▲ Agentes de migración continuaron ayer con las detenciones de personas que exigieron la salida de efectivos federales de Mineápolis.Foto Ap
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Miércoles 14 de enero de 2026, p. 19
Washington y Nueva York. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se convirtió en la fuerza federal de seguridad más grande de Estados Unidos y una de las más numerosas del mundo. Está encargada de perpetrar la brutal campaña antimigrante del gobierno de Donald Trump con el uso frecuente de violencia y abusos no sólo contra indocumentados, sino también hacia estadunidenses que se oponen a sus operativos, hasta ahora con absoluta impunidad.
Gran parte de la atención mediática en los primeros días del año se centró en el asesinato videograbado de una ciudadana estadunidense desarmada que se oponía a las tácticas del ICE en Mineápolis, pero también en estos primeros 10 días de 2026 otros cuatro inmigrantes murieron bajo la custodia de esta corporación. El año pasado 31 personas fallecieron en arrestos del cuerpo de seguridad, que fue un récord.
La agencia federal, incorporada al Departamento de Seguridad Interna, fue creada en 2003. Recientemente creció hasta sumar 22 mil agentes a principios de 2026. Esos números no incluyen los 20 mil efectivos de la Patrulla Fronteriza ni los miles más que han sido asignados a operaciones antimigrantes de otras corporaciones federales.
ICE incrementó también la población detenida bajo su custodia, en promedio diario de 40 mil a más de 70 mil, y amplió su red de centros de detención a casi 200, muchos de los cuales son administrados por contratistas privados, como negocio.
El Congreso aprobó una legislación el año pasado con el fin de triplicar el presupuesto para operaciones de control migratorio hasta alcanzar un récord de 170 mil millones.
Además del reclutamiento de agentes a niveles sin precedente, el gobierno federal ha dedicado un fondo de 280 millones para contratar a cazadores de recompensas privados con el fin de ubicar a indocumentados. Asimismo, amplió el uso de bancos de datos privados para identificar a personas que podrían ser indocumentadas.
Las medidas antimigrantes ejecutadas por agentes enmascarados con armas de fuego y gas pimienta son justificadas oficialmente como parte de una ofensiva contra inmigrantes delincuentes violentos, pero en los hechos la mayoría de los capturados no tienen historial criminal, y no se oculta que la abrumadora mayoría son gente morena.
La justificación oficial de que los agentes estén enmascarados y sin identificación personal es para protegerlos contra supuestas amenazas por criminales y de la “izquierda radical” contra sus familias en represalia, aunque hasta ahora no se tiene pruebas de eso.
Ambiciosa meta
La meta anunciada por Trump durante su candidatura fue deportar un millón de inmigrantes en el primer año de su presidencia, pero según datos oficiales analizados por el Migration Policy Institute (MPI), en una investigación difundida ayer, el número de expulsados en 2025 fue de 622 mil –una cifra inferior al total de retornados en el último año del mandato de Joe Biden.
Sin embargo, esos datos no incluyen los “autodeportados” a consecuencia de la táctica de provocar la huida de inmigrantes por amenazas, intimidación y hasta la separación de familias, incluidos niños.
La secretaria de Seguridad Interna, Kristi Noem justificó de inmediato el asesinato de la ciudadana estadunidense, blanca y madre de tres hijos, Renee Good, en Mineápolis el pasado jueves, al afirmar que el agente que disparó tres balas a su cabeza actuó en defensa propia y calificó el incidente de “un acto de terrorismo doméstico”. Ella y otros funcionarios y políticos alineados a Trump han insistido en que todo es culpa de la “izquierda radical” y otros que se oponen a deportar a “criminales”.
Embestida presidencial
Este martes, Trump atacó a quienes se atreven a criticar las operaciones del ICE, como el ataque en Mineápolis, al insistir que los “patriotas de ICE” sólo deportan criminales, asesinos, narcotraficantes, violadores y huidos de manicomios de otros países. Acusó que a los demócratas “les encantan los disturbios que los anarquistas y agitadores profesionales” están causando, y concluyó: “no teman, gran pueblo de Minesota, está por llegar el día de saldar cuentas y de retribución”.
Críticos, desde alcaldes, jefes de policía y gobernadores de los estados donde se han realizado operativos masivos por ICE, hasta organizaciones de derechos civiles, escuelas y comerciantes señalan que esa “invasión” del gobierno federal genera lo opuesto a su objetivo oficial de reducir el crimen, provoca caos.
Afirman que, por ejemplo, escuelas públicas en Mineápolis y alrededores donde hay operativos de ICE se han cerrado para proteger a los estudiantes no de criminales, sino por la inseguridad generada por los agentes federales.
Como casi todos los días, agentes de ICE continuaron su asalto en Mineápolis con el uso de gas lacrimógeno o de pimienta contra inconformes y “observadores ciudadanos” justo en la misma zona donde fue asesinada Good la semana pasada.
Sin embargo, miles de ciudadanos de una amplia gama de organizaciones o a título individual no dejan de manifestarse en las calles para demandar la expulsión de ICE de sus pueblos y ciudades. Organizan brigadas para proteger a inmigrantes.
El caucus progresista del Congreso federal demandó ayer una reducción del presupuesto del ICE y del Departamento de Seguridad Interna, y exigió un mayor rendimiento de cuentas sobre las acciones de sus efectivos. Hasta el liderazgo demócrata, que se luce por su cautela, se vio obligado a comentar.
“Están fuera de control, con máscaras sin cámaras de monitoreo, sin rendir cuentas ni órdenes judiciales, arrestando y en algunos casos deportando ciudadanos estadunidenses”, declaró Hakeem Jeffries, el líder de la bancada demócrata de la Cámara baja.
“Esta es una nueva era en política migratoria en este país”, declaró la ex comisionada sobre el tema Doris Meissner, ahora con MPI, en un foro este martes, al agregar que esto queda “completamente ilustrado por lo que ocurre en Mineápolis”.
“La magnitud de la propaganda que vemos de este gobierno está más allá de la imaginación” en torno al tema migratorio, explicó el periodista Nick Miroff de The Atlantic en ese mismo foro, y señaló que además de grabaciones y redes sociales, incluye hasta un video de rap del director de la Patrulla Fronteriza. El objetivo está más allá de ser ambicioso: el Departamento de Seguridad fijó su meta; la deportación de 100 millones, casi un tercio de la población total del país. Y lo acompañó con un dibujo del paraíso que se lograría: https://x.com /DHSgov/status/2006472108222853 298?s=20.
Aunque está muy lejos de lograr tal meta, sus tácticas sí han tenido un impacto dramático. Por primera vez en por lo menos medio siglo más inmigrantes se fueron de Estados Unidos que los que ingresaron en 2025, según un cálculo de Brookings Institution.
Para otros, ICE es la amenaza. El senador Bernie Sanders declaró que “estoy muy preocupado porque la agencia se volvió un ejército doméstico para Trump y eso va mucho más allá del tema migratorio. Es más sobre cómo este país procede hacia el autoritarismo y el temor”.
ICE lanza gases lacrimógenos contra activistas en Mineápolis; crece la tensión
Gases lacrimógenos contra los manifestantes cerca de la escena donde Renee Good recibió un disparo fatal de un oficial de ICE, en Mineápolis, el 13 de enero de 2026. Foto Ap Foto autor
Ap
13 de enero de 2026 13:56
Mineápolis. Agentes federales lanzaron gases lacrimógenos y rociaron irritante en los ojos contra activistas en Mineápolis este martes mientras los estudiantes abandonaban una escuela suburbana en protesta por las audaces redadas migratorias de la administración Trump.
El tema de las redadas migratorias se dirige ahora a un tribunal federal donde Minnesota y dos alcaldes están pidiendo a un juez que suspenda inmediatamente las operaciones. No se ha fijado una audiencia sobre la solicitud.
Nubes de gas llenaron una calle de Mineápolis cerca de donde Renee Good fue fatalmente baleada en la cabeza por un agente de migración la semana pasada. Un hombre se frotó los ojos con nieve y gritaba pidiendo ayuda, mientras agentes en un Jeep sin identificación rociaban un irritante naranja y se alejaban.
Es común que la gente abuchee y suene silbatos naranjas cuando ven pasar a agentes fuertemente armados en vehículos sin identificación o caminando por las calles.
“¿Quién no tiene silbato?”, gritó un hombre con una bolsa de ellos.
Brita Anderson, quien vive cerca y acudió a apoyar a amigos del vecindario, dijo que estaba “indignada” al ver a agentes con equipo táctico y máscaras de gas, y se preguntó sobre su propósito.
“Sentí que la única razón por la que vendrían aquí es para acosar a la gente”, señaló Anderson.
En Brooklyn Park, Minnesota, estudiantes que protestaban contra la operación de control migratorio abandonaron la escuela, como lo han hecho alumnos en otros lugares esta semana.
Ap
13 de enero de 2026 13:56
Mineápolis. Agentes federales lanzaron gases lacrimógenos y rociaron irritante en los ojos contra activistas en Mineápolis este martes mientras los estudiantes abandonaban una escuela suburbana en protesta por las audaces redadas migratorias de la administración Trump.
El tema de las redadas migratorias se dirige ahora a un tribunal federal donde Minnesota y dos alcaldes están pidiendo a un juez que suspenda inmediatamente las operaciones. No se ha fijado una audiencia sobre la solicitud.
Nubes de gas llenaron una calle de Mineápolis cerca de donde Renee Good fue fatalmente baleada en la cabeza por un agente de migración la semana pasada. Un hombre se frotó los ojos con nieve y gritaba pidiendo ayuda, mientras agentes en un Jeep sin identificación rociaban un irritante naranja y se alejaban.
Es común que la gente abuchee y suene silbatos naranjas cuando ven pasar a agentes fuertemente armados en vehículos sin identificación o caminando por las calles.
“¿Quién no tiene silbato?”, gritó un hombre con una bolsa de ellos.
Brita Anderson, quien vive cerca y acudió a apoyar a amigos del vecindario, dijo que estaba “indignada” al ver a agentes con equipo táctico y máscaras de gas, y se preguntó sobre su propósito.
“Sentí que la única razón por la que vendrían aquí es para acosar a la gente”, señaló Anderson.
En Brooklyn Park, Minnesota, estudiantes que protestaban contra la operación de control migratorio abandonaron la escuela, como lo han hecho alumnos en otros lugares esta semana.
ONU pide investigación independiente tras muerte de mujer en operativo del ICE en EU
Un manifestante es detenido por agentes federales cerca del lugar donde Renee Good fue asesinada a tiros por un oficial de ICE la semana pasada, el martes 13 de enero de 2026, en Mineápolis.
Foto: Ap Foto autor
Afp
13 de enero de 2026 11:52
Ginebra. La Organización de Naciones Unidas (ONU), pidió este martes que se realice una investigación independiente después de que un agente de inmigración estadunidense matara a tiros a una mujer en Mineápolis la semana pasada.
Durante una redada antimigrantes, Renee Good fue abatida al volante de su vehículo por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Tras su asesinato, el presidente estadunidense, Donald Trump, afirmó que el policía seguramente actuó en legítima defensa, una versión rebatida por la oposición local demócrata, que se apoyó en videos del incidente.
"Según la legislación internacional sobre derechos humanos, el uso intencionado de la fuerza letal solo se puede permitir como último recurso contra un individuo que represente una amenaza inminente contra la vida", declaró a la prensa, en Ginebra, el portavoz de la oficina de derechos humanos de la ONU, Jeremy Laurence.
El vocero insistió en "la necesidad de una investigación rápida, independiente y transparente de la muerte" de Renee Good, de 37 años.
Su asesinato desencadenó una oleada de manifestaciones en todo el país el pasado fin de semana, en lugares como Mineápolis, Nueva York, Los Ángeles o Boston.
Con todo, el gobierno estadunidense anunció el domingo el envío de "cientos" de agentes federales a Mineápolis.
"Instamos a todas las autoridades a tomar medidas para reducir las tensiones y abstenerse de cualquier incitación a la violencia", exigió Laurence.
La ciudad de Mineápolis y el estado de Minnesota anunciaron este lunes que demandaron al gobierno de Donald Trump tras sus operativos contra la migración.
Illinois, otro estado demócrata objeto de la ofensiva antiinmigración de Trump, sobre todo en Chicago, inició este lunes un procedimiento judicial similar.
Palabras y geopolítica
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla con la prensa a su regreso a la Base Conjunta Andrews en Maryland el 13 de enero de 2026. Foto Ap Foto autor
Luis Linares Zapata
14 de enero de 2026 00:01
Tan pronto capturó a Maduro, Trump se lanzó, envalentonado, a dictar sentencias y autonombrarse jefe petrolero, presidente interino y líder de Occidente. Gratuitos títulos que le quedan holgados. Difícilmente cumplirá sus alardes, aun si se trata de la debilitada Cuba. Poco diremos de Colombia o Irán.
Los presumidos ataques por tierra a este país se pueden descontar casi por completo. Cierto es que puede haber un margen para el error del cálculo, pero es muy pequeño, casi nulo. Nada tiene que ganar el vecino, salvo la imagen de bravero cumplidor en su coalición de apoyo interno. Someter a Claudia Sheinbaum a sus caprichos no podrá lograrlo de forma alguna. Las variadas presiones se negociarán, tal y como se hace desde el inicio de ambos gobiernos.
Pero el ánimo imperial ha permanecido inalterado, aunque ya trae varias hendiduras. Los objetivos que persiguen, aquellos que están al frente de potencias tanto tecnológicas como financieras o militares, siguen su curso. La operación venezolana mostró varias de las razones que alentaron la invasión. La rapaz codicia asomó su feo rostro en las reservas petroleras. La lucha por sostener una ya imposible hegemonía mundial es inocultable.
Los instrumentos que la sostienen evaden, uno tras otro, los llamados a filas. El declinante uso del dólar como moneda dominante es medible. Las grandes transacciones internacionales se hacen, crecientemente, en otras monedas adicionales. Pero también cuentan las severas inquietudes e inestabilidades, esparcidas por todos los confines del planeta. Estados Unidos ahora no sólo es temido por muchos, sino que se le juzga arbitrario e irresponsable en el mejor de los casos.
Al analizar la situación derivada del abusivo ataque a Venezuela brotan, de inmediato, varias consecuencias. Una toca el meollo del ánimo imperial: acumular, sin justicia ni pena alguna, las mayores reservas energéticas del globo. Sabe que podrá blandirlas como arma efectiva. Le sigue el uso de la fuerza militar para expulsar la competencia de un rival que ya lo sobrepasa. China ha penetrado la vida organizada de muchos países y desplazado a los estadunidenses.
Usan, los chinos, su casi inagotable músculo financiero para sobreponerse. A ello agregan la recién adquirida capacidad tecnológica de avanzada que les posibilita ganar ventaja. La rivalidad en el campo económico, en varias de sus facetas, se ha ladeado en favor de los orientales. El billón de dólares del superávit comercial acumulado es una palanca que nadie puede igualar. En especial frente al enorme déficit de Estados Unidos. Menos aún pretender hacerlo mediante presiones, castigos o agresiones.
Tal es la táctica usada y mostrada, crudamente, en Venezuela. El uso del dólar como moneda para transacciones internacionales, que una vez fue absoluta e indisputable, hoy pierde terreno de manera acelerada. El grupo de los BRICS aporta una buena tajada de otras monedas en el comercio mundial. Durante décadas, la hegemonía del dólar permitió a los estadunidenses pagar pocos intereses por el voluminoso crédito adquirido.
Al tiempo que aumentaba, con los años deficitarios, el límite de su endeudamiento. Hoy rebasa vez y media el mismo PIB de su país. Este solo renglón, al emplear el dólar como moneda de intercambio, le aporta miles de millones, casi gratuitos, que quiere defender al precio que sea exigido. Las tajantes amenazas de Trump se deben a ello. Alardea con penalizar a cualquiera que use otra moneda. Pero la tendencia es inevitable hacia la multiplicación de casos contrarios a tal propósito.
Maduro estaba usando los yenes para sus ventas de crudo. Los chinos le prestaron inmensas cantidades para apoyar su desarrollo ante el aislamiento a que lo sometió Estados Unidos. Táctica parecida con la moneda rusa para la compra de armas que, a la hora buena, de poco sirvieron. Lo cierto es que el de Venezuela no es el único caso de hacer negocios con China. Los ejemplos abundan. Brasil es un caso especial por su disposición a intercambiar monedas distintas al dólar.
Y las inversiones chinas aumentan y se dispersan con los años en que los gringos abandonaron la región. De ello hablan los peruanos y sus enormes puertos, fincados con tecnología y recursos chinos. Similares procesos hacen otras naciones, no sólo en Latinoamérica, sino en varias partes del planeta: África, Panamá o México o Australia. La distinta postura de esta nueva potencia emergente contrasta con las invasiones, castigos y penalidades de una política externa basada en la prepotencia y la imposición continua.
Los tiempos de las sanciones ejercidas a través del sistema Swift llevan un destino de inoperancia indetenible. Ya se le ha sustituido en Rusia y China. Aunque, mientras la decadencia sea terminal, se habrá de convivir con ese tipo de vecino. Hablar, como Trump, de respeto a leyes, democracia o combate al narcotráfico son palabras sin sentido.
