Elon Musk busca comprar curul del Senado por Texas, afirma James Talarico
▲ Una imagen que se ha vuelto común en la capital de Estados Unidos es la presencia de manifestantes contra la guerra en Irán en lugares emblemáticos, como en el Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln. El gobierno de Donad Trump se enfrenta a su mayor reto este martes, cuando podría perder el control del Congreso.Foto Afp
David Brooks y Jim Cason Corresponsales
Periódico La Jornada Martes 3 de noviembre de 2026, p. 18
Austin. “Esta elección se trata del pueblo contra los milmillonarios”, declaró James Talarico, el candidato demócrata al Senado por Texas, mensaje con que el están cerrando las campañas varios aspirantes opositores al gobierno de Donald Trump y sus aliados a lo largo y ancho del país.
Este discurso, afirman varios políticos y estrategas electorales, promovido a nivel nacional durante los pasados 10 años por el senador Bernie Sanders, pero que tiene una larga historia de décadas en el llamado “populismo” progresista, cuya cuna está en Texas, eleva el concurso a uno en el que ya no se trata de republicanos contra demócratas, sino los de abajo –trabajadores, granjeros, pequeños comerciantes y estudiantes– contra lo que califican “plutocracia” u “oligarquía”, cuyas caras incluyen a Elon Musk, el hombre más rico del mundo, quien reside en Texas, junto con Jeff Bezos y los titanes de Valle del Silicio.
Como resultado de una economía en la que se ha concentrado la riqueza a niveles sin precedente en un siglo, junto con la creciente ira popular por los costos de la vida, de salud, vivienda y alimento y la muy explícita corrupción en la cúpula política, el mensaje resuena más que nunca en esta coyuntura electoral, afirman estrategas electorales, líderes sindicales, organizadores comunitarios y más en entrevistas en varias partes del país.
Tal vez quien mejor articula este mensaje y está retando el control del poder en lo que ha sido un bastión del poder republicano durante tres décadas, Texas, es Talarico. En los mítines del cierre ayer en San Antonio y este lunes en Austin, capital del estado, declaró que sus opositores ya han gastado más de 300 millones de dólares para frenar esta campaña, más que en cualquier contienda para el Senado en la historia del país, que ha captado la atención nacional y será clave para que los demócratas obtengan el control de esa Cámara. “Están aterrados, ven lo que está ocurriendo, que estamos por ganar esta elección”, dijo y subrayó que es una campaña que ha rehusado aceptar donaciones de empresas y que cuenta con más de 60 mil voluntarios, “ésta es una campaña nutrida por pueblo”. Y pronosticó que este 3 de noviembre “haremos algo extraordinario, algo histórico. Vamos a sacudir a la nación, sacudir al mundo cuando venzamos a los milmillonarios y retomemos Texas”.
Historias que salen con la crisis económica
Con un talento notable, Talarico, un ex maestro de primaria en San Antonio, cuenta de la gente que ha conocido en sus giras y cómo todos están sufriendo económicamente y por la corrupción política. “Conocí a una abuela en Houston que está trabajando jornadas de 10 horas en el aeropuerto para cuidar a su nieto de 5 años, pero su salario no cubre sus gastos básicos, incluyendo la renta de su pequeño departamento que cuesta mil 500 dólares mensuales. Ahora ella y su nieto enfrentan el desalojo”; comenta también la historia del dueño de un famoso restaurante en Port Arthur, que heredó de su padre, y ahora analiza cerrarlo, pues los clientes ya no pueden pagar los precios que él está obligado a elevar para cubrir sus costos, entre otro relatos parecidos. Y vincula el alza en los precios de todo a la avaricia de los más ricos, a guerras impopulares en Medio Oriente y a una clase política vendida. “Tenemos una crisis de disponibilidad porque tenemos una crisis de corrupción”, afirmó ante gritos de aprobación a su mensaje por miles de personas de todas las edades y colores que levantaban pancartas con su nombre.
Calificó a su contrincante republicano, Ken Paxton, como “la encarnación de este sistema corrupto”. Su contrincante, señala, ahora es dueño de 15 casas y ha incrementado su fortuna en 27 millones de dólares, y fue sometido a juicio político por aceptar sobornos. “No es servidor de ustedes, se sirve a sí mismo”, y subraya que “ésta es la putrefacción en el centro de nuestro sistema político descompuesto. Por eso es que no podemos pagar la gasolina o alimentos o salud, porque el sistema está amañado por milmillonarios y políticos chuecos.
“Esta elección es sobre si queremos un senador que les sirve a ustedes o sirve a los megadonan-tes milmillonarios, y Paxton tiene al ultra megadonante Elon Musk, quien está intentando comprar esta curul del Senado por Texas… Musk quiere nuestras tierras, nuestra agua… quiere a su propio senador estadunidense personal. Está intentando comprar Texas, pero este 3 de noviembre vamos a entregar un mensaje clarísimo al primer billonario del mundo: Texas no está a la venta.”
David Vs. Goliat
Talarico repitió que “nos estamos enfrentando al hombre más rico del mundo y el hombre más poderoso del mundo. Esta elección es una batalla entre los poderes existentes y los poderes que deberían existir…. Los poderes existentes ya han seleccionado a su candidato… Pero nosotros estamos con los poderes que deberían existir: los maestros, las enfermeras, los granjeros y los rancheros, la abuela que enfrenta el desalojo… el pequeño comerciante que está intentando mantener abierto su restaurante. Podrán tener la lana, pero nosotros tenemos la mayoría. El dinero es poderoso, pero no es nada comparado con el poder de la gente”. Como suele hacer efectivamente en este estado religioso, hace referencias a la Biblia, y afirma que esta contienda tiene algo parecido a lo de David y Goliat: “Nos estamos enfrentando a nuestros propios Goliats, esos milmillonarios megadonantes… la cúpula de todo Washington… David no era igual de fuerte o grande como Goliat, no tenía tantas armas, pero tenía fe y tenía una honda… El pueblo de Texas es mi honda, y el 3 de noviembre esos Goliats no van a saber qué los golpeó”.
Acompaña a Talarico en los actos finales de su campaña Gina Hinojosa, quien se postula para gobernadora y, si gana, sería la primera gobernadora latina de Texas. Como Talarico, recuerda que sale de la lucha para defender la educación pública en este estado y recoge el gran entusiasmo de maestros, al recordar la ofensiva en contra de la educación pública de los republicanos, lo cual revertirá si es electa, afirma. “Salvar las escuelas públicas es clave porque son la puerta al sueño americano”.
Hinojosa también acusa a su contrincante, el actual gobernador de Texas, Greg Abbott, y aliado de Trump, como “el gobernador más corrupto” quien ha “gastado 280 millones de dólares en mi contra”, pero “no es suficiente hombre para aceptar debatirme”.
Este tipo de mensaje se repite por candidatos demócratas en contiendas claves como la del Senado por Michigan, Florida, también en Iowa y Alaska. No todos los demócratas lo pueden usar, ya que gran parte de la cúpula acepta dinero de multimillonarios y empresas, y algunos de ellos están igual de alarmados que los republicanos por quienes reflejan el hartazgo e ira de amplios sectores estadunidenses contra el poder del dinero en este sistema político.
Este día, dicen analistas y líderes progresistas, define gran parte del conflicto dentro de esta democracia.
Resultados de “elección más importante en la historia” podrían tardar
La jornada marcaría el ingreso de una nueva generación de políticos progresistas, aseguran analistas
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Martes 3 de noviembre de 2026, p. 19
▲ Efectivos de la Guardia Nacional de Estados Unidos vigilan los alrededores de la Casa Blanca en Washington, mientras manifestantes levantan carteles, antes de la llegada de Donald Trump.Foto Afp
Austin. Los ganadores de lo que muchos –incluyendo al presidente y el liderazgo demócrata y defensores de derechos civiles y electorales– califican como la elección intermedia más importante en décadas se empezarán a revelar la noche del martes, pero con maniobras para poner en duda y/o interferir en el proceso por el gobierno de Donald Trump y sus aliados, los resultados finales que determinarán cuál partido controlará el Congreso podrían demorarse hasta el miércoles o jueves, alertaron observadores electorales.
Por su lado, los demócratas intentaban disminuir el optimismo generado por las encuestas más recientes, tanto en Texas como a escala nacional, que indican una alta probabilidad de recuperar la mayoría en la Cámara baja y posibilidades de obtener una mayoría en el Senado –algo que sólo hace pocas semanas no se consideraba posible–, ya que cantar victoria anticipada podría reducir el nivel de participación de sus bases ante las urnas.
Analistas también señalan que, si las cosas proceden de la manera esperada, esta elección podría marcar el ingreso de una nueva generación de progresistas –algunos de los cuales se identificaron como socialistas– al Congreso y otros puestos, donde presionarán para incrementar impuestos a los ricos, ampliar los programas de bienestar social, impulsar protecciones a migrantes e intentar que se frenen las redadas crueles de fuerzas federales que han definido el gobierno de Donald Trump, y así cambiar la dinámica política nacional.
El propio presidente, en comentarios en Washington con el monumento a Lincoln de fondo este lunes, declaró que ésta es “la elección intermedia más importante de nuestras vidas”, y una vez más, reprochó que el “Partido Demócrata ha nominado al elenco más extremo y peligroso de candidatos en la historia estadunidense”. Pero aunque proclamó que los republicanos serían los grandes triunfadores, sufrió otra derrota en su intento de manipular la elección, cuando la Suprema Corte rechazó su demanda de suspender el conteo de unos 20 mil votos en California por sospechas no comprobadas de que podrían haber sido emitidos por votantes que no tenían derecho a participar.
Preocupa la posibilidad de actos violentos
No obstante, no han cesado las preocupaciones de que las constantes acusaciones de Trump contra la integridad de la elección, incluyendo fraude extenso y amenazas de desplegar a agentes de inmigración a casillas, están creando un clima electoral peligroso. Autoridades locales y estatales han expresado alarma por maniobras como la oferta del mandatario de una recompensa de un millón de dólares a quienes brinden información que lleve a una condena penal por fraude electoral, lo cual podría llevar a actos violentos por el vigilantismo este martes.
“No inviten al público a un sistema básicamente tipo vigilante donde vamos a decirles ‘hey, puedes ganarte un millón de dólares por venir a acusar a alguien de fraude’”, comentó el sheriff Chris Nanos, del condado Pima, en Arizona, a The New York Times. En varios estados, las autoridades de seguridad pública se están preparando para potenciales actos de violencia en casillas, desde Connecticut hasta Utah y más.
A lo largo de la jornada electoral, iglesias, sindicatos y organizaciones de derechos y libertades civiles se han preparado para reportar –y denunciar– esfuerzos por obstaculizar el acceso a las urnas, intimidar a votantes al colocar agentes de inmigración cerca de casillas o intentos del gobierno federal de confiscar votos ya depositados o frenar los conteos. Miles de abogados, jueces jubilados y ex funcionarios del Departamento de Justicia ya han elaborado documentos para solicitar a tribunales bloquear intentos del gobierno federal de poner en tela de juicio resultados con el propósito de generar confusión sobre el proceso para aquellos que aún no han emitido sus votos.Primeras llamadas
Las casillas cierran a las 19 horas (18 horas en la Ciudad de México) en muchos estados de la costa este, y para las 19 horas de México se podrían conocer los primeros resultados legislativos en Tampa, Florida, que estarían entre los primeros indicadores sobre una “ola azul”, color del Partido Demócrata.
Expertos electorales también se fijarán en particular en los resultado de la contienda para Senador en Carolina del Sur, entre la hermana del difunto senador republicano Lindsey Graham contra la demócrata Annie Andrews, en un estado que ganó Trump por más de 18 puntos en 2024. “Si la senadora Darline Graham pierde contra Annie Andrews… los republicanos del Senado podrán decirle adiós a su mayoría”, afirma el medio de asuntos políticos Axios.
Otro indicador inicial de una ola demócrata podría darse en la contienda de la Cámara baja en Virginia Beach, cuya curul está ocupada por un republicano. Si para las 20 horas de la CDMX la demócrata Elaine Luria ha recuperado esa curul, los demócratas a escala nacional estarán empezando a festejar lo que podría ser una noche muy larga para el partido de Trump.
Los demócratas necesitan un incremento neto de cuatro curules en la Cámara de Diputados, y ese mismo aumento en el Senado para reconquistar el control del Congreso. Por ahora, los republicanos gozan de una mayoría de 218 contra 214 en la Cámara baja y de 53 contra 47 en el Senado.
En víspera de la elección, las proyecciones indican que los demócratas lograrán su objetivo en la Cámara baja, y tal vez por mucho; el influyente medio Cook Political Report sugirió que los demócratas podrían lograr hasta 240 curules, una mayoría de la que no han gozado en décadas.
Sin embargo, en torno al Senado, un resultado favorable para los demócratas está más en duda.
Carolina del Norte y Georgia son claves
El control del Senado será determinado por los resultados en unos cuantos estados con contiendas reñidas: Carolina del Norte, Georgia, Florida, Maine, Michigan, Ohio, Texas, Iowa, Kansas y Alaska. Por ahora, encuestadores califican las contiendas en las dos primeras como las más favorables para demócratas y cuyos resultados podrían conocerse a partir de las 20 o 21 horas. Si la candidata demócrata Angie Nixon tiene resultados muy positivos en Florida, aun si no gana al final en ese estado considerado bastión republicano, sería una indicación de una ola no sólo azul, sino progresista, ya que ella es una ex organizadora sindical y comunitaria y gran defensora del pueblo palestino.
Las casillas en Maine, Michigan y Ohio cierran a las 19 horas, pero se esperan márgenes muy cerrados y, si es así, un conteo final podría tardar días. Pero si los demócratas ganan por márgenes amplios, sería otra indicación más de la ola azul.
El estado de Texas suele contar rápidamente sus resultados y un triunfo claro del candidato demócrata James Talarico ofrecerá otra indicación más de una posible gran noche para los opositores a Trump.
Pocos esperan que los resultados en Iowa, Kansas o Alaska se conozcan esta noche y podrían darse más tarde esta semana, y se supone que esos serán los que determinarán al final quién logra controlar el Senado.
México SA
Carlos Fernández-Vega
▲ El presidente Donald Trump dio ayer un discurso en el Monumento a Lincoln, en el que aseguró que si hoy ganan los demócratas la mayoría del Congreso, él vetará toda iniciativa de ese partido.Foto Ap
Cantada está la derrota electoral de Donald Trump en la intermedia de hoy. La única duda, aunque no mucha, es por cuánto perderá, de qué alcance será, tanto en ambas cámaras del Legislativo –ahora bajo control de los republicanos–, como en las cerca de 40 gubernaturas estatales en juego. Y ante el anunciado desplome, el magnate naranja adelanta –como una forma de reconocer tácitamente su caída– que “me convertiré en el ‘señor veto’”; es decir, no negociaría absolutamente nada y aplicaría con rigor ese mecanismo –legal, sí, pero sólo ejemplificaría la nula capacidad de llegar a acuerdos con la oposición– para frenar todo tipo de iniciativa que considere lesivo a su devastador cuan corrupto y autoritario proceder.
Alrededor de 250 millones de electores están convocados a participar en la elección de medio término en Estados Unidos, cuyo proceso concluye esta noche. En ese universo de votantes destaca la llamada “comunidad latina”, cuya participación tiene cada vez mayor peso específico y definitorio en los comicios de aquel país. Se estima que entre 35 y 40 millones de sus integrantes (14-16 por ciento del total, la mayoría de origen mexicano) están habilitados para participar en los comicios, al contar con ciudadanía estadunidense.
De acuerdo con el más reciente informe de la organización Latino Donor Collaborative (con sede en Los Ángeles, California, y presidida por Ana Valdez) la “comunidad latina” en Estados Unidos agrupa acerca de 70 millones de personas (59 por ciento de ellas de origen mexicano), de las que 89 por ciento reside legalmente en ese país. Y año tras año se incrementa, por representar “alrededor de dos tercios del crecimiento neto total de la fuerza laboral estadunidense en los recientes 10 años, principalmente debido a los nacimientos más que a la inmigración”.
¿Qué tan fuerte es esa población? Latino Donor Collaborative lo detalla: en 2026, la economía latina en Estados Unidos alcanzó un producto interno bruto de 5.1 billones de dólares, junto con un ingreso interno bruto de 3.9 billones. “Por sí sola, la economía de la población latina en Estados Unidos se situaría como la cuarta más grande del mundo, por delante de Japón, India, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá. Entre 2019 y 2024, su PIB real creció a una tasa anual de 5.4 por ciento”.
Tal fortaleza “convierte a los consumidores latinos en el tercer mercado de consumo más grande del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos y China. Entre 2019 y 2024, el consumo real de la población latina creció a un ritmo anual de 6.5 por ciento –casi el triple del registrado entre la población no latina–, superando incluso las tasas de crecimiento observadas en China (5.2) e India (4.9).
“No se trata simplemente de una cuestión de crecimiento demográfico: su consumo real per cápita aumentó 4 por ciento anual –el doble del registrado entre la población no latina–, mientras el número de hogares latinos con hijos creció 1.7 por ciento anual, una cifra cinco veces superior a la tasa observada en los hogares no latinos. Las familias latinas constituyen ya una de las fuerzas de consumo más importantes y de más rápido crecimiento en el país.”
El poder económico de la población latina va desde la manufactura, la construcción y el transporte hasta los sectores de más rápido crecimiento en finanzas, bienes raíces y servicios profesionales. “Los hogares latinos ya ocupan una posición de liderazgo y acelera la creación de nuevas empresas”, lo que confirma que durante “demasiado tiempo el discurso sobre los latinos en Estados Unidos ha estado condicionado más por percepciones que por resultados reales: empresas creadas, empleos ocupados, impuestos pagados y bienes adquiridos, todo ello, fruto de una población joven, emprendedora y en rápido crecimiento que impulsa la demanda de los hogares y el desarrollo de la fuerza laboral en todos los estados del país”.
Y esa comunidad es una de las peor tratadas por la salvaje administración Trump, de tal suerte que de ella se espera no sólo una votación masiva, sino totalmente contraria al magnate y su pandilla de hampones.
Las rebanadas del pastel
Con tal de no dar batalla, la ignominiosa (María Corina) Delcy Rodríguez (Machado), “presidenta encargada” de Venezuela, traicionó a Maduro y se agachó de inmediato. Lejos de defender a su país natal, no sólo entrega el petróleo y otras riquezas para que se lo queden los gringos, sino que, sin chistar, a Trump le abrió las puertas de par en par para que sea él quien determine el futuro del país y acapare los beneficios. Una vergüenza para los venezolanos y la Patria Grande toda.
Twitter: @cafevega cfvmexico_sa@hotmail.com
Frenar la barbarie en Washington
En vísperas de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, el comentarista Tucker Carlson advirtió que el primer ministro de Israel y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, ejerce una presión constante sobre el presidente Donald Trump a fin de que intensifique las agresiones contra Irán, incluida la autorización de un ataque nuclear contra la instalación subterránea iraní del Monte Kolang. Aunque no hay ninguna versión oficial que corrobore la especie, cobra credibilidad por la disposición de Netanyahu al genocidio y las reiteradas amenazas del magnate de exterminar al pueblo persa: el 7 de abril declaró que “esta noche morirá toda una civilización” y aseguró que podría volar por los aires todos los puentes y centrales eléctricas de Irán; en julio afirmó que su ejército estaba dispuesto a “aniquilar y destruir por completo todas las zonas” del país, y el 22 de septiembre, ante la Asamblea General de la ONU, dijo que aniquilaría a la república islámica si no se plegaba a sus términos. Apenas el sábado, mencionó a Kolang entre los “uno o dos sitios” que todavía tiene pendiente destruir en Irán.
Con o sin armas atómicas, el riesgo de un relanzamiento de las hostilidades contra Teherán ha estado sobre la mesa durante semanas, y se incrementa cuando tanto el magnate estadunidense como el criminal de guerra israelí enfrentan crecientes dificultades internas que exacerban su propensión a las huidas hacia adelante y a echar mano de la violencia. El mandatario chino, Xi Jinping, pareció tomarse en serio este peligro, al condenar el uso de Medio Oriente y la región del golfo Pérsico como un campo de batalla para la rivalidad entre las grandes potencias. En una declaración conjunta con el sultán de Omán, Haitham bin Tariq, instó a “resolver el conflicto por vías políticas y diplomáticas”, además de pedir a Estados Unidos e Irán que alcancen lo antes posible un alto el fuego integral, pongan fin a las hostilidades, retomen el memorando de entendimiento de Islamabad y reanuden el diálogo y las negociaciones.
Pekín no debería estar solo en el llamado a la sensatez. Los miembros de la clase política de Washington y las instituciones de ese país que no han sido totalmente corrompidas por el trumpismo tendrían que invertir todas sus energías y capacidades en un plan para impedir que una eventual derrota en los comicios de hoy precipite actos irreparables que terminen por barrer con el orden internacional y desemboquen en una conflagración global. Lo mismo vale para los aliados de Estados Unidos: aunque poco puede esperarse de dirigentes pusilánimes, guerreristas y obsecuentes como los de casi toda Europa, Japón o Corea del Sur, sólo una oposición firme y unánime puede frenar los impulsos primarios de Trump y los halcones de su gabinete, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el de Guerra, Pete Hegseth. Incluso los gobernantes más afines al trumpismo, como la ultraderechista japonesa Sanae Takaichi, necesitan darse cuenta de que una ruptura de los límites autoimpuestos entre las potencias, como el que significaría el uso de armas nucleares por parte de Estados Unidos, los dejaría a merced de sus rivales y podría desembocar en un conflicto sin ganadores.
Ningún rincón del planeta escapa a la amenaza de un presidente estadunidense fuera de control, pero la responsabilidad primera de parar los excesos de Trump y prevenir una barbarie mayor a las que ya ha perpetrado recae en los ciudadanos de la superpotencia, quienes lo han llevado a la Casa Blanca en dos ocasiones y le han permitido deshacerse de casi toda restricción al poder presidencial. Cabe esperar que hoy esa ciudadanía rescate en las urnas lo que queda de su democracia y contribuya a conjurar, o cuando menos a atenuar, el peligro mundial que representa su presidente.


