Reuters
11 de febrero de 2025 10:31
Washington. El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, dijo a este martes a legisladores que el argumento a favor del libre comercio todavía tiene sentido, pero agregó que no era el papel del banco central comentar sobre aranceles o políticas comerciales, sino reaccionar a cómo impactan en la economía.
"El argumento estándar a favor del libre comercio... lógicamente todavía tiene sentido", dijo Powell en respuesta a preguntas en una audiencia ante la Comisión de Banca del Senado. Pero "no es el trabajo de la Fed hacer o comentar sobre la política arancelaria... El nuestro es tratar de reaccionar a ella de una manera reflexiva y sensata".
Powell habló mientras el gobierno de Donald Trump comienza a implementar impuestos a las importaciones sobre diferentes países y materias primas, agregando una nueva dosis de incertidumbre a la batalla de la Fed contra la inflación que sigue estando más de medio punto porcentual por encima del objetivo de 2 por ciento.
El debate sobre cómo la combinación de políticas de la administración impactará en la economía ha contribuido a la renuencia del banco central a comprometerse a nuevos recortes de tasas de interés hasta que esté claro qué políticas se podrían seguir, cuáles se podrían implementar y cómo podrían influir en una economía que Powell describió como "en una situación bastante buena".
En respuesta a preguntas sobre las tasas hipotecarias que siguen siendo altas según los estándares recientes, Powell dijo que no había forma de saber cuándo podrían disminuir esas u otras tasas a largo plazo que son controladas por el mercado.
"No sé cuándo sucederá eso", dijo Powell, señalando que los rendimientos de los bonos a largo plazo cambian como resultado no solo de la política monetaria de la Fed, sino también de las expectativas inflacionarias, la deuda federal y otros factores.
Powell fue interrogado sobre una amplia gama de temas, y los senadores se centraron en las implicaciones de las medidas de la administración Trump para limitar o eliminar la Oficina de Protección Financiera del Consumidor y otros asuntos.
Pero recibió un voto de confianza de una voz conservadora prominente, con el republicano John Kennedy diciendo: "Quería agradecerle a usted y a sus colegas" por lograr lo que denominó un "aterrizaje suave" desde una inflación alta que también logró mantener bajo el desempleo.
No hay necesidad de prisa
En sus comentarios preparados para el panel, Powell dijo que "la economía es fuerte en general y ha logrado un avance significativo hacia nuestros objetivos en los últimos dos años", con una tasa de desempleo de 4 por ciento, considerada cerca del nivel de plena ocupación, y una inflación más baja, aunque todavía por sobre el objetivo.
"No tenemos por qué apresurarnos a ajustar nuestra postura de política monetaria. Sabemos que reducir la moderación monetaria demasiado rápido o en exceso podría obstaculizar el avance en materia de inflación", dijo Powell, usando el mismo tono que la Fed en su reunión de enero, cuando mantuvo estables las tasas e indicó que futuros recortes dependerían de que la inflación baje y el mercado laboral se mantenga saludable.
En los comentarios iniciales, Powell hizo referencia solo indirectamente a los "riesgos e incertidumbres" que enfrenta la economía a medida que el gobierno de Donald Trump impone nuevos y amplios impuestos a las importaciones de países y bienes industriales, deporta a migrantes que han sido una fuente de crecimiento reciente de la fuerza laboral y contempla reformas fiscales y regulatorias.
"Estamos atentos a los riesgos para ambos lados de nuestro mandato dual", dijo Powell en referencia a los objetivos de la Fed establecidos por el Congreso de una inflación estable y un empleo máximo. "La política monetaria está en un buena posición para lidiar con los riesgos y incertidumbres que enfrentamos".
El testimonio de Powell en el Senado es el primero de dos días de audiencias en el Capitolio.
Powell y otros funcionarios de la Fed siempre tienen cuidado de eludir el juicio sobre la sabiduría de las acciones del poder ejecutivo o del Congreso, y se concentran en cómo cambia la economía como resultado.
Pero dada la situación de la economía y el alcance de lo que Trump parece pretender, la prima en la Fed por ahora es ir despacio y esperar que nada se rompa.
La posibilidad de aranceles elevados sobre socios comerciales cercanos como México y Canadá y sobre productos industriales básicos como el acero y el aluminio ha desencadenado un debate sobre las formas en que dichos impuestos a las importaciones causarían o no una inflación generalizada.
No hay escasez de liquidez en mercados: Powell
Jerome Powell también dijo este martes que el banco central de Estados Unidos no se enfrenta actualmente a ningún obstáculo para seguir adelante con sus esfuerzos de reducción del balance.
"Los datos más recientes y la sensación de los mercados es que las reservas siguen siendo abundantes", dijo Powell a un panel del Senado, añadiendo que "creemos que estamos significativamente por encima" del nivel en el que la liquidez es lo suficientemente escasa como para detener la reducción del balance.
Powell también señaló que "no puedo darles una cifra exacta" sobre el nivel de liquidez que detendría el proceso de endurecimiento cuantitativo.
UE y Canadá prometen respuesta enérgica a aranceles de Trump sobre acero.
Aranceles afectarán con fuerza a Canadá, principal suministrador de acero y aluminio de EU. Foto Ap / Archivo Foto autor
Afp
11 de febrero de 2025 18:58
Bruselas. La Unión Europea (UE) y Canadá prometieron este martes una respuesta firme a los aranceles de Estados Unidos sobre el acero y el aluminio, anunciados por el presidente Donald Trump. El lunes, Trump determinó la adopción de aranceles de 25 por ciento a las importaciones de acero y aluminio, que entrarán en vigor el 12 de marzo, “sin excepciones ni exenciones”.
Ante esa decisión, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que “los aranceles injustificados a la UE no quedarán sin repuesta”, y prometió medidas “firmes y proporcionales”.
Esos aranceles afectarán con fuerza a Canadá, principal suministrador de acero y aluminio de Estados Unidos. También golpean a Brasil, México y Corea del Sur, importantes proveedores de acero.
Brasil “no estimula ni entrará en ninguna guerra comercial”, dijo el ministro de Relaciones Institucionales, Alexandre Padilha, durante un acto oficial. El gigante sudamericano es el segundo abastecedor de acero a Estados Unidos. “El presidente Lula ha dicho siempre con mucha claridad: las guerras comerciales no le hacen bien a nadie”, agregó.
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, adelantó este martes en París, que su país reaccionará “con energía y firmeza” a los aranceles anunciados por el Trump en Washington.
La federación del acero en el Reino Unido, UK Steel, teme que los nuevos aranceles propinen un “golpe devastador” a un sector ya en declive.
En Alemania, la locomotora económica europea, el jefe del gobierno, Olaf Scholz, dijo que el bloque europeo presentará un frente unido, y expresó su esperanza de poder evitar el camino equivocado de aranceles y contraaranceles”.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, aseguró que la Unión Europea UE “respondería” como lo hizo durante el primer mandato del presidente estadunidense.
Cautela surcoreana
En tanto, Corea del Sur -otro país severamente afectado por los aranceles estadunidenses- optó por una postura más conciliadora con Washington.
El jefe de Estado interino, Choi Sang-mok, dijo que Corea del sur tiene la intención "proteger los intereses de empresas y reducir las incertidumbres al construir una relación próxima con la administración Trump y expandir nuestras opciones diplomáticas".
El mandatario estadunidense también mencionó la posibilidad de aranceles a otros sectores particularmente sensibles para los surcoreanos, como los de semiconductores, el sector automotriz y el farmacéutico.
Además, Corea del Sur depende de Estados Unidos para su seguridad con relación a Corea del Norte.
Al anunciar las medidas, Trump había acusado a varios países que se beneficiaban de exenciones arancelarias de haber permitido ser usados como plataforma por parte de China.
“Los productores chinos aprovechan la exclusión general de México de las tareas de aduanas de enviar aluminio chino a Estados Unidos a través de México”, aseguró el mandatario estadunidense (entre 2017 y 2021).
Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, subrayó el lunes que para Pekín “no había (...) un ganador en una guerra comercial o aduanera”.
El domingo Trump había defendido que los “aranceles aduaneros recíprocos” tratan de alinear la tributación de los productos que entran a Estados Unidos con la manera en que se gravan los bienes estadunidenses en el extranjero.
Durante su primer mandato Trump ya había impuesto deberes aduaneros de 25 por ciento en el acero y diez por ciento en aluminio, aunque esas medidas habían sido levantadas por él mismo o por su sucesor, Joe Biden.
En respuesta, los europeos habían adoptado represalias muy específicas, centradas en el bourbon o en las motocicletas Harley-Davidson.
Afp
11 de febrero de 2025 18:58
Bruselas. La Unión Europea (UE) y Canadá prometieron este martes una respuesta firme a los aranceles de Estados Unidos sobre el acero y el aluminio, anunciados por el presidente Donald Trump. El lunes, Trump determinó la adopción de aranceles de 25 por ciento a las importaciones de acero y aluminio, que entrarán en vigor el 12 de marzo, “sin excepciones ni exenciones”.
Ante esa decisión, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que “los aranceles injustificados a la UE no quedarán sin repuesta”, y prometió medidas “firmes y proporcionales”.
Esos aranceles afectarán con fuerza a Canadá, principal suministrador de acero y aluminio de Estados Unidos. También golpean a Brasil, México y Corea del Sur, importantes proveedores de acero.
Brasil “no estimula ni entrará en ninguna guerra comercial”, dijo el ministro de Relaciones Institucionales, Alexandre Padilha, durante un acto oficial. El gigante sudamericano es el segundo abastecedor de acero a Estados Unidos. “El presidente Lula ha dicho siempre con mucha claridad: las guerras comerciales no le hacen bien a nadie”, agregó.
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, adelantó este martes en París, que su país reaccionará “con energía y firmeza” a los aranceles anunciados por el Trump en Washington.
La federación del acero en el Reino Unido, UK Steel, teme que los nuevos aranceles propinen un “golpe devastador” a un sector ya en declive.
En Alemania, la locomotora económica europea, el jefe del gobierno, Olaf Scholz, dijo que el bloque europeo presentará un frente unido, y expresó su esperanza de poder evitar el camino equivocado de aranceles y contraaranceles”.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, aseguró que la Unión Europea UE “respondería” como lo hizo durante el primer mandato del presidente estadunidense.
Cautela surcoreana
En tanto, Corea del Sur -otro país severamente afectado por los aranceles estadunidenses- optó por una postura más conciliadora con Washington.
El jefe de Estado interino, Choi Sang-mok, dijo que Corea del sur tiene la intención "proteger los intereses de empresas y reducir las incertidumbres al construir una relación próxima con la administración Trump y expandir nuestras opciones diplomáticas".
El mandatario estadunidense también mencionó la posibilidad de aranceles a otros sectores particularmente sensibles para los surcoreanos, como los de semiconductores, el sector automotriz y el farmacéutico.
Además, Corea del Sur depende de Estados Unidos para su seguridad con relación a Corea del Norte.
Al anunciar las medidas, Trump había acusado a varios países que se beneficiaban de exenciones arancelarias de haber permitido ser usados como plataforma por parte de China.
“Los productores chinos aprovechan la exclusión general de México de las tareas de aduanas de enviar aluminio chino a Estados Unidos a través de México”, aseguró el mandatario estadunidense (entre 2017 y 2021).
Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, subrayó el lunes que para Pekín “no había (...) un ganador en una guerra comercial o aduanera”.
El domingo Trump había defendido que los “aranceles aduaneros recíprocos” tratan de alinear la tributación de los productos que entran a Estados Unidos con la manera en que se gravan los bienes estadunidenses en el extranjero.
Durante su primer mandato Trump ya había impuesto deberes aduaneros de 25 por ciento en el acero y diez por ciento en aluminio, aunque esas medidas habían sido levantadas por él mismo o por su sucesor, Joe Biden.
En respuesta, los europeos habían adoptado represalias muy específicas, centradas en el bourbon o en las motocicletas Harley-Davidson.
Brasil no entrará en una guerra comercial: ministro
Durante su primer mandato, Trump ya impuso aranceles del 25% sobre el acero, que luego desmontó parcialmente. Foto Afp Foto autor
Afp
11 de febrero de 2025 20:29
Brasilia. El gobierno de Brasil aseguró este martes que no tiene intención de entrar en una guerra comercial con Estados Unidos, pero calificó los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a las importaciones de acero como “medidas unilaterales” y “contraproducentes”.
“Brasil no estimula ni entrará en ninguna guerra comercial”, dijo a periodistas el ministro de Relaciones Institucionales, Alexandre Padilha, luego de un evento con el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
“El presidente Lula ha dicho siempre con mucha claridad: las guerras comerciales no le hacen bien a nadie”, enfatizó Padilha.
El mandatario republicano fijó el lunes aranceles de 25 por ciento a las importaciones de acero y aluminio a partir del 12 de marzo.
Los gravámenes afectarán con fuerza a Brasil, segundo abastecedor de acero a Estados Unidos.
“Medidas unilaterales de este tipo son contraproducentes para la mejora de la economía global” que “pierde con esa retracción, esa desglobalización que está ocurriendo”, afirmó el ministro brasileño de Economía Fernando Haddad.
El ministro estimó ante la prensa que el alza arancelaria de Trump “no es una decisión contra Brasil”, sólo superado por Canadá como proveedor de acero a la mayor economía del mundo, sino “una cosa genérica contra todo el mundo”.
Dijo que el gobierno brasileño “observa” las reacciones de otros países y está haciendo una “evaluación” sobre cómo actuar ante los aranceles de Trump.
A fines de enero, el propio Lula había prometido “reciprocidad” ante eventuales medidas del mandatario estadunidense.
“Si grava los productos brasileños, habrá reciprocidad de Brasil gravando los productos exportados desde Estados Unidos”, afirmó entonces.
Sectores empresariales expresaron preocupación pero esperan crear un espacio para negociaciones.
“Lamentamos la decisión y vamos a actuar en búsqueda del diálogo para mostrar que hay caminos para que sea revertida”, dijo en una nota la confederación brasileña de industrias CNI.
La Cámara de Comercio de Estados Unidos para Brasil pidió “una solución negociada para preservar el comercio bilateral, que ha registrado récords en los últimos años”.
Durante su primer mandato, Trump ya impuso aranceles del 25% sobre el acero, que luego desmontó parcialmente.
Unión de Norteamérica, única forma de encarar la competencia china
Rechaza Ebrard afirmación de Estados Unidos de que México tiene superávit comercial en acero
▲ Empresa siderúrgica en Monterrey, Nuevo León. La decisión del presidente estadunidense, Donald Trump, de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de México y Canadá ha generado temores de una guerra comercial.Foto Afp
Alma E. Muñoz y Alonso Urrutia
Periódico La Jornada Miércoles 12 de febrero de 2025, p. 16
La imposición de aranceles de 25 por ciento al acero y al aluminio que la administración estadunidense considera aplicar a partir del 12 de marzo es injusta, carece de lógica y de sentido común, aseguró Marcelo Ebrard, secretario de Economía.
Es mala idea poner este tipo de tarifas en América del Norte, es un balazo en el pie.
Anunció que por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo buscará a Howard Lutnick y a Jamieson Greer, propuestos por Trump para secretario de Comercio y representante comercial del país vecino, respectivamente –una vez que el Senado confirme sus nombramientos–, para argumentarles que Estados Unidos nos vende casi 6 mil 897 millones de dólares más de lo que nosotros exportamos. Por tanto, su balanza es favorable.
Subrayó que no hay mil 678 por ciento de incremento (en las exportaciones mexicanas), como se estableció en los puntos del decreto firmado por Trump para aplicar la medida.
En su conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum insistió en que se debe establecer la mejor relación con el país vecino. El que quiera aislarse Estados Unidos, obviamente tiene sus propios objetivos como país y lo respetamos, pero nuestra intención es primero demostrarle que el Tratado (México, Estados Unidos y Canadá) es un muy buen acuerdo comercial que nos permite fortalecernos a los tres países.
Mantenernos juntos, añadió, es la única forma de competir con Asia, particularmente, con China y con otros países.
–Con el aumento a los aranceles al acero y al aluminio, ¿Estados Unidos estaría violando el T-MEC al ser una imposición unilateral? –se le preguntó.
–Pues sí, y hay mecanismos, paneles y otros esquemas, para mostrar que no estamos de acuerdo. Pero están anunciados hasta el 12 de marzo, esto es importante.
Además, la Presidenta resaltó el espacio que su gobierno abrió para la negociación, en general, de las tarifas de 25 por ciento.
Ebrard sostuvo que las tarifas al acero y al alumnio no se justifican. No es lógico lo que se está argumentando para poner tarifas, porque somos un país con el que Estados Unidos tiene un superávit.
Señaló que con Lutnick y Greer habrá “comunicación personal, vía Zoom, o como se determine con ambos. Estamos listos, tenemos mucha información y llegaremos a la cita o a la conversación con todos los elementos necesarios… persuadir, insistir… Perseverar y salir adelante”.
Apuesta por sentido común
Y ya que el presidente Trump insiste en el sentido común, le tomamos la palabra: sentido común, no balazo en el pie, no destruir lo que hemos construido los últimos 40 años, indicó.
No nos gustan las tarifas, insistió, y se preguntó cuánto podría encarecerse un vehículo si un solo pistón cruza hasta ocho veces las fronteras de México, Estados Unidos y Canadá.
Con base en cifras del gobierno estadunidense, el titular de Economía resaltó que México es el principal destino de las exportaciones de productos siderúrgicos totales de Estados Unidos, representando 52 por ciento al cierre de 2024.
En unas gráficas que Ebrard presentó, señaló que el superávit del país vecino es de 1.2 millones de toneladas anuales promedio desde 2015 y en 2025 alcanzó 2.3 millones de toneladas. En cambio, las exportaciones de México a Estados Unidos han regresado a niveles de 2015-2017.
