Jim Cason y David Brooks, corresponsales
17 de octubre de 2026 19:50
Lansing y Nueva York. Unos mil activistas se congregaron frente al edificio del Capitolio Estatal aquí en Lansing, Michigan, este sábado para una de las casi 3 mil acciones de “No a Reyes” realizadas a través de Estados Unidos con el propósito de promover el voto en las elecciones intermedias del 3 de noviembre y para preparar a comunidades a resistir a los esfuerzos del presidente, Donald Trump de minar o suprimir el voto.
“Defiende la democracia: vota” e “Inmigrantes construyeron a Estados Unidos”, fueron las consignas entre las mantas que se desplegaron, mientras participantes platicaban con La Jornada sobre su presencia. Un profesor universitario dijo que prefería no tener que salir a protestar, pero que las circunstancias del país lo hacían necesario. Otra mujer de edad avanzada que es parte de una iglesia local comentó que ella se presentó en esta acción para demostrarle a sus nietos que ella quería un mejor mundo para ellos. Oradores en el evento en Lansing instaron a los mil participantes a que hicieran “un plan para votar” y distribuyeron un número de teléfono al que podrían hablar para reportar si funcionarios públicos estaban intentando interferir con el voto.
Los organizadores informaron que millones participaron en los miles de eventos de “No a Reyes” este sábado por todo el país, con los eventos nacionales más grandes realizados en San Francisco, Nueva York, Washington DC y otras ciudades bajo la consigna en esta ocasión de “No a reyes: protege el voto”.
Un hombre sostiene un cartel contra Donald Trump mientras la gente marcha en una manifestación llamada "No a los reyes: Vota temprano" en Houston, Texas, el 17 de octubre de 2026. Foto Afp
Se han realizado tres protestas nacionales previas bajo el lema de “No a reyes” donde se convocó a marchas masivas coordinadas a lo largo del país con la participación de hasta 5 millones en la última para protestar las medidas antidemocráticas del gobierno de Trump, pero los organizadores señalaron que en esta cuarta edición el enfoque era diferente, y donde en lugar de marchas se invitó a los participantes a coordinarse en actividades locales para impulsar el voto.
“Citamos a No a reyes en octubre porque le creemos a Trump cuando señaló una y otra vez que tenía la intención de sabotear esta elección”, señaló Ezra Levin, uno de los líderes del grupo Indivisible que ayudó en organizar este día de acciones locales, en entrevista con USA Today. “¿Cómo impides el sabotaje de una elección con las herramientas que tenemos disponibles? Pues, votas como loco”. La meta, dijo, es generar una tasa de participación tan alta como para superar todo intento de sabotaje o de poner los resultados en duda.Trump repetidamente ha amenazado emplear medidas para subvertir esta elección, desde sembrar dudas sobre la integridad del voto hasta desplegar agentes federales de control de inmigración a las casillas para intimidar a votantes, e incluso ha contemplado apoderarse de boletas electorales para verificar que no fueron emitidas por inmigrantes sin derecho al voto. Repetidas investigaciones por autoridades locales a lo largo de los últimos años han demostrado que no existe evidencia de que los inmigrantes indocumentados están votando en grandes números - de hecho, solo hay ejemplos microscópicos de ese fenómeno, pero Trump y sus aliados han insistido que la integridad del sistema electoral está en duda por esa práctica casi inexistente.
ImagenAfp
Sin embargo, el reto para las autoridades federales es que la Constitución estipula que son las autoridades estatales las que administran el proceso electoral en todos sus aspectos incluyendo el conteo final.
Todas las 535 curules de la cámara baja del Congreso están en juego en esta elección intermedia (donde la presidencia no está en las boletas) y la mayoría de los sondeos indican que los demócratas recuperarán el control en esta entidad. Sólo un tercio de las 100 curules del Senado están en juego, y la decisión sobre si los republicanos mantendrán la mayoría y por lo tanto el control será determinada por unas seis contiendas claves incluyendo una aquí en Michigan - las otras son Maine, Nuevo Hampshire, Georgia, Ohio y Texas. Como resultado, hay más de cien eventos electorales aquí en Michigan este sábado, y casi el mismo número en los otros estados claves, y millones de dólares invertidos en cada una.
La participación electoral es típicamente más baja en comicios intermedios, y por lo tanto el mayor esfuerzo de organizadores es convencer a la gente a votar. Por cierto, las cifras de la participación inicial en Michigan (donde se puede votar en los días o semanas antes del día de la elección) ya está superando los niveles de elecciones intermedias previas y estrategas republicanos están reconociendo en privado que en Michigan y otros estados sus candidatos están en apuros.
¿Pero qué sucede si Trump y sus aliados cuestionan o intentan anular algunos resultados? “Estás protegido por ley de cualquiera que interfiera con tu voto”, explicó Trent, un organizador afiliado con Democratic Socialists of America, la corriente de izquierda dentro del Partido Demócrata. Por lo tanto, dijo que quien intente interferir debe ser confrontado y compartir el número de teléfono para reportar cualquier intento de intimidación o hostigamiento ante las urnas.
Nicole Keway Biber, una líder indígena local en Michigan, imploró a los participantes en el mitin de mantenerse alertas contra todo intento de suprimir el voto, afirmando que “cuando votamos estamos determinando qué versión de la vida queremos vivir”.
El 17 de octubre de 2026, varias personas participaron en una manifestación bajo el lema "No a los reyes: ¡Vota anticipadamente!" frente al ayuntamiento de Los Ángeles. Foto Afp
Llaman a defender el voto en EU por intento de sabotaje de Trump
La meta es una participación tan alta que supere todo intento de poner en duda el resultado de la elección: activistas
▲ Los promotores del sufragio pidieron a los ciudadanos denunciar a quienes pretendan interferir en la emisión de los sufragios, incluso a agentes migratorios. En la imagen, concentración No a Reyes en Nueva York.Foto Ap
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Domingo 18 de octubre de 2026, p. 17
Lansing Y Nueva York., Unos mil activistas se congregaron ayer frente al edificio del Capitolio estatal en Lansing, Michigan, en una de las casi 3 mil acciones de No a Reyes, realizadas en todo Estados Unidos con el propósito de promover el voto en las elecciones intermedias del 3 de noviembre y preparar a comunidades a resistir a los esfuerzos del presidente Donald Trump de minar o suprimir el sufragio.
“Defiende la democracia: vota” e “Inmigrantes construyeron a Estados Unidos”, fueron las consignas entre las mantas que se desplegaron, mientras participantes explicaron a La Jornada sobre su presencia. Un profesor universitario expresó que prefería no tener que salir a protestar, pero que las circunstancias del país lo hacían necesario. Otra mujer de edad avanzada, quien es parte de una iglesia local, comentó que ella se presentó en esta acción para demostrarle a sus nietos que ella quería un mejor mundo para ellos.
Oradores en el evento en Lansing instaron a los mil participantes a que hicieran “un plan para votar” y distribuyeron un número de teléfono al que podrían llamar para reportar si funcionarios públicos intentaban interferir en las preferencias electorales.
Millones de participantes en todo el país
Los organizadores informaron que millones participaron en los miles de eventos de No a Reyes este sábado por todo el país y que las manifestaciones nacionales más grandes se realizaron en San Francisco, Nueva York y Washington, bajo la consigna en esta ocasión de: “No a Reyes: protege el voto”.
Se han realizado tres protestas nacionales previas bajo el lema de No a Reyes, en las cuales convocaron a marchas multitudinarias coordinadas a lo largo del país con la participación de hasta 5 millones en la pasada protesta contra las medidas antidemocráticas del gobierno de Trump, pero los organizadores señalaron que en esta cuarta edición el enfoque era diferente y en lugar de marchas se invitó a los participantes a coordinarse en actividades locales para impulsar el voto.
“Citamos a No a Reyes en octubre porque le creemos a Trump cuando señaló una y otra vez que tenía la intención de sabotear esta elección”, señaló Ezra Levin, uno de los líderes del grupo Indivisible, que ayudó a organizar este día de acciones locales, en entrevista con USA Today.
“¿Cómo impides el sabotaje de una elección con las herramientas que tenemos disponibles? Pues, votas como loco”, enfatizó al agregar que la meta es generar una tasa de participación tan alta como para superar todo intento de poner los resultados en duda.
Estrategia para intimidar a ciudadanos
Trump repetidamente ha amenazado con emplear medidas para subvertir esta elección, desde sembrar dudas sobre la integridad del voto hasta desplegar agentes federales de inmigración en las casillas para intimidar a votantes, e incluso ha contemplado apoderarse de boletas para verificar que no fueron emitidas por extranjeros sin derecho al voto.
Diversas investigaciones de autoridades locales a lo largo de los años recientes han demostrado que no hay evidencia de que los inmigrantes indocumentados votan en grandes números –de hecho, sólo hay ejemplos microscópicos de ese fenómeno–, pero Trump y sus aliados han insistido que la integridad del sistema electoral está en duda por esa práctica casi inexistente.
Sin embargo, el reto para las autoridades federales es que la Constitución estipula que son las autoridades estatales las que administran el proceso electoral en todos sus aspectos, incluyendo el conteo final.
Todas las 535 curules de la Cámara baja del Congreso están en juego en esta elección intermedia (donde la presidencia no está en las boletas) y la mayoría de los sondeos indican que los demócratas recuperarán el control en esta entidad. Sólo un tercio de los 100 escaños del Senado están en juego y la decisión sobre si los republicanos mantendrán la mayoría y, por lo tanto, el control será determinada por unas seis contiendas claves, incluyendo una en Michigan –las otras son Maine, Nuevo Hampshire, Georgia, Ohio y Texas.
Como resultado, hay más de 100 actos electorales en Michigan este sábado y casi el mismo número en los otros estados claves, y millones de dólares invertidos en cada una.
Republicanos, en apuros
La participación electoral es típicamente más baja en comicios intermedios y, por lo tanto, el mayor esfuerzo de organizadores es convencer a la gente a sufragar.
Las cifras de la participación inicial en Michigan (donde se puede votar días o semanas antes de la jornada electoral) ya está superando los niveles de los comicios previos y estrategas republicanos reconocen en privado que en Michigan y otros estados sus candidatos están en apuros.
¿Pero qué sucede si Trump y sus aliados cuestionan o intentan anular algunos resultados?
“Estás protegido por la ley de cualquiera que interfiera con tu voto”, explicó Trent, un organizador afiliado a Democratic Socialists of America, la corriente de izquierda dentro del Partido Demócrata. Por lo tanto, apuntó, quien intente intervenir debe ser confrontado y compartir el número de teléfono para reportar cualquier intento de intimidación u hostigamiento ante las urnas.
Nicole Keway Biber, una líder indígena local en Michigan, imploró a los participantes en el mitin de mantenerse alertas contra todo intento de suprimir el voto, afirmando que “cuando sufragamos estamos determinando qué versión de la vida queremos vivir”.
Aliados inconformes
Cubanos y venezolanos residentes en Florida enfrentan un escenario migratorio distinto al de décadas anteriores. Foto tomada de la página web ice.gov Foto autor
Jorge Durand
18 de octubre de 2026 00:03
Los migrantes cubanos y venezolanos se sentían seguros en Estados Unidos, incluso los indocumentados. Por más de medio siglo los cubanos fueron los privilegiados del continente, en cuanto a tener la condición de refugiado asegurada. Luego los venezolanos, también se sintieron acogidos en Miami, especialmente los más adinerados, que llegaron a comprar casas y a invertir sus ahorros por miedo al llamado socialismo del siglo XXI.
Era casi una norma que los aliados de Washington en cualquier conflicto que afectara sus intereses fueran acogidos como refugiados, para vivir del sueño americano. Así les pasó a los japoneses, coreanos, vietnamitas, sirios, ucranios y demás ciudadanos del mundo que optaran por apoyar al imperio.
Pero esa regla ya no aplica. Llegó Mr. Donald Trump y ni siquiera los canadienses se libran. La frontera más larga y segura de Estados Unidos, la de Canadá, descansaba sobre la base de un acuerdo no firmado de absoluta confianza. No pasa lo mismo con México, donde los estadunidenses tienen sus bases militares más importantes en la frontera: Texas, Nuevo México y California.
Ahora que todo es posible, hasta lo impensable, les llegó la amenaza de la migra a los cubanos y venezolanos, que se sentían protegidos de manera muy particular. Los “hispanos” del estado de Florida, que le dieron el triunfo a Trump, ahora han empezado a dudar y a compartir su miedo con peruanos, ecuatorianos y demás latinoamericanos.
No se trata de un caso o dos, ya son cientos y miles de afectados. Ahora la migra deporta a los cubanos y venezolanos a países, como la República Centroafricana o Sudán del Sur. Una opción mucho peor que volver a La Habana o a Caracas. No es algo menor, es una política de deportación despiadada que nunca hubieran imaginado, más aún al considerarse “aliados” de Estados Unidos y republicanos de corazón. Ya ni siquiera Marco Rubio los puede proteger.
Peor aún, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, se ha distinguido por sus políticas antimigratorias en un estado donde fueron los latinoamericanos los que convirtieron a Miami en una gran ciudad, que sólo era conocida por su clima cálido y una playa con vetustos hoteles de la época del Art Déco, que ahora son reconocidos como patrimonio nacional.
Miami, como centro financiero internacional, se debe a las centenas de grandes capitales latinoamericanos que durante décadas arribaron a sus costas. La industria inmobiliaria debe gran parte de su éxito a los miles de compradores latinoamericanos de casas y departamentos. Miami es el centro de la industria musical en español, donde muchos de los grandes artistas tienen sus residencias; es también un centro de comunicaciones televisivas en español muy importante y que compite directamente con Los Ángeles. Miami es el punto de referencia para todos los sudamericanos, que no para los mexicanos, que tienen como punto de referencia a Los Ángeles o Houston.
El agua les ha llegado a los pies a los cubanos, que ya no se protegen por la política de pies secos y pies mojados que se gestó precisamente en México, cuando Bill Clinton llamó a Carlos Salinas de Gortari para que intermediara con Fidel Castro y llegaran a un acuerdo sobre el problema de los balseros. En efecto, Salinas llamó a su “amigo” Gabo –García Márquez– quien hizo el contacto con Fidel y se iniciaron las negociaciones.
Paradójicamente, esta intermediación afectó seriamente a México porque la ruta directa a los Cayos de la Florida se redirigió hacia Yucatán y desde ahí empezaron a transitar migrantes hasta la frontera, y la cruzaban alegando que tenían “los pies secos” y tenían derecho a refugio. De manera concomitante llegó a México la mafia cubana de traficantes que financiaba y organizaba muchas veces el traslado.
El agua le ha llegado también a los políticos republicanos, como a María Elvira Salazar, que ha empezado a poner distancia con Trump y con MAGA porque puede perder su escaño. La representante Salazar es un ave rara en ese medio; hace un tiempo propuso una reforma migratoria, que obviamente no tuvo ningún respaldo. Pero ella ha hecho y hace campaña, con el tema migratorio, pero a la inversa de Trump y del gobernador DeSantis.
La población “hispana”, que no latina, en la Florida es de cerca de 7 millones y destacan cubanos, portorriqueños, venezolanos, mexicanos, peruanos, y muchos otros. En el condado de Miami-Dade, 70 por ciento son de origen hispano. No es fácil, pero el voto hispano podría cambiar, cuando les afecta directa o indirectamente.
Así pasó en Arizona después de que se promulgara la ley SB 1070, que perseguía a los latinos por “portación de cara”, que no por documentos. En Texas también hay indicios de las preferencias electorales puedan cambiar, sobre todo cuando un senador como Tex Cruz afirma que su misión principal es defender los intereses del estado de Israel, que lo subvenciona y no solucionar las necesidades de los ciudadanos de Texas, que le dan los votos.
Veremos qué pasa en un par de meses con las elecciones de medio término.
