lunes, 10 de febrero de 2025

Trump fijará aranceles de 25% a importaciones de acero y aluminio.

Trump, en declaraciones a los periodistas en el Air Force One, también dijo que anunciará aranceles recíprocos el martes o el miércoles, que entrarán en vigor casi de inmediato. 
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Reuters
09 de febrero de 2025 15:53
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el domingo que anunciará el lunes aranceles de 25 por ciento a todas las importaciones de acero y aluminio a Estados Unidos.
Trump, en declaraciones a los periodistas en el Air Force One, también dijo que anunciará aranceles recíprocos el martes o el miércoles, que entrarán en vigor casi de inmediato.
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El complejo militar industrial frente al calentamiento global
Iván Restrepo
Los datos de los científicos y los organismos internacionales que se ocupan del clima, confirman que el año pasado fue el más caluroso registrado y el primero en superar el calentamiento global por debajo de 1.5 grados Celsius, fijado en el Acuerdo de París. No sobrepasar ese límite evitaría empeoramiento de sequías, olas de calor y un aumento catastrófico del nivel del mar. Por encima de esos 1.5 grados Celsius, la crisis climática causada por el hombre y alimentada por la contaminación proveniente de combustibles fósiles, se excede la capacidad de adaptación de los humanos y la naturaleza.
A estas pésimas noticias para el mundo, se une el inicio del mandato de Donald Trump. Entre sus primeras medidas destaca retirarse del Acuerdo de París y anunciar la preeminencia de los hidrocarburos como parte de su política energética y económica, en detrimento de las fuentas alternas. Y ello cuando casi todos los países del mundo se comprometieron a esforzarse por mantener la vigencia el acuerdo mencionado. Y mucho más, de ser posible.
Donald Trump es un conocido negacionista climático. En su primer mandato retiró a su país del Acuerdo de París. Y ahora lo repite, cuando los especialistas advierten que retrasar las acciones pro clima por las principales economías mundiales, dará por fruto niveles de calentamiento aún más altos, y con ello, impactos cada vez peores.
Trump y sus asesores cercanos plantean además retirar a Estados Unidos del Tratado de Naciones Unidas para abordar el cambio climático. Ello dificultaría las negociaciones internacionales y obligaría al resto de los grandes generadores de gases de efecto invernadero (China, Rusia y los 27 países de la Unión Europea), a vigorizar sus programas para evitar mayores efectos por el aumento de la temperatura.
El mandatario republicano y sus asesores no están solos en la idea de que el calentamiento global es un mito. Los acompañan mandatarios como Javier Milei, en Argentina; la señora Giorgia Meloni, en Italia; el partido fascista Vox, en España, y otros partidos de ultraderecha de Europa. Como los dirigentes del Alternativa por Alemania (AfD), cada vez con más adeptos. Todos ellos aseguran que las actividades humanas no influyen en que haya temperaturas más elevadas.
Mientras, crece el número de desplazados por el aumento del nivel de los océanos y/o una calidad de vida muy baja. Datos recientes muestran que el cambio climático está originando la que podría ser la mayor migración masiva en la historia de la humanidad. La respuesta de los países desarrollados es rechazar a los migrantes.
Trump y otros dirigentes tienen diferentes objetivos durante su mandato. Uno fundamental y poco analizado es un mayor gasto en armas por parte de los gobiernos aliados. Por ejemplo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha dicho que lo que se necesita básicamente es un impulso en defensa. Durante muchos años hemos invertido poco en ese rubro y por eso es muy urgente un aumento del gasto militar de gran magnitud, sostiene. Y el motivo va en dos direcciones: por un lado, frenar la amenaza permanente de Rusia y, por el otro, contentar a Donald Trump, que pide a sus aliados elevar el gasto militar hasta 5 por ciento de producto interior bruto.
Los datos recientes no dejan duda sobre cómo las 27 naciones de la Unión Europea compran en el extranjero demasiados equipos de guerra. Casi dos tercios de ellos tienen su origen en Estados Unidos. En un informe del ex primer ministro italiano y jefe del Banco Central Europeo, Mario Draghi, se señala que, entre 2022 y 2023, 63 por ciento de todos los pedidos de defensa del bloque europeo se hicieron a empresas estadunidenses. Países Bajos ya se sumó a la lista de miembros de la Unión Europea que han encargado los costosos aviones de combate F-35 fabricados en el vecino país.
En 2022, el gasto en investigación y desarrollo en defensa de los 27 países de la UE, ascendió a 11 mil 800 millones de dólares, frente a los 140 mil millones de Estados Unidos, que cada año eroga 16 por ciento de su presupuesto en defensa. Con menos de ese dinero se podría retener en África, Medio Oriente y América Latina a los cientos de miles de refugiados climáticos y elevar su calidad de vida y trabajo, así como evitar el calentamiento global. Pero hoy en el mundo impone su ley el complejo industrial militar: Ucrania y Gaza son ejemplos notables.

Cuidado con la Europa corporativa y neocolonial
Manuel Pérez-Rocha L.* /I
Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum dejó a la comisionada europea Ursula von der Leyen vestida y alborotada cuando ésta anunció precipitadamente, el 16 de enero pasado, el supuesto fin de las negociaciones del modernizado Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM). Sheinbaum fue tajante al decir en conferencia de prensa matutina que ha habido avances en el diálogo en relación con el acuerdo comercial con Europa. Y se sigue trabajando, todavía no hay un acuerdo. Sheinbaum remarcó que una de las cuestiones claves es que se sacó del acuerdo el capítulo de energía y resaltó que los acuerdos comerciales con otros países son importantes, pero advirtió que el objetivo de su gobierno es seguir impulsando la producción en el país ( La Jornada, 23/1/25).
Von der Leyen debió haberse puesto de acuerdo antes con Sheinbaum y no adelantar el anuncio (https://tinyurl.com/yc25z8tj). Pero lo hizo, con la típica salsa de buenas intenciones (derechos humanos, desarrollo sustentable, etcétera) y de los verdaderos intereses: fortalecer las cadenas de suministro de México a Europa de materias primas críticas (sobre todo minerales); dotar a empresas de la UE el acceso a compras públicas de gobierno en igualdad de condiciones que empresas mexicanas, incluso a niveles estatales (lo cual va contra la capacidad de los gobiernos de fomentar la producción económica endógena), y promover y proteger las inversiones europeas en México, lo que ampliaría los derechos de corporaciones europeas para explayarse libremente o continuar demandando a México, ahora en tribunal multilateral de inversiones creado por la misma UE, que perpetúa el régimen de solución de controversias inversionista-Estado (https://tinyurl.com/46c6jaw9).
Hay quienes creen que Sheinbaum no celebró el supuesto fin de las negociaciones con la UE por las tensiones con EU y temor a Trump. Ver, por ejemplo: La UE celebra, pero México teme su nuevo acuerdo. ¿Por qué? Donald Trump (https://tinyurl.com/4cp9wh3m). Pero la realidad es otra. Sheinbaum se ha enfrentado a Trump dando la cara, dice el periodista español Jorge Visner (video en https://tinyurl.com/3s7z4ck3). En cambio, es la UE la que, según Visner, parece estar metiendo la cabeza debajo del suelo. Nos hemos entregado en brazos de EU durante décadas, dependemos de EU, queremos seguir siendo ese niño que lo llevan de la mano, ¿qué está haciendo Ursula von Der Leyen?
La vox populi encuentra escaso espacio cuando los textos del tratado siguen sin publicarse, a pesar de la hipócrita aseveración de la Comisión Europea de que el acuerdo otorga un rol esencial a las organizaciones de la sociedad civil para monitorear y aconsejar en la implementación del acuerdo entero. Más allá de textos, en México debemos ver a la UE en un contexto histórico de imperialismo y saqueo, siendo la expresión socio comercial un mero eufemismo. Sigue siendo una potencia económica mundial, si bien amedrentada por potencias mayores con enormes recursos naturales. La UE cuenta con 85 empresas entre las 500 más grandes del mundo, según Fortune (https://fortune.com/ranking/fortune500/).
Son muchos los casos documentados por organizaciones mexicanas y europeas sobre la responsabilidad de gigantes empresas europeas en la destrucción de hábitats en México (ver informes del Tribunal Permanente de los Pueblos https://tinyurl.com/2r43p72z). Por ejemplo, existe un área a orillas del río Atoyac, cerca de Puebla, llamada Nueva Alemania. Según The Guardian, sus calles llevan nombres de ciudades alemanas y forma parte de un complejo industrial de unos 4 mil kilómetros cuadrados que desde los años 60 ha sido centro neurálgico de trasnacionales. Abarca 47 municipios del estado de Tlaxcala y 22 de Puebla, y habitan en ella 1.1 millones de personas.
El río Atoyac atraviesa la zona y, según el titular de The Guardian: “ya no te puedes ni lavar las manos en ese río […] deteriorado desde hace 20 años”. Expertos mexicanos e internacionales han denunciado a Nueva Alemania por la devastación del río Atoyac, culpando a la contaminación dejada por empresas alemanas como Volkswagen, Bayer, BASF y Thyssenkrupp (https://tinyurl.com/55udd2vr). En 2023, Conahcyt reconoció los graves impactos para la salud pública, con altas tasas de mortalidad y de enfermedades renales en menores de edad, causadas por la exposición a tóxicos y procesos contaminantes de industrias automovilística, eléctrica, química y textil.
Más que remediar estos desastres ambientales, a la Comisión Europea (CE) le interesa potenciar los negocios de grandes corporaciones europeas con su llamado Global Gateway (Portal Global). Según un reporte de las organizaciones Eurodad, Counter Balance y Oxfam, entre las beneficiadas del Global Gateway de la UE se encuentran empresas como Siemens, AP Moller Group, SUEZ y BioNTech. Describe como la presencia de empresas europeas en la mayoría de los proyectos analizados apunta a un alto riesgo de que la Global Gateway priorice la promoción de oportunidades para las firmas europeas en el sur global por encima de objetivos de desarrollo, tales como la reducción de la pobreza. Se entrelaza con otras políticas de la UE como el Plan Industrial del Pacto Verde y la Ley Eu­ropea de Materias Primas Fundamentales.
El reporte de las ONG sentencia que las acciones de la UE para implementar la Global Gateway corren el riesgo de contradecir sus propios compromisos de mantener altos estándares de derechos humanos, sociales y laborales, transparencia, crear asociaciones entre iguales en lugar de dependencias y ofrecer una agenda de inversión democrática (https://tinyurl.com/y57yf5kh). Como resultado de priorizar los grandes negocios, casi todos los países de la UE han realizado recortes a la ayuda al exterior 2025-28 para mejor financiar proyectos de inversión en África, Asia y América Latina (https://tinyurl.com/aau2skm3).
Nos enfrentamos no sólo a Trump, un lobo rabioso, sino también al lobo experto en hablar bonito y vestirse con piel de oveja: la Europa corporativa y neocolonial.
*Institute for Policy Studies www.ips-dc.org y Transnational Institute www.tni.org