera de la ciudad, incluyendo la derecha gobernante en Washington.
Mamdani, el alcalde más joven en un siglo, fue claro que, para lograr esto y más, se requiere que el movimiento que lo llevó a la alcaldía “no acabó con nuestra elección… Apenas empieza nuestro trabajo”.

EU: luces en la noche trumpista
El año que terminó fue uno de los más sombríos en la historia de Estados Unidos, y el desmesurado poder de esa nación en los asuntos internacionales hizo que fuera también oscuro en el resto del mundo. Sin embargo, unas cuantas señales de esperanza lograron colarse en medio de la avalancha de malas noticias generada cada día en Washington. Así, el 4 de noviembre los neoyorquinos decidieron que su urbe, la más grande y rica del país, sea gobernada por Zohran Mamdani, un migrante de fe musulmana y convicciones socialistas que hizo campaña con la promesa de devolver la ciudad a la gente después de décadas de políticas orientadas a seducir a los inversionistas en detrimento de los habitantes. Al alcalde que fue juramentado en el primer día de este 2026 le queda todo por demostrar, pero su triunfo electoral es ya un hito del cambio de conciencia, así como una demostración práctica de la posibilidad de vencer al establishment.
Otros dos destellos han provenido de tribunales: el fallo judicial que impide a Trump desplegar efectivos de la Guardia Nacional en Chicago, Portland y Los Ángeles, y el que le prohíbe poner fin a las protecciones ante la deportación para miles de migrantes de Honduras, Nepal y Nicaragua. Debe recordarse que el mandatario se ha empeñado en atropellar la soberanía de entidades gobernadas por demócratas e imponer un virtual estado de sitio sobre las ciudades cuyos gobernantes y ciudadanos defienden a la comunidad migrante de los secuestros perpetrados a nivel nacional por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
En este contexto, invocó una cláusula que le permite movilizar a la Guardia Nacional sin la anuencia de los gobernadores si el país es “invadido o está en peligro de invasión por una nación extranjera”, o si “existe una rebelión o peligro de rebelión” contra la autoridad federal. Dado que claramente no se cumple con ninguno de dichos supuestos, el magnate se vio obligado a recular en su despliegue militar ilegal.
También como parte de su cruzada xenófoba, la Casa Blanca ha insistido en que expulsará hasta a 25 millones de personas que “no deberían estar” en territorio estadunidense, a quienes criminaliza y etiqueta como “lo peor de lo peor”. En los hechos, el trumpismo pasó rápidamente de perseguir a las personas indocumentadas a “indocumentar” activamente a los migrantes: con una serie de decisiones, eliminó el parole humanitario, el Estatus de Protección Temporal (TPS), los programas de reunificación familiar, entre otras figuras que permitían a los solicitantes permanecer en el país mientras gestionan su residencia definitiva. Así, de la noche a la mañana más de un millón y medio de personas (la mayoría, venezolana) pasaron a ser migrantes irregulares expuestos a la violencia de ICE y otras agencias.
Aunque hondureños, nepalíes y nicaragüenses representan una pequeña parte de esa comunidad, la protección judicial recibida muestra que quedan en pie algunas instancias capaces y dispuestas a plantar cara a la deriva autoritaria.
Ante todo, estas señales auguran que en lo sucesivo Trump encontrará dificultades crecientes para empujar su agenda de desmantelamiento de la legalidad y la institucionalidad estadunidenses, las cuales, con todas sus falencias, ofrecían estándares mínimos de existencia que la ultraderecha ha atacado de manera inédita. Esas trincheras legales y la organización social palpable en Nueva York, Los Ángeles, Portland o Chicago, pero también en incontables ciudades de todos los tamaños, constituyen ahora la esperanza de una resistencia real al trumpismo y de tiempos menos aciagos.

 Pese a las amenazas de EU, el 2026 arrancó con Venezuela en paz.
El 1° de enero el escenario es muy diferente. Las amenazas continúan, pero las familias disfrutaron la Navidad y celebraron el Año Nuevo tal y como lo han hecho tradicionalmente. 
Foto Xinhua   Foto autor
Ángel González, especial para La Jornada
01 de enero de 2026 18:46
Caracas. Aun en medio de la tensión generada por las amenazas provenientes de Estados Unidos, el año 2026 amaneció en Venezuela con absoluta paz. Diciembre estuvo veteado de malos augurios, pues muchos, desde analistas en redes sociales, medios de comunicación e incluso políticos dentro y fuera del país, se adelantaban a afirmar que el gobierno estadunidense atacaría la república bolivariana y sacaría al presidente, Nicolás Maduro, del poder entes de finalizar 2025.
El 1° de enero el escenario es muy diferente. Las amenazas continúan, pero las familias disfrutaron la Navidad y celebraron el Año Nuevo tal y como lo han hecho tradicionalmente. Hubo shows de fuegos artificiales en la Plaza Bolívar de Caracas y en otros puntos, como el casco colonial de Petare, en Miranda. De hecho, tradiciones capitalinas, como la de llenar las playas de La Guaira el primer día del año, no dejaron de hacerse presentes.
“¡A casa llena! Iniciamos este año 2026 de paz, prosperidad y alegría para nuestro pueblo con una gran afluencia de temporadistas en nuestras playas, que siguen siendo un punto de encuentro seguro y hermoso para el disfrute familiar”, escribió José Alejandro Terán, gobernador del estado de La Guaira, en redes sociales.
Nuevas excarcelaciones
En la madrugada de este 1° de enero, el Ministerio del Servicio Penitenciario anunció que fueron excarcelados 88 personas que permanecían detenidas por su participación en los hechos violentos que sucedieron a la elección presidencial del 28 de julio de 2024.
El comunicado oficial divulgado en redes sociales señala que esta acción se enmarca dentro de un “proceso de revisión integral de causas” ordenado por el presidente Nicolás Maduro que consiste en la evaluación individual de cada situación y la adopción de medidas cautelares en los casos que no involucren delitos de gravedad. Estas liberaciones fueron precedidas de otras 71 ocurridas el pasado 25 de diciembre.
Primazol responde a Petro: no mancille nuestro nombre
Luego de dos comunicados aclarando que el incendio ocurrido el 24 de diciembre en la empresa Primazol, ubicada en Maracabio, estado Zulia, se debió a accidente eléctrico y no a un ataque de Estados Unidos, el dueño de la compañía, Carlos Siu, publicó este miércoles un video en el que muestra con detalle lo que realmente sucedió en el lugar. Así mismo, se dirigió al presidente colombiano, Gustavo Petro, para reclamarle:
“Presidente Petro, aquí ni empacamos ni fabricamos ningún tipo de narcótico (…) Necesitamos que, por favor, dejen de estar mancillando nuestro nombre y nuestro honor, que tantos años ha costado, desde mi padre hasta mi persona y todo mi equipo que ha sido vilipendiado durante los últimos 3 días en este país”.
Petro afirmó el martes que el mandatario estadunidense Donald “Trump bombardeó una fábrica en Maracaibo” y que “tememos que mezclan allí la pasta de coca para hacerla cocaína”, vinculando luego estos hechos con la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional.
Medios de comunicación relacionaron un incendio ocurrido en Primazol, empresa importadora de materias primas químicas, con el ataque anunciado por Trump. El elemento empleado para esta vinculación es que ese incendio fue el único evento de importancia registrado la madrugada del 24 de diciembre, fecha en la que supuestamente se habría producido el ataque.
Mientras Trump ha asegurado en varias ocasiones que ejecutó un ataque terrestre en Venezuela, no existe en el país evidencia ni testimonio alguno de que algo así haya ocurrido. Sencillamente, para los venezolanos tal cosa no sucedió.

Destruye EU 5 embarcaciones más en altamar; ocho muertos
Escalada intervencionista
Van 115 ejecuciones extrajudiciales
Informan medios que sí se realizó un ataque con misil en Venezuela
Afp, Ap y Reuters
Periódico La Jornada  Viernes 2 de enero de 2026, p. 18
Washington. Estados Unidos bombardeó entre martes y miércoles cinco embarcaciones que –sin pruebas– alegó que transportaban drogas, con saldo de ocho muertos, con lo que suman 115 ejecuciones judiciales perpetradas desde septiembre pasado.
El Comando Sur no precisó dónde realizó sus ataques, sólo indicó que fueron en “aguas internacionales”. El martes anunció en X: “Tres narcoterroristas a bordo de la primera embarcación fueron abatidos en el primer enfrentamiento. Los restantes abandonaron las otras dos embarcaciones, saltando por la borda y alejándose antes de que enfrentamientos posteriores hundieran sus respectivas embarcaciones”.
Junto con el comunicado oficial se divulgó un video que muestra tres botes que navegaban juntos y luego una serie de explosiones que los impactaban.
El ejército dijo que notificó a la Guardia Costera para “activar el sistema de búsqueda y rescate”, sin ofrecer más detalles sobre el destino de quienes iban a bordo de los otros botes.
Horas más tarde, el Comando Sur informó de ataques contra otras dos embarcaciones el miércoles, en los que murieron cinco personas.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos instó a las autoridades estadunidenses a investigar la legalidad de estos bombardeos, tras señalar que existen “sólidos indicios” de “ejecuciones extrajudiciales”.
Al cierre de esta edición, NBC News y Telemundo habrían confirmado con testigos en la zona de la Alta Guajira, en la frontera de Venezuela con Colombia, una misteriosa explosión ocurrida el pasado 18 de diciembre. Imágenes obtenidas por Telemundo muestran lo que serían los fragmentos destruidos de un misil tierra-aire estadunidense Hellfire, señaló el portal colombiano Semana. Al dar a conocer el “ataque”, Trump lo ubicó el 24 de diciembre; medios estadunidenses señalaron que ese “bombardeo” de drones ocurrió en Maracaibo muy distante de la Alta Guajira.
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) reaccionó de manera negativa luego de que el presidente Donald Trump hizo pública una “operación encubierta” con drones contra un muelle venezolano presuntamente vinculado al narcotráfico, una acción que estaba destinada a permanecer en secreto o sin vínculos evidentes con Washington, aseguraron fuentes a Ap. Destacaron que la CIA tradicionalmente ejecuta operaciones encubiertas y que este “ataque” sería parte de una amenaza estratégica.
“Hubo una consternación casi universal entre los ex funcionarios de inteligencia porque el presidente Trump decidió revelar lo que casi con certeza fue una acción encubierta de la comunidad de inteligencia”, señaló a The Wall Street Journal Marc Polymeropoulos, ex oficial superior de operaciones de la CIA.
Trump mencionó el ataque por primera vez en un programa de radio con John Catsimatidis en la estación de radio WABC, en Nueva York, el 26 de diciembre. Afirmó que Estados Unidos destruyó “una gran planta o instalación de donde provienen los barcos”. En días recientes reveló más detalles, entre ellos que se creía que el objetivo era una “zona de implementación” donde se cargaban barcos con drogas.
Presionado por un periodista sobre qué rama del gobierno fue responsable, Trump respondió: “No quiero decirlo”. Pero según varios funcionarios estadunidenses, la CIA llevó a cabo el ataque.
CNN fue la primera en informar sobre la participación de la agencia en la operación.
Por otra parte, Estados Unidos sancionó anteayer a cuatro empresas (Aries Global Investment, Corniola Limited, Krape Myrtle y Winky International) que poseen y operan los buques cisternas Nord Star, Rosalind, Della y Valiant, por realizar actividades en el sector petrolero de Venezuela.
Mientras, Rusia pidió a Estados Unidos dejar de perseguir al Bella 1, un petrolero que se dirigía a Venezuela y ahora huye de los guardacostas estadunidenses en el Atlántico, informó The New York Times.
Tras un abordaje fallido frente a las costas de Venezuela, el Bella 1 pintó una bandera rusa en su casco y solicitó protección de Moscú. Recientemente apareció en el registro oficial de buques de la Federación Rusa con un nuevo nombre, Marinera, y su puerto base es Sochi, en el Mar Negro.