martes, 3 de noviembre de 2026

Trump pronuncia un discurso incoherente ante el estanque del monumento a Lincoln, antes de hablar de elecciones.

Trump repitió sus afirmaciones falsas de que el proyecto del estanque reflectante fue objeto de actos vandálicos. El tema de elecciones, fue solo secundario. 
Foto Afp   Foto autor
The Independent y Ap
02 de noviembre de 2026 18:48
El presidente Donald Trump divagó durante 20 minutos sobre los daños sufridos por el estanque reflectante del Monumento a Lincoln antes de mencionar las elecciones de mitad de mandato en lo que se presentó como su "argumento final" a los votantes.
Este lunes, frente al emblemático monumento de Washington D.C., Trump calificó las elecciones de este año como "las elecciones de mitad de mandato más importantes de nuestras vidas", tras despotricar contra la piscina durante la primera parte de su discurso. Se refirió torpemente al monumento como "una enorme piscina" y mostró fotos del antes y el después de la "magnífica renovación".
El monumento fue reabierto oficialmente el lunes, tras haber permanecido prácticamente cerrado al público este año. La primera fase de la renovación, que costó 14 millones de dólares, provocó que la capa de pintura azul de la piscina, que representaba la bandera estadunidense, se desprendiera y se observaron trozos de dicha pintura flotando en el agua. Además, durante el verano, la proliferación de algas le dio a la piscina un antiestético color verde.
Trump repitió sus afirmaciones falsas de que el proyecto del estanque reflectante fue objeto de actos vandálicos. El Departamento de Justicia, sin embargo, ha reconocido ante la corte que el nuevo revestimiento azul que ordenó instalar en la superficie del estanque se desprendió debido a la prisa en los trabajos de restauración.
El mandatario habló poco sobre la economía nacional, el tema de mayor preocupación entre los votantes, insistiendo en que era “estupenda”.
“Nuestro país está de maravilla. Creo que nunca hemos estado mejor”, declaró Trump. “Tuvimos un gran primer mandato en términos de la economía. Tuvimos la mejor presidencia de la historia. Tuvimos la economía más exitosa”.
El presidente dedicó la mayor parte de sus comentarios a la renovación del estanque reflectante, discutiendo los desafíos de retirar las algas e instalar césped nuevo, entre otras cosas. También promovió sus nuevos proyectos de construcción en el área de Washington, incluido un campo de golf y un malecón entre el Monumento a Lincoln y el río Potomac .
“Es un gran concepto arquitectónico, simple y hermoso y de piedra blanca”, explicó.
Trump sobre proyectos de embellecimiento de Washington
Trump aprovechó la ocasión para promocionar sus otros proyectos de embellecimiento de Washington D.C. el día antes de que los estadunidenses acudan a las urnas, incluidos sus planes para un "campo de golf de primera categoría".
“Tenemos muchos planes importantes para Washington, y podría entrar en detalles sobre el país, pero no hay tiempo suficiente”, dijo. “Pero solo puedo decir que tuvimos una guerra con Irán. Ganamos”.
Elecciones, idea secundaria
Las elecciones fueron prácticamente una idea secundaria en su discurso. Sin embargo, tomó unos instantes para calificar a sus rivales políticos de extremistas, afirmando que los demócratas habían “nominado a la lista de candidatos más extrema y peligrosa en la historia de Estados Unidos”.
El mensaje del presidente en la recta final de la campaña también fue ajeno a las preocupaciones de los votantes por el alto costo de vida. Ha calificado la asequibilidad como una “farsa” además de elogiar en repetidas ocasiones aspectos físicos de los candidatos del Partido Republicano.

Despertar en el abismo: la lucidez incómoda de Francesca Albanese
Javier Aranda Luna
Hind Rajab tenía 6 años cuando viajaba acurrucada en el coche de sus tíos. Iba en la parte trasera con sus tres primos. El día era frío y lluvioso. Los alcanzó el retumbo grave de las bombas, sintieron su vibración. Una lluvia de fuego de la artillería israelí blanqueó el cielo de Gaza. Todos se habían desplomado dentro del vehículo. Tomó el celular de su prima que había sido abatida mientras hablaba con los operadores de la Media Luna Roja y dijo que “los demás han muerto o puede que duerman… el tanque armado está frente a mí. Se mueve ¿Vendrás a buscarme? Tengo miedo”. La operadora alcanzó a decirle “habibti”, tesoro. Mas de 300 balas dispararon los sionistas y Hind murió.
Francesca Albanese, la relatora especial de Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados, no quiere que olvidemos esa estampa sangrienta para no dejar que el monstruo de la indiferencia nos devore. ¿Algunos de los militares que la asesinaron estarán ahora en Chiapas enseñando inglés a los niños mexicanos para relajarse y lavarle la cara a su régimen?
Hay un momento en que la indiferencia se vuelve cómplice, y ese momento es cuando el mundo decide alzar los hombros y dormir. Francesca Albanese no escribe desde el cómodo pedestal del análisis académico, sino desde el borde del abismo genocida que ella misma ha sido obligada a mirar de cerca, incluso cuando las cuentas bancarias le fueron congeladas y las amenazas de muerte se convirtieron en rutina. Cuando el mundo duerme (Galaxia Gutenberg, 2026) no es un ensayo más sobre Gaza; es un dispositivo literario y jurídico que se rebela contra la manipulación del lenguaje.
La tesis central de Albanese es tan incómoda como necesaria: no hay “conflicto” posible cuando las partes son estructuralmente desiguales. Mientras una parte ocupa, saquea y oprime, la otra es ocupada, saqueada y oprimida. El libro desmonta esa “manipulación discursiva” que ha logrado que el mundo acepte como debate lo que en realidad es una relación de fuerzas asimétricas. Para lograrlo, la autora no se escuda en estadísticas frías, sino que teje 10 historias de vida –Hind, Abu Hassan, George, Ingrid– que transforman la geopolítica en rostro humano. Aquí el derecho internacional se entrelaza con el testimonio de niños que, cuando se les pregunta por sus miedos, no mencionan monstruos imaginarios, sino el arresto, la demolición de sus casas y la muerte violenta de sus padres .
Lo que distingue a este volumen de la marea de publicaciones sobre la región es su negativa a ser aséptico. Albanese asume el riesgo de nombrar lo que las estructuras de poder prefieren susurrar: apartheid, limpieza étnica, genocidio. No lo hace como un eslogan, sino como una conclusión jurídica sostenida tras años de trabajo en la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. Incluso, aborda la arista más espinosa: la definición de antisemitismo, señalando cómo ésta ha sido instrumentalizada para silenciar la crítica legítima al régimen de Israel. Es una valentía que tiene un costo real; la propia autora vive bajo sanciones y aislamiento financiero de Estados Unidos, circunstancia que el libro no oculta, sino que convierte en el contexto material de su escritura .
La lectura de Cuando el mundo duerme deja una resaca incómoda. No ofrece el consuelo de la equidistancia ni la falsa esperanza de que todo se resolverá con un comunicado diplomático. Ofrece, en cambio, la lucidez de quien entiende que la crisis en Gaza es el síntoma de una crisis global de impunidad. Al cerrar sus 216 páginas, no dejan de resonar algunas de sus palabras como que los soldados israelíes les rompen las manos a los médicos para que no puedan operar, que la ocupación israelí no es temporal, pues forma parte de un proyecto de colonialismo, de apartheid, de ocupación militar, que Laila Mohamed, de dos años, estaba cenando en casa con su familia cuando un soldado israelí le disparó en la nuca, que el sistema que reprime a los palestinos es el mismo al que nosotros pertenecemos y el que decide por nosotros sobre cuestiones cruciales para nuestras vidas sin necesariamente escucharnos ni representarnos, o de que no hay paz en Palestina si eres palestino y, entre muchas otras cosas, que la protección de la infancia debería estar en el centro de cualquier debate sobre la denominada cuestión Palestina.

Estudiantes reanudan protestas por mejoras educativas en Francia
Hackean refrigeradores en 5 países de Europa
El canciller alemán, Friedrich Merz, exige mano dura contra participantes en disturbios
▲ Al regresar de vacaciones, alumnos bloquearon la calle junto al instituto Montebello en Lille, Francia, inconformes con el encarecimiento de la vida.Foto Afp
Afp, Sputnik, Dpa y Europa Press
Periódico La Jornada   Martes 3 de noviembre de 2026, p. 21
París. Los estudiantes de liceos de Francia retomaron ayer el bloqueo de sus centros educativos tras dos semanas de vacaciones escolares marcadas por manifestaciones masivas para reclamar mejores condiciones de estudio y contra el encarecimiento de la vida en París, Lyon, Marsella y otras ciudades; al tiempo que convocaron a nuevas protestas para hoy y para el 5 de noviembre, fecha que coincide con la convocatoria a huelga general de los principales sindicatos franceses.
Las organizaciones estudiantiles retomaron sus movilizaciones iniciadas en septiembre, al considerar insuficiente la respuesta del gobierno a sus denuncias de falta de profesores, aulas deterioradas y horarios extendidos.
“En este momento y con mucha prudencia, esta mañana había algunos institutos afectados”, indicó el ministro de Educación francés, Édouard Geffray, en la radio France Inter, y precisó que los bloqueos eran “residuales”.
La Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF) anunció nuevas protestas multitudinarias, en medio de las movilizaciones que se extienden por el país.
“¿El gobierno no quiere escucharnos? El 3 de noviembre declaramos un día negro en las universidades: acudan a las asambleas y bloqueen sus centros universitarios ¡El 5 de noviembre, salgamos masivamente a las calles”, convocó la organización en la red social X.
Ante la oleada de protestas previstas para los próximos días y que coinciden con la huelga general convocada para el 5 de noviembre, el primer ministro de Francia, Sebastien Lecornu, señaló que se abre a mantener nuevos contactos y recibir a los representantes estudiantiles “la semana que viene”.
“Tal como se había acordado, la próxima semana está prevista una reunión en el ámbito del primer ministro para recibir nuevamente a los estudiantes de secundaria”, informó el gobierno a Le Figaro. 
En Alemania, el canciller federal, Friedrich Merz, exigió mano dura contra los disturbios del fin de semana, aunque reconoció que la mayoría de jóvenes protestó de forma pacífica.
“La violencia no tiene cabida en nuestras calles, y mi gobierno no la tolerará”, escribió el presidente de la Unión Demócrata Cristiana en el borrador de su discurso –al que tuvo acceso la agencia Dpa– ante la conferencia de presidentes de distrito de su partido, y agregó que “quien ataca a la policía y a los servi-cios de emergencia, y saquea comercios, atenta contra nuestra liber-tad, se burla de la sociedad y de los legítimos intereses de los jóvenes”.
Merz reconoció que “la mayoría de los jóvenes participaron en las manifestaciones de forma pacífica y, por tanto, no debemos exagerar”. Asimismo, reconoció la validez de muchas demandas y la existencia de problemas en el área social, incluida la escasez de viviendas en Alemania. 
“Los infractores sufrirán todo el peso de la ley”, sostuvo y señaló que “la juventud está comprometida políticamente”.
Ciberataque en supermecados
En este contexto, un ciberataque disparó ayer las temperaturas de los refrigeradores de supermercados de Suecia, Bélgica, Estonia, Finlandia y Luxemburgo, como sucedió el 12 de octubre en grandes cadenas de distribución de Francia, luego de que según informes de la policía unos piratas informáticos tomaron el control de los equipos de refrigeración de cientos de supermercados, elevaron las temperaturas hasta los 50 grados Celsius y provocaron incendios y pérdidas de alimentos. Nadie ha reivindicado ninguno de los dos ataques.