Dora Villanueva
20 de junio de 2025 07:29
La ofensiva comercial iniciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, provocó en los primeros meses de su segundo mandato una fuga de capitales encabezada por los principales socios comerciales de ese país. Sólo las salidas de capital mexicano sumaron 13 mil 649 millones de dólares entre marzo y abril.
Desde julio del año pasado China ha estado vendiendo bonos del Tesoro y otros valores gubernamentales, así como acciones de corporaciones estadunidenses. Hasta abril sus retiros ascendían a 188 mil 652 millones de dólares. Canadá, también atizada por los amagos arancelarios del mandatario republicano, sacó 80 mil 774 millones de dólares sólo en abril.
Estos tres son los principales socios comerciales de Estados Unidos, que con Trump ha emprendido una serie de medidas para compensar los déficits comerciales –la diferencia entre compras y ventas– y promover una reindustrialización.
De acuerdo con registros oficiales, en abril inversionistas extranjeros vendieron 50 mil 626 millones de dólares en valores estadunidenses, el mayor monto en al menos cinco años, luego de que los aranceles anunciados en el Día de la Liberación pusieron a los mercados financieros de Estados Unidos y del mundo en una montaña rusa.
El 4 de marzo Trump impuso aranceles de 25 por ciento a las importaciones de Canadá y México, y de 10 por ciento a la energía proveniente de su vecino del norte, al tiempo que duplicó las tarifas a todas las importaciones chinas.
Ante posibles represalias de sus principales socios comerciales, el 2 de abril, en lo que llamó el Día de la Liberación, el republicano anunció cuotas a las importaciones de diferentes países. Al final esta medida se postergó para la mayoría de las naciones, pero atizó la guerra comercial con China, que en un punto llegó a cuotas acumulativas de 245 por ciento para algunos productos de ese país.
Estos movimientos de la administración Trump llevaron a la mayor venta de valores estadunidenses en por lo menos cinco años, encabezada por instituciones extranjeras –entre ellos fondos soberanos y bancos centrales–, que sólo en abril liquidaron 30 mil 100 millones de dólares en instrumentos; otros 20 mil 500 millones de dólares fueron ventas de inversionistas extranjeros privados.
Pero el efecto no se limitó a los instrumentos a largo plazo. Los pasivos netos en dólares de los bancos con residentes extranjeros disminuyeron en 14 mil 100 millones de dólares, de acuerdo con información del Tesoro de ese país.
Al cierre de abril, los inversionistas mexicanos vendieron en Estados Unidos 4 mil 482 millones de dólares en valores de largo plazo, pero mantenían posiciones por 201 mil 397 millones de dólares (bonos del Tesoro, instrumentos de otras agencias gubernamentales, emisiones y acciones de corporativos).
En abril China vendió 23 mil 866 millones de dólares en todo tipo de instrumentos: bonos gubernamentales y acciones de corporaciones estadunidenses, pero aún tiene un billón 217 mil 339 millones de dólares en valores de largo plazo en ese país, una cantidad que equivale a cerca de 80 por ciento de la economía mexicana.
Mientras, Canadá, también asediada por Trump, desinvirtió 80 mil 774 millones de dólares de Estados Unidos en abril, la mayor parte en bonos del Tesoro y acciones de corporativos. En enero inversionistas canadienses realizaron una venta de valores por 87 mil 167 millones de dólares. Hasta el cierre de ese mes mantenían en cartera 2 billones 545 mil 601 millones.
Algunos bancos de inversión han recomendado dejar algunas inversiones en dólares, debido a los problemas fiscales de ese país. Dos semanas atrás, UBS advirtió que el gobierno estadunidense podría recurrir cada vez más a medidas de represión financiera para aumentar sus ingresos, reducir la carga de intereses y contener los rendimientos, por lo que ha llegado el momento de reconsiderar la exposición excesiva al dólar.
Conference Board de EU activa señal de recesión
Reuters Periódico La Jornada
Sábado 21 de junio de 2025, p. 15
El índice económico adelantado del Conference Board, una medida de la actividad económica futura de Estados Unidos, activó una señal de recesión, al caer en mayo por sexto mes consecutivo, frenada por el pesimismo de los consumidores, la debilidad de los nuevos pedidos de productos manufacturados, un repunte de las solicitudes de ayuda por desempleo y una baja en las solicitudes de permisos de construcción.
El índice cayó 0.1 por ciento a 99.0 el mes pasado, tras un descenso revisado a la baja de 1.4 por ciento en abril, que fue el mayor retroceso del índice desde la primavera de 2020, al comienzo de la pandemia de covid-19.
Este retroceso coincidió con la expectativa de consenso entre los economistas encuestados por Reuters.
Con la importante caída revisada negativamente de abril y el nuevo descenso de mayo, la tasa de crecimiento semestral del índice se ha vuelto más negativa, lo que ha activado la señal de recesión, afirmó Justyna Zabinska-La Monica, gerente en jefe de indicadores de ciclo empresarial de Conference Board.
El organismo no prevé una recesión, pero sí esperamos una desaceleración significativa del crecimiento económico en 2025 en comparación con 2024, con un crecimiento del PIB real de 1.6 por ciento este año y unos efectos arancelarios persistentes que potencialmente podrían provocar una mayor desaceleración en 2026, indicó.
Es pronto para evaluar el impacto de aranceles: Fed
El más reciente informe de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) al Congreso, señaló que la inflación de EU es algo elevada y que el mercado laboral está en forma sólida, pero sugirió que los aranceles probablemente sólo han comenzado a sentirse.
El miércoles, los responsables monetarios de la Fed concluyeron su reunión con la decisión de mantener la tasa de interés oficial entre el rango de 4.25 y 4.50 por ciento, donde ha estado desde diciembre.
Los banqueros centrales quieren ver cómo los aranceles del presidente Donald Trump y otras políticas afectan la inflación, el mercado laboral y la economía en general antes de ajustar los costos de endeudamiento.
Peso termina la semana con pérdidas en un mercado tenso por conflicto Israel-Irán
El índice dólar, que mide a la divisa estadounidense frente a seis pares -entre ellos el franco suizo, el yen japonés y el euro-, subió alrededor de 0.6 por ciento en la semana.
Foto Cuartoscuro Foto autor
Reuters y La redacción
20 de junio de 2025 19:27
El peso culminó una semana de pérdidas debido a las crecientes preocupaciones por el conflicto entre Israel e Irán y su potencial impacto en la economía global.
En operaciones al mayoreo, el tipo de cambio cerró este viernes en 19.16 pesos por dólar, de acuerdo con el precio publicado por el Banco de México, lo que representa una pérdida de 12 centavos (0.66 por ciento) para la moneda mexicana comparado con el día anterior, mientras que en la semana acumuló una depreciación de 22 centavos (1.20 por ciento), en medio de un fortalecimiento del dólar, considerado activo de refugio en momentos de incertidumbre.
El índice dólar, que mide a la divisa estadounidense frente a seis pares -entre ellos el franco suizo, el yen japonés y el euro-, subió alrededor de 0.6 por ciento en la semana, en medio de indicios de que la tensión en Medio Oriente está remitiendo, después de que Irán respaldara la continuación de las conversaciones con Europa sobre su conflicto con Israel.
Israel e Irán libran desde hace una semana una batalla aérea en la que el gobierno israelí trata de frustrar las ambiciones nucleares de Teherán, y los agentes en el mercado están nerviosos ante posibles ataques de Estados Unidos contra la república islámica.
A nivel local la mirada de los inversores está puesta en el anuncio de política monetaria del Banco de México la próxima semana, una decisión clave en momentos en que la inflación ha mostrado un repunte y la economía se mantiene debilitada.
Por su parte, el índice referencial de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) logró avanzar 0.35 por ciento a 56 mil 264.69 puntos, en una sesión de alta volatilidad, en la que los índices de Wall Street terminaron dispares. No obstante, la BMV acumuló un declive semanal de 2 por ciento