viernes, 31 de enero de 2025

Avanza la reconstrucción del muro con Tijuana; colocan vallas más altas.

▲ El gobierno de Trump retomó los trabajos luego de ocho meses de que los suspendió Joe Biden.
Foto La Jornada Baja California
La Jornada Baja California
Periódico La Jornada   Viernes 31 de enero de 2025, p. 5
Tijuana, BC., El gobierno de Donald Trump retomó la reconstrucción del muro fronterizo que divide a México de Estados Unidos en la zona de Playas de Tijuana, la cual detuvo aproximadamente hace ocho meses el entonces presidente Joe Biden.
En su primera administración, Trump empezó la sustitución de la valla con placas de nueve metros de altura, y ahora retoma el proyecto con barreras de acero de 10 metros.
Estas últimas remplazarán el antiguo muro desgastado por el tiempo y la intemperie cargada de humedad y sal del océano Pacífico en la zona de la Plaza Monumental, dentro del área especial de conservación Cañada de los Sauces Norte.
El área está a unos metros del Jardín Binacional y el Parque de la Amistad, este último creado por Pat Nixon en el periodo de su esposo, Richard Nixon, como presidente de Estados Unidos –1969-1974– para que las familias de ambos lados de la frontera pudieran encontrarse, ya que la zona apenas estaba separada por un cerco, que fue sustituido en el gobierno de Barack Obama por grandes tubos metálicos, que en varias ocasiones se cambiaron.
En el sitio, decenas de obreros avanzan con la instalación de las nuevas estructuras. Apenas en octubre de 2023, durante la llegada masiva de migrantes con la intención de cruzar la frontera para pedir asilo, Biden retomó el proyecto de su antecesor –y ahora sucesor–, Donald Trump, de construir el muro.
Los trabajos que empezaron este mes son custodiados en ambos lados de la frontera. Del lado mexicano hay elementos de la Guardia Nacional, mientras en Estados unidos agentes supervisan las labores en la estructura que desde hace años es símbolo del endurecimiento de las políticas migratorias de Washington.

La cifra de deportados no es tran grande como otros años: Sheinbaum
Llegan de EU al AIFA o a la frontera norte sin esposas, señala la Presidenta
Alonso Urrutia y Alma Muñoz
Periódico La Jornada   Viernes 31 de enero de 2025, p. 5
En los primeros seis días de Donald Trump en la Casa Blanca, del 20 al 26 de enero, Estados Unidos deportó a México a 5 mil 282 indocumentados, de los cuales 4 mil 873 son mexicanos y el resto de otras nacionalidades, informó ayer la presidenta Claudia Sheinbaum.
En la mañanera de ayer, precisó que el día 27 llegaron 527 y el 28, 435. Comparado con fechas anteriores, el número de mexicanos y extranjeros que llegan al país no es muy grande.
Todos arriban al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, como ocurre desde hace tiempo, o por la frontera norte y sin esposas, indicó la mandataria.
Dijo que el Instituto Nacional de Migración (INM) abre opciones a las personas de otras nacionalidades, quienes en su mayoría quieren regresar a sus países.
En esos casos, el gobierno mexicano les facilita transporte para su repatriación, principalmente a Centroamérica, señaló.
Sin embargo, mencionó que en este periodo de Trump hubo dos personas, una mujer guatemalteca y un migrante mexicano, que relataron violaciones a sus derechos humanos.
Destacó que en esos casos, la Secretaría de Relaciones Exteriores se queja ante la autoridad fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) y presenta una denuncia legal en ese país.
La Presidenta declinó entrar en detalles; señaló que prefería que lo explicara la cancillería, pero informó que hay otros casos anteriores a la administración de Trump, que también se han denunciado, incluso, expuso, hay juicios que se han ganado en Estados Unidos.
Por otro lado, informó que los consulados tienen la orden de trabajar con las organizaciones de migrantes mexicanos y los paisanos que residen en Estados Unidos para que les proporcionen asesoría jurídica y orientación de lo que deben hacer en caso de que se pretenda deportarlos.

Astillero
Cesiones mexicanas, con o sin aranceles // Trump dosifica la presión // México: reacomodos a la derecha // WSJ: ¿acuerdos de última hora?
Julio Hernández López
▲ Migrantes que esperan a las afueras de la Comar-Naucalpan recibieron ofertas de promotores de seguridad para trabajar de guardias en centros de distribución o centros logísticos de parques industriales del estado de México.Foto Jair Cabrera Torres
A reserva de precisar la extensión y profundidad de sus determinaciones arancelarias, Donald Trump avanzó ayer en su ruta tan anunciada. Todavía horas antes parecía emerger la suposición de que el presidente estadunidense no haría los anuncios tan preocupantes para México y Canadá. La presidenta Claudia Sheinbaum había expresado la víspera su creencia de que no se cumplirían los amagos.
La postura de Trump parece definitiva, aunque en su fraseo se regaló algunos términos que podrían permitirle alguna salida o distensión de última hora. Dejó también pendiente si el petróleo mexicano sería materia de esas imposiciones arancelarias. Pero, incluso después de tales declaraciones firmes del ocupante de la Casa Blanca, The Wall Street Journal publicó una nota titulada: Los asesores de Trump buscan un acuerdo de último momento para reducir los aranceles entre Canadá y México.
Agrega el WSJ: en medio de las negociaciones en curso con Canadá y México, la administración parece indecisa sobre si imponer aranceles a todas las importaciones de esos países, dijeron las personas familiarizadas con el asunto, agregando que los funcionarios de la administración se están preparando para optar por medidas más específicas. Es probable que Trump anuncie algún tipo de medida comercial el sábado, pero podría afectar sólo a ciertos sectores, como el acero y el aluminio (...) con un periodo de gracia antes de implementarlos, lo que permitiría continuar las negociaciones con los vecinos continentales. Además, agrega el diario citado, en la Casa Blanca se aprecia la cooperación de la administración Sheinbaum a la de Trump, en materia de contención migratoria, en especial la concesión significativa de recibir a migrantes no mexicanos expulsados.
Por lo pronto, la moneda mexicana acusó recibo anoche mismo, aunque los efectos más puntuales habrán de registrarse hoy. El gobierno de México, según han anunciado especialmente la presidenta Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, tiene un plan especial para enfrentar las determinaciones de la Oficina Oval, aunque, en contraste con la abundancia retórica de Trump, se han negado a dar los detalles.
La acometida del multimillonario que preside por segunda vez la nación que aún es la más poderosa del mundo puede estremecer las estructuras económicas, políticas y sociales de México y, en especial, de la llamada Cuarta Transformación. Trump y sus aliados prefieren gobiernos de derecha y ultraderecha, pero las dos administraciones mexicanas progresistas o populares no han significado modificaciones sustanciales al modelo económico y político deseado por la Casa Blanca, sea cual sea el signo partidista en turno o el apellido en jefe.
Todo lo contrario: la administración de López Obrador fue funcional para los intereses de Estados Unidos, sobre todo en materia de migración y de ganancias extraordinarias de los grandes capitales. Los jaloneos mexicanos con agencias de Estados Unidos en materia de narcotráfico llegaron al punto sinaloense Chapito- Mayo, con alto daño a la entidad federativa, pero sin consecuencias aún en las élites políticas.
Habrá de verse si, más allá de los escarceos declarativos y del calado real de los multicitados aranceles, los preparativos mexicanos para enfrentar al trumpismo no han generado ya retrocesos que signifiquen ganancias para esos intereses extranjeros. Convertir a los grandes empresarios mexicanos en muy celebrados aliados para defender a la patria, impulsar un neoliberal Plan México, abrir a la iniciativa privada la posibilidad de invertir en el terreno energético, mantener la mano represiva de Garduño ante los migrantes, recibir a deportados no mexicanos porque así lo quiere Washington y mantener una estructura política gobernante con personajes muy cargados a la derecha y al oportunismo, con turbulencias internas inocultables, dejaría a México menguado y maltrecho, con aranceles o sin ellos. ¡Hasta el próximo lunes!
X: @julioastillero   Facebook: Julio Astillero   juliohdz@jornada.com.mx