domingo, 4 de enero de 2026

Maduro y su esposa arriban como prisioneros a NY; fueron internados en el Metropolitan Detention Center.

Algunas de las versiones más notables incluyen que la CIA contaba con un agente o colaborador que brindó inteligencia extraordinaria sobre los movimientos de Maduro y su esposa. 
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David Brooks y Jim Cason, corresponsales
03 de enero de 2026 20:33
Nueva York y Washington. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, llegaron como prisioneros a Nueva York en las tinieblas del anochecer invernal y trasladados a una prisión federal en Brooklyn, donde esperarán hasta principios de la semana para ser presentados ante un tribunal federal en la parte sur de la isla de Manhattan.
El avión del Departamento de Justicia llegó a la Base de la Guardia Aérea Stewart en las afueras de la ciudad de Nueva York, y después fueron trasladados por helicóptero a las oficinas de la agencia federal antinarcoticos de la DEA en Manhattan llegando poco antes de las 19 horas locales donde fueron formalmente procesados menos de 24 horas después de que fueron secuestrados en Caracas en la madrugada de este mismo sábado.
Fueron internados en el Metropolitan Detention Center en Brooklyn —donde llegaron por helicóptero poco antes de las 21 horas, según contaron fuentes oficiales a medios locales— una cárcel con medidas de alta seguridad donde también están reclusos el hombre acusado de asesinar al ejecutivo en jefe de una aseguradora de salud, un rapero y empresario de hip hop Sean “Diddy” Combs, y donde en años recientes también pernoctaron durante sus procesos judiciales Genaro García Luna y el ex presidente hondureño acusado de narcotráfico y recién indultado por Trump, Juan Orlando Hernández.
Por ahora, si el caso procede normalmente, Maduro y Cilia Flores serán presentados ante el Tribunal Federal del Distrito Sur en Manhattan, donde escucharán los cargos que enfrentan en una acusación penal primero elaborada y sometida en 2020 durante el primer periodo de Donald Trump, y ahora actualizada con nuevos cargos y detalles incluyendo “narcoterrorismo” y delitos relacionados con el trafico de cocaína. El caso también incluye acusaciones contra el hijo de la pareja y tres otros socios —dos de ellos altos funcionarios venezolanos—: Diosdado Cabello Rondon y Ramón Rodríguez Chacin. [La acusación oficial: https://www.justice.gov/opa/media/1422326/dl].
La acusación formal incluye cuatro cargos relacionados con el tráfico de cocaína durante décadas, acusando que Maduro trabajo con varios cárteles y organizaciones incluyendo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el cártel de Sinaloa.
El juez asignado al caso es el veterano, Alvin Hellerstein, nombrado al puesto por el entonces presidente demócrata, Bill Clinton, y quien recientemente emitió una orden contra la deportación forzada de venezolanos por el gobierno actual. Ante el juez se declararan, se supone, no culpables.
Todo esto apenas marca el inicio de un proceso de meses para preparar un eventual juicio. Y hoy Trump indicó que podría haber otro traslado más, al comentar una posibilidad de que el juicio podría proceder no en Nueva York, donde se formuló la acusación inicial, sino en Miami.
Las versiones
Los medios estadunidenses y peor aun las redes sociales están repletas de versiones sobre cómo fue que Nicolás Maduro llegó en un solo día de Miraflores al centro de detención federal en Brooklyn, casi todas por fuentes oficiales anónimas.
Algunas de las más notables incluyen que la Agencia Central de Inteligencia (CIA), contaba con un agente o colaborador que brindó inteligencia extraordinaria sobre los movimientos de Maduro y su esposa.
Otros incluyen posibles traiciones y hasta pactos entre el presidente y los estadunidenses. Sin embargo, no se puede descartar que las “filtraciones” oficiales sean parte del operativo estadunidense para buscar sembrar sospechas e incertidumbres entre sectores en Venezuela y otros países.
Por ahora, se libra otro frente de batalla en este incidente: el de forjar y controlar la narrativa pública para efectos tanto políticos como legales dentro y fuera de Estados Unidos.

Trump: barbarie imperial
Ataque sobre Caracas
Carlos Fazio
En otro acto ilegal y flagrante de su presidencia imperial, tras cuatro meses de desplegar una poderosa maquinaria de guerra sobre el mar Caribe para ejecutar una operación de cambio de régimen en Venezuela y apoderarse de sus recursos geoestratégicos (en particular el petróleo), al ordenar bombardear al país sudamericano y secuestrar al presidente constitucional y legítimo, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, Donald Trump arrasó con los jirones que quedaban del derecho internacional y el moribundo sistema de Naciones Unidas semienterrado en Palestina ocupada. Como señaló Jeffrey Sachs en entrevista con Glenn Diesen, al frente de un Estado militar que no obedece la Constitución y donde todo se decide por decreto ejecutivo, Trump está llevando a cabo el desmantelamiento total de las instituciones internacionales creadas después de la Segunda Guerra Mundial, lo que hace que el mundo sea hoy extraordinariamente caótico y peligroso. ¿Qué sigue?¿Groenlandia y el Canal de Panamá? ¿Cuba, Nicaragua, México, Colombia, Brasil?
Aunque el Estado profundo ( deep state) dirige sus pasos y confecciona su narrativa, ayer, durante su conferencia de prensa en la Casa Blanca, al dar a conocer la Operación Determinación Absoluta, Trump exhibió sin pudor su narcisismo maligno que lo erige como un criminal de guerra a la zaga de varios de sus antecesores en la Oficina Oval, por lo que quedará para siempre en los anales de la infamia y el cinismo. Junto con el genocidio en Gaza, la agresión a Venezuela lo catapulta a la galería de los grandes canallas de la historia de nuestra América.
No sabemos qué seguirá ahora, pero históricamente las intervenciones de Estados Unidos están signadas por destrucción, violencia, terror y barbarie. Aunque todo puede cambiar a corto plazo, Washington no tiene todavía el control político, militar ni territorial de Venezuela. Como adelantamos en este espacio, los activos militares desplegados en el Caribe no eran suficientes para una invasión terrestre, pero sí habilitaban la posibilidad de una operación de las fuerzas especiales y sus comandos SEAL (tierra, mar y aire), en colaboración con los activos nativos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) al interior de Venezuela.
El ataque coordinado contra varios objetivos estratégicos, civiles y militares, como el fuerte Tiuna, corazón del poder militar, y la base aérea de La Carlota, en el centro-este de Caracas; el área del Palacio de Miraflores; la infraestructura de comunicaciones en la zona de El Volcán, donde se encuentran antenas repetidoras vitales para las telecomunicaciones, y algunos blancos en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Maiquetía, en el estado La Guaira, sirvieron como cobertura operacional para secuestrar a Maduro, con la finalidad de utilizarlo como una herramienta de presión sobre las nuevas autoridades juramentadas, encabezadas ahora por la vicepresidenta Delcy Rodríguez. A su vez, la falaz narrativa del “narcoterrorismo” servirá de coartada seudolegal para tratar de encubrir la agresión a nivel internacional, secundada ya por varios presidentes vasallos de Europa y América Latina y la prensa hegemónica.
Desde que el comandante Hugo Chávez accedió al gobierno por la vía electoral en 1999, Venezuela ha sido el laboratorio de las distintas formas de guerra híbrida asimétrica ejecutadas por el Pentágono y la CIA a nivel mundial. En este cuarto de siglo, un objetivo central de Washington ha sido descabezar la conducción político-militar del proceso revolucionario chavista, e inducir, según los manuales de cambio de régimen, una fractura al interior de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Pero hasta el momento, Estados Unidos no ha encontrado un Pinochet o un Zelensky. Incluso, rechazó a María Corina Machado para encabezar un gobierno títere y afirmó que Estados Unidos “gobernará” Venezuela con “las personas que están justo detrás de mí” (el jefe de las fuerzas armadas, general Dan Caine, y los secretarios de Estado y Defensa, Marco Rubio y Pete Hegseth) hasta que pueda llevar a cabo una “transición segura”.
Por ahora, Estados Unidos no cuenta con una fuerza cipaya endógena con poder de fuego y capacidad de masas que pueda proclamar un gobierno paralelo en alguna cabeza de playa “liberada”. La unidad política militar territorial venezolana es por ahora sólida. De allí que Trump amenazara con otra ronda de ataques para forzar la rendición incondicional de las autoridades constitucionales emergentes.
Es posible que como hizo antes en otros teatros de operaciones (Irak, Libia), Estados Unidos intente tomar el control de pozos e infraestructura petrolera, e iniciar una estrategia de balcanización territorial de Venezuela. La Estrategia de Seguridad Nacional 2025 de Estados Unidos define que, en su disputa con China, enemigo “hostil” en el subcontinente americano, los recursos geoestratégicos del área le pertenecen, y quedó plasmado en el Corolario Trump a la Doctrina Monroe.

Colombia prepara declaración de estado de emergencia en frontera con Venezuela tras ataques de EU
Dos mujeres pasan junto a un vehículo militar en el cruce fronterizo con Venezuela en Cúcuta, Colombia, el 3 de enero de 2026, después de que las fuerzas estadunidenses capturaran al presidente venezolano, Nicolás Maduro. Foto Afp   Foto autor
Afp
03 de enero de 2026 22:43
Bogotá. El gobierno de Colombia anunció este sábado que prepara una declaración de "estado de emergencia económico" en la frontera con Venezuela tras los ataques de Estados Unidos en ese país y el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro, esta madrugada.
La medida incluye asistencia humanitaria, como servicios médicos y de alimentación, ante una posible ola migratoria desde el país vecino. También el despliegue de 30 mil soldados, anunciado esta mañana, en la frontera de más de 2 mil 200 kilómetros que Colombia comparte con Venezuela.
El gobierno evalúa "una declaratoria de emergencia económica con el propósito de contar con recursos y herramientas" rápidamente, dijo Angie Rodríguez, directora de la entidad presidencial Dapre, durante una rueda de prensa en la ciudad fronteriza de Cúcuta.
El documento ya está listo y solo faltan las firmas de altos cargos del Ejecutivo, según funcionarios.
El presidente de Colombia, el izquierdista Gustavo Petro, calificó las acciones de Washington como una "agresión a la soberanía" de América Latina y dijo que derivarán en una crisis humanitaria.
El mandatario estadunidense Donald Trump advirtió a su homólogo colombiano que debe "cuidar su trasero".
Durante la noche, Petro compartió en X imágenes no verificadas de supuestos venezolanos desmembrados tras los bombardeos estadunidenses.
"Tanta alegría ante el destrozo de los cuerpos de los latinoamericanos", dijo.
El izquierdista propone resolver la situación mediante el "diálogo" aunque ordenó blindar la frontera con Venezuela, donde operan diversos grupos armados ilegales que se financian con el narcotráfico.
No hizo mención al secuestro de Maduro, uno de los líderes más cercanos a su gobierno en la región.
Solicitó para el lunes una reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones Unidas (ONU) para "establecer la legalidad internacional de la agresión" de Estados Unidos.
Colombia tiene este año una banca como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, por lo que pidió que ese organismo sea convocado.
El mandatario izquierdista ha sido uno de los mayores críticos del despliegue militar ordenado por Trump en el Caribe desde septiembre para supuestamente atacar al narcotráfico.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, afirmó que la fuerza pública activó "todas las capacidades" para evitar "cualquier intento de ataque terrorista" en la frontera por parte de guerrillas como como el Ejército de Liberación Nacional.
Como parte de su plan de combate al narcotráfico, Trump había asegurado recientemente que no descartaba atacar laboratorios para la producción de droga en Colombia, lo que Petro calificó como una amenaza de invasión.

ALBA se suma a las condenas del ataque de EU en Venezuela
Reacciones de la población ante la noticia del secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, tras las acciones militares estadunidenses en Venezuela esta mañana, en Doral, Florida, cerca de Miami, el 3 de enero de 2026. Foto Afp   Foto autor
la redacción
03 de enero de 2026 17:05
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) condenó este sábado de manera absoluta “el acto de guerra” perpetrado por el Gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela en la madrugada del 3 de enero.
“Denunciamos esta agresión militar ilegal y exigimos de forma inmediata la fe de vida del Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, así como su liberación inmediata e incondicional, y el respeto absoluto a su integridad física, política y moral”, señalaron. 
Este hecho constituye un crimen internacional de extrema gravedad, una violación flagrante del Derecho Internacional y una amenaza directa contra la paz de América Latina y el Caribe, añadió el comunicado.